Cuadernos de Nuestra América/Nueva Época/No. 019 /abril-junio, 2026/
RNPS: 2529 /ISSN: 2959-9849/ 154 pp.

Importancia de los BRICS
en la construcción de un mundo
multipolar y oportunidades para Cuba

Importance of BRICS in the building
of a multipolar world
and opportunities for Cuba

Embajador Carlos Miguel Pereira

Director General de Asuntos Bilaterales
Ministerio de Relaciones Exteriores
de la República de Cuba (MINREX)

Fecha: 3 de octubre de 2025

Intervención Especial en la X Conferencia de Estudios Estratégicos del Centro de Investigaciones de Política
Internacional (CIPI)

Desde su surgimiento, primero como un concepto económico, hasta su transformación actual en una instancia de integración con aspiraciones concretas, los BRICS se han convertido en un mecanismo imprescindible que agrupa a naciones emergentes del Sur global, con un creciente peso económico, político y multilateral.

Nadie duda hoy de su creciente autoridad. El Grupo reúne a un significativo número de países con gran potencial económico, productivo, tecnológico, poblacional, territorial y de gran riqueza natural, lo que lo convierte en una novedosa instancia de concertación y cooperación.

En términos económicos, constituye una organización clave hacia el futuro, su membresía representa el 45,8 % de la población mundial y cerca del 40 % del Producto Interno Bruto (PIB) global. En materia de comercio internacional, sus miembros son responsables del 24 % del total de los intercambios globales. En términos territoriales, representan el 36 % del total del planeta. Cuentan con el 72 % de las reservas mundiales de minerales de tierras raras y, además, el 43 % de la producción mundial de petróleo, el 36 % de gas natural y el 78,2 % de carbón mineral.

Para 2050, al menos cuatro de sus miembros plenos engrosarán las filas de las diez economías más importantes del mundo. Varios de sus miembros son ya líderes mundiales en la producción agrícola, concentrando alrededor de un tercio de los alimentos producidos a nivel global, además de importantes reservas de recursos naturales y energéticos —petróleo, gas, minerales y tierras raras—. Igualmente, son líderes en la producción de tecnología verde y en innovación digital.

Su creciente influencia geopolítica y geoeconómica le han transformado ya, sin dudas, en un actor de indudable peso mundial.

En su construcción y desarrollo, el Grupo ha transitado por varias etapas, desde que Jim O'Neill, economista de Goldman Sachs, acuñó el acrónimo BRIC (Brasil, Rusia, India, China) en su informe "Building Better Global Economic BRICs". Entonces no se trataba de una organización, sino de un concepto de inversión que identificaba a cuatro economías emergentes con un enorme potencial de crecimiento futuro debido a su población, recursos y dinámica económica. Se trataba de un enfoque puramente económico y financiero.

A partir de 2006, con la primera reunión de ministros de Relaciones Exteriores de los BRICS, en los márgenes del debate general de la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU), China, Rusia, India y Brasil convirtieron el concepto en una realidad diplomática.

La I Cumbre de Líderes BRIC, celebrada en 2009 en Ekaterimburgo (Rusia), dio por concluida lo que se conoce como la etapa fundacional del Grupo como entidad política. Esta Cumbre se centró en la reforma de las instituciones financieras globales —Fondo Monetario Internacional (FMI), Banco Mundial— tras la crisis financiera de 2008, exigiendo mayor representatividad para las economías emergentes.

Tras su conversión en foro de diálogo político y de cooperación, sobre todo en el ámbito financiero y económico global, el Grupo ha gestionado una agenda común frente a los organismos internacionales.

