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<Part><TOC><TOCI>Nueva ÉpocaNúmero 1</TOCI>
</TOC>
<H1>COVID-19, ¿desafio ultimativo para la comunidad internacional?</H1>
<H1>COVID-19, a Final Challenge for the International Community?</H1>
<H2>Dr. Fabio Marcelli</H2>
<P>Investigador del Instituto de Estudios JurídicosInternacionales del Consejo Nacional de Investigaciones.Miembro de la Asociación Internacional de JuristasDemocráticos.</P>
<P>e-mail:fabio.marcelli@cnr.it</P>
<P>Numero ORCID: 0000-0002-7557-870X</P>
<H2>Resumen:</H2>
<P>El presente texto se propone analizar algunas delas causas profundas de la pandemia Covid-19, al-gunas des sus interacciones con los conflictos in-ternacionales e internos existentes, y algunas de susconsecuencias en el plan político y jurídico inter-nacional, tomando en cuenta las reacciones de al-gunos de los principales actores y la necesidad defortalecer la cooperación internacional en materia.</P>
<P>Palabras clave: Covid 19, Pandemia, Coopera-ción internacional, Organización mundial de la Sa-lud, Neoliberismo.</P>
<P>Abstract:</P>
<P>The present text aims to analyze some of thedeep causes of the Covid-pandemic, some of itsinteractions with existing internal and interna-tional conflicts, and some of its consequences onthe political and legal international plan, con-sidering the reaction of some of the main actorsand the need to reinforce international coopera-tion on the matter.</P>
<P>Key words: Covid-19, Pandemic, InternationalCooperation, World Health Organization, Neoli-berism.</P>
</Part>
<Part><P>CUADERNOS DE NUESTRA AMÉRICA / Nueva Época. No.1 / RNPS: 2529</P>
<H1>Inicios de partida: las malas noticias</H1>
<P>Este escrito intenta delinear algunos aspectosfundamentales de la pandemia Covid-19 que afli-ge el planeta desde el principio del año 2020, re-construyendo sumariamente sus causas de fondo,las actitudes tomadas al respeto por varios Esta-dos y sus consecuencias en el plan internacional.</P>
<P>En el momento actual (febrero 2021) nadie saberealmente hasta cuándo durará la pandemia delCovid-19 y qué formas adoptará en los distintospaíses y situaciones. Los doce meses transcurri-dos desde el inicio de la pandemia muestran la to-tal inadecuación del actual sistema mundial parahacer frente al peligroso contagio. Para ser másconcretos, algunos aspectos cruciales de la actualestructura de la sociedad mundial allanaron el ca-mino a la expansión del virus.</P>
<P>Parece evidente que la pandemia de Covid-19 ocoronavirus constituye un salto cualitativo respectoa otros fenómenos similares ocurridos en el pasado.La novedad del Covid-19 viene dada en este senti-do por su contagio y letalidad (Straitstimes, 2020).El contagio se ha extendido rápidamente por todoel mundo y es inmediatamente evidente, a partir deuna lectura incluso superficial de las estadísticas, quelos países que se encuentran en peores condicionesen la actualidad son aquellos cuyos dirigentes hansubestimado abiertamente el alcance de la amenaza,adoptando a veces incluso posiciones explícitamen-te negacionistas. Esta actitud irresponsable ha deter-minado un gravísimo ataque a la salud pública nosólo de sus propios ciudadanos y del país, sino, dadala tendencia de la enfermedad a propagarse más alláde las fronteras, de toda la especie humana.</P>
<P>El coronavirus representa un reto sin preceden-tes para la humanidad. Un primer elemento a des-tacar en este sentido es que se trata, en muchossentidos, de un enemigo desconocido, ya que lasinvestigaciones no han podido determinar aúndiversas características del virus e incluso su ori-gen sigue rodeado de misterio.</P>
<P>Este es un primer dato a tener en cuenta, quese desprende muy claramente del debate en la</P>
<P>22</P>
<P>comunidad científica especializada. Un primerejemplo de ello es la proliferación de modelosmatemáticos relativos a la propagación del virus,que según el Dr. Gismondo, director de micro-biología clínica y virología del hospital “Sacco”de Milán, han sido desmentidos por los hechos(Gismondo, 2020). Otro ejemplo son las consi-derables divergencias encontradas en cuanto a latransmisión del virus de personas asintomáticas(Manifesto, 2020). Pero podrían citarse muchosotros ejemplos que confirman el estado de oscu-ridad y desconocimiento en el que, en muchosaspectos, se encuentra todavía la investigacióncientífica sobre el tema y que afecta a aspec-tos esenciales del fenómeno (Mittellaendische,2020). Evidentemente, esto es un estímulo máspara el necesario intercambio de datos y la rea-lización de actividades comunes en el campo es-tratégico de la investigación al respeto.</P>
