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<Part><P>Nueva ÉpocaNúmero 00</P>
<H1>Experiencia euroasiática en la Franja y la Ruta1</H1>
<H2>Dra. C. Sunamis Fabelo Concepción</H2>
<P>Doctora en Ciencias Históricas. Máster Historia Contemporáneay Relaciones Internacionales. Profesora Titular y Licenciada enFilosofía. Actualmente es Investigadora Auxiliar y Jefa de proyecto deInvestigación del Centro de Investigaciones de Política Internacional(CIPI). Especialista en estudios de comunicación política y euroasiáticos.e-mil:sunamisfabeloc@yahoo.es</P>
<P>Numero ORCID: 0000 0002 4752 2688</P>
<H2>Resumen</H2>
<P>La Iniciativa de la Franja y la Ruta (BRI, por sus si-glas en inglés) es un ambicioso proyecto chino queha levantado grandes expectativas desafíos e incer-tidumbres. Su proyección hacia otras regiones delmundo y su propuesta de crear una comunidad defuturo compartido para toda la humanidad generaretos y escepticismo. El presente artículo propone unanálisis de la experiencia de BRI en el entorno euroa-siático como referente para abordar elementos clavede la implementación del proyecto en otras regiones.</P>
<P>Palabras Clave:La Franja y la Ruta; Rusia; AsiaCentral; Eurasia.</P>
<P>Abstract:</P>
<P>The Belt and Road Initiative(BRI) is an ambi-tious Chinese project that has raised high expecta-tions, challenges and uncertainties. Its projectiontowards other regions of the world and its propo-sal to create a community of shared future for allhumanity generates challenges and skepticism.This article proposes an analysis of BRI’s experien-ce in the Eurasian environment as a reference toaddress key elements of project implementation inother regions.</P>
<P>Key words: Belt and Road Initiative; Russia;Central Asia; Eurasia.</P>
<P>1Artículo basado en la Ponencia Presentada en la V Conferencia de Estudios Estratégicos, Centro de Investiga-ciones de Política Internacional, 2019.</P>
<P>145</P>
</Part>
<Part><H1>Introducción</H1>
<P>Mucho se ha discutido en torno a los benefi-cios y perjuicios de la Iniciativa de la Franja y laRuta (BRI, por sus siglas en inglés). Sin dudas lasincertidumbres que atraviesan el megaproyecto,están marcadas, por los desafíos que genera unproyecto de esta magnitud, a lo que se suma unafuerte campaña antichina donde sobresalen eti-quetas como “imperialismo chino”, “invasión chi-na”, o la más reciente: el hecho de ser el país don-de se desató el nuevo Coronavirus (la Covid-19)ha provocado teorías de la conspiración acerca deun plan chino para desestabilizar el orden mun-dial a través de esta cruel “estrategia Wuhan”. Porotra parte, y muy relacionado con lo anterior seencuentra el desconocimiento, los prejuicios, y el“temor” que existen en torno al Gigante Asiático.Sin embargo, debe reconocerse que hay una cre-ciente curiosidad por los negocios con esa nación,teniendo en cuenta el abanico de oportunidadesque brinda y puede generar. En tal sentido los paí-ses receptores tienen un papel fundamental, peropoco se ha enfatizado en cuanto a ello. El objeti-vo de este trabajo es justamente reflexionar sobrela experiencia de BRI en Eurasia, su entorno máscercano. Para ello se analizará el avance del pro-yecto euroasiático, así como los principales desa-fíos e incertidumbres que ha enfrentado en esteescenario. Finalmente, a modo de conclusión, searribarán a algunas ideas referidas a la posibleperspectiva de BRI, dado los más recientes acon-tecimientos.</P>
<P>Aunque BRI no es propiamente de un proyectode integración, en ciertos aspectos presenta desa-fíos similares por cuanto plantea la construcciónde relaciones de interdependencia, a partir de di-versas concepciones y se manifiestan a partir deiniciativas y mecanismos de asociación, coopera-ción y concertación económica, política o cultu-ral. Es por ello que vale la pena citar un aspectoesencial de la visión deIntegraciónque brinda elacadémico cubano, Dr. C. Carlos Alzugaray Tre-to, a partir de varios presupuestos: (…) que es un</P>
<P>146</P>
<P>proceso que no se da por generación espontáneay que necesita de “constructores de integración”;(…) que los actores que construyen la integraciónno pueden limitarse a la esfera gubernamental nial mercado (Alzugaray, 2009).</P>
<P>Si nos fuéramos a remitir al origen de BRI en suentorno cercano, la expansión del cinturón eco-nómico (Asia Central, Irán, Turquía y Rusia) y laruta marítima (con Europa, Asia y África), los pri-meros pasos estuvieron justamente encaminadosa la construcción de confianza, la construcción devínculos, basados en el modelo de regionalismoabierto que caracteriza los esquemas regionalesde asociación. De ahí el aprovechamiento de lascapacidades ya existentes y la generación de nue-vas potencialidades. Ejemplo de ello es la Orga-nización de Cooperación de Shanghái (OCS), ejearticulador de BRI en sus inicios, la Unión Eco-nómica Euroasiática y ASEAN.</P>
<P>Estos elementos han determinado que BRI seapoye en conceptos muy particulares de la culturaoriental, y específicamente de la cultura políticachina, y por tanto parcialmente desconocidos enla práctica occidental. Por ejemplo, en lo concer-niente a la base doctrinal de la política exteriorchina, es de destacar, que la formulación y pues-ta en práctica de nuevos instrumentos de políticaexterior —englobados por un conjunto de sinó-logos bajo el amplio término deNueva Diploma-cia— constituyeron referentes en la proyeccióninternacional de Beijing, dentro de un contextoen que el país comenzaba a manifestar su despe-gue como potencia.</P>
<P>El primer concepto integrado a laNueva Diplo-maciafue el de Nueva Seguridad, que sirvió al in-terés de desechar los esquemas de pensamiento bi-polar que habían predominado durante la GuerraFría. Esta noción buscaba salvaguardar la seguri-dad nacional china a través del diálogo y la coo-peración, basados en la confianza y los beneficiosmutuos, la igualdad y la consulta permanente.</P>
<P>Así, tal óptica concebía las relaciones de seguri-dad en el largo plazo y respetaba los intereses de</P>
</Part>
