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<Part><P>Nueva ÉpocaNúmero 00</P>
<H1>La UE, EE.UU. y Rusia: variables que determinansus convergencias y divergencias en el contextointernacional actual</H1>
<H2>MSc. Raynier Pellón Azopardo</H2>
<P>Máster en Ciencias Históricas, Licenciado enHistoria e investigador Auxiliar, Jefe del Proyectode Investigación sobre las Relaciones Cuba-Unión Europea del Centro de Investigaciones dePolítica Internacional (CIPI).</P>
<P>e-mail:raynier@cipi.curay_pellon80@yahoo.es</P>
<P>Número ORCID: 000-002-4809-4232</P>
<H2>Resumen</H2>
<P>El ascenso al poder de Donald Trump destacó unconjunto de interrogantes e incertidumbres sobre lafutura proyección internacional del ejecutivo esta-dounidense; su presumible relación con actores derelevancia mundial y posibles posicionamientos antelos problemas globales. Titulares de prensa y decla-raciones políticas —no pocas veces infundadas yapoyadas en las enigmáticas declaraciones de cam-paña— igualmente propagan las incertidumbres en-tre los aliados tradicionales y estratégicos de EE.UU.en Europa; como es el caso de la UE, y de la OTAN.También ganan visibilidad las vacilaciones referidas ados gigantes de la geopolítica mundial: Rusia y China.</P>
<P>El artículo constituirá una necesaria aproxima-ción a estos temas, cuyo análisis implica ubicar alos aliados trasatlánticos en medio de las variablescontextuales que determinan sus convergenciasy divergencias, y al propio tiempo, realizar unaevaluación de tendencias al margen de la retóri-ca del presidente Trump. Ello constituye un pasoimprescindible para descifrar las interrogantescentrales de este escrito: por qué divergen y con-vergen la UE, EE.UU. y Rusiaen el contexto inter-nacional actual; cuáles son las tendencias poten-ciales que se identifican para el mandato Trump.</P>
<P>Palabras clave:Unión Europea, Relación Tra-satlántica, Rusia, contexto internacional.</P>
<P>226</P>
<P>Abstract</P>
<P>The rise to power of Donald Trump unleasheda set of questions and uncertainties about the fu-ture international projection of the US executive;Its presumed relation with actors of worldwiderelevance and possible positions before the glo-bal problems. Press headlines and political sta-tements-often unfounded and backed up by theenigmatic campaign statements-also spread theuncertainties among US traditional and strategicallies in Europe; As is the case of the EU, and ofNATO. Also gaining visibility are the hesitationsregarding two giants of global geopolitics: Russiaand China.</P>
<P>The article will constitute a necessary approxi-mation to these issues, whose analysis involves lo-cating the transatlantic allies in the midst of thecontextual variables that determine their con-vergences and divergences, and at the same time,conduct an evaluation of trends outside the rhe-toric of President Trump. This is an essential stepto decipher the central questions of this writing:why the EU, the US and Russia diverge and con-verge in the current international context; Whatare the potential trends identified for the Trumpmandate.</P>
<P>Key words: European Union, Transatlantic Rela-tionship, Russia, international context.</P>
</Part>
<Part><P>La UE, EE.UU. y Rusia: variables que determinan sus convergencias y divergencias en...</P>
<P>La evolución de las tendencias globalizadorasneoliberales, la puja de los actores europeos -entrelos que destacan la Unión Europea (UE), la Orga-nización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN)y la Federación Rusa- por mantener y ampliar susesferas de influencia y, al mismo tiempo, la nece-sidad de desarrollar acciones coordinadas para elenfrentamiento de determinados problemas glo-bales, son las razones más importantes que expli-can la actualidad e importancia de este trabajo.</P>
<P>A estas tradicionales cuestiones se suman otrasque impactan la situación más reciente del esce-nario internacional: los efectos de la actual cri-sis global, los nuevos procesos integracionistas yformación de bloques, las implicaciones políticas,económicas y financieras derivadas de las concer-taciones de potencias emergentes, la importanciacreciente de las empresas trasnacionales y otrosfenómenos que condicionan las relaciones polí-ticas y de seguridad entre los principales actoreseuropeos y de estos con EE.UU. como han sidoel caso de la crisis ucraniana, la baja en los pre-cios del petróleo, el ascenso de la extrema derechaen varios países de la UE, los efectos del Brexit,el incremento de las tendencias nacionalistas, elaumento del potencial de conflictos, entre otros.</P>
<P>La forma en que se desarrollan los vínculos en-tre los actores mencionados no solo impacta enlos procesos políticos y de seguridad en Europa,sino que inciden en la evolución más o menosacentuada hacia un mundo multipolar y en lospropios rasgos del sistema capitalista global.</P>
<H1>Concertación y disensos en el contextointernacional actual</H1>
<P>Identificar los factores de los cuales van a de-pender las convergencias y las divergencias entreactores clave del escenario europeo, incluyendola eventual formación de concertaciones y alian-zas ocasionales para fines específicos, implica que</P>
<P>consideremos las adecuaciones y proyeccionesestratégicas de los mismos en el actual contextointernacional.</P>
<P>Partiendo de las variables más generales, debeconsiderarse que en la fase actual de las relacio-nes de producción capitalista existe una crecienteinterdependencia e interconexión de los merca-dos, las mercancías, los capitales, las naciones ylos procesos productivos a escala global. Este en-tramado de conexiones tiene un carácter objetivoy condiciona irremediablemente las proyeccionesinternacionales de los actores objeto de estudio,determinando que en medio de una tradicionalcompetencia por mantener y ampliar sus esferasde influencia a nivel regional y global, tambiénnecesiten desarrollar acciones coordinadas parael enfrentamiento de determinados problemasglobales.</P>
