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<Part><P>Nueva ÉpocaNúmero 00</P>
<H1>Estados Unidos: Geoeconomía y el balance depoder global</H1>
<H2>Dr. Luis René Fernández Tabío</H2>
<P>Doctor en Ciencias Económicas.  Profesor Titular del Centro deInvestigaciones de la Economía Internacional (CIEI) de la Universidadde La Habana.</P>
<P>e-mail.luis.rene.fernandez@gmail.com.Número ORCID: 0000-0003-3535-2789.</P>
<H2>Resumen:</H2>
<P>En la proyección externa actual de EstadosUnidos, la geoeconomía ha ganado terreno comoparte de su Estrategia de Seguridad Nacional ypolítica imperialista. Siendo un término en el queha habido varias interpretaciones, se define aquí</P>
<P>Abstract:</P>
<P>In the current external projection of the UnitedStates, geoeconomics has gained ground as part of itsNational Security Strategy and imperialist policy. Be-ing a term on which there have been various inter-pretations, it is defined here as the use of economic</P>
<P>como el uso de instrumentos económicos de po-der para cumplir objetivos geopolíticos en las re-laciones internacionales, e influir en el equilibrio</P>
<P>instruments of power to meet geopolitical objectivesin international relations and to influence the globalpower balance. The article is essentially based on the</P>
<P>de poder global.  El artículo se basa esencialmenteen las definiciones de geoeconomía utilizadas poracadémicos y estrategas estadounidenses, las cau-sas de este fenómeno y sus componentes princi-pales. Esta reorientación en el uso de instrumen-tos de poder económico para tratar de mantenerel equilibrio global de fuerzas es de gran interéspara los países de América Latina y el Caribe. Lasintervenciones militares no están excluidas, perose trata de agotar lo que también se llama “guerra</P>
<P>definitions of geoeconomics used by American acade-mics and strategists, the causes of this phenomenonand its main components. This reorientation in theuse of instruments of economic power to try to main-tain the global balance of forces is of major interestto the countries of Latin America and the Caribbean.Wars and military interventions are not excluded,but it is about exhausting what is also called “war byother means”, “political war” and “economic war” asthe use of all power means to accomplish the imperial</P>
<P>purposes as the media war and cyber war. There ispor otros medios”, “guerra política” y la “guerra</P>
<P>económica”. Hay un marcado énfasis en el uso dela geoeconomía como un medio en la disputa he-gemónica entre los Estados Unidos y China, ex-presada en la guerra comercial y tecnológica. Se</P>
<P>a marked emphasis on the use of geoeconomics as ameans in the hegemonic dispute between the UnitedStates and China, expressed in the commercial andtechnological war. In the middle and long term pers-</P>
<P>pective it is expected that this strategic approach hasespera que en el mediano y largo plazo estas polí-</P>
<P>ticas tengan un efecto desfavorable a Estados Uni-dos en el balance mundial de fuerza.</P>
<P>Palabras clave:Estados Unidos, sanciones eco-nómicas, guerra económica, geoeconomía</P>
<P>an unfavorable effect for the United State in the worldbalance of force.</P>
<P>Key words: United States, economic sanctions,economic war, geoeconomics.</P>
</Part>
<Part><P>Estados Unidos: Geoeconomía y el balance de poder global</P>
<H1>Introducción</H1>
<P>Aunque no es un fenómeno novedoso en la po-lítica exterior de Estados Unidos y mucho menosen la historia de las relaciones internacionales,se ha apreciado un énfasis en los últimos añosen el enfoque estratégico sobre la geoeconomía,que pretende mantener y mejorar la posición depoder del imperialismo estadounidense a escalamundial y regional mediante un incremento en lautilización de estos medios de poder económico.La proyección externa1desde la perspectiva geoe-conómica ha sido incorporada con mucha fuerzacon la llegada a la presidencia de Donald Trumpa partir de enero de 2017, tanto contra grandespotencias consideradas retos a su seguridad na-cional, como contra países como Irán en el MedioOriente, o Venezuela, Cuba y Nicaragua en Amé-rica Latina y el Caribe, identificados como retosa los intereses del imperialismo y la estabilidadregional desde esa perspectiva. La Estrategia deSeguridad Nacional de Estados Unidos dada a co-nocer en 2017 es buen ejemplo de la significaciónde la economía para la “seguridad nacional”. Enese documento se afirma: “Los retos económicosinternos demandan que entendamos la prosperi-dad económica como un pilar de la seguridad na-cional” (National Security Strategy of the UnitedStates, 2017: 14).</P>
