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<Part><P>Nueva ÉpocaNúmero 00</P>
<H1>La transición al socialismo como desafío en elcentenario de la revolución rusa. Actualidad de losdebates y el pensamiento del Che</H1>
<H2>Dr. C. Julio César Gambina</H2>
<P>Doctor en Ciencias Sociales.Universidad de Buenos Aires</P>
<H2>Resumen</H2>
<P>El centenario de la revolución en Rusia convocaal debate sobre la transición del capitalismo al so-cialismo. Es una reflexión luego de la ruptura de labipolaridad y la ofensiva capitalista en un marcode problemas alimentarios, ambientales, energé-</P>
<P>Abstract:</P>
<P>The centenary of the revolution in Russia calls fordebate on the transition from capitalism to socia-lism. It is a ref lection after the rupture of the bipo-larity and the capitalist offensive in a frame of ali-mentary, environmental, energetic, economic, and</P>
<P>financial problems of the world crisis 2007/09. The-ticos, económicos, financieros de la crisis mundial</P>
<P>2007/09. Son fenómenos que amenazan la vida y elhábitat, e imponen la crítica del orden vigente y ladiscusión del anticapitalismo. Nuestramérica reavi-vó la discusión sobre la transición al comienzo delSiglo con el proceso de cambio político y algunaspropuestas sobre el socialismo en el siglo XXI, o elcarácter comunitario y democrático del mismo, loque supone críticas a las experiencias previas y unestímulo para pensar la sociedad a construir. Es undebate a 150 años de la primera versión del Tomo Ide El Capital y a 50 años de la muerte del Che.</P>
<P>Palabras clave:Capitalismo, socialismo transi-ción, revolución.</P>
<P>se are phenomena that threaten life and habitat,and impose a critique of the current order and thediscussion of anti-capitalism. Our America revivedthe discussion on the transition to the beginning ofthe century with the process of political change andsome proposals on socialism in the 21st century, orthe community and democratic nature of it, whichimplies criticism of previous experiences and a sti-mulus to think the society to be built. It is a 150-year debate on the first version of Volume I of TheCapital and 50 years after Che’s death.</P>
<P>Key words: Capitalism, transition socialism, re-volution.</P>
</Part>
<Part><H1>Introducción</H1>
<P>Uno de los grandes temas del debate contempo-ráneo por la revolución remite a las posibilidadesde construir una sociedad más allá y en contra delorden del capital.</P>
<P>La cuestión remite a la historia de las revolucio-nes sociales, especialmente de la Revolución Rusay su antecedente en la Comuna de París; perotambién a todos aquellos procesos que enuncia-ron el propósito de construir el socialismo, enChina, Cuba, Vietnam; y más reciente en Nues-tramérica en la Nicaragua sandinista del 1979-90,Venezuela y su formulación por el socialismo enel sigloXXIen 2004-05, y Bolivia en 2010 con lapropuesta por el socialismo comunitario.</P>
<P>Queda claro que no alcanza con formular el ob-jetivo por el socialismo sin la construcción de lascondiciones materiales y de subjetividad colectivaconsciente para construir otra forma de organizarla producción y las formas de la distribución, elcambio y el consumo.</P>
<P>En rigor, no es solo relaciones económico-so-ciales, sino también y sobre todo, nueva culturasocial y comunitaria, algo que define también lamaterialidad suficiente y necesaria para la vidacotidiana y la reproducción social y natural.</P>
<P>No solo bienes y servicios para satisfacer nece-</P>
<P>del ingreso o de la riqueza producida bajo el or-den “capitalista”.</P>
<P>Puedo señalar en primera persona algunas res-puestas de dirigentes sociales, sindicales o polí-ticos, académicos incluso, algunos de buena for-mación en la tradición de izquierda, que ante losplanteos de levantar propuestas radicalizadas conperspectiva socialista en el presente, respondenque eso supondría ir contra el sistema capitalista,algo que desdeñan por imposible. Cuando mu-cho, señalan que están de acuerdo, pero que noes posible ahora, que no es lo que demanda la so-ciedad y que, si en todo caso, hubiera posibilidad,ellos se sumarían en el esfuerzo, claro, ex-post.Algo así como ahora no se puede, pero si logranavanzar en ese sentido, los acompañaré.</P>
<P>Así, el capitalismo sería el límite de lo posible.Ni pensar en la disputa del poder para la construc-ción de otra sociedad. Es una lógica que asocia latransición del capitalismo al socialismo luego de laconquista del poder y este, un objetivo postergado.</P>
<P>La transición del capitalismo al socialismo estásugerida como sucesión en el tiempo a la revo-lución política, por lo que el acento del proyec-to revolucionario se concentra en la gestación delsujeto político del cambio y la revolución.</P>
<P>Dicho eso más allá del debate sobre los traba-</P>
<P>jadores y trabajadoras, de la alianza obrera cam-sidades histórico sociales, sino conciencia colec-</P>
<P>tiva del mundo en el que se quiere vivir, lo quesupone discutir el mundo actual y la finitud vitalque define el modelo productivo y de desarrollocon destrucción del hábitat y la vida.</P>
<P>La cuestión de la transición no solo interesacomo momento siguiente a la toma del poder,sino como perspectiva presente en la lucha anti-capitalista, antiimperialista y anticolonialista.</P>