<P>Un segundo elemento a destacar es que, a pesarde que las organizaciones internacionales com-petentes han emitido advertencias detalladas, losEstados no se han preparado en absoluto paraafrontar adecuadamente la pandemia.</P>
<P>Además, el virus se aprovecha de ciertas de-bilidades estructurales que existen tanto a nivelnacional como internacional. En este sentido,bien podemos decir que ha puesto de manifiestola fragilidad de los sistemas nacionales de saludy de la cooperación internacional en este ámbitoy lo incompleto del diseño normativo conteni-do en la Carta de las Naciones Unidas y en otrasfuentes importantes del derecho internacional,como tambien en los contenidos en organizacio-nes regionales importantes como la Unión eu-ropea.</P>
<P>Los virus ideológicos del neoliberalismo, quehan penetrado profundamente en los Estados, loshan hecho débiles e incapaces de responder efi-cazmente a la pandemia. Los sistemas de saludse han debilitado gravemente, incluso en paísescomo Italia, donde existe un sistema de cobertu-ra universal desde hace más de cuarenta años. A</P>
</Part>
<Part><P>COVID-19, ¿desafío ultimativo para la comunidad internacional?</P>
<P>medida que las desigualdades sociales se han pro-fundizado, los sectores más débiles y menos pro-tegidos se han visto expuestos al contagio. Bastapensar en el hecho de que en Estados Unidos cer-ca del 80% de los contagios se registraron entre lasllamadas minorías étnicas (negros, latinos, asiáti-cos). A la crisis sanitaria y económica se ha unidola medioambiental, en un juego diabólico y mor-tal de conexiones y refuerzos mutuos.</P>
<P>Por lo tanto, nos encontramos en un punto deinflexión trascendental. Como muchos han dicho,la salida de la pandemia representa para la huma-nidad y para esta comunidad internacional unade las últimas oportunidades de invertir el rum-bo hacia la catástrofe que se avecina por razonesmedioambientales, en primer lugar el cambio cli-mático, pero también otras como la reducción dela biodiversidad o la contaminación atmosféricaque, según diversas investigaciones en curso, re-presentan otros tantos factores de incentivo paralas pandemias, empezando por la actual.</P>
<P>Las debilidades estructurales presentes tanto anivel del sistema internacional como de los Esta-dos individuales han condicionado de hecho larespuesta a la pandemia, haciéndola tardía y es-casamente eficaz. En primer lugar, la incapacidadde los organismos competentes para comprendera tiempo la naturaleza de la amenaza, a pesar deque varias alarmas habían sonado durante algúntiempo. El problema ha afectado a todos los siste-mas en cierta medida.</P>
<P>Por tanto, no tiene sentido, salvo como arriesgadofactor geopolítico de tensión internacional encami-nado a una nueva guerra fría, hacer recaer la respon-sabilidad de la pandemia en un Estado, como se haintentado hacer con la República Popular China.</P>
<P>Se trata de la clásica búsqueda de un chivo ex-piatorio, un ejercicio al que la humanidad ha re-currido desde tiempos inmemoriales en casos deeste tipo. Y los primeros en ser atacados suelenser los que dan la alarma.</P>
<P>Este enfoque, que tendía a hacer recaer la respon-sabilidad de la pandemia en otros, y en particular</P>
<P>en los rivales más peligrosos, iba acompañado deuna persistente subestimación del peligro, que amenudo desembocaba en un negador absoluto.</P>
<P>Las raíces de esta actitud irresponsable son mu-chas. Podemos decir que, en principio, quienessostienen que la vida y, sobre todo, los negociosdeben seguir como hasta ahora, son obviamen-te quienes obtienen beneficios y poder del actualsistema injusto, opresivo y, en última instancia,catastrófico que gobierna el planeta y, por tanto,están interesados en que continúe a toda costa.Podría añadirse que, en una perspectiva tremen-damente maltusiana, o mejor dicho eugenésica aposteriori, ciertos sectores políticos de gobiernoy poder no ven con buenos ojos una pandemiaque podría aliviar a sus respectivos países de unoscuantos millones de ancianos, pobres y miembrosde minorías étnicas oprimidas y discriminadas.Frente a esta línea criminal, la conciencia de quela búsqueda de una vuelta a la “normalidad” noes, por un lado, posible, y por otro, no parece serdecisiva, dado que es precisamente de esa “nor-malidad” de la que nace Covid-19.</P>
<P>De hecho, hay una serie de terrenos que de-muestran cómo la situación de “normalidad”preexistente fue en realidad la premisa directa dela anormalidad pandémica. En este sentido, de-bemos referirnos a situaciones relacionadas conla degradación medioambiental, por un lado, ycon la degradación social, por otro. Esto equivalenada menos a decir que, para salir definitivamen-te de la pandemia, se necesita una revolución, anivel interno como internacional (Žižek, 2020).Para motivar esta afirmación, hay que detenerse,en primer lugar, sobre las causas que dieron ori-gen a la pandemia.</P>