<P>En su expresión actual la tendencia al empleointensivo de la geoeconomía como parte de la es-trategia imperialista está vinculada principalmen-te a la superioridad mundial que todavía ocupa laeconomía de Estados Unidos, al proceso de glo-balización económica más reciente basado en elpredominio de las políticas económicas neolibe-rales: desregulaciones financieras y liberalizacióndel comercio. Los desarrollos tecnológicos en lacomputación, las redes globales de comunicacióny la consiguiente profundización en los encadena-</P>
<P>septiembre de 2001, estimularon desarrollos teó-ricos y el perfeccionamiento práctico del uso delos instrumentos económicos de poder con finesgeopolíticos por parte del gobierno de EstadosUnidos.</P>
<P>La llamada guerra antiterrorista declarada porel Gobierno de George W. Bush generó un énfasisen el empleo de los medios económicos con finespolíticos fundamentalmente para frenar el desa-rrollo de Irán y de los grupos terroristas que lapolítica estadounidense considera amenaza a suseguridad. La Oficina para el Control de ActivosExtranjeros del Departamento del Tesoro (OFAC:Office of Foreign Asset Control) desempeña unafunción fundamental en el perfeccionamientopara la aplicación del poder económico con finespolíticos.</P>
<P>Este trabajo tiene como objetivo explicar elproceso que origina el enfoque geoeconómi-co dentro de la estrategia de seguridad nacionalde Estados Unidos, que alcanza su más alta ex-presión en la presidencia de Donald Trump, lasprincipales elaboraciones estratégicas en que sesustenta, las condiciones que lo han hecho posi-ble dentro de las tendencias actuales de ascensodel conservadurismo y la reacción bajo el lema deEstados Unidos Primero (America First). Se con-sidera que, en el mediano y largo plazo, y de man-tenerse el predominio de esta visión estratégicade Estados Unidos con énfasis en el uso extensivoy deliberado de los instrumentos económicos depoder, ello tendrá efectos contrarios a los preten-didos por sus diseñadores y fortalecerá la declina-ción relativa de su poder frente al ascenso de otrasfuerzas en las relaciones internacionales, tanto enla disputa entre las mayores potencias, como enlos procesos regionales de emancipación del sis-tema imperialista de dominación.</P>
<P>Jacob J. Lew y Richard Nephew reconocen que:</P>
<P>mientos productivos y de servicios de una parte, yla repercusión de los ataques terroristas del 11 de</P>
<P>“El poder económico, como cualquier otro ins-trumento, puede tener resultados desfavorables si</P>
<P>1Se entiende por proyección externa de Estados Unidos el vector resultante de los distintos componentes de su políticaexterior e incluye por lo tanto todos sus instrumentos: político-diplomáticos, económicos, militares y propagandísticos.</P>
<P>57</P>
</Part>
<Part><P>es empleado de modo no inteligente, provocan-do consecuencias no deseadas en el corto plazoy proporcionando la declinación del liderazgo deEstados Unidos en el largo plazo” (Lew y Nephew,2018, 149).</P>
<P>La proyección externa de Estados Unidos comovector resultante de su política exterior ha refor-zado una visión en extremo unilateral, retirán-dose de importantes acuerdos y entendimientosmultilaterales y reforzando el empleo de los ins-trumentos de fuerza, la amenaza de su uso, peroprivilegiando los de poder económico.</P>
<H1>Geoeconomía en la literatura sobre dis-puta global de poder</H1>
<P>El origen de esta visión de la geoeconomía enEstados Unidos y occidente se apoya en las ideasdesarrolladas por Edward N. Luttwark, que co-rrelaciona los medios de poder económico comofundamento de la geoeconomía. (Luttwak, 1990)A finales de la década de 1990 el propio autor pu-blica un libro donde desarrolla estas ideas conuna notable repercusión que alcanza hasta nues-tros días (Luttwak, 1999).</P>