A partir de 2011, inició lo que algunos autores denominan como etapa de institucionalización y ampliación. Un año antes, en 2010, se incorporaría Sudáfrica, cuya membresía plena se concreta en la Cumbre de Sanya (China), con lo cual, BRIC se transformó en BRICS. En esta Cumbre de Líderes se decidió que el Grupo se dotara de instituciones propias, creándose tres años más tarde, en 2014, durante la Cumbre de Fortaleza (Brasil), sus dos instituciones financieras más importantes: el Nuevo Banco de Desarrollo (NBD) y el Acuerdo de Reservas de Contingencia (CRA). El primero, para financiar proyectos de infraestructura y desarrollo sostenible en los países miembros y otras naciones emergentes, y el segundo, como mecanismo de protección financiera, para ayudar a los miembros en caso de crisis de balanza de pagos.

En la Cumbre de Ufa (Rusia), en 2015, se lanza la estrategia de cooperación económica de los BRICS y sus miembros acuerdan crear una estructura institucional propia, expandiéndose la cooperación más allá de la economía y las finanzas para incluir también temas de seguridad, ciencia, tecnología, cultura y salud. Al propio tiempo, se refuerza la identidad del Grupo como un contrapeso a la influencia occidental.

A partir de 2022, se inicia una nueva etapa de expansión y consolidación geopolítica, que continúa hoy. Los BRICS ganan visibilidad como bloque alternativo para países del "Sur global" que buscan un orden internacional multipolar no alineado con Occidente.

La Cumbre de Johannesburgo (Sudáfrica), en 2023, trasciende por varios motivos. Uno de ellos fue el anuncio y la planificación de una expansión masiva del Grupo. Allí se anuncia la invitación formal a seis nuevos países para unirse como miembros plenos en 2024: Egipto, Etiopía, Irán, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Argentina. En el caso de Argentina, sin embargo, se sabe que el ascenso pocos meses después (en diciembre) de Javier Milei al gobierno dio al traste con la incorporación del país sudamericano.

Para Cuba, dicha Cumbre marcaría la primera incursión de nuestro país en el espacio BRICS, cuando la presidencia pro tempore sudafricana cursó una invitación para que el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, participara en su calidad de presidente del Grupo de los 77 más China.

En la Cumbre de Kazán (Rusia), en 2024, la inclusión de cinco nuevos miembros plenos: Egipto, Etiopía, Irán, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos; y nueve "países socios": Belarús, Bolivia, Cuba, Kazajstán, Malasia, Tailandia, Uganda y Uzbekistán, a partir del 1.o de enero de 2024 y de 2025 respectivamente, continuó posicionando el papel del Grupo en el tratamiento de los asuntos globales, en compensación al impacto negativo derivado de la confrontación geopolítica impulsada por Estados Unidos y Occidente en general, y los intentos de revertir la globalización mediante la conformación de bloques políticos.

Dicha expansión buscó aumentar el peso económico, demográfico y geopolítico del Grupo, desplazando los principales esfuerzos hacia la construcción de un orden multipolar y la creación de mecanismos para el comercio en monedas locales, reduciendo la dependencia del dólar estadounidense.

Asimismo, multiplicó las expectativas y esperanzas en el camino de fortalecer el multilateralismo, lo que en las actuales circunstancias que vive el mundo se torna tan imprescindible como urgente, para el destino de la humanidad.

Los BRICS no deberían verse como un hecho aislado ni mucho menos fortuito. Su surgimiento y avance se ha dado asociado o en paralelo a otras importantes iniciativas como la de la Franja y la Ruta (BRI, por sus siglas en inglés), la creación del Banco Asiático de Inversión en Infraestructura (AIIB), la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS), entre otras, que corroboran por sí mismas los sostenidos esfuerzos por transformar la gobernanza de los principales organismos financieros internacionales. Igualmente, vale la pena destacar la creación de mecanismos alternativos al SWIFT1 como el CIPS2 (China), el UPI3 (India), y el SPFS4 (Rusia), la creación de agencias aseguradoras y de clasificación de riesgos alternativas a las occidentales, la promoción de esquemas regionales de seguridad como el CICA, las cinco iniciativas globales formuladas por China (IDG, ISG, ICG y IGG), o las de Inteligencia Artificial, la de mediación, etcétera.