<H1>Causas de la pandemia</H1>
<P>a.Degradación del medio ambiente. La cons-tante destrucción del medio ambiente y de losrecursos conlleva graves consecuencias para lasalud de los seres humanos y una de las formasen que se produce este nocivo fenómeno es la de</P>
<P>23</P>
</Part>
<Part><P>CUADERNOS DE NUESTRA AMÉRICA / Nueva Época. No.1 / RNPS: 2529</P>
<P>la difusión de nuevos virus (PNAS, 2020). Variasinvestigaciones científicas han logrado determi-nar una relación directa entre la destrucción delos hábitats silvestres y la difusión de los virus. Esbien sabido que la zoonosis, es decir, el paso delos virus de las especies animales al hombre, se vefacilitado por la reducción de la biodiversidad de-rivada de la destrucción de los hábitats naturalesy la expansión incontrolada de los asentamientoshumanos sin ninguna salvaguarda de las especiesautóctonas. Otro factor relevante lo constituye lacontaminación atmosférica que daña los órganosrespiratorios del ser humano que habita en cier-tas zonas densamente industrializadas, como elValle del Po (Valle Padana) en Italia, que fueronmuy golpeadas por la pandemia. Pero seguro quese podrían establecer muchas otras conexionesentre ecosistemas, virus y pandemias, profundi-zando y ampliando el alcance de la investigacióncientífica.</P>
<P>b.Desigualdad social a nivel internacional y na-cional. La gran mayoría de la población mundialaparece como totalmente privada de cualquierdefensa posible contra el virus. Esto se debe a ladistribución desigual de los servicios médicos, de-terminada por las diferencias de salud y de ingre-sos, pero también por el predominio de los credosneoliberales que impiden también a los países muyricos estar preparados contra la plaga. El mejorejemplo de ello lo ofrece, por supuesto, EstadosUnidos, que es hoy (7 de febrero 2021) el país conmás infectados (26 547 977) y víctimas (2 302 302).Esta situación de desigualdad es particularmentecrucial en el contexto de la pandemia, ya que la eli-minación total o la fuerte reducción de la amenazarequiere que la lucha se lleve a cabo de la mismamanera y con los mismos medios en todas las par-tes del mundo. La situación de las vacunas ofrecemuchos otros elementos que tienen que ser consi-derados en el marco de las disparidades existentesa nivel planetario.</P>
<P>c.Neoliberismo. Debilitamiento del Estado so-cial y en particular de las instituciones encargadas</P>
<P>24</P>
<P>de la protección de la salud. El sector de la salud escasi en todas partes la provincia de poderosas cor-poraciones interesadas sólo en sus beneficios y se-guramente no en la salvaguarda de la salud. Así escomo se orientan a luchar contra las patologías quepermiten un retorno en términos de dinero, por-que se dirigen a las personas más ricas, o requierenterapias largas y costosas. El cáncer es mucho másrentable para ellos que el Covid-19, por poner unejemplo. Por esta razón, el enfoque preventivo de laasistencia sanitaria está prácticamente abandona-do, también en países como Italia, que había cons-truido un sistema de protección sanitaria territo-rial difuso que prácticamente ya no existe. Este estambién el resultado de las políticas neoliberalesque pretenden desarticular los centros públicos yreducir drásticamente el número de médicos y en-fermeras. En Italia, por ejemplo, hay una trágicafalta de instalaciones de terapia intensiva, debidoa que su organización, en posibles situaciones deemergencia, las pandemias ha sido juzgada “antie-conómica” por los gestores capitalistas del sistemasanitario. La existencia de empresas gigantescasque controlan el mercado de la salud y de los medi-camentos también representa un gran obstáculo enel camino hacia una vacuna eficaz y medios útilespara ser implementados con éxito para contener lapandemia.</P>
<P>La flagrante falta de preparación de los sistemasde protección de la salud es aún más escandalo-sa, ya que los organismos internacionales habíanhecho muchas advertencias. Quizá la más impor-tante fue la lanzada en septiembre de 2019, por laJunta de Preparación Global creada por la Orga-nización Mundial de la Salud y el Banco Mundial,que emitió un informe en el que se afirmaba que“existe una amenaza muy real de una pandemiade un patógeno respiratorio que se desplaza rá-pidamente y que es altamente letal y que mataríaentre 50 y 80 millones de personas y acabaría concasi el 5% de la economía mundial”(RTE, 2020).Al parecer, ningún país se tomó en serio esta ad-vertencia.</P>