<P>Entre las principales obras que desarrollan la es-trategia de política exterior actual de Estados Uni-dos en el sentido geoeconómico están:Treasury´sWarfare: The Unleashing of a New Era of Finan-cial Warfarede Juan C. Zarate; (Zarate, 2013)NewTools of Economic Warfare: Effects and Effectivenessof Contemporary U.S. Financial Sanctionsde Elisa-beth Rosenberg y colaboradores (Rosenberg et al.,2016), y el libroWar by Other Means: Geoeconomicsand Statecraftde Robert D. Blackwill y Jennifer M.Harris, (Blackwill y Harris, 2017) que aborda esteasunto de manera integral y sin duda constituyeuna recomendación influyente para la política ex-terior actual de Estados Unidos. No es casual quedetrás de estos esfuerzos estén importantes centrosde pensamiento, funcionarios devenidos profeso-res, e investigadores, o a la inversa, vinculados a lasinstituciones de formación militar y de la “seguri-dad nacional” y centros de estudios estratégicos.</P>
<P>58</P>
<P>Expresado enfáticamente por el propio presidenteTrump, seguridad nacional es seguridad económi-ca (Navarro, 2018).</P>
<P>El trabajo de investigación relacionado con elempleo de los instrumentos económicos comoarma política en la etapa más reciente se ha lle-vado a cabo desde los años de la administraciónObama e incluso antes, y abarca todos los camposde estudio, incluyendo los elementos legales de lasrelaciones internacionales y las posibilidades quetienen de aumentar su poder coercitivo (Lentz,2013). Entre los profesores e investigadores quehan tenido una amplia y reconocida participaciónen la formulación de esta política resulta de in-terés la figura de Jill Jermano, Profesor Adjuntode laNational Intelligence Universityy EjecutivoSeniordel Departamento del Tesoro del gobiernode Estados Unidos, institución que como se sabedesempeña una función principal en el diseño ypuesta en práctica de las sanciones económicasunilaterales o las políticas económicas coercitivasy subversivas.</P>
<P>Uno de los puntos de partida en los procesospara el diseño de las sanciones unilaterales coerci-tivas es la “evaluación de vulnerabilidades” de lospaíses objeto de tales políticas, para dañar su esta-bilidad socioeconómica y generar revueltas masi-vas del pueblo contra su gobierno. Es decir, explo-siones sociales. El discurso oficial estadounidensetrata de enmascarar sus verdaderos fines, viola-dores de los derechos humanos con el discurso delas “sanciones inteligentes”, que supuestamente noafectarían a los pueblos. Al reconocer el rechazoque encuentran estas políticas internacionalmen-te, e incluso en algunos funcionarios del gobiernode Estados Unidos, tratan de presentar las sancio-nes económicas unilaterales coercitivas, mediantepretextos como el ser destinadas a lograr la “liber-tad”, los “derechos humanos” y la “democracia.”</P>
<P>Cada vez más y sin el menor pudor, los exper-tos y consejeros dedicados a la aplicación de talesinstrumentos, afirman que conocer las vulnerabi-lidades de los países a los cuales se destinan estas</P>
</Part>
<Part><P>Estados Unidos: Geoeconomía y el balance de poder global</P>
<P>políticas, también es importante para evaluar elapalancamiento de Estados Unidos sobre el obje-to político.2</P>
<P>Esta proyección externa de Estados Unidos conénfasis en los instrumentos económicos de poderadquiere mayor relevancia en el espacio conside-rado por sus estrategas como “patio trasero” des-de una renovada interpretación de la DoctrinaMonroe. Es decir, como región geográfica desig-nada por sus estrategas como exclusiva del domi-nio y explotación estadounidense, pero tambiénse aplica en otras regiones, incluyendo sobre todoel Medio Oriente y Asia de acuerdo con los deno-minados retos a la seguridad nacional de EstadosUnidos identificados en esas áreas.</P>
<H1>Geoeconomía y guerra económica en laproyección internacional del imperialismo</H1>
<P>En la actual proyección externa de Estados Uni-dos ha ganado terreno el enfoque geoeconómicopara cumplir sus objetivos geopolíticos en las re-laciones internacionales. No se trata de la políticaeconómica, comercial, cambiaria y financiera de-terminada por motivaciones del mercado, sino eluso de estos medios económicos para la coerciónpolítica, la subversión de gobiernos y la modifi-cación del balance internacional de fuerzas. Estareorientación de la estrategia estadounidense, di-rigida a mantener su posición en la correlacióninternacional de fuerzas y recuperar en lo posi-ble cuotas de hegemonía perdida en su sistema dedominación y explotación, tiene consecuenciaspara la geopolítica mundial y reviste principalinterés para nuestros países. En sus expresionesextremas, al perseguir derrotar o derrocar el go-bierno objeto de tales políticas debe considerarsecomo una guerra económica.</P>
<P>Las guerras e intervenciones militares en susdistintas variantes se han seguido empleando, nose excluyen, sobre todo cuando se trata de países</P>