Las evidencias apuntan a que los países BRICS continúan apostando con fuerza en favor de la reforma de la gobernabilidad económica, financiera y política global, hoy más que nunca centrada en la reforma de la ONU, en especial de su Consejo de Seguridad y la de la institucionalidad financiera de Bretton Woods (fundamentalmente del FMI y el Banco Mundial), con el propósito de hacerla más compatible con el peso relativo de otros actores globales, y una correlación de fuerzas bien diferente de la surgida con la posguerra.

El creciente posicionamiento del Grupo tiene impactos relevantes en varias áreas, en particular, en una democratización creciente de instituciones políticas globales —Organización Mundial del Comercio (OMC) y Consejo de Seguridad de la ONU—, la generación de iniciativas conjuntas, encaminadas a mejorar su capacidad de respuesta ante los reclamos de los países desarrollados y el establecimiento de un liderazgo de los países emergentes a nivel mundial, a partir de la creación de sus propias instituciones.

La acción conjunta de los BRICS con el resto de los países en desarrollo constituye un aporte sustancial a la eliminación del hambre y en favor de la seguridad energética y tecnológica, así como al acceso a financiamiento para el desarrollo de infraestructuras vitales en los países en desarrollo.

No tenemos dudas de que un BRICS más robusto permitirá desviar los esfuerzos de algunos países por intensificar las turbulencias mundiales, sobre todo con la incorporación de nuevos miembros que representan las voces de los que no entran en los grupos dominantes creados por Estados Unidos y Occidente.

¿Qué gana Cuba con su inserción en los BRICS?

Cuba se siente honrada con haber sido admitida como país socio de los BRICS. Apreciamos esa decisión como un reconocimiento a la autoridad y prestigio de nuestro país a nivel internacional, y en particular entre los países del Sur Global.

Desde su incorporación, nuestro país ha sido invitado a participar en las reuniones de Cancilleres (abril), de Energía (mayo), Salud (junio), así como a las de Ciencia, Tecnología e Innovación y al Foro de Urbanismo, eventos todos a los que se asistió al máximo nivel. También la vicepresidenta de la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP) lideró la delegación que asistió al Foro Parlamentario de los BRICS.

La participación activa de nuestro país refleja la determinación cubana de lograr una inserción cada vez más efectiva en las labores del Grupo, así como un relacionamiento más eficaz con los países miembros y socios de los BRICS.

Entre los beneficios más notables para Cuba, derivados de su asociación al Grupo, pudieran destacarse:

Los BRICS representan una oportunidad de diversificación económica para los países del Sur global, en tanto contribuyen a erosionar la dependencia del sistema occidental y brindan a su vez alternativas al unilateralismo de Estados Unidos. Representan así una gran esperanza para los países del Sur, en el arduo camino hacia la
construcción de un orden internacional más justo, democrático, equitativo y sostenible.

No se trata de hacernos expectativas excesivas en lo que respecta a nuestro ingreso en los BRICS como país socio e incluso como miembro pleno cuando se creen las condiciones para ello. Cuba reconoce al Grupo como un actor emergente que debe jugar un papel protagónico en la construcción de un mundo multipolar justo e inclusivo.

Los BRICS ofrecen un modelo de gobernanza colectiva basada en el respeto al multilateralismo y la defensa del papel de la ONU en la gestión de los desafíos y amenazas globales, la búsqueda de un orden financiero internacional más estable y menos dependiente del dólar, opuesto a la imposición de medidas coercitivas unilaterales y propulsor de un modelo de cooperación internacional más justo, solidario y de beneficio mutuo.

Cuba cree de manera firme en la posibilidad real de aprovechar la diversidad de sus miembros en aras de propiciar la unidad necesaria que nos permita actuar en defensa de los históricos reclamos del Sur global.