<P>Son muchos los movimientos y partidos quese definen en este sentido, incluso, y de maneracreciente, contra el patriarcado, el racismo y todaforma de discriminación. Sin embargo, en susprogramas no superan una perspectiva reformis-ta, que se inscribe en la lucha por más derechos,por inclusión, y especialmente por la distribución</P>
<P>184</P>
<P>pesina, del pueblo como sujeto revolucionario, odel sujeto indígena originario campesino, segúndesignaciones de procesos concretos.</P>
<P>El asunto de la construcción de la sociedad an-ticapitalista en las condiciones del capitalismoasume escasa relevancia en los debates por la re-volución, y por ende solo existe preocupación porel sujeto político y no se considera la construcciónde un sujeto económico para la transformaciónsocial, de prácticas socioeconómicas que antici-pan nuevas relaciones socioeconómicas para lareproducción de la cotidianeidad.</P>
<P>Vale en ese sentido considerar que junto al es-tudio deEl Capital, o sea, la crítica del capitalis-mo, hay que profundizar en las conclusiones que</P>
</Part>
<Part><P>La transición al socialismo como desafío en el centenario de la revolución rusa. Actualidad...</P>
<P>Marx apuntaba en su correspondencia con VeraZasúlich en sus últimos tiempos de vida. La dis-cusión se asocia a la potencialidad de la “comu-na rusa” hacia 1881 para mantener su formato, noalentar la división en propiedad privada y asumirlos adelantos tecnológicos de época para intentardesarrollos anticapitalistas sin pasar necesaria-mente por el proceso de acumulación capitalista.</P>
<P>La crítica al régimen del capital requiere tam-bién considerar la práctica social del presente queevite transitar el capitalismo como proceso pro-ductivo necesario para la construcción posteriordel socialismo y el comunismo. Parte de esas prác-ticas se pueden encontrar hoy en las experienciasdel poder comunal venezolano, en la economíacomunitaria boliviana, en múltiples procesos deempresas recuperadas, mutuales, cooperativas,ocupaciones de tierras y ejercicios cotidianos deautogestión en múltiples ámbitos.</P>
<P>Si era posible construir el socialismo desde la “co-muna rusa” como razona Marx en su dialogo con lospopulistas rusos hacia 1881, que razón existe parano reivindicar a José Carlos Mariátegui, que a con-tramano de la III Internacional en Nuestra América,sustentaba el mito de la revolución socialista haceun siglo. El resto del comunismo regional, desde lahegemonía en la III° Internacional, bregaba en los20 y 30 del siglo pasado, e incluso hasta hace muypoco o en nuestros días, por la revolución burgue-sa, para luego orientar la lucha por el socialismo. Setrata de la estrategia de alianzas electorales o de go-biernos de coalición para la gestión del capitalismo,como mecanismo de acumulación en la perspectivafutura (sin precisión) de la lucha por el socialismo.</P>
<P>El régimen del capital crea y recrea de maneraregular la relación capital-trabajo, al tiempo quesubordina la naturaleza a las necesidades de la ga-nancia, la acumulación y la dominación. Ese pro-ceso estimula una cultura del trabajo asalariado yclaro, la organización de esos sujetos para lucharpor sus reivindicaciones económicas, sociales, cul-turales e incluso la disputa del poder, para luego,bajo nuevas condiciones construir otra sociedad.</P>
<P>Así, se naturaliza la reproducción del régimen delcapital y se condiciona la lucha popular al límitede lo posible en el marco del capitalismo. Se tratade una lógica que no da resultados en términos derevolución y superación del orden capitalista, y poreso, la realidad del “socialismo” vuelve a reprodu-cir las relaciones monetario-mercantiles de la so-ciedad capitalista.</P>
<P>La NEP con Lenin fue pensada como conce-sión transitoria en condiciones de una revolucióncercada y boicoteada por el capitalismo de época,pero constituyó una adecuación consolidada en eltiempo. Es más, la acumulación originaria socia-lista en la URSS no fue concebida como procesovoluntario para otro orden de relaciones sociales,sino que fue ejercida con similar violencia quela que describe Marx para Europa en la llamadaacumulación originaria del capital.</P>
<P>Claro que el desafío del poder soviético pasaba poralimentar a la población e industrializar para poderenfrentar los desafíos internos y externos, pero evi-denciando claros desacoples entre las potencialida-des de la materialidad para satisfacer necesidades yla conciencia social colectiva para transformar lasrelaciones sociales y construir otra sociedad.</P>
<P>Grandes batallas por el socialismo se dieron es-timulando el desarrollo de las fuerzas producti-vas, condición necesaria, se sostiene, para darlematerialidad a la satisfacción de las necesidades.Las necesidades, constituyen un concepto histó-rico, muy asociado en la contemporaneidad a lacultura consumista construida desde el orden ca-pitalista. No se trata de ir contra el “desarrollo” delas fuerzas productivas, sino discutir qué tipo defuerzas productivas y con qué asociación entre elser humano y la naturaleza para un metabolismosocial y natural adecuado al presente y al futurode la humanidad y del planeta.</P>
<P>La transición del capitalismo al socialismo noes un problema que solo involucra a los gobiernosque se propongan el rumbo socialista, sino queinteresa a todas las fuerzas sociales y políticas queen el presente se proponen el horizonte socialista.</P>
<P>185</P>
</Part>