<P>pequeños, débiles, fragmentados o con claras ma-nifestaciones de ingobernabilidad, pero no son elinstrumento privilegiado en el siglo XXI. Las in-tervenciones militares son mucho más costosas yentrañan mayores riesgos que la guerra económi-ca, que se considera más efectiva acompañada deotros instrumentos en el campo de la propaganda,la diplomacia y la ciberguerra.</P>
<P>Sobre todo, a partir del llamado Fin de la Gue-rra Fría, desde los primeros años de la décadade 1990 se plantea el fin del esquema bipolar derelaciones internacionales, el llamado conflictoEste-Oeste y la visión del “juego de suma cero”dentro de ese conflicto, la política de contencióne incluso la reversión de la llamada expansión co-munista. Durante los años de la Guerra Fría la ca-rrera armamentista escenificada entre la UniónSoviética y Estados Unidos se reflejaba en conflic-tos convencionales en Asia, África y América La-tina, aunque la Guerra de Vietnam fue un enormeesfuerzo bélico y se emplearon los armamentosmás crueles, como el napalm y el agente naranja.Pero la guerra, aunque sea “regional”, excluyendoel enfrentamiento directo entre grandes potenciases un acontecimiento sumamente costoso, inclu-yendo las perdidas en vidas del agresor e involu-cra grandes riesgos.</P>
<P>Es esa una de las causas por la que las interven-ciones militares de gran envergadura realizadaspor el imperialismo estadounidense dejan muchainsatisfacción a los que la realizan, y ello ha favo-recido el empleo cada vez más intenso y extendi-do de los instrumentos económicos como partede una guerra no declarada, y por ello el énfasisen la guerra económica. La guerra económicabusca los mismos objetivos que el conflicto bélico,pero encuentran condiciones favorables para suempleo en el desarrollo tecnológico, la estructuraglobalizada del mercado y la fortaleza que todavíatiene la economía estadounidense.</P>
<P>2Apalancamiento político es la capacidad de explotar vulnerabilidades, de los vínculos del país objetivo o dependenciade una fuente, o entidades bajo la jurisdicción del país que envía recursos vitales para la economía del país objetivo (alque se le quiere aplicar dichas medidas coercitivas).</P>
<P>59</P>
</Part>
<Part><P>Visto desde la perspectiva del balance global defuerzas, el retroceso o avance de los espacios geo-gráficos de dominación o las esferas de influenciade las potencias pueden modificarse mediante lageoeconomía. Con el uso de instrumentos econó-micos Estados Unidos trata de redefinir el siste-ma de relaciones internacionales y el balance defuerzas en el orden mundial en formación. En talsentido, la geoeconomía permite cambiar la dis-tribución geográfica del poder entre los actoresinternacionales a partir de los instrumentos eco-nómicos de poder. Las asimetrías de poder refle-jadas en la economía constituyen la posibilidad deejercer estos medios como parte de la guerra porotros medios, pero no en el ámbito estrictamentemilitar y por ello no tiene costos humanos para elpaís agresor. Por supuesto, en la práctica todos losmedios se combinan, político-diplomáticos, pro-pagandísticos, psicológicos y económicos. Peroexcluyendo los medios militares de la guerra, nodebe desconocerse que los instrumentos econó-micos son parte del poder duro, a decir de JosephNye (Nye, 2010) y la declinación del poder esta-</P>
<P>En ese contexto cambiante se desarrollan nue-vas concepciones estratégicas para la intervenciónmilitar y el conflicto o las pugnas de poder mun-dial mucho más abarcadoras. Toman en cuentalo que consideran los desafíos a la hegemonía deEstados Unidos, que abarcan un amplio espectrode escenarios y condiciones, tratando de evitarlos enfrentamientos militares entre grandes po-tencias, o las guerras con armas nucleares y otrasde destrucción masiva, que como se sabe, supon-drían el fin de la vida como la conocemos.</P>
<P>A lo largo de los años se han introducido distin-tas estrategias. La contrainsurgencia, para enfren-tar el movimiento guerrillero en América Latinaen la década de 1960, la guerra de baja intensidado conflicto de baja intensidad (Low Intensity Con-flict) fue la concepción desarrollada en la décadade 1980 para este tipo de lucha (CIA, 1986). La“Guerra no convencional de las fuerzas especia-les” es una de las aproximaciones vigentes (EstadoMayor, Departamento del Ejercito, 2010).</P>