<Part><P>otros Estados, al promover la coordinación mul-tilateral como forma de construir la seguridadcolectiva. Al mismo tiempo, fortalecía la interde-pendencia entre Estados y enfatizaba la coopera-ción, más que la confrontación, como vía haciala seguridad; acentuaba el carácter multidimen-sional del término, que ya no quedaba restringi-do al área militar o política, sino que incluía tam-</P>
<P>Experiencia euroasiática en la Franja y la Ruta</P>
<P>tanto los asuntos de alcance global se resuelven através del diálogo y la negociación.</P>
<P>Es así que BRI se presenta como “una comuni-dad de futuro compartido para toda la humani-dad.” Esta es una amplia concepción china sobreel funcionamiento armonioso y el destino de lahumanidad. Este concepto encarna la esperanzadel pueblo chino por un mundo armonioso y es</P>
<P>un desarrollo creativo del espíritu tradicional enbién los ámbitos económico, tecnológico, social y</P>
<P>medioambiental; y por último, planteaba la posi-bilidad de construir la seguridad a través de lasinstituciones, y no de la fuerza militar.</P>
<P>Las ideas básicas de la Nueva Seguridad apare-cen también contenidas en elNuevo Enfoque delDesarrollo, concepción que respondió a una pers-pectiva novedosa, integral, coordinada y sosteni-ble sobre el tema. La interdependencia crecientede China con el resto del mundo hizo evidente elhecho de que el país no podía desarrollarse en elaislamiento o en detrimento del exterior; a par-tir de tales consideraciones, el Nuevo Enfoque delDesarrollo significa, en el ámbito de las relacionesinternacionales, que “todos los Estados obtenganganancias y beneficios mutuos en su búsqueda deldesarrollo; se trata de promover la apertura en lu-gar del aislamiento, de disfrutar las reglas del jue-go limpio en lugar de obtener beneficios a expen-sas de los otros”.</P>
<P>En un tercer nivel de análisis, China propusolas nociones mutuamente complementarias de</P>
<P>Mundo Armonioso y Nuevo Enfoque de las Civi-lizaciones, en un contexto caracterizado por las</P>
<P>la nueva era de la globalización, donde todos lospaíses alrededor del mundo comparten prosperi-dad y pérdidas, y están cada vez más interconec-tados con los otros. China ha ofrecido una nuevaposibilidad, la cual se fundamenta en abandonarla ley de la selva, el hegemonismo y poder políticode “suma cero” para reemplazarlo con la fórmula“ganar-ganar.”</P>
<P>De manera que, los países que pretendan for-mar parte de BRI deben construir relaciones deconfianza, de interdependencia. Para ello, enprimer lugar, deben incorporar un soporte in-telectual adecuado que promueva, por una par-te, que las empresas se sensibilicen respecto a laoportunidad que representa esta iniciativa, y ensegundo lugar, no por ello menos importante,que el avance económico del proyecto, entién-dase la promoción de las infraestructuras y elcomercio se identifique realmente como vía deestabilización y prosperidad regional. Se trata depriorizar que la infraestructura responda a nece-sidades desarrollo económico y social, adecuán-dola al fortalecimiento de políticas nacionales</P>
<P>inclusivas.teorías apologéticas del capitalismo neoliberal y</P>
<P>los intentos de Occidente de imponer sus están-dares civilizatorios a escala global. Desde sus pun-tos de vista, un mundo armonioso es un mundoestable, pacífico, abierto y tolerante, que promue-ve una paz y prosperidad duraderas, y en el cuallas diferentes civilizaciones se comunican entre sí,confían en las demás, se desarrollan y convivenen armonía; los Estados, basados en los principiosdel Derecho Internacional, mantienen la paz y laseguridad a través de instituciones eficientes, en</P>
<H1>La experiencia euroasiática</H1>
<P>La Iniciativa de la Franja y la Ruta es un proyec-to promovido en los marcos de la Organización deCooperación de Shanghái (OCS). De manera queBRI no solo abre un nuevo capítulo para las rela-ciones internacionales, sino también en lo parti-cular, para la rearticulación euroasiática. Dentrode ese proyecto Asia Central tiene un lugar im-portante, por cuanto es “el corazón de Eurasia”, su</P>
<P>147</P>
</Part>
<Part><P>centro, el puente terrestre, un histórico puente en-tre civilizaciones, un puente comercial, cultural,ese es el primer elemento de continuidad.</P>
<P>De esta gran iniciativa se desprenden, la im-portancia que para China tiene la región para elmantenimiento de la seguridad fronteriza, regio-nal, la posibilidad de cooperación en estas aristas,así como en la económica, comercial, cultural, taly como se propuso “el Espíritu de Shanghái”. Enconcordancia con este importante precedente, BRIha sido definida como “una comunidad de futurocompartido para toda la humanidad”. Esta es unaamplia concepción china sobre el funcionamientoarmonioso y el destino de la humanidad.</P>
<P>Este concepto encarna la esperanza del pueblochino por un mundo armonioso y es un desarrollocreativo del espíritu tradicional en la nueva era dela globalización, donde todos los países alrededordel mundo comparten prosperidad y pérdidas, yestán cada vez más interconectados con los otros.China ha ofrecido una nueva posibilidad, la cual sefundamenta en abandonar la ley de la selva, el he-gemonismo y poder político de “suma cero” parareemplazarlo con la fórmula “ganar-ganar”.</P>
<P>Para Asia Central esta visión es particularmen-te relevante. El entorno centroasiático supone untablero de competencia geopolítica sumamen-te movedizo. En él rivalizan las grandes poten-cias, desarrollando lo que se conoce como NuevoGran Juego. En este contexto de confrontacionesy luchas por la primacía, es interesante analizarla evolución de las relaciones ruso-chinas. Ambaspotencias comparten el entorno geopolítico cen-troasiático, disputando así esta área como esferade influencia histórica y natural. Sin embargo,algunas cuestiones fundamentales tornaron estasituación de rivalidad en Asociación Estratégi-ca Integral. Se trata del enfrentamiento a las po-tencias occidentales, cuyo posicionamiento en elárea, ha estado asociado fundamentalmente a ladesconexión total de Rusia de su histórica área deinfluencia, y a los esfuerzos por contener el ascen-so de China.</P>
<P>148</P>