<P>La interdependencia e interrelación de los pro-blemas globales terminan vinculando temas yactores internacionales con los asuntos exclusi-vamente domésticos. Temas como la crisis eco-nómica global, la contaminación ambiental, laestabilidad financiera internacional, las migracio-nes, las epidemias, el tráfico de drogas, de armasy de personas, la crisis alimentaria, el terrorismo,entre otros, son muy difíciles de manejar sin unaamplia coordinación internacional, lo cual pro-mueve inexorablemente la eventual formación deconcertaciones y alianzas entre diversos actoresde relevancia mundial.1</P>
<P>Como consecuencia, la transición hacia unmundo multipolar se produce bajo múltiples ten-dencias, en ocasiones contradictorias: la disemi-nación del poder hacia un mundo multipolar,con un desplazamiento de los países capitalistasdesarrollados hacia los países emergentes; dichoproceso se acompaña de cambios en la geopolí-tica internacional, incluyendo el ascenso de lasposturas nacionalistas, de las fuerzas de extrema</P>
<P>1Colectivo de Investigadores del CIPI.Convergencias y contradicciones entre EE.UU., la UE y Japón en la actualfase de desarrollo del capitalismo. Perspectivas en el horizonte 2020. Jefe del Proyecto y compilador. Raynier PellónAzopardo. En: Base de datos. CIPI, 2012.</P>
<P>227</P>
</Part>
<Part><P>derecha, de la elevación de la importancia de losfactores étnicos, religiosos y civilizatorios, del de-bilitamiento de la gobernanza internacional, delincremento de la inestabilidad regional y del au-mento del potencial de conflictos. Sobre las ten-dencias de la desigualdad se produce una parado-ja, aunque disminuye la desigualdad entre paísesaumenta entre las personas a causa de la mayorpolarización en la distribución del ingreso al inte-rior de la mayor parte de los países, sean subdesa-rrollados, emergentes, o avanzados.2</P>
<P>En la actual coyuntura, el paulatino ascenso depotencias emergentes también tiene importantesimplicaciones políticas, económicas, financieras yde seguridad. Resulta indiscutible el protagonis-</P>
<P>de los activos financieros.4Hoy ese porcentaje esmuy superior. En 2050 el PIB de siete economíasemergentes (los BRICS más Indonesia, México yTurquía) se estima será un 25% superior al de losEstados Unidos, Japón, Alemania, Reino Unido,Francia y Canadá juntos. Esto significa que el pesorelativo de EE.UU., la UE y sus aliados naturalespuede ir disminuyendo relativamente. Se pre-vé que en 2030 China será la principal potenciamundial, no solo en términos de PIB, sino tam-bién en relación al gasto militar y a las inversionestecnológicas. También responderá por el 30% dela inversión mundial.5</P>
<P>Ante los intereses de actores occidentales —como la UE, la OTAN, y el propio EE.UU.— se</P>
<P>presenta así un doble problema: por una partemo que vienen teniendo particularmente Rusia y</P>
<P>China ante el concierto occidental y el importantepapel que están destinados a jugar estos países amediano y largo plazos en el contexto de las rela-ciones internacionales. Sus alianzas económicas,políticas y de seguridad, si bien no se muestranantagónicas con el modelo global de acumulacióny el sistema capitalista predominante, sí son per-cibidas como una amenaza para la proyección es-tratégica occidental al cuestionar en la praxis susmecanismos de gobernanza mundial.3</P>
<P>La traslación del centro de gravedad económi-co desde el Oeste hacia el Este y el Sur, justificansus posiciones. Ya en 2007 un informe del Insti-tuto McKinsey mostraba cómo los mercados fi-nancieros en las economías emergentes represen-taron ese año la mitad del crecimiento del total</P>
<P>la inevitable consideración de compartir con laseconomías emergentes el enfrentamiento de ungrupo de problemas globales, a lo cual se sumala interdependencia de sus economías, mientrasque por otra parte, ante los intereses occidentaleslas economías emergentes se perciben como unapotencial amenaza, pues ya aparecen entre losprincipales competidores por el acceso y controlde recursos naturales, materias primas y nuevos otradicionales mercados.6</P>
<P>Los instrumentos de cooperación existentes,como las concertaciones futuras entre las partes—ya sean de índole económica, política, financie-ra, tecnológica o de seguridad—, constituyen ins-trumentos de poder a través de los cuales tantolas potencias tradicionales como las emergentes</P>
<P>2Colectivo de Investigadores del CIEM.Tendencias socioeconómicas mundiales y proyecciones para los próximos15 años (2015-2030). Compilador: José Luis Rodríguez García, Edición: José Luis Rodríguez García y Ramón Pi-chs Madruga. La Habana, 2016, p.13.</P>
<P>3Recomendamos consultar las siguientes fuentes: Graciela Arroyo: “La Globalización como caos”, en Relaciones Inter-nacionales (México), núm. 52, 1991; Samir Amin:Capitalisme et économie—monde. CETRI, Louvain—le Neuve, 1993;Silvio Baró Herrera: Consideraciones acerca del contexto ideo político internacional. Obra Inédita. Centro de Investi-gaciones de Política Internacional (CIPI), La Habana, 2012.</P>
<P>4McKinsey Global Institute, 2008. Fifth Annual Report.</P>
<P>5Colectivo de Investigadores del CIEM. Ob. cit. 2016, p. 7.</P>
<P>6Consultar: Silvio Baró Herrera y Graciela Chailloux Laffita:¿Hacia un gobierno global?Editorial de Ciencias Sociales,La Habana, 2008, y Silvio Baró Herrera:Globalización y desarrollo mundial. Editorial de Ciencias Sociales, La Habana,1997.</P>
<H1>228</H1>
</Part>
<Part><P>La UE, EE.UU. y Rusia: variables que determinan sus convergencias y divergencias en...</P>
<P>cuales EE.UU. y la UE suelen instrumentar nue-se disputan un estatus específico en el balance y</P>
<P>correlación de fuerzas mundial.</P>
<P>La arquitectura financiera internacional predo-minante así como sus mecanismos de gestión deriesgos y prácticas de supervisión le confieren aOccidente la capacidad de monitorear la situaciónpolítica, económica y social en parte importantedel mundo. Al respecto, los condicionamientosestablecidos desde la UE y EE.UU. en el ámbito desus relaciones económicas a nivel global devienen</P>
<P>vas formas de injerencia y monitoreo a nivel glo-bal, en su seno, no siempre funcionan como unbloque homogéneo de poder. En la práctica, es-tos son terrenos donde la correlación de fuerzasexistente entre los actores tiene un peso esencial ygeneralmente inclina la balanza a favor de EE.UU.La heterogeneidad fáctica de la UE se torna pa-tente cuando se comprueba que los países miem-bros jamás han votado unitariamente en contra de</P>