<P>Asimismo, en la literatura sobre la guerra exis-ten distintas definiciones como la “guerra asi-</P>
<P>dounidense los hace una forma de guerra muy</P>
<P>métrica”, que trata de catalogarlas de un modo</P>
<P>conveniente.</P>
<P>La guerra económica, o el empleo de los ins-trumentos económicos con fines políticos paraobligar al adversario a cumplir los intereses y lavoluntad imperialista constituyen un acto de ex-trema violencia. Las llamadas sanciones econó-micas, los “embargos económicos” en realidadbloqueos —como se ha aplicado contra Cuba pordécadas y más recientemente contra Venezuela—,son formas refinadas e intensas, que se han veni-do empleando por parte de Estados Unidos, paraderrocar gobiernos que consideran retos al siste-ma de dominación imperialista.3En otros casosse busca debilitar o disuadir, pero en general, setrata de reconfigurar el balance global de fuerzasa favor de Estados Unidos, objetivo principal de laestrategia de seguridad nacional estadounidense.</P>
<P>amplio, para expresar las grandes diferencias depoder en medios y técnicas de combate de lasfuerzas involucradas, pero sigue estando presentela controversia (Gajate, 2019). También se ha de-sarrollado la “dominación de espectro completo”,elaborada por el Estado Mayor del Ejército de Es-tados Unidos, que constituye un enfoque abarca-dor (Joint Chief of Staff, 2000). Sobre la domina-ción de espectro completo y su significación paraAmérica Latina deben considerarse los estudiossobre este asunto desarrollados por la académicamexicana Ana Esther Ceceña. (Ceceña, 2016)</P>
<P>Todas estas estrategias y programas, aunque condistintas denominaciones, son parte del procesode planeación y actualización de la proyección ex-terna del imperialismo estadounidense y tienen encomún tratar de definir los mejores mecanismos</P>
<P>3Estas políticas unilaterales al dañar las condiciones económicas de vida del pueblo en los países de destino son enrealidad actos de genocidio y graves violaciones de los derechos humanos.</P>
<H1>60</H1>
</Part>
<Part><P>Estados Unidos: Geoeconomía y el balance de poder global</P>
<P>y opciones para conservar la hegemonía mundialfrente a los nuevos desafíos. Ello supone conservarel balance mundial de fuerzas y retrotraer aquellospaíses que han quebrado, aunque sea parcialmentesu sistema de dominación y explotación.</P>
<P>En un sentido conceptual y desde la perspectivade la ciencia política, es conveniente incorporartodos los campos e instrumentos de poder den-tro de la “guerra política” (Smith, 1989) en cua-tro grandes espacios. Estos espacios se superpo-nen y actúan de conjunto, aunque de acuerdo conlas etapas y condiciones se privilegian alguno deellos: económico, político-diplomático; informa-ción y propaganda; y los conflictos militares. El</P>
<P>recuperación de los destrozos de la guerra, peroel propósito político consistió en evitar la llamadaexpansión comunista en esta región. Decenas demiles de millones de dólares estadounidenses sedesembolsaron con esos propósitos y posterior-mente se realizaron las inversiones directas de lastransnacionales estadounidenses allí consolidan-do los negocios trasatlánticos. No por casualidadlos vínculos económicos y políticos actuales entrela Unión Europea y Estados Unidos son tan im-portantes, con independencia de algunas friccio-nes en esas relaciones.</P>
<P>El triunfo de la revolución cubana en 1959 mo-tivó al gobierno de John F. Kennedy diseñar el</P>
<P>centro de pensamiento Rand Corporation, muy</P>
<P>programa denominado “Alianza para el Progre-</P>
<P>cercano al Departamento de Defensa estadouni-dense, ofrece elementos actualizados sobre cómorealizar la guerra por todos los medios, y empleapara ello su definición de guerra política, que in-cluye, como se ha definido, todos los instrumen-tos de poder (Robinson,et al., 2018).</P>
<P>La estrategia centrada en la geoeconomía, comose ha explicado, pretende alcanzar el propósito demantener y ampliar el balance mundial de poder asu favor mediante el uso de los instrumentos eco-nómicos de poder, reconociendo que otros paí-ses como China y Rusia disputan la hegemonía deEstados Unidos empleando los instrumentos eco-nómicos de poder con fines geopolíticos. Con ellotrata de evitar la intervención militar, o esperar entodo caso reducir sus costos materiales y huma-nos. Los resultados de las más recientes interven-ciones militares de Estados Unidos en el MedioOriente —sobre todo en Afganistán e Irak— hansido objeto de muchas críticas dentro de la clasedominante, porque no lograron enteramente lospropósitos deseados (Malkasian, 2020).</P>