<Part><P>De hecho, existen experiencias de gobierno confuerzas de izquierda que cuando mucho gestio-nan el régimen del capital, e incluso reconocenuna perspectiva reformista para el capitalismo,sin asociar su práctica gubernamental al propó-sito de transformar las relaciones económicas ysociales. Es un debate recorrido recientementeen Nuestramérica a propósito del cambio políticodesde los primeros años del sigloXXIy en plenoproceso de crítica y de balance.1</P>
<P>Bajo la continuidad de la crisis mundial del capi-talismo y sus efectos sobre la mayoría empobrecidade la sociedad mundial, se impone discutir el futu-ro de la sociedad y con ello la revolución y el socia-lismo, para lo que necesitamos recuperar la expe-riencia histórica de los teóricos de la revolución ymuy especialmente al Che, quien se preocupó porejercitar y escribir en torno a la transición del capi-talismo y al socialismo. Al mismo tiempo, hace faltapensar críticamente nuestro tiempo, de cambio po-lítico en Nuestramérica en este comienzo del sigloXXIy ref lexionar críticamente la remozada ofensi-va de la derecha y las clases dominantes que tienecomo novedades la nueva era Trump y su agresivapolítica militarista denunciando amenazas —entreotros países— a Venezuela, pero también la nuevarealidad de gobiernos en la región resultado de gol-pes de Estado —Honduras, Paraguay, Brasil— y laesperanza continental que genera el gobierno de laArgentina electo a fines de 2015.2</P>
<H1>Recuperar a los clásicos y al CHE en losdebates por la transición</H1>
<P>Dijo Ernesto Guevara cuando aún no era el Che,ni médico, y al regreso de su primer viaje por nues-tra América: “El personaje que escribió estas notas</P>
<P>murió al pisar de nuevo tierra argentina. El que lasordena y pule, yo, no soy yo. Por lo menos no soy elmismo yo interior. Ese vagar sin rumbo por nuestraMayúscula América, me ha cambiado más de lo quecreí”.3La nota recupera al Che, ya dirigente de la re-volución cubana, para destacar el cambio de objeti-vos del joven Guevara luego de conocer la realidadprofunda de nuestros pueblos. Dice la nota:</P>
<P>(...) al impartir una conferencia ante los trabaja-dores de la Salud Pública y recordar ese viaje rea-lizado por distintos países de América Latina, Er-nesto Guevara expresó que en aquellos instantesél soñaba con ser un médico y un investigador fa-moso, quería triunfar, pero que el viaje le permitióentrar en contacto con la miseria, con el hambre,con las enfermedades y con otros terribles males.Y seguidamente agregó: “Y empecé a ver que habíacosas que, en aquel momento, me parecieron casitan importantes como ser un investigador famosoo como hacer algún aporte substancial a la cienciamédica; y era ayudar a esa gente”.4</P>
<P>Es para pensar en ese cambio personal ante lavivencia de la cruel realidad regional y pensar encambios colectivos para que una sociedad, aun en elcapitalismo, sostenga que nosotros ya no somos no-sotros, sino otros, dispuestos a luchar por construiruna sociedad anticapitalista, socialista. Es la cons-trucción de un nuevo ser en el propio orden capi-talista, para construir la nueva sociedad, por lo queel tránsito al socialismo comienza con la transfor-mación de los sujetos revolucionarios. Por eso, entrela designación martiana de una identidad regional,Nuestra América, y la guevarista,nuestra MayúsculaAmérica, como identidad asumida conscientementey hasta el presente, suman más de dos siglos de in-serción subordinada de la región en el capitalismo</P>
<P>1Antonio Elías (comp.):La experiencia de los gobiernos progresistas en debate: la contradicción capital trabajo.Argentina, Brasil, Venezuela y Uruguay. Inesur, SEPLA, COFE, PIT-CNT, CLATE, Buenos Aires, enero del 2017.2Es de interés seguir los debates suscitados desde mediados del 2016 en elBoletín Nuestra Américadel Grupo de Traba-jo de CLACSO sobre Economía Mundial y Crisis. Se puede consultar en: http://institutoief-cta.wixsite.com/ief-ctaau-tonoma/documentos-de-inter-s. También en los Cuadernos de SEPLA, en:http://sepla21.org/.</P>
<P>3Ver:http://www.radiorebelde.cu/che/vida/che_vida_1_gran%20encuentro.htm(consultado el 27/09/2017).</P>
<P>4Ídem.</P>
</Part>
<Part><P>La transición al socialismo como desafío en el centenario de la revolución rusa. Actualidad...</P>
<P>mundial, lo que incluye la crítica al orden vigente yla perspectiva de un desarrollo alternativo.</P>
<P>Vale recuperar a Mariátegui, quien enunció el“mito de la revolución socialista” en los años 20 delsigloXX, cuando aún no existían las condicionesde posibilidad que habilitó la revolución cubanaen 1959 y la experiencia más avanzada de tránsitodel capitalismo al socialismo, precisamente con ladirección de Fidel, la camada originaria de revo-</P>
<P>pico del socialismo y con Marx y los clásicos delmarxismo adquieren carácter científico al esta-blecerse las leyes principales que definen el fun-cionamiento del régimen del capital.</P>
<P>Con Marx yEl Capitales que se explicita el ori-gen del excedente económico, se define la tenden-cia a la acumulación y se trata la disputa por elexcedente como fundamental, evitando su utili-zación para la reproducción ampliada del capital</P>
<P>y orientado al desarrollo integral de las necesida-lucionarios y el Che al frente del ministerio de la</P>
<P>industria. Construir la subjetividad del mito por larevolución socialista constituye el primer paso enla disputa de la conciencia colectiva por el socialis-mo y contra la naturalización del capitalismo.</P>