<P>en instrumento a través del cual se promueven y</P>
<P>una iniciativa de los EE.UU. en el seno del direc-</P>
<P>ejecutan nuevas formas de injerencia. Entre losprimeros pasos pueden destacarse los requisitosque establecen para que otros puedan participaren el Sistema Generalizado de Preferencia (SGP).Le siguen los condicionamientos establecidos porel Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Ban-co Mundial (BM) para que las naciones de rentamedia y baja puedan emprender los procesos de</P>
<P>torio del FMI. El voto europeo ha sido invariable-mente fragmentado con Gran Bretaña, cumplien-do su tradicional papel dejunior partnerde losintereses norteamericanos.7Como resultado delBrexit, este fenómeno resultará más visible, relati-vizando aún más las potencialidades de la UE enel seno de dicha institución. Este sesgo pro-nor-teamericano ante el cual se pliegan miembros de</P>
<P>renegociación de sus deudas en el Club de París, y</P>
<P>la UE se observa también en la OMC.</P>
<P>las establecidas bilateralmente por los principalespaíses donantes para brindar sus recursos finan-cieros.</P>
<P>La promoción que realizan los EE.UU. y alia-dos de su noción de buena gobernanza tambiénha respondido al interés de incidir en los asun-tos domésticos de otros actores. El cumplimientode sus exigencias —vinculadas a diversos ámbi-tos de la vida domésticas y no necesariamente alas garantías de tipo económico— se transformanen requisito imprescindible para poder tener ac-ceso a los flujos de ayuda externa, ser elegiblespara préstamos bancarios, no confrontar malascalificaciones como posibles destinos de las in-versiones extranjeras, ventajas comerciales o sim-plemente lograr la firma de tratados, convenios u</P>
<P>Los elementos descritos también constituyenun factor de divergencia entre las potencias tra-dicionales y emergentes. De los actores objeto deanálisis, Rusia ha sido particularmente activa en lorelacionado con la necesidad de reformar el siste-ma financiero internacional. Sus reivindicacionesen este ámbito, compartidas también en el mar-co del BRICS, se sintetizan en la agilización de lareforma del FMI (especialmente en el sistema decuotas) y en que su Consejo de Administraciónrefleje los cambios en la economía mundial comoconsecuencia de lo cual debería incrementarse larepresentación de los emergentes, así como el for-talecimiento de una supervisión internacional dela reforma y regulación del sistema financiero, laexigencia de una mayor coordinación de políticas</P>
<P>otros beneficios. En términos de convergencias y</P>
<P>y la promoción de un desarrollo sano de los mer-</P>
<P>divergencias —dentro del marco trasatlántico—resulta imprescindible destacar que si bien el BM,la OMC, y el FMI son instituciones a través de las</P>
<P>cados financieros y los sistemas bancarios.8El re-clamo sobre este particular apunta a incrementarla capacidad de préstamo del FMI y a reclamar al</P>
<P>7Atilio A. Borón:La estructura de la dominación mundial: De Bretton Woods al AMI. CLACSO/Consejo Latinoa-mericano de Ciencias Sociales, marzo de 2002.</P>
<P>8Cuarta Cumbre de los BRICS, Declaración de Nueva Delhi, 29 de marzo de 2012.</P>
<P>229</P>
</Part>
<Part><P>BM que dé prioridad a la movilización de recur-sos hacia los países emergentes y en desarrollo, asícomo a bajar los costos de los préstamos.9</P>
<P>No obstante, las posiciones defendidas por Rusiano deben interpretarse como un empeño de susti-tuir a las actuales estructuras del sistema, como ex-presión del empuje de un nuevo poder emergente.En sus propuestas, si bien es perceptible la crítica aldesempeño del actual sistema, de momento, su arre-metida no está dirigida a su sustitución, sino a sucomplementación y modificación funcional. Aunasí, se debe reconocer que el avance en la creaciónde estructuras financieras importantes en el marcodel BRICS crea de forma empírica canales funciona-les paralelos.10Iniciativas como el Fondo de Reservay de Estabilización, y el Banco Asiático de Inversiónson iniciativas cuya evolución merece toda atención.</P>
<P>Si evaluamos integralmente los instrumentosde poder occidental y específicamente de la alian-za trasatlántica, comprendemos que estos hancomprendido tanto elementos financieros, comocomerciales, de seguridad, político ideológicos yculturales. La concertación de la UE y EE.UU.</P>
<P>en estos ámbitos ha desbordado históricamen-te las orientaciones específicas de fuerzas políticasy ejecutivas a ambos lados del atlántico. Conse-cuentemente se impone una aproximación a lasprincipales tendencias en los ámbitos geoestraté-gicos, de seguridad, e ideo políticos.</P>
<H2>Geoestrategia, seguridad e instrumen-tos ideo-políticos</H2>
<P>Valdría preguntarnos si la gestión de DonaldTrump podría realmente propiciar la preponde-rancia del nacionalismo extremo sobre las con-certaciones estratégicas de dimensiones globa-les y específicamente conducir a la erosión de la</P>
<P>alianza trasatlántica en la esfera de la seguridad.</P>
<P>Ciertamente, la supremacía de los EE.UU. si-gue sustentada tanto en su peso económico,científico-técnico, militar e ideo político, comoen las vulnerabilidades estructurales de la UE yla pérdida de protagonismo de Japón en su papelde potencia económica regional y mundial. Sinembargo, también es un hecho de que EE.UU.cada vez resulta menos relevante para poderafrontar por sí solo los desórdenes globales y ga-rantizar el suministro de los llamados bienes co-munes: estabilidad y seguridad, esencialmente.Coincidiendo con lo pronosticado por el Natio-nal Intelligence Council estadounidense en susescenarios globales de 2008los EE.UU. serán unomás de entre un buen número de actores impor-tantes en la escena internacional, aunque el máspoderoso.11</P>
<P>Al propio tiempo, las divisiones y las vacilacio-nes europeas previsiblemente inhabilitarán a laUE para llenar el vacío creado por una progre-siva y relativa retirada norteamericana y por unigualmente progresivo traslado del centro de gra-vedad del poder desde el Oeste hacia el Este y elSur. En relación con China, prácticamente todoslos miembros de la UE, y en particular Alemania,se interesan por el establecimiento de una asocia-ción estratégica con Beijín, y cooperan en temasglobales o regionales específicos.</P>