<P>Siempre en la política externa estadounidensese habían empleado los instrumentos económicospara el cumplimiento de objetivos políticos —elPlan Marshall para Europa es un ejemplo para-digmático. Entre 1947 y 1951 ofreció financia-miento a Europa Occidental como ayuda para la</P>
<P>so” —con independencia de las causas de su fra-caso—, el objetivo fue estimular ciertas limitadasreformas en la región latinoamericana para evi-tar el avance de la revolución continental. Desdeaquellos primeros años se aplicaron contra Cubaun conjunto de sanciones económicas unilate-rales —aunque desde el primer momento trata-ron de internacionalizarlas— que establecieron elbloqueo económico, comercial y financiero paratratar de hacer colapsar al gobierno cubano. Esebloqueo ha sido el más largo de la historia, cons-tituyendo uno de los ejemplos sobresalientes delempleo de instrumentos económicos por partedel gobierno estadounidense con fines políticospara conseguir un cambio de régimen. Asimismo,ha sido expresión del fracaso de estas políticas, nohan logrado el propósito de restablecer su sistemade dominación en Cuba.</P>
<P>En las interpretaciones más reciente de sus es-trategas, se considera que la también llamadaguerra por otros medios, ha adquirido una nuevadimensión e importancia, y resulta crucial en ladisputa por la hegemonía global de Estados Uni-dos frente al ascenso de China y Rusia, que desdela perspectiva del imperialismo estadounidensehan empleado los instrumentos económicos depoder para alterar el balance mundial de fuerzasen contra de los intereses de la seguridad nacional</P>
<P>61</P>
</Part>
<Part><P>de Estados Unidos. El retorno de la geoeconomíase ha mantenido como un poderoso debate entrela seguridad nacional y la economía global acercadel relativo poder nacional (Lind, 2019).</P>
<P>Como parte de los instrumentos económicosse incluye el acceso a la energía y otros recur-sos naturales que tienen un carácter estratégico,el comercio, la política monetaria y financiera ylas transacciones bancarias, que acompañan to-dos los intercambios y constituyen componentesprincipales en esta guerra. La guerra financiera escrucial debido a la mayoritaria participación quetodavía tiene el dólar estadounidense como dine-ro mundial y Wall Street como principal centrofinanciero. La guerra financiera, impulsada por laOFAC, que fue fortalecida y perfeccionada des-pués del 11 de septiembre de 2001 y el anunciopor George W. Bush de la “guerra contra el terro-rismo”. Estos acontecimientos sirvieron para jus-tificar la extensión de estos mecanismos con finesestratégicos y reconfigurar el balance mundial enel contexto de la globalización (Zarate, 2013).</P>
<P>La diferencia entre “sanciones económicas con-vencionales” y la guerra financiera es que estosinstrumentos han convertido a esta última, en uncomponente principal de la Estrategia de Seguri-dad Nacional de Estados Unidos y están siendoaplicados de manera generalizada, con gran in-tensidad, en distintos escenarios y con todo tipode pretextos. La llamada guerra al tesoro (trea-sury´s warfare) no solamente obstaculiza el ac-ceso a las fuentes financieras, sino al empleo debancos e instituciones que participan en transac-ciones monetarias, que no tienen directamenterelación con Estados Unidos en cuanto origen nidestino, subrayando el enfoque extraterritorial.</P>
<H1>Geoeconomía: factores y condicionesde su expansión</H1>
<P>Las condiciones del escenario internacional, laglobalización económica y financiera, los desa-rrollos tecnológicos en el terreno de la informá-tica y las comunicaciones, así como el balance de</P>
<P>62</P>
<P>fuerzas entre las mayores potencias y las luchas deliberación y emancipación de los pueblos, hacenque nuevos instrumentos y enfoques estratégicossobre el conflicto y la guerra, como la perspectivaestratégica geoeconómica, ganen importancia enel arsenal de medios de injerencia e intervencióndel imperialismo estadounidense.</P>
<P>Como parte del auge de las tendencias políti-cas nacionalistas conservadoras en Estados Uni-dos que acompañan la llegada a la presidencia deese país de Donald Trump y el “Estados UnidosPrimero” (Kagan, 2018), se observa un incremen-to en intensidad y extensión de la utilización deinstrumentos económicos en el sentido planteadopor la geoeconomía.</P>