<P>El tema interesa porque la extensión de las re-laciones capitalistas se generalizan por la “natura-lización” de la expansión mercantil capitalista dela cotidianeidad, entre la cual destaca la crecienteoferta de la fuerza de trabajo en el ámbito mun-dial,5donde impera, además, la discriminaciónhacia los jóvenes6y las mujeres,7agravada en estecaso por la jornada laboral no pagada en cuidadosdel hogar y de terceros. Una consecuencia direc-ta de la precarización laboral señalada por estosinformes de la OIT es la creciente migración enbúsqueda de empleo y de ingresos. Ambos fenó-menos, la expansión de la mercantilización y laexplotación explican la ampliación de la espera</P>
<P>des sociales.</P>
<P>Aún con el invalorable aporte de la crítica de laEconomía Política, es poco lo materializado comoconstrucción cotidiana alternativa, expresión denuevas relaciones sociales de producción no ca-pitalistas, de no competencia, ni de explotación,que en definitiva es el propósito final de la expo-sición de Marx en el proyecto de su magna obra.</P>
<P>La lógica del valor y el plusvalor, motivo de es-tudio por décadas en Marx y sistematizadas hace150 años en la publicación del Tomo I de El Ca-pital, siguen siendo la clave para entender el pre-sente y pensar los límites de las experiencias conpretensión alternativa, ya que la razón subyacentea la producción capitalista impregna la vida coti-diana. Aquella lógica de producción, capitalista,no ha podido ser superada y continúa siendo unaasignatura pendiente la máxima filosófica relati-</P>
<P>va a la necesidad de transformar la realidad. Diceproductiva del capitalismo en nuestro tiempo,</P>
<P>pese a los intentos desarrollados por revolucionarla realidad a nombre del socialismo.</P>
<P>La transformación social contra el capitalismoaparece como propósitos del pensamiento utó-</P>
<P>Marx en las tesis sobre Feuerbach que: “Los filó-sofos no han hecho más que interpretar de diver-sos modo el mundo, pero de lo que se trata es detransformarlo”.8</P>
<P>5La OIT estima la existencia de 3 400 millones de trabajadores en el mundo y considera que el 42% están en situa-ción de vulnerabilidad. La tasa de desempleo para 2016 es de 5,7% y se estima del 5,8% para el 2017, lo que supo-ne 197,7 millones de desocupados en el mundo para 2016 y 201,1 millones para 2017. El empleo vulnerable para2016 es del 42%, pero del 10,1% para los países desarrollados, del 46,8% para los emergentes y del 78,9% para lospaíses en desarrollo. Fuente: OIT:Perspectivas sociales y de empleo en el mundo-Tendencias 2017. En: http://www.ilo.org/global/about-the-ilo/newsroom/news/WCMS_541144/lang—es/index.htm (consultada el 15/06/2017).6Ídem.</P>
<P>7OIT:Perspectivas Sociales y del Empleo en el Mundo: Tendencias del empleo femenino 2017. En: http://www.ilo.org/wcmsp5/groups/public/—dgreports/—inst/documents/publication/wcms_557080.pdf. (consultada el 15/06/2017).Carlos Marx:TesisXIsobre Feuerbach. En:https://www.marxists.org/espanol/m-e/1840s/45-feuer.htm(consultado el15/06/2017).</P>
<P>187</P>
</Part>
<Part><P>Marx pasó su vida dedicada al estudio de lasregularidades del orden contemporáneo para sutransformación, contenido implícito en su máxi-ma obra teórica, y explícita en el Capítulo VI, in-édito en vida del teórico revolucionario. Allí pre-cisa el análisis de “la producción capitalista comoproducción de plusvalía”; “la producción capita-lista como producción y reproducción de las re-laciones de producción específicamente Capi-talistas” y las “mercancías como producción delcapital”.9Este texto no está en el Tomo I de 1867y sin embargo, constituye parte de los borradorespreparatorios y que se sospechan no fueron publi-cados por la evidencia explícita, concreta, no abs-tracta a la revolución; que lo diferencia del carác-ter abstracto y teórico de la mayoría publicadaenel desarrollo del Tomo I deEl Capital.</P>
<P>Con el “capítulo inédito” se evidencia el carác-ter incorregible del capitalismo, irreformable des-de adentro, ya que su lógica empuja la reproduc-ción. Por ende, solo es superable el capitalismodesde una perspectiva revolucionaria, anticapita-lista. Por ello es que Marx no es solo el análisis delas categorías teóricas y abstractas, como la Mer-cancía, el Dinero y el Capital; el valor y el plusva-lor; el trabajo concreto y el trabajo abstracto, sinoy más aún, la construcción social y política parala transformación, lo que motivará sus esfuerzosmilitantes más allá de la teoría, especialmente enla fundación y desarrollo de la Asociación Inter-nacional de Trabajadores (1864) en los años pre-vios y simultáneos a la aparición deEl Capital.</P>
<P>El capitalismo consolidó una forma de produc-ción, distribución, intercambio y consumo queaún no ha sido superada por las experiencias rea-lizadas a nombre del socialismo. Un balance deesas experiencias contra el capitalismo resta porhacerse10y resulta oportuna la conmemora delChe para pensar críticamente lo realizado, y muyespecialmente, el rumbo a seguir para construir</P>
<P>otro tipo de sociedad con otras relaciones socialesde producción.</P>
<P>La historia del capitalismo supone la expan-sión de las relaciones mercantiles, expandiendolas fronteras del mercado capitalista. Es un pro-ceso desarrollado a nombre de la liberalización,por lo que el libre cambio, la libre competenciao el libre mercado, resultan categorías fundantesdel pensamiento económico capitalista en origen:los clásicos de la Economía Política y con ellos lateoría del valor trabajo, que solo Marx pudo com-pletar con su aporte sobre el trabajo abstracto y lademostración del origen del excedente y por tantode la plusvalía.</P>