<P>Aunque menos popularizada desde los mediosoccidentales, la visión china de una nueva Eura-sia conectada con Beijing por todo tipo de trans-porte y comunicación avanza paulatinamente, yen ella juegan un rol medular Rusia y Alemania.La estrategia de China es crear una red de inter-conexiones entre no menos de cinco zonas de me-dular importancia estratégica: Rusia (puente clave</P>
<P>9“Reclama el grupo BRICS mayor participación en diseño mundial”. PeriódicoJuventud Rebelde, 29 de mar-zo de 2012, en:www.juventudrebelde.cu/internacionales/2012-03-29/reclama-elgrupo-brics-mayor-participa-cion-en-diseno-mundial/. Fecha de consulta: junio de 2012.</P>
<P>10Iván León Zhukovskii:La encrucijada de Rusia. Involución periférica y la geopolítica del capitalismo global. KindleEdition, 2015.</P>
<P>11National Intelligence Council, 2008. Global Trends 2025: A Transformed World.</P>
<H1>230</H1>
</Part>
<Part><P>La UE, EE.UU. y Rusia: variables que determinan sus convergencias y divergencias en...</P>
<P>entre Asia y Europa), los países del de Asia Cen-tral, Asia del sureste (con importantes funcionespara Irán, Iraq, Siria, Arabia Saudita y Turquía),el Cáucaso y Europa del Este (entre otros Belarús,Moldavia y, en función de su estabilidad, Ucra-nia). La planificación de las denominadas Rutasde la Seda a través de Eurasia, aunque atraviesaobstáculos de todo tipo, prosigue. El resultado fi-nal podría ser la concreción de infraestructuras</P>
<P>de inversiones para la realización de proyectos deinfraestructura, diversificación de las potenciali-dades logísticas, entre otros temas.13</P>
<P>¿Puede Donald Trump ignorar los impactosque para la correlación de fuerzas mundiales pue-den tener dichas iniciativas? ¿Qué fuerzas políti-cas y económicas apoyarían un desentendimientotrasatlántico que, como resultado, erosione los in-tereses estratégicos estadounidenses a escala glo-</P>
<P>bal?integradas —carreteras, trenes de alta velocidad,</P>
<P>oleoductos, puertos— que conectarían China aEuropa Occidental y el Mediterráneo en todas lasformas imaginables.12</P>
<P>En este orden, un ejemplo que no podría dejarde mencionarse es el denominado Acuerdo del Si-</P>
<P>Identificar presumibles rupturas en la geopo-lítica estadounidense implica realizar un análi-sis visto en su evolución. En este sentido resultaloable destacar que Washington promovió con laUE, aunque en medio de trascendentales obstá-</P>
<P>culos a los que habría que incorporar la campa-glo. El mayor proyecto gasífero jamás concebido y</P>
<P>que firmaron Rusia y China en mayo de 2014. Elacuerdo sentó las bases para la construcción delgasoducto Power of Siberia ya en construcción enYakutsk. Como respuesta a este futuro entramadode conexiones eurasiáticas, el enfoque de Washin-gton podría considerarse como de dividir y aislar.La Administración Obama cruzó todas las líneasrojas imaginables para acosar y aislar a Rusia, conel apoyo tanto de republicanos como de demócra-tas.</P>
<P>En la estrategia de seguridad nacional de Ru-sia (2015) se destacan como prioridades los paísesdel llamado espacio postsoviético, y los esquemasmultilaterales vinculados a ellos. Como elementonovedoso se aprecia el propósito de proyectar es-quemas como la Unión Económica Euroasiática(UEE) y Tratado de Seguridad Colectiva al con-</P>
<P>ña Trump, el Tratado Transatlántico de Comer-cio e Inversión (TTIP) y con Asia en un AcuerdoTranspacífico de Cooperación Económica (TPP).Ambos favorecen a las corporaciones estadouni-denses globales. Los dos indican cuál es el núcleoduro geopolítico detrás de estos tratados. El TPPexcluye a China y el TTIP excluye a Rusia. Losobjetivos de dichos acuerdos —sean cumplidosen mayor o en menor medida— son representarlíneas de fuerza apenas disimuladas.14</P>
<P>Como respuesta a este futuro entramado de co-nexiones eurasiáticas, EE.UU. se ha convertido enla potencia extra regional con mayor representa-ción en la región centroasiática, expresado en unacreciente presencia militar, en la realización deejercicios militares conjuntos, la concertación dealianzas militares y de seguridad y en los acuerdos</P>
<P>económicos, lo cual hacen de este país un actortexto más amplio de sus relaciones con China y</P>
<P>la Organización de Cooperación de Shanghái. Enjunio del 2016 comenzaron las negociaciones dela Comisión de la UEE para la firma de un Acuer-do con las autoridades chinas, buscando atracción</P>
<P>indispensable en el análisis del equilibrio de fuer-zas en la región.</P>
<P>Lo anterior explica por qué para EE.UU. la pro-yección hacia Rusia pasa necesariamente por el</P>
<P>12Pepe Escobar:El futuro de una alianza Beijing-Moscú-Berlín. ¿Pueden China y Rusia echar a Washington a em-pujones de Eurasia?En:www.tomdispatch.com/blog/175903/.</P>
<P>13Entrevista que le dio a TASS el Presidente de la Comisión de la UEE el 6 de septiembre del 2016. Res www.eurasian-commission.org/en/nae/news/Pages/25-08-2016-1.aspx.</P>
<P>14Pepe Escobar. Ob. cit. En:www.tomdispatch.com/blog/175903/.</P>
<P>231</P>
</Part>
<Part><P>fortalecimiento del vínculo transatlántico. Para losEE.UU. sus aliados occidentales continúan siendouna figura clave en los propósitos de contener auna Rusia en ascenso, cuyas áreas de influenciatradicionales son de un interés estratégico paralos EE.UU. Sin embargo, la victoria de DonaldTrump ha estimulado elucubración vinculada a laposible erosión de la Alianza Trasatlántica; tam-bién sobre una distensión entre EE.UU. y Rusia,la cual se ve cada vez más lejos. Tal hipotético es-cenario vendría a contrarrestar la ostensible cris-pación que dejó la Administración Obama comoherencia de su relación con Moscú.</P>
<P>En este sentido, resulta loable destacar que exis-ten factores objetivos para justificar una coyuntu-ral distensión entre EE.UU. y Rusia. De maneraretórica —pues la confrontación actual lo hace in-viable—, la política rusa plantea que están abier-tos a la interacción de la Organización del Trata-do de Seguridad Colectiva (OTSC)  con la OTANsobre las bases de igualdad.15Sin embargo, en elpresente y de cara al futuro deben persistir diver-gencias de fondo, las cuales están asociadas conlas proyecciones geoestratégicas de estos actoresy la disputa por posicionarse favorablemente anteuna correlación de fuerzas que a escala globalmuestra signos de cambio.</P>