</Part>
<Part><P>COVID-19, ¿desafío ultimativo para la comunidad internacional?</P>
<P>Ahora sabemos que este tipo de pandemiaspuede trastornar rápidamente a todos los paísesy al sistema mundial en su conjunto, y probable-mente esto sea sólo el principio, pero no estamosen absoluto seguros de que las lecciones produ-cidas por esta traumática experiencia hayan sidorealmente aprendidas por los diferentes gobier-nos y otras autoridades existentes a nivel nacionale internacional.</P>
<P>Lo que está claro es que nos enfrentamos a unenemigo en gran parte aún desconocido, aparen-temente muy letal y contagioso, pero cuyas con-secuencias aún no han sido determinadas en ab-soluto por la comunidad científica.</P>
<P>Por lo tanto, la humanidad se enfrenta hoy endía a una situación muy difícil e imprevisible, querequiere un nuevo enfoque basado en el refuerzo</P>
<P>salud pública es un propósito declarado de la Car-ta de las Naciones Unidas (art. 55)”, que “todos losEstados están obligados a contribuir a este fin (art.56)” y que “la salud constituye un patrimonio co-mún e indivisible de toda la humanidad”. Dada lacapacidad de los virus de propagarse rápidamentepor todo el mundo, es impensable —tanto desdeel punto de vista práctico como moral y jurídico—proteger la salud sólo en determinados países o re-giones y descuidar los demás”.</P>
<P>Sobre esta base, IADL hizo las siguientes peti-ciones.</P>
<P>Instó al gobierno de EE.UU.:</P>
<P>×“Levantar inmediatamente todas las UCMcontra Irán, una nación objetivo muy afectadapor la COVID-19;</P>
<P>×Levantar inmediatamente las sanciones contra</P>
<P>sin precedentes de la cooperación internacional y</P>
<P>Siria para que el gobierno pueda comprar todos</P>
<P>la revisión profunda de formas de pensar anticua-das y obsoletas, pero, como diremos, la reacciónno es en absoluto, hasta ahora, satisfactoria.</P>
<H1>La COVID y los conflictos a nivel in-ternacional e interno</H1>
<P>Otro motivo de escepticismo se deriva del he-cho de que varios países rechazaron de plano lainvitación hecha por el Secretario General de laONU de suspender las actividades militares y losconflictos, así como de interrumpir las llamadasmedidas coercitivas unilaterales (MUC) infligidasa otros países, durante toda la fase de auge de lapandemia.</P>
<P>En situaciones como esta, el sistema sanitario yasufrió mucho debido a las diferentes formas de blo-queo y sanciones decididas por el gobierno de Esta-dos Unidos y algunos de sus aliados, especialmentela Unión Europea. La Asociación Internacional deJuristas Demócratas consideró a este respecto que“la pandemia de la COVID-19 supone una gran</P>
<P>los suministros médicos necesarios para hacerfrente a la pandemia;</P>
<P>×Adoptar medidas inmediatas para poner fin alasedio de Gaza, incluyendo abordar el uso de can-tidades sustanciales de ayuda militar estadouni-dense por parte de Israel y Egipto para imponer elasedio a más de dos millones de civiles palestinosamenazados por la COVID-19;</P>
<P>×Levantar inmediatamente el bloqueo con-tra Cuba, un Estado que está desempeñando unpapel fundamental en la detención de la pande-mia. Cientos de miembros de las brigadas de sa-lud cubanas están apoyando a los pacientes deCOVID-19 en varias partes del mundo dondemuchos países solicitaron su ayuda. Las briga-das sanitarias cubanas se encuentran en la regiónitaliana de Lombardía, la zona más afectada delmundo; los científicos cubanos han desarrolladomedicamentos que podrían ser eficaces para tra-tar el virus y que necesitan ser probados, y</P>
<P>×Levantar inmediatamente todas las sanciones</P>
<P>amenaza para la población de todo el mundo yque afectará especialmente a los países que sufrensanciones, bloqueos, ocupación y asedio” (IADL,2020a). IADL subrayó además que “la defensa de la</P>
<P>contra Venezuela”.</P>
<P>La IADL instó además a “la retirada inmedia-ta de las sanciones contra Nicaragua, la Repúbli-ca Popular Democrática de Corea y otros Estados</P>
<P>25</P>
</Part>
<Part><P>CUADERNOS DE NUESTRA AMÉRICA / Nueva Época. No.1 / RNPS: 2529</P>
<P>soberanos sometidos a UCM por parte de EstadosUnidos para coaccionar un cambio de régimen”.</P>
<P>La IADL también instó “a los gobiernos de Ca-nadá, Australia, el Reino Unido y los países de laUnión Europea a poner fin a sus propias UCMsdirigidas contra muchos de los mismos países, in-cluyendo Irán, Venezuela, Siria y la República Po-pular Democrática de Corea”. Los gobiernos quehan impuesto sanciones son también cómplicesde la propagación de la pandemia en las zonas enlas que estas sanciones están en vigor”.</P>