<P>El embargo de armamentos impuesto por Occi-dente tuvo un efecto contraproducente para Esta-dos Unidos y sus aliados: contribuyó a una mayorcercanía entre Beijing y Moscú, al inclinar a Chi-na hacia el mercado de armamentos de Rusia y laComunidad de Estados Independientes (CEI). En1992, la cumbre celebrada en Beijing, inauguró unlenguaje en las relaciones bilaterales marcado porla condena a la unipolaridad en el sistema inter-nacional, la necesidad de ejecutar acciones con-certadas contra el hegemonismo estadounidense,la condena a la expansión de la Organización delTratado del Atlántico Norte (OTAN) hacia Euro-pa Oriental y el rechazo a la alianza atlántica, porconsiderarla carente de contenido en el contextode la posguerra fría.</P>
<P>Por otra parte, el ascenso económico de Chi-na requería la consolidación de su influencia enun territorio cercano, rico en recursos naturalesy energéticos, con un mercado superior a los se-senta millones de personas, que la cercanía a Ru-sia no alcanzaba a saturar. Para China este esce-nario es de gran valor para el mantenimiento dela seguridad fronteriza, regional, todo lo cual estáíntimamente relacionado con los planes de desa-rrollo para la zona oeste china, la más atrasada delpaís asiático. De manera general, se trata de unaregión neurálgica para dar consecución a su pro-ceso de Reforma y Apertura en el que ha venidoavanzando en los últimos tiempos el país asiático,en consonancia con el “nuevo enfoque de desa-rrollo”.</P>
<P>De esta forma quedaban zanjadas dos cuestio-nes acuciantes para las prioridades estratégicasde China: primero, el acceso a nuevas fuentes derecursos naturales y energéticos; y segundo, labúsqueda y consolidación de nuevas rutas, másseguras y económicas, para la expansión de su co-mercio y la entrada de las materias primas prove-nientes del exterior.</P>
<P>En este contexto, el estrechamiento de relacio-nes diplomáticas entre China y Asia Central sehizo evidente. Es importante tener en cuenta que</P>
</Part>
<Part><P>las relaciones de vecindad entre los países cen-troasiáticos con el resto del área estuvieron fuer-temente marcadas por el fortalecimiento de lascorrientes de pensamiento y los nacionalismosextremos de finales del período soviético. De ahíque el tratamiento de la vecindad con China fueuno de los elementos esenciales desde ese mo-mento. La disposición de Beijing de incluir a lasrepúblicas centroasiáticas en un diálogo multila-teral como el Grupo de Shanghái, posteriormenteOrganización de Cooperación de Shanghái, convista a fomentar la cooperación estuvo mediadapor estos intereses.</P>
<P>En los últimos años puede decirse que en elmarco de la OCS se han desplegado un conjuntode acciones que solidificaron las relaciones entreRusia, China y los centroasiáticos, lo que influyóen la disminución de consolidación de otras pro-puestas multilaterales. Ello tampoco sugiere quelos centroasiáticos consideren a Rusia y Chinacomo centros de poder sin pretensiones de ex-pansión, todo lo contrario. Pero lo cierto es queresultan contrapartes menos incómodas, al me-nos en el mediano plazo, con los cuales los temasde derechos humanos, democracia y relacionescomerciales resultan menos complejos que conlas potencias occidentales.</P>
<P>Si el origen de la OCS fue como mecanismo deseguridad, debe resaltarse cómo evolucionó haciael entendimiento y conformación de un proyec-to de cooperación y asociación, así como tambiénmediador para acercamientos y la disminución dela percepción de amenaza. Pero, sobre todo, es im-portante resaltar la base de este constructo a partirde un acercamiento esencial: la aproximación dedos países asiáticos que históricamente han estadoen conflicto: Rusia y China en función de la esta-bilidad regional. Esa es la esencia del “espíritu deShanghái” y sobre la base de lo cual ha ido cimen-tando esta confianza y construyendo la paz, sobrela base de los principios del regionalismo abierto.</P>
<P>En este marco se ha desarrollado BRI en el con-texto euroasiático. A partir de Asia Central, el</P>
<P>Experiencia euroasiática en la Franja y la Ruta</P>
<P>proyecto abre su paso hacia occidente a través dedos corredores fundamentales: el Puente terres-tre Nueva Eurasia, con el que está estrechamenterelacionado el Corredor Económico China-Mon-golia-Rusia, por el destino final en Europa queambos recorren, y el Corredor Económico Chi-na-Asia Central-Medio Oriente, donde el tránsitopor Afganistán es fundamental.</P>
<P>Después de la desintegración de la URSS, la ideade la cooperación y propensión a la integraciónha estado muy presente en los debates centroa-siáticos debido a los grandes desafíos regionales(degradación medioambiental, migraciones, nar-cotráfico, terrorismo, etc.), y como vía para apro-vechar oportunidades comerciales y superar elaislamiento y alejamiento de los mares abiertos.Sin embargo, la propia realidad histórica de las re-públicas centroasiáticas les ha impedido cooperarsi no es bajo el liderazgo o impulso de una granpotencia como centro de referencia, cuestión queha ido desarrollando toda una serie de relacionesde interdependencia en el entorno regional, a lavez que ha imprimido un marcado carácter mul-tivectorial en la política exterior de estos países.</P>
<P>Esta situación tiene que ver con la desigual rela-ción que se establece entre la importancia geopo-lítica de Asia Central como centro de rivalidad otablero de competencia entre grandes polos depoder tradicionales y la naturaleza incipiente,precaria y sumamente vulnerable de los sistemaspolíticos centroasiáticos, forzados a implementarel modelo del Estado-Nación, caracterizados pormecanismos de gobernanza que preservan reza-gos elementales de sus propias experiencias clá-nico-tribales, disputas por el liderazgo regional,enfoques de suma cero en la gestión de recursoshídricos compartidos, procesos de construcciónnacional en marcha, etnonacionalismo y friccio-nes fronterizas y territoriales determinadas porestas premisas.</P>
<P>Debe tenerse en cuenta que los corredores quepasan por la región de Asia Central están conec-tados de diversas formas a la Unión Económica</P>
<P>149</P>
</Part>
<Part><P>Euroasiática (UEE), así como con los mecanismosde asociación que engarza este proyecto (UniónAduanera, Espacio Económico Único).</P>