<P>Al respecto debe destacarse que una presumi-ble distensión entre EE.UU. y Rusia podría sersecundada por la UE, el principal aliado estadou-nidense a escala global. Aunque ha disminuidosu peso porcentual en el intercambio comercialruso, la UE continúa fungiendo como el princi-pal socio comercial de Rusia. La estructura delintercambio comercial sigue siendo en extremofavorable a la UE ya que el grueso de las expor-taciones rusas está constituido por productos del</P>
<P>sector primario. Rusia continúa siendo el princi-pal suministrador de hidrocarburos a la UE y lavoluntad comunitaria de avanzar en la produc-ción de energía renovable y diversificación desus suministradores energéticos no alcanza a re-vertir esta tendencia.16En el marco de la Alianzatrasatlántica, los principales costos de las sancio-nes aprobadas por el Senado estadounidense enjulio de 2017 van a la cuenta de la UE.</P>
<P>Dentro de las relaciones bilaterales, deben resal-tarse los vínculos existentes entre Rusia y Alema-nia. Este último es el principal socio económicode Rusia entre los países de la Unión y el segundoa nivel global, después de China, así como el másimportante interlocutor político ruso en EuropaOccidental. Es su principal importador de ener-géticos, máximo importador de gas, y el tercerode petróleo. El nivel de identificación entre la di-rigencia de ambos países, aunque no ha sido elmismo con Ángela Merkel, es reflejo de la con-vergencia entre el gran capital energético alemáncon sus contrapartes rusas, y los vínculos que seestrecharon previamente entre Vladimir Putin yGerhard Schröder, promotores de la construccióndel gasoducto North Stream, entre otros impor-tantes proyectos.17</P>
<P>A estos factores que podrían justificar la dis-tensión, habría que agregar que Rusia ha demos-trado ante la opinión pública la efectividad de sucampaña antiterrorista. La inestabilidad genera-da por las intervenciones militares de occidenteen el norte de África y Medio Oriente, así comola cuestionable efectividad de su lucha contra elterrorismo, hoy es un bumerán que afecta la cre-dibilidad de EE.UU. y de la UE comoactores glo-bales garantes de seguridad. También vulnera supropia estabilidad económica, y política. La cri-</P>
<P>15Vea el Discurso del Canciller Serguei Lavrov en la ONU el 23 de septiembre de 2016.</P>
<P>16Colectivo de Autores CIPI - ISRI.Escenarios de Política Internacional Europa (2017- 2022). Coordinador: RaynierPellón Azopardo, 2016.</P>
<P>17León Zhukovskii, Iván. Ob, Cit. 2015.</P>
<P>18Juan Tovar Ruiz:La política europea de Barack Obama: 3 meses de nueva relación transatlántica. En: www.realinsti-tutoelcano.org22-4-2009.</P>
<H1>232</H1>
</Part>
<Part><P>La UE, EE.UU. y Rusia: variables que determinan sus convergencias y divergencias en...</P>
<P>sis migratoria que afronta la UE y los atentadosterroristas perpetrados contra países de la Uniónson algunos de los ejemplos más visibles de estefenómeno.</P>
<P>Al propio tiempo, la presumible distensión en-tre occidente y Rusia encuentra obstáculos esen-ciales. La emergencia de Rusia como un actor re-levante en el sistema internacional ha exacerbadoo visibilizado las agudas divergencias que en elterreno geoestratégico existen con sussocios occi-dentales. Después de un período de declive, Rusiaha desafiado a Occidente en numerosos aspectosrelacionados con cuestiones de seguridad.18LaGuerra de Osetia del Sur tuvo como saldo una Ru-sia más fortalecida que reafirma su control sobrela política energética, vital para Europa Orientaly Central.</P>
<P>Con independencia de las serias limitaciones dela estructura socio-económica rusa, este país cuen-ta con importantes factores de fuerza geopolíti-ca, como su poderío militar-nuclear, su peso en elmercado energético global, y su asiento en el Con-sejo de Seguridad de la ONU.19A ello habría queagregarle su creciente participación e influencia enmecanismos de concertación política e integracióneconómica como son la Comunidad de Estados In-dependientes, la Comunidad Económica Euroasiá-tica, la Organización de Cooperación de Shanghái,la Organización del Tratado de Seguridad Colecti-va y los BRICS, cuyas iniciativas económicas y deseguridad imponen serios retos a la tradicional for-ma en que las potencias occidentales, lideradas porEE.UU., se relacionan con terceros estados.</P>
<P>Sin embargo, las potencias occidentales han des-conocido los intereses estratégicos de Rusia, espe-cíficamente en áreas que son consideradas, desdeMoscú, prioritarias para su seguridad nacional.Desde Rusia se percibe la ampliación, tanto de la</P>
<P>UE como de la OTAN, como un intento de cercopor parte de Europa, quien a veces también percibea Rusia con pretensiones expansionistas, de ahí loscontenciosos con respecto a Kosovo, Chechenia,Georgia, y actualmente con Ucrania. La supues-tanormalizaciónde las relaciones entre EE.UU. yRusia —tan enunciada por Trump— también en-cuentra entre sus presumibles obstáculos la inva-riable defensa rusa de su seguridad nacional. Unaposición diferente por parte del Kremlin no solosería ingenua, sino que tendría impactos conside-rables para el equilibrio de fuerzas a escala global.</P>
<P>Consecuentemente, el reforzamiento de las po-siciones de la OTAN en la vertiente noreste haincrementado gradualmente las divergencias deOccidente con Rusia y constituido un catalizadorde la carrera armamentista en la región. La estre-cha cooperación atlantista también ha conducidoa una mayor militarización de la política exteriorde la UE, con un consecuente uso de la fuerzamilitar. Ello ha propiciado que la UE y, en parti-cular, alguno de sus Estados miembros, lejos degenerar estabilidad, apuesten por una participa-ción creciente en conflictos y el incremento de lastensiones internacionales. La necesidad de evitaruna mayor pérdida de credibilidad en el escenariointernacional también ha conducido al liderazgocomunitario a una mayor cooperación en el mar-co de unadefensa inteligente, apoyando una remi-litarización regional que se base en hacer más conmenos y evitar duplicidades.20</P>