<P>Por último, la IADL exigió “que la COVID-19sirva de llamamiento a la solidaridad mundial yno a la guerra económica y la devastación” (IADL,2020a).</P>
<P>También el Secretario General de la ONU, An-tonio Guterres, como se había anticipado, pidióla suspensión de las sanciones contra una seriede países, como Venezuela, Cuba, Irán, Corea delNorte y Zimbabue (Foreign Policy, 2020).</P>
<P>Pero, a pesar de estas y otras posturas en contradel mantenimiento de la UCM durante la pande-mia, Estados Unidos y otros Estados continuaroncon sus políticas. En algunos casos, como el deVenezuela, que sufrió el secuestro de 31 toneladasde oro, atribuido por el Banco de Inglaterra y elTribunal Superior de Inglaterra y Gales al auto-proclamado falso “presidente” Guaidó, las sancio-nes han sido incluso reforzadas y acompañadas deintentos de intervención militar e infiltración degrupos terroristas. Como denunciado por el pre-sidente venezolano Maduro, las sanciones afectandirectamente a la capacidad del país de enfrentarla pandemia, obstaculizando la compra de las va-cunas disponibles.</P>
<P>Los conflictos militares también han seguidoasolando países enteros como Yemen, Libia y otros.Netanyahou, a pesar de que Israel está gravemen-te afectado por la pandemia, decidió anexionarse alos territorios palestinos y no quiere hacerse cargode la vacunación de los Palestinos que viven en es-tos territorios, violando lo que el derecho interna-cional afirma muy claramente.</P>
<P>26</P>
<P>Otro aspecto negativo de la situación actual esel intento por parte de algunos gobiernos autori-tarios de instrumentalizar la pandemia para apro-bar medidas encaminadas a dificultar la posibi-lidad de expresión de los movimientos socialesy políticos de oposición, lo que parece aún másimportante teniendo en cuenta las diferentes so-luciones y alternativas frente al virus y sus im-pactantes consecuencias económicas, sociales ypolíticas. Además, el contagio golpea con fuerzadentro de las cárceles y otras instituciones repre-sivas como los campos de refugiados.</P>
<P>Covid-19 como factor de tensión y conflicto</P>
<P>La pandemia, por lo tanto, ha contribuido aacelerar ciertas tendencias ya presentes a nivelmundial desde hace tiempo. Por ejemplo, la con-centración de la riqueza y el aumento de las des-igualdades.</P>
<P>La línea abiertamente irresponsable de subesti-mación del fenómeno por parte de algunos líde-res occidentales, en particular Trump, Bolsonaroy Boris Johnson, parece ser funcional a una estra-tegia neoliberal y elitista muy precisa. Han reclu-tado el virus para eliminar las partes más débilesy vulnerables de sus poblaciones, con el objetivode aumentar así la competitividad de sus sistemaseconómicos, comprimiendo el gasto social y sa-nitario y eliminando sectores de la población quehan sido durante mucho tiempo obstáculos parasus proyectos.</P>
<P>Un ejemplo evidente es el hecho de que entrelas principales víctimas de la pandemia se en-cuentran los pueblos indígenas de Brasil que seoponen a la explotación salvaje de la selva amazó-nica. O, en Estados Unidos, las minorías étnicasnegras o latinas que no encajan en los proyectossupremacistas de las fuerzas que apoyan a Trump.En el contexto de la pandemia y de su crecientenúmero de víctimas en Estados Unidos, en granparte pertenecientes a las llamadas minorías ét-nicas que, sin embargo, cada vez lo son menos,se ha producido una revuelta generalizada tras elbárbaro asesinato de George Floyd.</P>
</Part>
<Part><P>COVID-19, ¿desafío ultimativo para la comunidad internacional?</P>
<P>Además de ser utilizado como instrumento delimpieza social interna, el virus también se haalistado como instrumento de política internacio-nal. Trump, en un intento de desviar de sí mismoy de su administración las graves acusaciones dehaber infravalorado el virus, al tiempo que apro-vechaba la situación para utilizar nuevas armasen su ya evidente lucha por la hegemonía mun-dial con la República Popular China, ha acusadoa esta última de haber ocultado la existencia de lapandemia y del virus. Al mismo tiempo, decidióbloquear los fondos asignados a la OrganizaciónMundial de la Salud, de la que Estados Unidos erael principal suscriptor.</P>
<P>En contra de estas tesis convenientes, que sólosirven a los intereses del poder y a la reanudaciónde una desafortunada guerra fría, debemos reite-rar la verdad elemental que está a la vista de todos,a saber, que la pandemia pudo extenderse porquehubo una subestimación general del fenómeno porparte de los Estados y las organizaciones interna-cionales. Por lo tanto, la cooperación internacionalcontra la pandemia debería reforzarse en lugar dedebilitarse, extrayendo las lecciones necesarias dela reciente experiencia, en muchos aspectos catas-trófica. Es decir, exactamente lo contrario de lo quequería Trump.</P>