<P>¿Es posible ir contra la ley del valor y el objeti-vo del plusvalor? ¿Qué ocurre con el valor en elsocialismo? ¿Qué valor se produce en el socialis-mo? ¿Valor de uso o valor de cambio? Son inte-rrogantes sin respuesta aún y que se manifiestancontemporáneamente en el imaginario para unaproducción de bienes de consumo y no de bienesde cambio o valores.</P>
<P>La producción de bienes de cambio supone unaeconomía excedentaria y el propósito de reproduciruna lógica de la ganancia y la acumulación. Con elcambio en el modo de producir se modifica un rum-bo productivo con destino a satisfacer necesidades,o sea, producción de bienes de consumo y no bie-nes de cambio. Resulta de interés recuperar aquellasideas y debates sustentados por el Che en la pers-pectiva de un nuevo modelo productivo para Cubay la región latinoamericana y caribeña. Existe al res-pecto un debate de gran actualidad e interés teóricosuscitado por el Che Guevara hacia 1963-1964 enCuba, con su texto “Consideraciones sobre los cos-tos de producción como base del análisis económicoen las empresas sujetas a sistema presupuestario” ytambién en “Sobre la concepción del valor”.</P>
<P>En la primera de las notas, el Che discute la op-ción cubana por elsistema presupuestariocontra</P>
<P>9Carlos Marx:Capítulo VI Inédito, SigloXXIEditores, México, 2000.</P>
<P>10Hay análisis de interés en: José Luis Rodríguez García:El derrumbe del socialismo en Europa, Instituto Cubano delLibro, Editorial de Ciencias Sociales, Ruth Casa Editorial, La Habana, 2014.</P>
<H1>188</H1>
</Part>
<Part><P>La transición al socialismo como desafío en el centenario de la revolución rusa. Actualidad...</P>
<P>la versión soviética del cálculo económico, que elChe reconoce como “términos que son una tra-ducción mala de los vocablos rusos, pudiendoexpresarse en castellano por autofinanciamientode las empresas o autogestión financiera, más co-rrectamente”.</P>
<P>Al sustentar una opción diferente a la soviéti-ca, el Che enunciaba el proyecto cubano desdela autonomía y la creatividad de un proceso quepartía desde otra realidad científica, tecnológicay de cultura social a la de Rusia en 1917. Aun enel atraso relativo de la Cuba de los años 60, la si-tuación no es comparable al atraso cultural de laRusia revolucionaria.</P>
<P>Debatía entonces el Che la relación mercantilentre las empresas soviéticas, por ende subordina-das a la lógica del intercambio, ley del valor, másallá de la planificación socialista. Para la situacióncubana y dentro del Ministerio de Industria, seexperimentaba una relación entre industrias sinintercambio de bienes —mercancías—, pero conaprovisionamiento material de agregación de va-lor. Es decir, no había intercambio de mercancías,sino provisión de productos intermedios hasta lageneración del producto final.</P>
<P>comercial cubano con el mundo, pese al tempra-no bloqueo estadounidense. Aún en ese marco, laperspectiva de política económica en Cuba pasa-ba por la planificación nacional y el objetivo porla satisfacción de las necesidades de la población,por lo que se consideraban los fondos destinadosal consumo y la acumulación para ampliar la esfe-ra de la producción.</P>
<P>Para el segundo artículo que mencionamos, lacuestión es la polémica con otros funcionarios delgobierno y el partido cubano, relativo a la ley delvalor en la transición del capitalismo al socialis-mo, temas escasamente abordados por los clási-cos del marxismo y que hoy habilita una discu-sión por la desmercantilización.</P>
<P>El Che señala que “Marx y Engels no previe-ron que la etapa de transición pudiera iniciarse enpaíses económicamente atrasados y, por ende, noestudiaron ni meditaron sobre las característicaseconómicas de aquel momento”. Agrega Gueva-ra que “Lenin, a pesar de su genialidad, no tuvoel tiempo preciso para dedicar largos estudios —toda la vida que le dedicara Marx— a los proble-mas económicos de esta etapa de transición (…)”.</P>
<P>Resulta necesario, junto a recuperar al Che,</P>
<P>Se trataba de la producción de bienes de uso y</P>
<P>estudiar los debates de la transición en todas las</P>
<P>no de cambio. El producto final sí tenía destinoen el mercado, lo que reabre la discusión sobrelos límites de la vigencia de la ley del valor en laconstruccióndel socialismo y la transición del ca-pitalismo al socialismo. Es de interés en nuestrotiempo la propuesta de construir nuestra realidadmás allá del capitalismo y por ende, más allá delvalor y del plusvalor, algo que no resolvieron las</P>
<P>experiencias revolucionarias para pensar los de-safíos de transformación socialista que hoy sepresentan a nuestros pueblos.</P>
<P>Es interesante leer al Che de esos años de cons-tructor de la nueva Cuba y aprender de sus argu-mentos “En la entrega de certificados de trabajocomunista” donde se interroga: “¿Cómo se llegaal comunismo?”. Responde señalando que “el co-</P>
<P>experiencias realizadas a nombre del socialismo y</P>
<P>munismo es un fenómeno social al que solamente</P>
<P>que entre otras cuestiones explicita el cambio eco-nómico que se propone en Cuba desde el 2011.</P>