<P>Por su parte, Rusia y Kazajstán han impulsadoa través de estos proyectos el retorno de Eurasia ala historia de las relaciones internacionales comoimportante tablero de competencia geopolítica,haciendo cada vez más presente la tendencia ha-cia el multipolarismo y la multilateralidad, a par-tir de la concertación de intereses y diversos mar-cos de integración a distintos niveles. Todo esteentramado de relaciones, es aprovechado por laNueva Ruta de la Seda, la cual podría constituirun proceso de “convergencia de civilizaciones” enfunción de “Una comunidad de futuro comparti-do para la humanidad”.</P>
<P>En los últimos años ha podido apreciarse unavance de esta tendencia euroasiática teniendo encuenta la construcción y consolidación de diver-sas iniciativas regionales, auspiciados por Rusia oChina. Incluso se ha percibido un cierto nivel deconcordancia entre ambos a partir de la puesta enpráctica, el primero de enero de 2015, de la UEE,iniciativa de inspiración kazaja que ha recibidogran impulso por la parte rusa, en especial por ellíder Vladimir Putin, y la cooperación entre esteproyecto y el chino Un Cinturón Una Ruta en esemismo año.</P>
<P>La consolidación de la OCS, con Rusia y Chinaa la cabeza, fue una de las cuestiones fundamen-tales en el rebalance de los intereses occidentalesen la región. La idea de la multipolaridad —aun-que no se lo propuso BRI— cada vez se ha hechomás evidente. Los ingresos de India y Pakistán a laOrganización en 2016, así como el reciente interésde Turquía a dicha candidatura, cada vez más em-pujada por Occidente a acercarse al mundo asiá-tico y medio oriental, son elementos a tener encuenta a la hora de valorar la configuración de unnuevo tablero euroasiático, articulado a partir detodo aquello que lo acerca y sus posibilidades decambiar las reglas de juego comercial y político;frente a un occidente cada vez más fragmentado.</P>
<P>150</P>
<P>El debate sobre la consolidación del eje Bei-jing-Moscú trasciende al plano energético o a losvínculos contraídos en el marco de la OCS. Elacercamiento entre ambas potencias en este esce-nario está más allá de lo que algunos especialis-tas han resaltado como puntos de desencuentroso debilitamiento del eje en lo que se refiere a lacompetencia regional y los recelos que pudieradespertar en Rusia el ascenso del Gigante Asiáticoen los vecinos comunes.</P>
<P>Tanto la rearticulación del mundo euroasiáti-co, como la recuperación del protagonismo queuna vez tuvo la región en la histórica Ruta de laSeda, suponen grandes retos en el actual escena-rio que propone una estrategia global de nuevotipo, donde la expresión futuro compartido parala humanidad tiene una connotación sumamenteimportante porque supone cambiar las reglas deljuego económico incluso político, que va desde elcomercio hasta la cultura.</P>
<P>Tales objetivos no están exentos de desafíos, asícomo tampoco se trata esta de una visión román-tica de las relaciones regionales. Debe valorarseel papel de Rusia y China en la dinámica de lacompleja construcción de relaciones de interde-pendencia con las repúblicas centroasiáticas, te-niendo en cuenta sus objetivos específicos haciala región, a partir de diferentes concepciones, se-gún sus diferentes proyecciones.</P>
<P>China ha dado un empuje económico al dina-mismo regional, pero hay muchos recelos entrelas poblaciones locales del entorno euroasiático,sobre todo centroasiático en cuanto a lo que lla-man, desde los medios occidentales, expansión o“imperialismo chino”. El accionar chino se percibemucho más invasivo en el mundo y por supuestoen sus vecinos más cercanos. Por su parte, Rusiatiene fuertes lazos históricos con la región, perocontinúa mirándola como un área de influencia,como una periferia dependiente de un centro, ypor demás sigue privilegiando a la parte eslava,por tanto también genera cierto nivel de descon-fianza.</P>
</Part>
<Part><P>El acercamiento de China hacia Asia Centrallógicamente levanta ciertos recelos en Rusia y en-tre los propios centroasiáticos ante temas como lacompra de tierras, propiedades, el sector energé-tico, el compromiso que significará el desarrollode infraestructura en la región con capital chino.</P>
<P>Sin dudas, estos elementos negativos han esta-do muy presentes en el desarrollo de los proyec-tos euroasiáticos. Algunos especialistas conside-ran que ha sido la difícil situación de la economíarusa la que ha hecho que Moscú adopte haciaBeijing una postura más de cooperación que derivalidad. Sin embargo, justo en la base de estosdesencuentros está la lógica asociativa: la coo-peración entre ambos, bajo la fórmula ganar-ga-nar funge como un regulador de sus apetenciasparticulares, priorizando así la estabilidad del es-pacio común. Ambas partes concuerdan en queun conflicto de intereses en el área solo les haríaperder y propiciar la presencia y ascenso de otraspotencias. De manera que la asociación de Rusiay China genera mayor confianza entre los cen-troasiáticos y en general en el entorno regional,genera seguridad, disminuye incertidumbres y lapercepción de amenaza frente a los elementos derivalidad y competencia regional.</P>
<P>Estas potencias han aprendido el arte de la con-vivencia y coexistencia pacífica, en la que primanlos principios del multilateralismo y la multipola-ridad, para lograr una relación ganar-ganar en unaregión de tanta competencia geopolítica. Los cen-troasiáticos han aprendido a interpretar ese arte ylas posibilidades que les ofrece a nivel regional. Tales así que estos proyectos lejos de ser antagónicos,han generado una capacidad de articulación y apo-yo mutuo importante, y estos son principios muyvalorados entre los centroasiáticos tan dados al es-píritu nómada y la solidaridad tribal o a la místicacompartida durante siglos con magníficas ciuda-des y tradiciones entre el legendario mundo persa.La OCS ha sido una escuela en este sentido.</P>
<P>Tanto Rusia como China comparten los prin-cipios de la multipolaridad y unas concepciones</P>
<P>Experiencia euroasiática en la Franja y la Ruta</P>