<P>En particular, debe quedar claro que la estrate-gia del llamado distanciamiento social ha sido devital importancia para contener el contagio. Se-gún el Imperial College, la adopción de este en-foque ha evitado alrededor de tres millones y me-dio de muertes sólo en Europa (Imperial, 2020;Capocci, 2020). Por otra parte, el trágico desastreque se vive actualmente en Brasil y, en muchos</P>
<P>virus en los circuitos internacionales de la globali-zación, no tiene sentido adoptar incluso medidasdrásticas de contención en un país y no adoptarlasen otro. Este es un claro argumento a favor de re-forzar la autoridad reguladora de la OrganizaciónMundial de la Salud en este ámbito. La Organiza-ción Mundial de la Salud es cuestionada, a vecescríticamente, por los profesionales de la salud queno disponen de una fuente suficientemente auto-rizada a nivel nacional, o peor aún, local.</P>
<P>Otro elemento importante, al que ya me he re-ferido, es la imposibilidad de determinar respon-sabilidades precisas por parte de tal o cual Estadoy, en consecuencia, el carácter instrumental de lasacusaciones formuladas contra la República Po-pular China, que en algunos casos han dado lugara acciones judiciales de perspectiva incierta. Iden-tificar un chivo expiatorio es totalmente contrarioa los intereses de la verdad, en primer lugar. Tam-bién es contrario a los intereses de la cooperacióninternacional que se quiere promover, que debecontar con la participación de todos los Estados ytodas las organizaciones internacionales.</P>
<P>Sin embargo, para que esta participación tengalugar, primero es necesario tomar conciencia de lagravedad de la pandemia. La historia nos propor-ciona innumerables ejemplos de subestimación o,por decirlo mejor, de eliminación real del peligroen casos de este tipo.</P>
<P>La experiencia concreta llevada a cabo, espe-cialmente en Italia, demuestra la necesidad delllamado distanciamiento social para contener lapropagación del contagio. Los dificilísimos me-ses que se avecinan demostrarán la urgente nece-sidad de un cambio radical del modelo de desa-</P>
<P>sentidos, en Estados Unidos, donde la inercia y</P>
<P>rrollo para evitar que la crisis económica y social</P>
<P>la arrogancia del gobierno central se han enfren-tado a la iniciativa de los estados y las ciudades,muestra los resultados catastróficos de no adop-tar medidas de este tipo. Biden está presentemen-te intentando de reversar el trend, pero su tareano parece por nada facil (Nuzzo, 2021).</P>
<P>Además, dada la velocidad de circulación del</P>
<P>que está llamando imperiosamente a la puerta setraduzca en una nueva extensión dramática de lasdesigualdades y en durísimos golpes a las condi-ciones de vida de la población y a la propia demo-cracia.</P>
<P>En cuanto al primer aspecto, podemos decirque las advertencias y quejas sobre las tendencias</P>
<P>27</P>
</Part>
<Part><P>CUADERNOS DE NUESTRA AMÉRICA / Nueva Época. No.1 / RNPS: 2529</P>
<P>totalitarias que supuestamente se esconden trasel distanciamiento han sido exageradas. Inclusodesde un punto de vista estrictamente jurídico,parece que el uso del Decreto del Primer Ministropor parte del Gobierno italiano no fue excesivo.</P>
<P>Sin embargo, debemos tener mucho cuida-do. De hecho, varios regímenes autoritarios hanaprovechado la situación para ensañarse con la</P>
<P>actitud más o menos rigurosa adoptada frente a lapandemia. Sin embargo, es igualmente innegableque la pandemia ha brindado la oportunidad deendurecer la normativa, aumentando los poderesde intervención de la policía, ampliando las penasde prisión y restringiendo los derechos individua-les y colectivos de los ciudadanos mucho más alláde las necesidades objetivas para contener el con-</P>
<P>población, la sociedad civil y los movimientos de</P>
<P>tagio.</P>
<P>oposición. Un ejemplo bastante obvio es el de Fi-lipinas (IADL, 2020b). Además, el peligro del giroautoritario se mantiene, en diversas situaciones,pero conviene precisar cómo sus mayores promo-tores son precisamente los presidentes negacio-nistas, como Trump en Estados Unidos y Bolso-naro en Brasil.</P>
<P>Esta última circunstancia parece decisiva pararefutar las confusas e imprecisas tesis de todosaquellos que habrían querido ver, precisamenteen las medidas adoptadas para contrarrestar lapropagación del contagio, un peligroso intento decontrol social llevado a cabo con instrumentos dela inquietante modernidad tecnológica.</P>