<P>La campaña presidencial de Donald Trump yprimera etapa presidencial ha distorsionado, anteparte de la opinión pública y medios de comuni-cación, los factores objetivos que condicionan laconcertación trasatlántica en el ámbito de la segu-ridad. Como resultado de su efecto, hoy escucha-mos desde los predios comunitarios —tal como</P>
<P>18Juan Tovar Ruiz:La política europea de Barack Obama: 3 meses de nueva relación transatlántica. En: www.rea-linstitutoelcano.org22-4-2009.</P>
<P>19Colectivo de Investigadores del CIPI.Principales tendencias de los BRICS en el horizonte 2020. Dirigente científicoLic. Iván León Zhukovskii. En: Bases de Datos CIPI, 2014.</P>
<P>20Ideas esbozadas en la Cumbre de la Alianza, mayo de 2012.</P>
<P>233</P>
</Part>
<Part><P>si constituyera una novedad—el propósito de for-talecer las capacidades defensivas de la UE. Losmedios publicitan la presunta creación de un Eu-ro-Ejército.</P>
<P>Sin embargo, el propósito atlantista por forta-lecer la Política Europea de Seguridad y Defensa(PESD) no es un resultado de la coyuntura actual.Tampoco es un desenlace de la victoria de Trumpen los EE.UU. o de sus declaraciones de campaña.El constante llamado de EE.UU. al aumento de laspartidas destinadas a las cuestiones militares estáen sintonía con una antigua tendencia que se in-clina a favor de la militarización del pensamientode política exterior en la UE. Aunque hoy —soloen apariencia— pueda parecer a contracorriente, lapaulatina militarización comunitaria es un objeti-vo compartido en los marcos de la OTAN y aunquelos esfuerzos principales en la PESD se orienten adelimitar cada vez más sus propias prioridades, es-tas siempre se han concebido en un marco de estre-cha coordinación atlántica. Una vez pueda anali-zarse la evolución de estos procesos con una mayordistancia temporal deben ganar visibilidad las sin-tonías atlánticas en el terreno de la seguridad. Esasque hoy están reflejadas en documentos rectorescomo la Estrategia Europea de Seguridad.</P>
<P>Seguir el rastro del dinero suele resultar ilustra-tivo y esclarecedor en estos análisis. ¿Quiénes se-rían los mayores beneficiados con la militarizaciónde la política exterior de la Unión Europea? Unode los principales intereses por los cuales EE.UU. yla Alianza insisten tanto en que los miembros au-menten su presupuesto militar es porque el Com-plejo Militar Industrial necesita que el Bloque At-lántico consuma el armamento que producen susempresas. Como bloque, exceptuando a EE.UU. ya Canadá, la OTAN fue el segundo importador dearmamento en el mundo durante el período 2009-2014 y como no es de extrañar, las empresas pro-ductoras de armas son las que mayores gananciasobtuvieron por dichas ventas.21</P>
<P>Los países miembros de la UE ocupan el segun-do lugar como grupo en la producción armamen-tista, con una variedad de equipos especializadosque la sitúan entre los principales exportadoresmundiales. Entre los 20 principales exportadoresde armamentos del mundo hay diez miembros dela Unión Europea, siete de ellos (Alemania, Rei-no Unido, Francia, Suecia, Italia, España y Holan-da) entre los primeros 10. Entre las 20 principalescompañías fabricantes de armamentos, 6 son depaíses miembros de la Unión Europea. Aunqueestas compañías aparecen con sus nacionalida-des son transnacionales con una base común es-tadounidense. Desde el 2003 descuellan los con-sorcios de armamentos: BAE Systems, del ReinoUnido; EADS, franco-alemán-español; Thales deFrancia, la británico-italiana Augusta Westland,la franco-alemana Eurocopter y Finmeccanica deItalia. Los capitales estadounidenses predominancon sus acciones en BAE, EADS y Eurocopter.22</P>
<P>El incremento de las capacidades defensivasde la UE beneficia en primer término al Com-plejo Militar Industrial y a las transnacionalesproductoras de armamento ubicadas en el con-texto trasatlántico. También existe una impor-tante sintonía en los objetivos contemplados enla Estrategia Europea de Seguridad y la Estra-tegia de Seguridad Estadounidense, particu-larmente visibles en las prioridades referidas aldenominadoarco meridional de inestabilidad,que se extiende desde el Medio Oriente hastael litoral de Asia; región del mundo en que seidentifican una multitud de problemas debidoa supuestos vacíos de seguridad, desequilibriosde poder, pobreza, gobiernos considerados in-eficaces, y por supuesto el fundamentalismo is-lámico extremista. Consecuentemente, valdríaplantearnos una pregunta. ¿Por qué asociar lapresumible profundización de la PESD con laerosión de la OTAN y no como un ineludiblecomplemento de esta?</P>
<P>21Nelson Roque Suástegui: “Dinámica de las relaciones OTAN-UE”. Bases de Datos CIPI. Inédito. 2016.22Sipri. Arms. Trasfer data base. And sipri. Year. book. 2015.</P>
<H1>234</H1>
</Part>
<Part><P>La UE, EE.UU. y Rusia: variables que determinan sus convergencias y divergencias en...</P>
<P>En sentido general, es necesario considerar laamplia gama de intereses compartidos en el ám-bito de la Alianza Trasatlántica, donde en la ma-yoría de los casos las diferencias en sus proyeccio-nes externas recaen en la metodología utilizada yno en la esencia de los temas. Sin embargo, ellono excluye la existencia de elementos de disensosque puntualmente dificultan el diálogo bilateralUE-EE.UU. Las propias deficiencias que presen-ta la UE en el ámbito de la defensa resultan enrecurrentes fricciones dentro del contexto de laalianza trasatlántica. El desarrollo de la PESD estálastrado por problemas estructurales. Existe unatradición de apelaciones genéricas a mayores es-fuerzos presupuestarios y a generar economías deescala en materia industrial y tecnológica que sehan incumplido reiteradamente en el pasado.</P>
<P>La Estrategia Global para la Política Exterior yde Seguridad de la UE, presentada al Consejo Eu-ropeo en junio de 2016, no ha podido llegar enpeor momento. La UE atraviesa un período desu-pervivencia, dominado por los efectos del Brexit,la crisis migratoria e institucional, y un moderadocrecimiento económico que no se traduce en larestitución del bienestar social a nivel comunita-rio. En este contexto, la propia Estrategia aplazala fijación del nivel de ambición, las misiones ycapacidades necesarias a una futura sub estrategiadel Consejo Europeo. La separación entre mediosy fines sigue siendo recurrente, demostrándoseque esos documentos son más la expresión de ob-jetivos deseables, que una relación entre los me-dios y los modos para obtener los fines deseados.</P>