<P>El sentido principal en el Che era la preocu-pación en el socialismo por la gestión de la pro-ducción y en ese marco la fijación de los precios,sin obviar la lógica mundial de inserción cubanaen el capitalismo mundial, por ende, la existen-cia de precios internacionales y del intercambio</P>
<P>se puede llegar mediante el desarrollo de las fuer-zas productivas, la supresión de los explotadores,la gran cantidad de productos puestos al serviciodel pueblo y la conciencia de que se está gestan-do esa sociedad”. La definición pone en discusiónla posibilidad del proceso de acumulación des-de la producción de bienes de consumo, cuandola norma de la producción en el capitalismo está</P>
<P>189</P>
</Part>
<Part><P>orientada al mercado, es decir, a producir bienesde cambio.</P>
<P>Podemos decir que esas palabras que remitena la conciencia social no deben posponerse hastaluego de la toma del poder, sino que es una cues-tión que hoy debemos asumir en la perspectiva dela lucha revolucionaria contra el capitalismo eneste sigloXXI. La cuestión de la conciencia socialpara construir otra sociedad es importantísima ysupone una lucha ideológica de fondo, uno de losfuertes del Che antes y después del 59. Una dis-cusión abierta remite al tema del desarrollo de lasfuerzas productivas, que supone discutir el mo-delo productivo y el papel de la fuerza de trabajocomo lo más dinámico. Por eso ahora, en plenacrisis del capitalismo y cuando estamos proce-sando el balance delcambio políticogenerado pornuestros pueblos en este sigloXXI, vale detenerseen el Che, su práctica y pensamiento, por la im-portancia que tienen para discutir la transicióndel capitalismo al socialismo y la posibilidad depensar más allá de la mercantilización y la explo-tación.</P>
<P>Discutir el socialismo</P>
<P>Por eso la interrogante sobre la posibilidad dela desmercantilización y la cooperación auto-ges-tionada de la producción, de una producción debienes de uso para satisfacer necesidades socialesen armonía con la naturaleza.</P>
<P>El rasero para balancear las experiencias del so-cialismo en la URSS, el Este de Europa, en China,Vietnam o Cuba debiera pasar por considerar laconstrucción de una nueva cultura social asocia-da a un modelo productivo que favorezca el me-tabolismo social de la naturaleza con la capacidadde resolver las necesidades sociales de produccióny reproducción de la vida humana, animal, vege-tal, natural.</P>
<P>Con el actual modelo productivo en el capita-lismo asistimos a la exacerbación del mercado ca-</P>
<P>pitalista y la explotación, con depredación de losbienes comunes y la Naturaleza.11La produccióncapitalista y sus fuentes de energía, primero el car-bón y luego el petróleo y sus derivados ha genera-do lo que desde los 70´ del siglo pasado comienzaa denominarse como crisis ecológica y que gene-ra devastación en el planeta Tierra, afectando lascondiciones de vida de la población. Por eso, lacrisis energética está asociada a la insuficiencia delas fuentes naturales de energía, a la sobreexplota-ción del suelo, el carbón y los hidrocarburos, queincide en los precios y la disputa por el manejo delas reservas, la producción y el consumo.</P>
<P>El modelo productivo capitalista se asienta enla apropiación privada del gran capital de los in-sumos estratégicos de la energía y por ello, en laactualidad se buscan nuevas y costosas formas deextracción de hidrocarburos, tales como la frac-tura hidráulica (fracking) exacerbando el dañoambiental y la contaminación. Así, EEUU supe-ra transitoriamente la crisis de los 70´ con ago-tamiento de sus reservas de hidrocarburos con-vencionales en territorio propio, explotando loshidrocarburos no convencionales vía frackingpara posicionarse como principal productormundial desde 2015.</P>
<P>Es un hecho que la producción agraria tiende autilizarse como materia prima de uso energético.El maíz entre otros productos primarios ya no tie-ne destino solo en la alimentación, sino también ycrecientemente en la producción de energía. Exis-te entonces un cambio hacia el agronegocio, laagroenergía, mal llamada bioenergía, porque noresulta para resolver la vida del género humanosino los combustibles para la maquinaria en el ca-pitalismo. De ese modo, energía, medio ambientey alimentación se cruzan para definir un tiempode crisis integral, con gran producción primariaque supera las necesidades alimentarias de la po-blación mundial y sin embargo la FAO registra</P>
<P>11Andrés Barreda Marín:El problema histórico de la destrucción ambiental del capitalismo actual, UniversidadNacional Autónoma de México, Facultad de Economía, México, 2016.</P>
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<Part><P>La transición al socialismo como desafío en el centenario de la revolución rusa. Actualidad...</P>
<P>una masa gigantesca de población mundial bajola pobreza, con desnutrición y hambreada.12</P>