<P>económicas donde las reglas del juego no seandictadas desde occidente. Sin lugar a dudas, estascuestiones los han hecho actuar en muchas oca-siones como aliados en cuanto a la competenciaregional. Todos estos asuntos forman parte de undebate sobre si puede definirse la relación entreRusia y China como alianza estratégica o aso-ciación. Lo cierto es que son potencias que hanaprendido a convivir en la región y a construiruna concepción diferente de Eurasia y de ordeninternacional en general, llegando a ser un con-trapeso real frente a las potencias occidentales.</P>
<P>Los presidentes Xi Jinping y Vladímir Putin fir-maron en 2017 una Declaración Conjunta de Coo-peración en proyectos de construcción entre BRIy la UEE. La convergencia de ambos proyectos enfunción de un redimensionamiento de la dinámicaregional, resulta uno de los elementos esenciales ala hora de analizar la construcción de un enfoqueeuroasiático multilateral. Los vínculos entre Chinay Rusia en el desarrollo de los dos grandes proyec-tos mencionados significa un nuevo nivel de coo-peración y, de hecho, conlleva la creación de un es-pacio económico único en el continente, a pesar deque la región centroasiática constituye una eviden-te área de influencia donde prevalecen y evolucio-nan los interese rusos y chinos.</P>
<P>De esta forma, los puntos de coincidencia ycooperación en la consolidación de un eje euroa-siático resultan tan solo puntos de partida de loque se vislumbra un fenómeno interesante que,sin dudas, marcará pautas importantes en el te-rreno económico y geopolítico.</P>
<P>Este escenario demuestra el estado de concor-dancia de estos proyectos en tres niveles fun-damentales: el fortalecimiento de la seguridadregional a través de la cooperación y la acción di-plomática bilateral y multilateral, como eslabónimprescindible dentro de la preservación de la se-guridad nacional y el desarrollo económico y so-cial; procurar el acceso a las fuentes no renovablesde energía, ofreciendo en cambio un programade inversiones y ayuda financiera en condiciones</P>
<P>151</P>
</Part>
<Part><P>ventajosas; y la desarticulación del entramado devínculos de todo tipo que Estados Unidos ha fo-mentado desde la caída de la URSS, y por tanto,contrabalancear su influencia en la región.</P>
<P>El proyecto BRI debe entenderse con una lógicadonde lo terrestre y lo marítimo se complementa,favoreciendo el desarrollo común y la interdepen-dencia. Esto tiene una gran importancia para loscentroasiáticos debido a su alejamiento de los ma-res abiertos. Las interconexiones de la franja eco-nómica con la ruta marítima propiciarán el acce-so de estos países al mar, abriéndoles nuevas rutascomerciales a partir de puertos que conectan concarreteras y vías férreas hacia el sur a través deIrán, Afganistán, Pakistán y la India.</P>
<P>Como se explicó anteriormente, Asia Central,a través de la historia, ha sido un punto clave enla interacción entre pueblos de diferente origen.Sin embargo, el paso del régimen zarista primeroy soviético después, terminaron desconectandocasi por completo a la región tanto de su entornohistórico como geográfico. La mayoría de los es-pecialistas tienden a presentar a Asia Central enla órbita soviética, totalmente desconectada delentorno medioriental. Es así que, a partir de ladesintegración de la URSS, tuvo lugar la rearti-culación de los estrechos vínculos entre los paísesde Asia Central, así como del Cáucaso con MedioOriente, su entorno cultural e histórico, caracteri-zado cada vez más por la porosidad de sus fronte-ras. En este contexto Afganistán ha desempeñadoun papel muy importante, sobre todo a partir dela guerra en ese país entre 1979 y 1989, cuandoefectivos del entonces Ejército Soviético intervi-nieron en la contienda civil afgana, lo que no fuedel agrado de la población centroasiática, sobretodo entre los tayikos, étnica y culturalmente muyemparentados con los afganos y la población demayor tradición islámica en la URSS.</P>
<P>Estos elementos han sido interpretados y apro-vechados por la parte china como claves para lapaz y desarrollo regional en un concepto más am-plio de Eurasia, donde la interdependencia entre</P>
<P>152</P>
<P>países y subregiones es cada vez más importantey compleja. Por tanto, el desarrollo del proyectoBRI es exponente de esta visión.</P>
<P>Evidentemente, BRI muestra entre sus valoresgeopolíticos la capacidad de asimilar o metaboli-zar a la vez que se complementan y se consolidaniniciativas como la UEE o la propia OCS. Se tratade esquemas o mecanismos de integración o con-certación que para nada son excluyentes, sino quetienden importantes vasos comunicantes que lescomplementan y en última instancia están tejien-do las coordenadas de un nuevo orden regional ymundial, donde lo euroasiático tiene, sin dudas,un importante espacio en una versión modernade integración del mundo asiático y postsoviéti-co, donde Asia Central a pesar de que continúasiendo percibida como una importante área deinfluencia en disputa, constituye ahora un esce-nario conformado por repúblicas independien-tes que en este proyecto tienen la oportunidad dedesarrollar un protagonismo regional y tomar lasriendas de su destino. Haber avanzado en meca-nismos como estos, donde el rol de Rusia y Chi-na son preponderantes, pero en el que participaun amplio concierto de pueblos euroasiáticos, lesha servido a los países del entorno euroasiáticopara conjurar incertidumbres y encauzar sus pro-blemáticas, en medio de un ambiente de respetoa la soberanía, las asimetrías y las otredades, porcuanto no solo han aprendido las lecciones de laconvivencia pacífica entre dos gigantes: Rusia yChina; sino que han sabido utilizar esta cuestio-nada asociación como regulador de las aspiracio-nes propias de estas dos potencias, anteponiendoasí los intereses comunes, aun cuando este no hasido ni es un camino ni llano ni recto.</P>
<H1>Desafíos e Incertidumbres</H1>
<P>La magnitud del proyecto es una alarma quepone en cuestión su viabilidad efectiva. Debe te-nerse en cuenta que esta iniciativa es uno de losprogramas más ambiciosos e importantes del si-glo XXI, que se perfila para crear una arquitectura</P>
</Part>
<Part><P>económica mundial integrada, en tanto se calcu-la que cuando se complete incluirá alrededor de100 países que comprenden dos tercios de la po-blación mundial, el 55% del PIB global y el 75%</P>