<P>La Estrategia Global para la Política Exterior yde Seguridad de la UE (2016) sigue sin contem-plar las instrucciones para superar los problemasestructurales de fondo. Las competencias, los re-cursos, y la decisión de usar la fuerza y la rendi-ción de cuentas ante los parlamentos siguen enmanos de los Estados miembros, conservándose</P>
<P>un carácter intergubernamental que impide avan-ces cualitativos en la construcción de una políticade seguridad y defensa verdaderamente común.Durante el mandato de Trump, la escasa cohe-sión política de la UE continuará incidiendo enel carácter de las relaciones trasatlánticas. En suposible evolución puede ser recurrente una ma-yor bilateralización de las relaciones por parte deEE.UU., prefiriendo otorgar protagonismo a cadaestado miembro de la UE de acuerdo a su im-portancia y el papel que pueda desempeñar en elcumplimiento de objetivos específicos; mientrasque al propio tiempo se mantenga la alianza es-tratégica en los marcos específicos de la OTAN.</P>
<P>El mega Acuerdo Transatlántico sobre Comer-cio e Inversión (TTIP) ha constituido otro de lostemas espinosos en el marco de las relacionesEE.UU.-UE. Resultante del ejecutivo Trump o no,el acuerdo propuesto ya ha afrontado importantesobstáculos. Entre los puntos de fricción emergenlas diferencias en el ámbito del derecho laboral,protección a la salud pública, y protección al me-dio ambiente. En el sector agrícola los obstácu-los giran alrededor de las políticas proteccionis-tas que aún existen a ambos lados del atlántico ylas prohibiciones europeas de importar produc-tos transgénicos. El rechazo de amplios sectoressociales viene a engrosar las dificultades que hanenfrentado ambos actores durante el proceso denegociación. Un ejemplo de ello fue la peticiónStop TTIP, que aunque recogió más de un millónde firmas en la UE, la Comisión Europea dicta-minó que no cumplía los requisitos para que selegislase sobre el tema.23</P>
<P>Sin embargo, los fuertes lazos económicos exis-tentes entre la UE y EE.UU. funcionan de mane-ra sólida y con cierta autonomía de las relacionespolíticas, si bien se reconoce que la relación inver-sa bajo mandato de Trump puede caracterizarsepor ciertos niveles de condicionalidad, muchas</P>
<P>23El derecho de petición ciudadana ya se encuentra estrictamente enmarcado y debe referirse exclusivamente alaaplicaciónde los Tratados. En este campo, una iniciativa no puede parar, revertir o negar legislación. Tampocopuede referirse a un tema que se esté tramitando.</P>
<P>235</P>
</Part>
<Part><P>veces difíciles de advertir. Esto se debe, esencial-mente, al mutuo reconocimiento de la alta in-terdependencia económica y a la comunidad deintereses de todo tipo entre ambas potencias. Elentramado de conexiones económicas indica queun eventual naufragio del TTIP, desembocaría ennuevas fórmulas impulsadas por los actores másvinculados al capital transnacional y que tendríanidénticos fines: reducir los costos en materia detransacciones, aumentar la seguridad jurídica en-tre la UE y EE.UU., incrementar la eficiencia y lacompetitividad de sus exportaciones y dotar denuevas prerrogativas a las transnacionales frentea los Estados.</P>
<P>Este proceso implicará el cuestionamiento delas normas y principios más importantes delDerecho Internacional, entre los que sobresa-len los principios de la soberanía, la no inter-vención y la autodeterminación de los Estados.Al respecto, el derecho de injerencia o inter-vención vendrá a constituir una de las nuevasfiguras jurídicas que seguirán siendo impulsa-das por los sectores que propugnan el procesode globalización. Así mismo, se continuará pro-moviendo la homogenización de concepcionesculturales y sistemas de valores, pues estos as-pectos son necesarios para completar el proce-so de gobernanza global.</P>
<P>La aplicación de medidas políticas o políticomilitares, la promoción de subversiones internas,y las campañas mediáticas dirigidas a deslegiti-mar sistemas políticos son algunos de los instru-mentos, dentro de un amplio arsenal, en que coo-peran particularmente EE.UU. y la UE. Ante esteescenario resulta predecible que asistamos a unacada vez mayor fragmentación del poder políticoen distintos escenarios a escala internacional.</P>
<P>En el actual contexto, la proyección geoestratégi-ca de la UE, la OTAN, y Rusia también estarán per-meadas por el ascendente protagonismo de la ex-trema derecha. Fenómenos como Trump, Le Pen,Amanecer Dorado y el Brexit no son procesos aisla-dos, sino sistémicos, fuertemente vinculados con los</P>
<P>236</P>
<P>impactos del neoliberalismo y de la crisis estructuraldel sistema capitalista. Se impone pues desbordar losanálisis nacionales, regionales e incluso birregiona-les para su compresión. Sea esta una modesta apro-ximación para comprender cuáles son los elementosque determinan las convergencias y divergencias en-tre actores de relevancia mundial como la UE, Rusiay la OTAN y de estos con EE.UU. en la coyunturaactual.</P>
<H1>Arribando a conclusiones e identifican-do tendencias potenciales para el Manda-to Trump.</H1>
<P>En la fase actual de las relaciones de produc-ción capitalista existe una creciente interde-pendencia e interconexión de los mercados, lasmercancías, los capitales, las naciones y los pro-cesos productivos a escala global. Dicho entra-mado de conexiones tiene un carácter objetivoy condiciona irremediablemente las proyeccio-nes estratégicas de la UE, de EE.UU. y de Rusia,determinando que en medio de una tradicionalcompetencia también necesiten —bajo coyun-turas específicas— desarrollar acciones coordi-nadas para el enfrentamiento de determinadosproblemas globales.</P>