<P>La realidad de la crisis alimentaria, ambiental,como parte sustancial y agregada de la crisis eco-nómica y financiera, se define una situación decrisis integral, incluso más allá del capitalismo,por lo que para muchos es una crisis civilizatoriao epocal.13Por eso, las respuestas actuales sobre eltema de la crisis remiten a un lenguaje diplomá-tico e ineficaz de las relaciones internacionales,con llamados a cuidados del medio ambiente sinafectar la lógica capitalista, lo que hace imposiblecualquier iniciativa de ralentizar la depredaciónsocial y natural del capitalismo. Incluso DonaldTrump retira a EE.UU. de los acuerdos de París14y desafía al resto del mundo a sostener vagas pro-mesas contra el calentamiento global mientraspersisten en el productivismo para una crecien-te mercantilización capitalista. Se enuncian com-promisos en defensa del medio ambiente y contrael calentamiento global y sin embargo las hipóte-sis para el corto plazo dejan muy lejos el propó-sito de 2 grados de crecimiento de la temperaturadel planeta y sus nefastas consecuencias sociales,con prospectivas muy peligrosas que superan esasprevisiones para un escenario de catástrofe, auncuando se realizan acuerdos y mociones por lamorigeración o mitigación del daño que produ-ce el productivismo creciente. Por eso se necesitaaportar al debate por la transición del capitalismoal socialismo, lo que constituye una asignaturapendiente, ya que cuando mucho se acepta dis-</P>
<P>cutir las gravosas consecuencias del capitalismoy por ende, solo las posibilidades de avanzar enreformas, que no modifican la esencia de la pro-ducción de valor y plusvalor.</P>
<P>Las condiciones de cambio político en Nues-tramérica para este sigloXXI, gestadas desde laresistencia popular en los 80 y 90 del siglo pasado,habilitaron la reapertura del debate mundial porel socialismo, un aspecto que había sido afectadocon la desarticulación de la URSS y el fin de la bi-polaridad. El formato que adquirió esa discusiónfue la fórmula delSocialismo del SigloXXIanun-ciado por Chávez hacia fines del 2004, comienzosdel 2005 y más recientemente la expresión boli-viana por unSocialismo comunitarioa principiosdel 2010, afirmado también en la renovación delmodelo económico cubano del 2011 para confir-mar el proyecto socialista.</P>
<P>Puede decirse que esos enunciados por un so-cialismo constituyen solo perspectiva, proyecto, yestán lejos de su materialización, pero insistire-mos en la necesidad de trazar objetivos anticapi-talista aun cuando resulta compleja su ejecución,especialmente por el carácter mundial del sistemacapitalista. En rigor, lo que existe son experienciaspor transformar la sociedad en un tránsito desdeel capitalismo al socialismo, que requieren ser es-tudiadas con precisión y estimuladas en su creati-vidad transformadora.</P>
<P>Claro que simultáneo al cambio político y eseobjetivo socialista, aun acotado, también operó lainiciativa política de las clases dominantes para</P>
<P>12“Unos 836 millones de personas aún viven en la pobreza extrema, la abrumadora mayoría que vive en Asia me-ridional y África subsahariana”; “Aproximadamente una de cada cinco personas en lasregiones en desarrollo sonpobres”; “Sólo el 27 por ciento de la población mundial disfruta de una protección social suficiente”; “Alrededorde 800 millones de personas en el mundo, o aproximadamente uno de cada nueve, sufren de hambre”; “El mundotiene la capacidad de producir suficiente comida para alimentar a todos de manera adecuada”; “Más de dos milmillones de personas sufren de una o más deficiencias de micronutrientes o ‘hambre oculta’”. Ver: FAO:Objetivosde Desarrollo sostenible: 1 y 2. En:http://www.fao.org/sustainable-development-goals/en/?utm_source=faoho-mepage&amp;utm_medium=web&amp;utm_campaign=featurebar (consultado el 15/06/2017).</P>
<P>13Luis Arizmendi:El Capital ante la crisis epocal del capitalismo, Instituto Politécnico Nacional, México, 2016.“Trump abandona el Acuerdo de París, pero el resto del mundo reafirma su compromiso”,The New York Times. En:https://www.nytimes.com/es/2017/06/02/trump-abandona-el-acuerdo-de-parispero-el-resto-del-mundo-reafir-ma-su-compromiso/ (consultado el 15/06/2017).</P>
<P>191</P>
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<Part><P>revertir la situación en la región y actualizar laagenda por la liberalización de la ofensiva capita-lista de corte neoliberal construida a la salida de lacrisis mundial de los 70´.</P>
<P>Un salto en calidad de la iniciativa política delas clases dominantes contra el proceso de cam-bio político en Nuestramérica se construye conel cambio de gobierno en Argentina (diciembre2015). Resulta emblemático para la recreación deuna agenda por la liberalización. Parte de ese pro-ceso es la ofensiva actual contra Venezuela, comoel golpe en Brasil (2016), con el antecedente enHonduras (2009) y Paraguay (2012). Son ejem-plos de una voluntad para retrotraer la situacióna la ofensiva capitalista del último cuarto del siglopasado.</P>
<P>Apuntamos a identificar las especificidades deuna lucha de clases que enfrenta proyectos contra-dictorios y voluntades asociadas a la lucha de lospueblos, por lo que la derrota en el imaginario po-</P>
<P>de su derrotero o materialización, y muy distintosfueron los propósitos enunciados por gobiernoscomo los argentinos, brasileños o uruguayos, cen-trados en hacer viable el capitalismo en sus países.Estos, aun integrados en ensayos de articulacióny discursos críticos a los proyectos liberalizadoresdiscutidos en años previos, nunca se propusierontraspasar las relaciones sociales capitalistas.15</P>
<P>No es menor formular un objetivo por el socialis-mo o la revolución, e incluso intentar algunas mo-dificaciones institucionales, especialmente normasconstitucionales que establecen criterios participa-tivos y comunitarios sobre la democracia, los dere-chos de la naturaleza, el carácter plurinacional de losEstados y objetivos por el vivir bien o el buen vivir,en un intento por manifestar formas alternativas almodelo productivo y de desarrollo. Pero, mientraslos procesos que buscaron desarrollar “capitalismosserios o normales”, aun cuando intentaron políticasactivas de distribución del ingreso o masivas polí-</P>