Cuba cuenta con importantes ventajas geográficas y logísticas, que está dispuesta a ofrecer a los BRICS como la Zona Especial de Desarrollo Mariel (ZEDM) y el puerto de Mariel para promover el comercio BRICS con el Gran Caribe, atraer inversiones en sectores claves. Cuba ofrece zonas francas para empresas de países miembros BRICS en materia de fertilizantes, medicamentos y refinación de combustibles, el comercio en monedas alternativas, entre otras oportunidades.

¿Cuáles son los principales retos?

Su funcionamiento orgánico y agenda de trabajo dependen del país que ostenta la PPT anual, rotativa entre los cinco miembros fundadores. En la actualidad, Brasil funge como presidente y el próximo año le corresponderá esa responsabilidad a la India.

¿Qué nos proponemos?

Nuestro propósito, como paso estratégico fundamental, es lograr la membresía plena en el Grupo BRICS, lo que permitiría al país incidir directamente en la toma de decisiones claves y tener prioridad en el acceso a los financiamientos derivados de distintas iniciativas y a los que otorga el NBD.

Nuestra inserción plena en el Grupo, en el NBD y demás mecanismos del espacio BRICS, representa una alternativa económica realista a las restricciones que nos impone al bloqueo estadounidense, al tener la posibilidad de participar en mecanismos de promoción de transacciones en monedas locales y de acceso a sistemas alternativos, en aras de reducir la actual dependencia del dólar estadounidense.

Ya se trabaja en proyectos de cooperación en esferas de nuestro interés que respondan a los requerimientos del NBD para que sean financiados por este. Se trata de proyectos relacionados con la biotecnología que pudieran potenciar su comercialización hacia otros países miembros y socios del Grupo.

Como señaló recientemente nuestro presidente, aceleramos el uso del yuan, del rublo y otras monedas alternativas en el comercio con los países BRICS y el logro de nuestra adhesión a sistemas alternativos concebidos para ese grupo de países.

Se encuentra en vigor una estrategia integral para la atención a los BRICS, con el aporte de todos los organismos cubanos involucrados, que contiene tanto nuestras metas estratégicas como las acciones a acometer en cada ámbito de actividad del Grupo.

Nos preparamos para insertarnos de manera más proactiva en varias de las iniciativas generadas dentro del Grupo o sus países miembros, entre las que pudieran mencionarse el Foro sobre la Alianza para la Nueva Revolución Industrial, el Foro de Mujeres Empresarias, el Foro Civil, el Centro de I+D de Vacunas de los BRICS, etcétera.

Hoy se trabaja con anticipación en cada uno de los temas en desarrollo dentro de los BRICS, para garantizar mejores resultados y actualizar las posturas que asumimos como país, en correspondencia con nuestras prioridades nacionales.

Aún cuando no sería realista pensar en insertarnos en todos los foros e iniciativas asociadas al Grupo, priorizamos aquellas temáticas de mayor interés como la nueva arquitectura financiera internacional y las propuestas e iniciativas en el ámbito financiero, incluyendo los pagos en las monedas nacionales entre los países miembros y socios.

Aún cuando los BRICS no se han propuesto actuar como mecanismo de negociación en organismos internacionales, en sus debates y espacios se introducen cada vez más visiones alternativas, así como nuevas formulaciones y conceptos que van más allá de la agenda multilateral de la ONU, lo que exige prepararnos mejor en el dominio de esas problemáticas, a fin de asegurar que las posturas que asumimos como país en el contexto de los BRICS, se correspondan a su vez con los principios básicos de nuestra política exterior.

1 Society for Worldwide Interbank Financial Telecommunication (Sociedad para las Comunicaciones Interbancarias y Financieras Mundiales).

2 Cross-Border Interbank Payment System (Sistema de Pago Interbancario y Transfronterizo).

3 Unified Payments Interface (Interfaz Unificada de Pagos).

4 Система Передачи Финансовых сообщений (Sistema de Transferencia de Mensajes Financieros).