Cuadernos de Nuestra América/Nueva Época/No. 019 /abril-junio, 2026/
RNPS: 2529 /ISSN: 2959-9849/ 154 pp.

Reseña literaria

Nuestra América, Estados Unidos y China. Transición geopolítica del sistema mundial

Por: Gabriel Merino y Leandro Morgenfeld (coordinadores)

Desde hace, al menos, dos décadas, asistimos a una aceleración de la transición hegemónica a nivel global. El análisis geopolítico es hoy en día más fundamental que nunca, ya que el (des)orden del sistema internacional configurado al inicio de la posguerra fría, es cada vez más evidente para la enorme mayoría de los analistas.

La singularidad de este libro, producto de muchos años de investigación de los grupos de trabajo de CLACSO dedicados a Estados Unidos, a China y al análisis de la dinámica de poder mundial, es que observamos esos cambios desde el punto de vista de Nuestra América. No analizamos a la región, como en la mayoría de los estudios que provienen de las academias del Norte Global, como un mero objeto de disputa entre las principales potencias, ni a través de los ojos de la academia del Norte Global, sino como un actor que debe tener una mirada propia en este momento particular en el que se despliega una Guerra Mundial Híbrida y Fragmentada. Acostumbrados a que nos piensen desde el Norte, proponemos acá una inversión de los abordajes tradicionales. Con esa impronta, académicos e investigadores de distintos países de la región plantean en esta compilación cuáles son los principales rasgos de la disputa entre Estados Unidos y China, cómo nos afectan y de qué manera es preciso desplegar una estrategia propia ante este escenario convulso.

Por ello una apuesta central de este libro es contribuir al desarrollo del pensamiento geopolítico y estratégico de nuestra región desde el Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO). Creemos que esa es una tarea clave. CLACSO constituye un espacio regional fundamental del pensamiento crítico, donde convergen múltiples y heterogéneas miradas elaboradas desde las realidades de Nuestra América, que debemos potenciar para construir producciones analíticas, desarrollos conceptuales y perspectivas teóricas autónomas sobre la transición de poder mundial, el papel de los poderes emergentes y del Sur Global. Resulta central ser críticos y escapar de las narrativas y mediaciones ideológicas del Occidente geopolítico, que se impulsan incluso desde la izquierda o desde los progresismos del Norte Global, en las cuales muchas veces quedamos atrapados, reproduciendo las dependencias denunciadas. Un ejemplo de esto es cuando se impone como narrativa de la actual transición del poder mundial —que es una forma de observar la transición y profunda transformación del sistema mundial—, la antinomia democracias vs autocracias o democracias vs dictaduras. En dicha antinomia, propia de una narrativa de Nueva Guerra Fría, Occidente aparece como representante de la democracia y el mundo libre, mientras que los poderes emergentes son el avance de las autocracias, las dictaduras y los autoritarismos. Pero, si miramos desde Nuestra América y desde el Sur Global, la cuestión cambia notablemente. De hecho, la actual transición puede ser vista como un proceso de democratización real del sistema mundial, donde está en crisis el orden político y económico dominado solo por el uno porciento más rico de países que concentran apenas el 10 % de la población mundial y donde los pueblos y grandes culturas de la humanidad quedan subordinados.

La contradicción entre el viejo polo de poder hegemónico, dominado por Estados Unidos y el gran capital financiero del Norte Global, y los poderes emergentes que impulsan como tendencias la conformación de un sistema mundial relativamente multipolar, expresa una puja por la democratización del poder y la riqueza mundial concentrados en los últimos 200 años en el Occidente geopolítico. Por eso mismo, para el Sur Global, y para Nuestra América en particular, el actual escenario geopolítico contiene grandes riesgos y horizontes sombríos, pero es a la vez una gran oportunidad histórica.

La primera parte del libro Estados Unidos, China y América Latina, marcos geopolíticos globales reúne una serie de trabajos en los que se aborda la dimensión global de dichas relaciones.

En el primer capítulo, Gabriel Merino plantea que la pandemia aceleró el quiebre de la hegemonía anglo-estadounidense, evidenciado en tensiones como Taiwán, la guerra tecnológica y comercial, el conflicto en Ucrania y la guerra de propaganda. Ante esto, América Latina y El Caribe (ALC) se debate entre seguir siendo el "patio trasero" estadounidense o erigirse como un polo emergente en disputa.

Carlos Eduardo Martins, en el segundo capítulo, aborda la disyuntiva entre una transición multipolar o un nuevo imperialismo. Señala que la región debe optar entre alinearse con Estados Unidos bajo la doctrina Monroe o fortalecer su autonomía mediante la integración regional y el apoyo a un mundo multipolar.