<P>Experiencia euroasiática en la Franja y la Ruta</P>
<P>puerto de Gwadar pasando a través del territoriopakistaní. Sobre el proyecto, EE.UU. e India hanexpresado su desacuerdo debido a que CPEC estádiseñado para pasar por un territorio en dispu-</P>
<P>de las reservas mundiales de energía. Y a esto hay</P>
<P>ta (Cachemira Azad). Para India, constituye una</P>
<P>que agregarle que consistirá en un número eleva-do de proyectos de infraestructura que sobrepasa-rá el billón de dólares.</P>
<P>Algunos escépticos ven en gran medida el plancomo una estrategia para reforzar las ambicionesde liderazgo regional e incluso global de China.Cabe destacar que el propio gobierno chino ha re-saltado que el éxito BRI dependerá del compromi-so de sus participantes. Pese a ello, se han suscita-do numerosos desafíos que están particularmenterelacionados con complejos temas religiosos y ét-nicos, el terrorismo activo y el extremismo, las di-visiones históricas e intereses geopolíticos en dis-puta. Por consiguiente, casi todos los proyectosde BRI estarán imbuidos de riesgos operativos,financieros, legales, regulatorios y soberanos de-bido a la gran diversidad de los países involucra-</P>
<P>violación que el Corredor transite por un áreaque considera ilegalmente ocupada por Pakistán.Además, ambos opinan que el corredor permitiráun incremento de la presencia militar china en elOcéano Índico, un hecho que atenta contra los in-tereses indios y estadounidenses en la región. Eneste escenario, la consolidación de la asociaciónestratégica Beijing-Islamabad es interpretada porIndia como una amenaza directa a su seguridadnacional. La cooperación sino-pakistaní, que secentró durante los primeros años en materia dedefensa, se profundizó con la puesta en prácticade numerosas iniciativas para fortalecer el com-ponente económico, el comercio y la inversión. ElCPEC, por ejemplo, coloca a China en una po-sición muy ventajosa en la región al garantizarlefacilidades para el comercio con los países de Asia</P>
<P>dos y dada sus situaciones geográficas, políticas y</P>
<P>Sur, en detrimento de los intereses indios.</P>
<P>económicas.</P>
<P>En tal sentido el proyecto ha revivido históri-cas disputas en su entorno que pudieran entor-pecer su desarrollo previsto. Deben destacarselas disputas por el Mar Meridional de China y lasdiferencias con India por la zona de Cachemiracomo las más significativas, dada la importanciaque tienen ambos temas para la consecución delproyecto. La presencia de poderes independienteso pro-Estados Unido —particularmente en India,Australia y Japón— también presenta un enigmapara el gobierno chino, que tiene muchos proyec-tos en los corredores terrestres y marítimos deBRI enfocados en el Sur y Sudeste de Asia.</P>
<P>Los límites, desafíos e incertidumbres que re-presenta hoy la reconstrucción euroasiática giranalrededor de conflictos históricos y nuevos esce-narios. Entre ellos sobresale el polémico CorredorEconómico China-Pakistán (CPEC) que preten-de conectar la región de Xinjiang en China con el</P>
<P>La pervivencia del terrorismo en la región es unacuestión de particular interés. Se ha consolidado eltraslado de centroasiáticos hacia los conflictos enMedio Oriente, sobre todo a Siria. Allí, se han inte-grado a las organizaciones terroristas activas o hancreado unidades de combate independientes, for-madas sobre la base de las nacionalidades y gruposétnicos y operativamente subordinadas a los prin-cipales grupos terroristas de la región. Desde Siria,la mayoría de estas organizaciones se insertaron enlas dinámicas del terrorismo centroasiático, a tra-vés de redes de reclutamiento y operaciones y eldespliegue de propaganda orientada a captar nue-vos miembros. Estas nuevas dinámicas manifesta-das por el terrorismo, especialmente en Asia Cen-tral demostraron la capacidad de reorganización,expansión y movilización de los grupos terroristas,evidenciaron la transnacionalización de este fenó-meno y la amenaza que supone para la paz regionaly el avance seguro de sus proyectos.</P>
<P>153</P>
</Part>
<Part><P>Otros aspectos sobre la situación económica afuturo se tornan mucho más complejos. En los úl-timos años, Beijing ha invertido cientos de milesde millones de dólares y ha llamado a movilizarotras cifras millonarias en proyectos de energía,transporte y puertos, en sociedad con muchospaíses a lo largo de los próximos cinco años. Alcubrir más de 60 naciones, los proyectos BRI has-ta ahora han tenido resultados variados.</P>
<P>Sin dudas, inyectar miles de millones de dóla-res en economías en desarrollo tiene obvios bene-ficios diplomáticos. Sin embargo, aún queda porverse si China será capaz de recaudar el pago delos enormes préstamos que ofrece a Estados me-nos afluentes y potencialmente inestables, e inclu-so los aliados cercanos de Beijing han titubeadoen cuanto a comprometerse completamente conBRI.2</P>
<P>En definitiva, surge de nuevo el viejo debate so-bre la sostenibilidad de una China cada vez másinternacionalizada, pero que no quiere interferiren asuntos globales, en lo que Beijing consideraen realidad asuntos internos de terceros países. Silos intereses chinos siguen creciendo fuera de susfronteras, ¿cómo asegurará que estén a salvo? ¿Tie-ne China la capacidad militar y la voluntad políticapara proteger a sus ciudadanos y empresas en el ex-tranjero? ¿Puede plantar cara a aquellos gobiernosque amenacen sus intereses económicos? Todas es-tas cuestiones son importantes para China en suimplementación del proyecto Ruta de la Seda.</P>
<P>Otro de los temas en cuestión es la promociónde una degradación ambiental sostenida. La im-plementación del BRI implica una expansiónmasiva de la infraestructura ferroviaria y vial, laconstrucción de nuevos puertos en los océanos</P>
<P>del Pacífico e Índico, y la creación de oleoductosy gasoductos hacia Rusia, Kazajstán y Myanmar.Los corredores del desarrollo económico de BRIcoinciden con áreas de alto valor ambiental y,por lo tanto, pueden tener un impacto significa-tivo en la biodiversidad. Un informe reciente deWorld Wildlife Fund (WWF) muestra que estoscorredores se superponen con 1 739 áreas clavede biodiversidad (Key Biodiversity Areas(KBAs)con 265 especies amenazadas, incluyendo 39 enpeligro crítico.</P>