<P>Estos peligros, sin duda, existen y son inheren-tes al propio desarrollo científico y tecnológico,que se produce sin las adecuadas garantías de-mocráticas, pero el punto de vista conspiranoico,que ve en la pandemia de Covid nada más queuna oportunidad para implantar dichos mecanis-mos de control y represión social, errar descara-damente el verdadero objetivo. Prueba de ello esque una serie de personalidades que ciertamen-te no se caracterizan por su compromiso demo-crático y social, sino que están animadas por unindividualismo desenfrenado, se han convertidoen protagonistas de la pandemia, esperando unaespecie de darwinismo social potenciado que a suvez encontraría en la pandemia un terreno extre-madamente fértil y favorable.</P>
<P>Por lo tanto, en este punto se puede concluirque la tendencia al autoritarismo es, por desgra-cia, una inclinación incuestionable de muchosgobiernos, que no coincide necesariamente con la</P>
<P>28</P>
<P>También hay que señalar que los medios de co-municación han tendido a exagerar el papel quedesempeñan ciertas tecnologías de control remo-to, que ha resultado ser incomparablemente me-nor que el que desempeñan la disciplina social yel buen funcionamiento de los sistemas sanita-rios, incluidas las medidas preventivas.</P>
<P>Del mismo modo, los gobiernos que llevan acabo acciones ilegales contra otros, que violan elprincipio de no injerencia y el principio de auto-determinación, así como los derechos humanosfundamentales de las poblaciones afectadas, hanseguido imponiendo medidas coercitivas uni-laterales, las llamadas sanciones, a los Estadosy pueblos que desean subyugar y desestabilizarpara poder explotar sus recursos sin vacilar. El lí-der de estos gobiernos es, como es bien sabido,Estados Unidos, que, a pesar del llamamiento delSecretario General de las Naciones Unidas, sigueinfligiendo un sufrimiento innecesario e ilegal apueblos enteros, como los de Cuba, Venezuela,Nicaragua, Irán y otros.</P>
<P>El llamamiento explícito del Secretario Generalde las Naciones Unidas a una tregua en las gue-rras y sanciones que debilitan gravemente la ca-pacidad de respuesta de los Estados afectados yponen en peligro la salud mundial, que constituyeclaramente un bien indivisible que no puede ga-rantizarse sólo a alguien a costa de otro, ha sidosistemáticamente desatendido. Por el contrario,Trump ha querido aprovechar explícitamente elmomento propicio para asestar nuevos golpes“por debajo del cinturón” a la Venezuela boliva-riana, víctima reiterada de agresiones por parte</P>
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<Part><P>COVID-19, ¿desafío ultimativo para la comunidad internacional?</P>
<P>de mercenarios contratados por la llamada opo-sición, y a la Cuba socialista, justo cuando estaparticipaba generosamente, como viene haciendodesde hace tiempo, en misiones de intervención yayuda médica que, por primera vez en la historia,han visto como beneficiarios a países europeoscomo Italia y España. Por no hablar de la cínicaactitud del Gobierno israelí, que intenta llevar acabo, en este mismo momento, la gravísima vio-lación del derecho internacional consistente enla anexión de los territorios palestinos ocupados.Después de las recientes elecciones presidencia-les estadounidenses y de la victoria de Biden, eslegitimo preguntarse hasta que punto esas polí-ticas nefastas seran abandonadas para dar lugara un enfoque mas respectuoso de las necesidadesimperiosas del derecho y de la cooperación inter-nacional.</P>
<H1>Las peores y mejores prácticas</H1>
<P>Como dicho, no hubo una respuesta coordina-da al contagio entre los diferentes gobiernos (NiDaxin, 2020). Algunos de ellos adoptaron actitu-des extrañas y nocivas, negando el peligro que re-presenta la pandemia. Así lo hicieron el presiden-te estadounidense Donald Trump y el brasileñoJair Bolsonaro. No es de extrañar que estos dosgrandes países hayan sido devastados por el virus.</P>
<P>Catastrófica, al menos al principio, fue tambiénla reacción de los gobiernos europeos y de la UEen su conjunto. Una encuesta entre los ciudadanoseuropeos realizada por el conocido periódico bri-tánicoThe Guardianmostró que la confianza po-pular en las instituciones de la Unión disminuyódrásticamente, y la mayoría de los ciudadanos ex-presaron “una profunda decepción pública por lafragmentada respuesta de la UE al coronavirus y lagestión de la pandemia por parte de los gobiernoseuropeos”, aunque al mismo tiempo “una abruma-dora mayoría dice, sin embargo, que la pandemiales ha convencido de que los gobiernos de la UEdeberían cooperar más estrechamente frente a fu-turas amenazas externas” (Guardian, 2020) .</P>