<P>pular hacia 1989/91 muta con nuevas prácticas y</P>
<P>ticas sociales compensatorias, ratificaron el esencial</P>
<P>proyectos en experiencia emancipadora, base sus-tancial para seguir pensando en la lucha por el so-cialismo en nuestro tiempo. Por eso destacamos elproceso de cambio político en Nuestramérica, queanimó una perspectiva política de transformaciónsocial, aun con los límites de esos gobiernos.</P>
<P>El tema nos interesa porque en el origen delos gobiernos del cambio político, denominados“gobiernos progresistas”, lo que hay es iniciativapolítica popular previa, incluso con perspectivaanticapitalista que da la condición de posibilidadpara esos gobiernos, mayoritariamente críticos delas políticas neoliberales, pero no definidos por elanticapitalismo. Claro que resulta discutible el ad-jetivo “progresistas” de esos gobiernos, más aunsi se consideran las especificidades diferenciadasde los procesos contenidos en la calificación, yaque una cosa es el proceso venezolano, bolivianoo incluso ecuatoriano, donde se formularon ob-jetivos por el socialismo o la revolución, más allá</P>
<P>15Antonio Elías (comp.): Ob. cit..</P>
<P>modelo de acumulación de inserción subordinadaen la lógica mundial capitalista bajo dominación delas transnacionales. En ninguno de esos procesosse pudo avanzar en transformaciones estructurales,que incluyen la nueva cultura de sujetos conscien-tes para el cambio revolucionario y por el socialis-mo, por lo que no sorprende el debilitamiento delcambio político y la posibilidad de un recambioreaccionario como muestra la Argentina. La luchacontinúa, puede ser una obviedad, sin embargo valereiterar la importancia de la dinámica de la lucha declases, en donde se contraponen iniciativas políticasconfrontadas, la de las clases dominantes y la de lossubalternos.</P>
<P>La consecuencia más destacada de la ofensivaneoliberal capitalista fue afectar el imaginario po-pular anticapitalista y por el socialismo. Fue unaestrategia instrumentada con terrorismo de Esta-do para superar la crisis de los 70 y que se com-pletó hacia los 90 con el derrumbe del socialis-</P>
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<Part><P>La transición al socialismo como desafío en el centenario de la revolución rusa. Actualidad...</P>
<P>mo en el este de Europa. Por eso es destacado elproceso de cambio en Nuestramérica en este sigloXXI, porque es experiencia popular acumulada enréplica a la ofensiva del poder. Lo acumulado enestos años por el movimiento popular en la regiónlatinoamericana y caribeña es experiencia de unapráctica social que demanda síntesis teórica paraavanzar en una perspectiva de cambios profundospor la revolución.</P>
<P>No es cuestión de optimismo o pesimismo, sinode constituir una crítica del capitalismo de nuestraépoca, lo que incluye el balance del acumulado his-tórico de las luchas de nuestros pueblos y pensar enlas mejores estrategias para desplegar la construc-ción de la sociedad anticapitalista, antiimperialis-ta, contra el patriarcado y todo tipo de racismo ydiscriminación, que concentran los objetivos de laperspectiva socialista en este siglo XXI. De aquí laimportancia de recuperar la crítica de la EconomíaPolítica que se propuso Carlos Marx, que es la in-variante desde su difusión hasta el presente. Son150 años que convocan a continuar la inconclusaobra que habilita a discutir la tendencia mundial alsistema de explotación capitalista.</P>
<P>A su vez, el centenario de la Revolución en Rusia,que asumió el programa de Marx y desafió algunastesis que reducían a la obra magna de Marx a cier-tas condiciones del desarrollo capitalista, nos con-voca a renovar el estudio crítico para transformar y</P>
<P>revolucionar la realidad. En ese marco es un deberel estudio de la experiencia cubana y los debatesinconclusos relativos a la construcción del tránsi-to del capitalismo al socialismo que evocamos a 50años de la desaparición del Che.</P>
<P>Somos conscientes que la crisis del capitalis-mo es también política y no solo está en cues-tión quien lidera el capitalismo, sea una corrienteque se proponga reformas dentro del capitalismo,neodesarrollista, neo-keynesiana, pos-keynesia-na, o que asuma llanamente el proyecto exacer-bado de la liberalización de la economía que ame-naza nuestro tiempo y el planeta Tierra; sino verlas posibilidades de disputa alternativa al capita-lismo, impulsada desde Estados que se proponenapropiar renta e impulsan una transición sobera-na, en dialéctica relación con movimientos socia-les que empujen la lucha anti capitalista.16</P>
<P>El presente evidencia el aliento a la expansiónde las relaciones capitalistas de producción y conello el desafío para desdeEl Capitalpromover lacrítica actualizada al capitalismo de nuestro tiem-po y generar las condiciones teóricas para relanzarel proyecto revolucionario que fundamentó hace150 años Carlos Marx y que se intentaron hacerrealidad hace 100 años en Rusia bajo la direcciónde los bolcheviques y Lenin, y que en nuestro te-rritorio encarnara la revolución cubana, Fidel yel Che.</P>
<P>16Luis Arizmendi: ob. cit.</P>
<P>193</P>
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