<P>Consecuentemente, la transición hacia un mun-do multipolar se produce bajo múltiples tenden-cias, en ocasiones contradictorias. En el marco deeste proceso se perciben cambios en la geopolíticainternacional, incluyendo el ascenso de las postu-ras nacionalistas, de las fuerzas de extrema dere-cha, la elevación de la importancia de los factoresétnicos, religiosos y civilizatorios, el debilitamien-to de la gobernanza internacional, el incrementode la inestabilidad regional y el aumento del po-tencial de conflictos.</P>
<P>El importante peso de actores como Rusia yChina en el orden internacional, provoca que susalianzas económicas, políticas y de seguridad seanpercibidas, desde Occidente, como una amenazapara su proyección estratégica, sus mecanismosde gobernanza mundial.</P>
</Part>
<Part><P>La UE, EE.UU. y Rusia: variables que determinan sus convergencias y divergencias en...</P>
<H1>Tendencias potenciales que se identifi-can para el mandato Trump</H1>
<P>•Ante el contexto descrito la Alianza Trasatlán-tica mantiene un carácter estratégico, con vista allogro de los objetivos internacionales de EE.UU.y miembros de la UE, y ante un mayor protago-nismo de los países emergentes en el sistema derelaciones internacionales.</P>
<P>•Los fuertes lazos económicos existentes en-tre la UE y EE.UU. funcionan de manera sólida y</P>
<P>tica geopolítica—las variables que justificaría eladvenimiento de una relativa distensión entre elejecutivo Trump y Rusia.</P>
<P>•Una proyección de este tipo perseguiría, enprimer lugar, erosionar los nexos de Rusia conChina, los éxitos rusos en su campaña antite-rrorista en Siria y los avances integracionistaspromovidos por Rusia, los cuales han ganadoprofundidad como consecuencia directa de laconfrontación suscitada entre Occidente y Rusia</P>
<P>con cierta autonomía de las relaciones políticas, sibien se reconoce que la relación bajo el mandatode Trump puede caracterizarse por ciertos nive-les de condicionalidad, muchas veces difíciles deadvertir.</P>
<P>•Ello no excluye la existencia de elementos dedisensos que puntualmente dificultan el diálogobilateral UE-EE.UU.</P>
<P>•La similitud en las estructuras económicas,patrones de producción, y desarrollo tecnológicoconvierten a EE.UU. y miembros de la UE en po-tenciales competidores; particularmente en aque-llas regiones donde existen recursos naturales ymercados viables para reproducir sus capitales yexpandir sus mercancías.</P>
<P>•La Política Europea de Seguridad y Defensa(PESD) continúa lastrada por problemas estruc-turales. Como respuesta Trump apela por una cre-ciente bilateralización de las relaciones, prefirien-do otorgar protagonismo a cada Estado miembrode la UE de acuerdo a su importancia, y el papelque pueda desempeñar en el cumplimiento de ob-jetivos específicos; mientras que al propio tiempo,se mantiene la alianza estratégica en los marcosespecíficos de la OTAN.</P>
<P>•Las discrepancias derivadas de diferencias enlas tácticas a emplear frente a lasamenazasgloba-les —como pueden considerarse la crisis econó-mica, el cambio climático, los asuntos de seguri-dad— pueden ganar visibilidad, particularmentedurante el mandato de Trump.</P>
<P>•A partir de la victoria de Trump ganó visibili-dad —más en el discurso político que en la prác-</P>
<P>durante la Administración Obama. Tales son loscasos de la Comunidad de Estados Independien-tes (CEI), la Comunidad Económica Euroasiática(CEE), la Organización de Cooperación de Shan-ghái (OCS), y la Organización del Tratado de Se-guridad Colectiva (OTSC).</P>
<P>•No obstante, tanto la UE como los EE.UU. y laOTAN mantendrán divergencias de fondo en surelación con Rusia.</P>
<P>•Las negociaciones promovidas por Occidentepara la firma de acuerdos comerciales continua-rán fungiendo como instrumentos para introdu-cir normativas y reformas estructurales que be-neficien a sus transnacionales en detrimento deRusia y sus históricos vínculos con las regionescitadas.</P>
<P>•Como resultado los países objeto de influen-cia hacen giros significativos en sus proyeccionesinternacionales, provocando que Occidente con-tinúe avanzando en la instrumentación de un cer-co contra la influencia rusa, el cual ya tiene cose-chas en el Este europeo y la región del Cáucaso yAsia Central.</P>
<P>•La UE y EEUU. conjugan instrumentos de se-guridad y económicos con el propósito de desco-nectar a países como Uzbekistán, Turkmenistán yAzerbaiyán, de la influencia rusa, también a otrosactores más cercanos a los mecanismos integra-cionistas donde Rusia constituye un factor clavecomo son Armenia, Kazajstán y Kirguistán en laUEE.</P>
<P>•La hipotética normalización de las relacio-nes entre EE.UU. y Rusia —tan enunciada por</P>
<P>237</P>
</Part>
<Part><P>CUADERNOS DE NUESTRA AMÉRICA / Nueva Época. No.00 / RNPS: 2529</P>
<P>Trump— tendrá entre sus presumibles obstáculosla invariable defensa por parte de Rusia de su se-guridad nacional.</P>
<P>•Rusia buscará desplazar esta influencia occi-dental incrementando su activismo en el área. Seperseguirá, con relativa capacidad de éxito la pro-fundización de mecanismos de concertación polí-tica, integración económica y de seguridad comoson la Comunidad de Estados Independientes, laComunidad Económica Euroasiática, la Organi-zación de Cooperación de Shanghái, la Organi-zación del Tratado de Seguridad Colectiva y losBRICS.</P>
<P>•La condición turca de potencia regional, unode los aliados más pertrechados de la OTANpero con importantes reticencias hacia Occidentecomo resultado de la negativa para ingresar en la</P>
<P>UE convierte a este país en un actor clave en elcontexto de la conflictividad Occidente/Rusia.</P>
<P>•Turquía firmó con Moscú un acuerdo sobre elproyecto Turkish Stream, también ha mostrado unmayor interés en la Organización de Cooperaciónde Shanghái (OCS), liderada por China y Rusia, enperjuicio del cada vez más difícil acceso a la UE.Los resultados de dichas vacilaciones turcas po-drían impactar considerablemente en el balance depoderes regionales, lo cual nos permite entenderqué se teje tras provocaciones como el derribo delavión de combate ruso por fuerzas aéreas turcas yel recién asesinato del embajador ruso en TurquíaAndréi Kárlov. Al parecer acontecimientos vincu-lados y que constituyen expresión de grupos de po-der, ante los cuales resultan totalmente desfavora-ble los nexos Ankara-Moscú.</P>
</Part>
</TaggedPDF-doc>