<P>Los cambios abruptos en la calidad y funciona-lidad del ecosistema debido a la contaminación, laintroducción de especies invasoras, las restriccio-nes al movimiento de los animales, la pérdida dehábitat y el aumento de la mortalidad de la vidasilvestre, están en juego. Además, el uso de ma-terias primas y combustibles fósiles y el aumentode la explotación de las reservas de petróleo y gasconstituyen un escenario de una creciente depen-dencia de los combustibles fósiles y las altas emi-siones de gases de efecto invernadero. Todos losproyectos relacionados con BRI deben sometersea evaluaciones ambientales y sociales estratégicasque incluyan, en una etapa temprana de toma dedecisiones, información integral sobre los costosy beneficios de los planes de desarrollo, los im-pactos sobre la biodiversidad y las poblacioneshumanas. La Iniciativa “Un Cinturón Una Ruta”podría ser una oportunidad para que China asu-ma un papel de liderazgo en la transición del de-sarrollo global hacia la sostenibilidad al exigir asus socios al menos la misma calidad ambientalque China aspira en su territorio.3</P>
<P>Otra de las tendencias que se han desarrolla-do en la región euroasiática, pone de manifiesto</P>
<P>2En noviembre de 2017, Pakistán se retiró de una inversión de 14 000 millones de dólares que, según argumenta-ron los representantes del gobierno, estaban “en contra de sus intereses”. Pocos días después, Nepal canceló unaplanta hidroeléctrica de 2,5 000 millones de dólares que estaba siendo construida por una compañía estatal chinacomo parte de “Un Cinturón, Una Ruta”. Myanmar finalizó un plan similar diciendo que ya no estaba interesadoen presas hidroeléctricas.</P>
<P>3Información obtenida de:http://www.ebd.csic.es/-/la-nueva-ruta-de-la-seda-trae-desafios-y-oportunidades-pa-ra-la-conservacion-de-la-biodiversidad.</P>
<H1>154</H1>
</Part>
<Part><P>uno de los terrenos más escabrosos donde se li-bran hoy las principales batallas: el ciberespacio,y especialmente la gran batalla por los “datos”.El capital digital4está reemplazando a la propie-dad intelectual en la cima de las cadenas de valormundiales. La norma es que quien recoge los da-tos se apropia de todo su valor económico, recur-so central de la economía digital.</P>
<P>En tal sentido no debe perderse de vista que laIniciativa de la Franja y la Ruta (BRI por sus siglasen inglés), concibe entre sus proyectos el desa-rrollo de una Red digital. Desde el punto de vistaconceptual la expresión “Ruta de la Seda Digital”posee un exiguo significado ya que absorbe losdiversos términos utilizados en los últimos años</P>
<P>Experiencia euroasiática en la Franja y la Ruta</P>
<P>servicios de inteligencia de los Estados Unidos yGran Bretaña en 2013, hasta los más recientes es-cándalos protagonizados por CambridgeAnalyti-cayFacebook, la confianza de usuario occidentalse ha visto comprometida y la del usuario asiáticose ha puesto en alerta.</P>
<P>En este contexto ha sido lanzada la genera-ción de redes inalámbricas para móviles conoci-da como 5G, liderada por las compañías chinasHuawei y ZTE. Esta quinta generación convier-te la conectividad en una plataforma, con lo cuallas redes de acceso inalámbrico proporcionan unaconectividad sin fisuras, extendida e ilimitadapara todas las personas y organizaciones. La 5Gfavorece el desarrollo de la inteligencia artificial</P>
<P>y potencia sus usos en ciencias de la medicina y(“de la información”, “del ciberespacio”, “En línea”,</P>
<P>la industria militar, el entretenimiento, así comoetc.), los que describe la intersección entre BRI y</P>
<P>las tecnologías de la información. Es por ello queno es posible ponerla en un pie de igualdad con lafranja terrestre o la ruta marítima o considerarlacomo una tercera rama de BRI. Es más bien una“caja de herramientas tecnológicas” que colaboraen mayor o menor medida con todos los proyec-tos de BRI. Esa es la razón por la cual la construc-ción del mapa digital sobre la casuística en el usode las TIC es inconmensurable. De este modo, lafrase “Ruta de la seda Digital” ofrece una visióngeneral más que un plan maestro con programas,actividades, metas y responsables.</P>
<P>En este contexto, algunos países han expresadosu preocupación ante la factibilidad de que Bei-jing pueda usar estas redes para ejercer presión oefectuar algún tipo de vigilancia electrónica. Des-de las revelaciones de Edward Snowden sobre los</P>
<P>el marketing político. Gracias a la compatibilidadde la Inteligencia Artificial con todos los disposi-tivos, redes y nubes, los terminales han pasado deserplug and play a plug and think. En otras pala-bras, la disponibilidad de conexiones de muy bajalatencia permite que los datos provenientes de losdispositivos se envíen muy rápidamente a la nube.De manera que los procesos de aprendizaje auto-mático de alto perfil están realmente al alcance decualquier objeto.5</P>
<P>Con el avance de la quinta generación (5G), seabren nuevos desafíos y rivalidades mayores en-tre los principales polos de poder por el significa-do de esta, que implica poseer la tecnología paradesarrollar la inteligencia artificial. En este esce-nario se desarrolla un complejo proceso de con-frontación, presión y cooperación entre Estados</P>
<P>4Consiste en competencias para recopilar y procesar datos, y convertirlos en inteligencia digital, que es lo quetiene un valor económico real. Gran parte de esa inteligencia, derivada de datos sobre personas, grupos y comu-nidades, es básicamente “inteligencia sobre ellos”: qué hacen, cómo lo hacen, qué relaciones mantienen, proba-bilidades de comportamiento futuro, etc. Al establecer las relaciones sociales utilizando los datos individuales sepueden pronosticar acontecimientos políticos y sociales con mayor certeza.</P>
<P>5Por ejemplo, existen cámaras capaces de reaccionar ante eventos particulares en tiempo real y sin estar conectados auna computadora, ya que el procesamiento de contenido gráfico es realizado por supercomputadoras en la nube enlugar de localmente.</P>
<P>155</P>