Atilio Borón, en el tercer capítulo, repasa la historia china desde el "siglo de humillación" hasta su apertura económica, y analiza la presión estadounidense sobre ALC frente al creciente atractivo de China como socio comercial y en inversión en infraestructura.

Claudio Katz, por su parte, sostiene que ALC se ha convertido en un botín geopolítico por sus recursos naturales. Plantea la necesidad de resistir al imperialismo estadounidense sin caer en una nueva dependencia de China, construyendo una autonomía regional estratégica.

El quinto capítulo, de Cabrera García, Crivelli Minutti y Lo Brutto, examina la cooperación Sur-Sur de China en la región como respuesta a la crisis hegemónica de Estados Unidos. Mediante un enfoque de economía política crítica, analizan cómo esta cooperación redefine dinámicas regionales y globales.

La segunda parte del libro aborda casos nacionales y subregionales. Carlos Raimundi critica a la Organización de Estados Americanos (OEA) como "ministerio de colonias" y revisa los organismos de integración regional, señalando la necesidad de una descolonización intelectual para lograr un verdadero desarrollo.

El de los investigadores cubanos Luis René Fernández Tabío, Claudia Marín Suárez y Lourdes Regueiro, se centra en la agudización de la disputa en los países del Caribe, una región que, desde hace más de dos siglos, es considerada como vital para la seguridad nacional estadounidense. Estos tres autores cubanos explican la importancia estratégica de esta región y cómo los distintos países que la integran pivotean entre Estados Unidos y China para defender sus intereses. Por su parte, Jaime Zuluaga Nieto examina el rol de Colombia, tradicional aliado de Estados Unidos, que hoy con un gobierno de izquierda intenta redefinir su posición. Mientras que Leandro Morgenfeld, co-coordinador de la publicación, estudia el caso argentino, donde el avance de las relaciones con China genera tensiones con Estados Unidos, abriendo nuevas opciones para su política exterior.

La última parte del libro profundiza en temas estratégicos. Juan Ramón Quintana y Loreta Tellería introducen el concepto de "disuasión integrada", la estrategia militar estadounidense a través del Comando Sur para frenar la influencia china. Ariela Ruiz Caro analiza la guerra tecnológica, mostrando cómo Estados Unidos presionó a la región para excluir a Huawei del despliegue 5G, aunque sus iniciativas como "América Crece" tuvieron limitaciones financieras frente al avance chino. Laura Bogado Bordazar y Sebastián Schulz evalúan proyectos de infraestructura china en la región —como Chancay en Perú o represas en Argentina— que se mantuvieron pese a la crisis pospandemia y las presiones estadounidenses. Bernardo Salgado Rodrigues y Elias Jabbour explican la geopolítica de los semiconductores, una tecnología crítica en disputa entre ambas potencias. Finalmente, Julián Bilmes, Pablo Fuentes y Solange Castañeda abordan el rol del litio sudamericano en la transición energética global, destacando cómo China ha avanzado en su explotación en el "Triángulo del Litio" (Argentina-Bolivia-Chile), convertido en uno de los ejes centrales de la disputa geopolítica actual.

En conjunto, el libro ofrece una mirada integral sobre cómo ALC se convierte en un campo de disputa estratégica, donde se juegan su autonomía, su desarrollo y su lugar en el nuevo orden global.

En un momento de agudización de las transformaciones en el escenario global, que enfrenta crisis que amenazan incluso la supervivencia de la humanidad, Nuestra América se ve compelida a desplegar una estrategia de inserción internacional que responda a los intereses de las mayorías populares. Avanzar en el desarrollo económico, combatir la creciente desigualdad social, revertir los efectos devastadores del cambio climático y evitar nuevas guerras son algunos de los desafíos para la región. Ello requiere, entre otras cuestiones, superar los obstáculos que, en los últimos dos siglos, enfrentaron los proyectos que procuraron concretar una integración regional que permitiera avanzar hacia la Patria Grande. El declive relativo de Estados Unidos y el ascenso de China y otros polos de poder a nivel mundial plantean una oportunidad histórica para avanzar en esa dirección. Esperamos, humildemente, que los trabajos reunidos en este libro colectivo, publicado gracias el esfuerzo editorial de CLACSO y Batalla de ideas, sirvan como aporte para pensar los desafíos que enfrentamos en esta coyuntura crítica y para implementar una estrategia que revierta una larga trayectoria de sumisión al Norte Global.