<P>Entre los instrumentos económicos de poder,los financieros son los más poderosos. En las re-laciones económicas el flujo financiero, las tran-sacciones monetarias que acompañan el pago deproductos y servicios puede ser obstaculizada sise obstruyen estos mecanismos. El poder mun-dial de estos instrumentos para el caso de EstadosUnidos reside en la primacía del dólar estadouni-dense y el hecho de ser el mayor centro financiero.</P>
<H1>La geoeconomía en la disputa globalde poder</H1>
<P>En los estudios e informes sobre la geoeco-nomía, el empleo de instrumentos económicoscomo parte de la disputa global de poder realiza-dos en Estados Unidos por importantes centrosde pensamiento y funcionarios que han trabajadopara el Departamento del Tesoro en estos menes-teres, se destacan aquellos que enfatizan el uso deinstrumentos económicos como parte de la con-frontación geoestratégica con Rusia, China e in-cluso Irán (LSE, 2012).</P>
<P>En el caso de Rusia el instrumento económicoestá referido de modo principal al carácter estra-tégico del acceso a los hidrocarburos, al ser ungran productor y exportador de estos recursos(Vihma Antto; Umut Turksen, 2015). También seplantean los créditos y acuerdos estratégicos para</P>
</Part>
<Part><P>el suministro de tecnología y armamento, queconstituye un componente clave de sus relacioneseconómicas, con consecuencias directas para lacorrelación de fuerza en determinados escenariosen Europa, Medio Oriente y América Latina.</P>
<P>El incremento de la producción de petróleo y gasde Estados Unidos, la disminución de su depen-dencia de las importaciones a partir del aumen-to de las técnicas de la perforación horizontal y elfraccionamiento hidráulico (fracking), con inde-pendencia de las consecuencias sobre el medio am-biente, ha constituido una herramienta a favor dereposicionar al imperialismo estadounidense fren-te a Rusia, Irán y Venezuela en América Latina. Ladependencia de la importación de petróleo y gas deimportantes aliados de Estados Unidos en Europa,como Alemania y Japón en Asia, ponen de mani-fiesto el valor de este instrumento geoeconómico.“El ascenso en la producción de petróleo y gas,combinado con otras fuentes perdurables de poder,militar, económico y cultural, deben aumentar elliderazgo de Estados Unidos en los próximos años”(Blackwill &amp; O´Sullivan, 2014: 114). El aumentode la producción de petróleo estadounidense hainfluido sobre los precios, favoreciendo a la econo-mía de Estados Unidos y debilitando las bases delpoder de países identificados como retos a su he-gemonía, que tienen una dependencia importantede sus ingresos provenientes de la exportación dehidrocarburos, como Irán, Rusia y Venezuela.</P>
<P>Las acusaciones a China por el uso de instru-mentos económicos con fines políticos de carác-ter estratégicos en el escenario mundial, es decir,como parte de una proyección geoeconómica seargumenta desde la perspectiva estadounidense,los préstamos, créditos e inversiones realizadaspor China a otros países para robustecer la posi-ción geopolítica del Gigante Asiático en el balan-ce de poder mundial. Se advierte la fortaleza delEstado centralizado chino en la realización de supolítica económica internacional, y se consideraque busca disminuir la influencia de Estados Uni-dos.</P>
<P>El ejemplo empleado con mayor frecuencia estáasociado a la extensión de la “Franja y la Ruta”, ins-pirada en la ruta de la seda, pero que progresiva-mente se ha ido ampliando por vía marítima ha-cia todas las regiones, incluyendo América Latina.El alto ritmo de crecimiento de la economía chi-na, aunque se ha reducido un tanto en los últimosaños, sigue avanzando y se corresponde con un au-mento mayor del comercio y las inversiones haciatodas las regiones del mundo. Se conoce que Chinaes ya la segunda potencia militar, aunque su dis-tancia respecto a EE.UU. es muy grande, pero enel plano de la economía va camino hacia un equi-librio y la posibilidad de ser un verdadero desafíoeconómico e incluso tecnológico, en algunas esfe-ras más que en otras en las próximas décadas.</P>
<P>Es así, que el conflicto entre la gran potencia im-perialista norteamericana, todavía en una posiciónhegemónica —aunque declinante en términos re-lativos— aprecia un reto cada vez mayor. El actualenfoque de la estrategia de Estados Unidos conénfasis en el nacionalismo conservador y la pro-yección geoeconómica unilateral como principalinstrumento de fuerza en la política internacional,tiene sin duda un carácter disruptivo, con indepen-dencia de los resultados de las elecciones de 2020.</P>