</Part>
<Part><P>Unidos, China y un grupo importante de países,debido a la competencia, rivalidad e interdepen-dencia que han desarrollado en este marco.</P>
<P>Este escenario, liderado por China, condicionacierta cooperación, debido a la interdependenciatecnológica, en medio de un ambiente de compe-tencia y rivalidad entre China y Estados Unidos.Pero especialmente esta es una esfera fundamen-tal en la que se evidencia la confrontación entreWashington y Beijing. Esta tensión se expresa enpresiones políticas, poniéndose de manifiesto dostendencias: lo países que impulsan la iniciativachina y los que son reticentes sobre todo teniendoen cuenta las presiones de EUA en ese sentido, de-bido al significado de los desafíos que supone po-seer la tecnología para desarrollar la inteligenciaartificial, el acceso a los datos y su procesamientoy finalmente, se trata de la disputa simbólica queesto significa.</P>
<H1>A modo de conclusión</H1>
<P>La aparición y expansión mundial del NuevoCoronavirus (la Covid-19), trascendió todos losescenarios posibles. Desde entonces, cada vezmás, plantear conclusiones en torno a cualquieranálisis, significa, en primera instancia, invitar areflexionar sobre el reto de aprender a convivircon desafíos e incertidumbres, que son inherentesa cualquier cuestión, en coherencia con un mun-do indetenible, resultado de procesos de globali-zación. Es importante tener en cuenta la necesariacapacidad de flexibilización, adaptación y regene-ración de cualquier proyecto ante situaciones ad-versas o inesperadas. En tal sentido La Franja yla Ruta, tanto en sus experiencias de adecuación,especialmente en el espacio euroasiático, como ensu propuesta de “una comunidad de futuro com-partido para toda la humanidad”, han indicado uncamino acertado e indetenible; donde cada puntode llegada se ha convertido en un nuevo punto departida.</P>
<P>Los acontecimientos más recientes evidencianla importancia de potenciar en los marcos de BRIla Ruta de la Salud y la Ruta Digital, incluso en es-trecha relación. Si bien alrededor de la Ruta Digi-tal continuarán los debates en torno a sus desafíosen cuestiones de seguridad; en el caso de la Rutade la Salud existe una oportunidad nada desdeña-ble, teniendo en cuenta las vulnerabilidades quese han evidenciado recientemente.</P>
<P>La carrera por el control de los datos y de lainformación se perpetúa como la expresión másconcreta del poder. Surge el debate sobre quienesestán mejor equipados para hacer frente a la pan-demia, si las llamadas democracias liberales o losllamados regímenes autoritarios que, supuesta-mente pueden imponer medidas mucho más es-trictas sobre su población, porque su naturalezade vigilancia permanente, centralismo y capaci-dad de control se los permite; tal es el caso de Chi-na donde, según varios especialistas, las personasson menos renuentes y más obedientes que enotras partes del mundo, y también confían más enel Estado. Sobre todo, para enfrentarse al virus losasiáticos confían firmemente en la capacidad dela vigilancia digital. Apuestan a que en elbig datapodría encerrarse un potencial enorme para de-fenderse de la pandemia. Se podría decir que enAsia las epidemias no las combaten solo los viró-logos y epidemiólogos, sino sobre todo tambiénlos informáticos y los especialistas en macroda-tos. Un cambio de paradigma del que Occidentetodavía tiene mucho que aprender.</P>
<P>Por otra parte, persistirán los debates en tornoa que modelos seguir en dos aspectos fundamen-tales, a saber: globalización o desglobalización(proteccionismo). Tales cuestiones tienen unaimportancia trascendental en el complejo mar-co euroasiático, donde continúa siendo centro dedebates el papel y lugar del Estado-Nación. Estascuestiones, sin dudas, transversalizaran en lo ade-lante todos los debates en torno a BRI.</P>
</Part>
<Part><P>Experiencia euroasiática en la Franja y la Ruta</P>
<H2>Referencias bibliográficas</H2>
<P>Alzugaray Treto, Carlos:La construcción de regiones: un acercamiento teórico inicial para su aplicación comparada aAmérica Latina y el Caribe, Centro de Estudio y Programa Latinoamericano (CEPI) diciembre de 2009, p. 33.</P>
<P>Fabelo Concepción, Sunamis:La evolución de las tendencias integracionistas en Asia Central(1991-2015), Tesis Docto-ral en Ciencias Históricas, Universidad de La Habana, 2018.</P>
<P>Fabelo Concepción, Sunamis: “Asia Central en el contexto del ‘nuevo gran juego’. Una mirada desde el realismo políticohacia el dilema geopolítico de la integración centroasiática” enRevista Caribeña de las Ciencias Sociales, LATIN-DEX, 2014, enhttp://xn--caribea-9za.eumed.net/asia-central/(30-9-2014).</P>
<P>Guerrero Cruz, Manuel Alejandro:La política exterior de la República Popular China hacia Asia Central entre 2001 y2014, Tesis de licenciatura en Relaciones Internacionales, Instituto Superior de Relaciones Internacionales RaúlRoa, 2015.</P>
<P>Pedro, Nicolas de: “Eurasia emergente y evanescente: Identidades y rivalidades geopoliticas en Asia Central”,NotesInternationalsCIDOB, 2015, en:http://coppieterstracker.eu/think-tanks/eurasia-emergente-y-evanescente-identi-dades-y-rivalidades-geopolticas-en-asia-central-httpbit-lynotaint154-pic-twitter-comg7lxzw4xlm/‘#Eurasia (3-2-2016).</P>
<P>Rocha Pino, Manuel de Jesús: La Organización de Cooperación de Shangai y la construcción de un espacio de se-guridad en Eurasia, enhttp://www.academia.edu/6424077/La_Organizaci%C3%B3n_de_Cooperaci%C3%B3n_de_Shanghai_y_la_construcci%C3%B3n_de_ un_espacio_de_seguridad_en_Eurasia_2007 (30-6-2013).</P>
<P>Rocha Pino, Manuel de Jesús: Los proyectos de integración megarregional de China: el caso de la iniciativa Cinturon yRuta (CYR), enhttps://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1870465417300430.</P>
<P>Saíz Álvarez, J. M.: “La Organización de Cooperación de Shangai (OCS): Claves para la creación de un futuro lídermundial”, enEconomía Mundial, 2009.</P>
<P>La Nueva Ruta de la Seda trae desafíos y oportunidades: http://www.ebd.csic.es/-/la-nueva-ruta-de-la-seda-trae-desa-fios-y-oportunidades-para-la-conservacion-de-la-biodiversidad</P>
</Part>
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