<P>La actual política de la administración de Do-nald Trump, presenta cambios en aspectos princi-pales que habían sido casi parte de la continuidadde la proyección externa de Estados Unidos desdeel fin de la segunda guerra mundial, con mayorénfasis en el neoliberalismo, el libre comercio y laglobalización financiera a partir de la contra revo-lución conservadora de 1980. Ruptura de acuer-dos de libre comercio, renegociación de algunos,amenazas y empleo indiscriminado de tarifasaduaneras y las llamadas sanciones económicasunilaterales para casi cualquier asunto.</P>
<H1>Conclusiones</H1>
<P>En la proyección externa de Estados Unidosa partir de la llegada a la presidencia de DonaldTrump en 2017 se aprecia un énfasis en el empleo</P>
<P>63</P>
</Part>
<Part><P>de los instrumentos económicos con fines políti-cos, que no corresponden con propósitos pura-mente económicos. Economistas y estrategas deEstados Unidos reconocen que estas políticas notienen un basamento económico, e incluso puedenllegar a ser contraproducentes para los beneficiosde sectores específicos de su economía. Las mismasson parte de una interpretación incorrecta e inclu-so contraria a los objetivos planteados inicialmen-te por la administración de incrementar empleosmanufactureros. La reducción de esos empleossupuestamente exportados por la globalización,y los consiguientes encadenamientos productivosy de servicios, se explican fundamentalmente portransformaciones estructurales de largo plazo, aso-ciados a desarrollos tecnológicos, incrementos dela productividad y la automatización, y por lo tantono puede ser revertidas con tarifas aduaneras.</P>
<P>Las afectaciones que dejan los cambios en la po-lítica de Trump, sobre todo a partir de 2018 debentrascender estos cuatro años, porque con indepen-dencia que continúe o no en la Casa Blanca porotro período a partir de enero de 2021, han crea-do un ambiente de desconfianza e incertidumbredonde los distintos actores se sienten inclinados aemplear esas mismas políticas: el empleo de instru-mentos económicos con fines geoestratégicos, conuna proyección geoeconómica regional y mundial.</P>
<P>El uso generalizado de los instrumentos económi-cos con fines políticos en la pugna global de poder,estimula alianzas y reacomodos entre las potenciasobjeto de estas políticas y por ello se observa unacreciente tendencia a crear asociaciones y colabora-ción estratégica entre China y Rusia y otros países.</P>
<P>Esta tendencia en el mediano y largo plazo alientauna configuración del balance global de fuerzas queacelera el deterioro de la posición de poder a escalamundial. Precisamente lo que el Gobierno de Esta-dos Unidos quiere impedir o frenar.</P>
<P>El empleo de los instrumentos de poder econó-mico con objetivos políticos, coercitivos, subversi-vos y dirigidos al cambio de régimen en países dedistintas regiones (República Popular Democráticade Corea, Irán y Siria, o Venezuela y Cuba en Amé-rica Latina), tiene y tendrá consecuencias sobre laconfiguración de las estrategias de desarrollo de es-tos países y de sus alianzas regionales y globales. Lalección general que se puede sacar supone el desa-rrollo de políticas económicas con una proyeccióngeoeconómica antimperialista, dirigida a diversifi-car las relaciones y disminuir las vulnerabilidades.</P>
<P>El balance de la declinación relativa de poder deEstados Unidos y el ascenso de otras fuerzas con-trarias, de las mayores potencias y de países conproyectos nacionalistas-desarrollistas, socialistas,progresistas, y emancipadores, opuestos a los en-foques neoliberales y a la supeditación extremaal imperialismo estadounidense, deben reforzarde conjunto, el debilitamiento de la posición depoder de EE.UU. El nuevo ordenamiento mun-dial, el sistema mundo y la correlación de fuerzasen proceso de formación, todavía no es estable yparece tender hacia un multilateralismo. En unaperspectiva de mediano y largo plazo, los proce-sos políticos en el campo de las relaciones inter-nacionales, no favorecen los objetivos estratégicosde fortalecer la posición de poder de Estados Uni-dos a escala mundial.</P>
<H2>Referencias bibliográficas</H2>
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<H1>64</H1>
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