<P>Sólo la adopción del enfoque de cierre y distan-ciamiento social permitió salvar muchas vidas.Una investigación realizada por el Imperial Co-llege de Londres estima que se podrían salvar nomenos de tres millones de vidas humanas de estemodo (Imperial, 2020) .</P>
<P>En Italia, esta línea fue adoptada con éxito porel Gobierno, a pesar de las persistentes críticasde los sectores industriales y de algunas fuerzaspolíticas. En cierta medida, el Gobierno optó porsalvaguardar el valor constitucionalmente prote-gido de la salud humana por encima del benefi-cio económico. Tal elección, aunque no sea fácilni esté exenta de debate, contribuyó a invertir ladesastrosa dirección en la que parecía ir el país enel mes de marzo.</P>
<P>Otras historias de éxito, confirmadas por lafuerza evidente de los números, han sido las deCuba y Vietnam. Según un artículo publicadopor la Sociedad Británica de Medicina, el secretodel éxito cubano está representado por el plan in-tergubernamental puesto en marcha inmediata-mente después de los primeros casos de contagioimportados (desgraciadamente por turistas italia-nos): “El cribado se llevó a cabo en Cuba por de-cenas de miles de médicos de familia, enfermerasy estudiantes de medicina a pie, con la realizaciónde pruebas, el rastreo y la puesta en cuarentena delos casos sospechosos en centros de aislamientoestatales durante 14 días” (RSM, 2020).</P>
<P>Por supuesto, estos resultados positivos se debena un sistema político y social que da una impor-tancia primordial a la salud humana. Tal y comodeclara el profesor Ashton en el artículo “Cuba hasido reconocida durante mucho tiempo por su ca-pacidad de presentar unas estadísticas sanitarias deprimer orden mundial mientras seguía luchandoeconómicamente. Con un sistema de salud basadoen la salud pública y la atención primaria, el paísinvierte mucho en la formación de trabajadores sa-nitarios que están capacitados principalmente paratrabajar en la comunidad. Sus esfuerzos con CO-VID-19 han sido extraordinarios”. Esto también</P>
<P>29</P>
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<Part><P>CUADERNOS DE NUESTRA AMÉRICA / Nueva Época. No.1 / RNPS: 2529</P>
<P>en el plano de la cooperación internacional: “Cubafue uno de los primeros países en enviar personalsanitario para apoyar el control de la epidemia enWuhan, allá por el mes de enero, un ejemplo de suinigualable compromiso con la solidaridad inter-nacional en las catástrofes humanitarias”.</P>
<P>El compromiso internacional de los médicos cu-banos por la salud de todos es conocido en muchospaíses del mundo. Un elemento nuevo que surge dela pandemia de Covid es hoy la extensión de dichocompromiso a algunos países europeos como Ita-lia y España. En Italia, dos misiones médicas cuba-nas que forman parte de la “brigada de emergenciamédica Henry Reeve” intervinieron en las zonasmás afectadas del país, prestando una importante ypreciosa ayuda a las autoridades sanitarias de Cre-ma (Lombardía) y Turín (Marcelli, 2020).</P>
<P>Un ensayo sumamente interesante sobre di-versos aspectos de la reacción cubana a COVIDes el que escribió el Presidente de la Repúblicade Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, junto alacadémico cubano Jorge Núñez Jover, Presidentede la Cátedra de Ciencia, Tecnología y Sociedadde la Universidad de La Habana . El objetivo deeste ensayo es “sistematizar y reflexionar sobre lasexperiencias acumuladas en la confrontación conCOVID-19 en relación con el vínculo entre cien-tíficos y gobierno”. Muestra “el sistema de trabajoutilizado, las principales acciones e investigacio-nes realizadas y resume las valoraciones y apren-dizajes que arroja esta experiencia”, destacando “elimportante papel que en ella desempeñan la cien-cia y la tecnología nacionales, vinculadas orgá-nicamente a la gestión gubernamental, todo elloen función de dar una respuesta social, científi-ca, política y sanitaria capaz de enfrentar el retoque nos ha planteado la pandemia”. Considerandoque la crisis del COVID-19 es global, “el artícu-lo comienza explorando algunos rasgos del neo-liberalismo que dificultan el enfrentamiento decrisis como la generada por el nuevo coronavirus(SARS-CoV-2). La convergencia de varias crisisa nivel mundial y la creciente complejidad de los</P>
<P>30</P>
<P>retos que hay que afrontar acentúan la necesidadde salir de la trampa del neoliberalismo. El textosubraya que lo logrado en Cuba tiene también unsignificado ético y político” (Academia, 2020).</P>
<P>La otra historia de éxito que vale la pena men-cionar aquí es la de Vietnam. En este caso, tam-bién la experiencia acumulada en circunstanciasanálogas anteriores, como las de la epidemia deSars, seguramente desempeñó un papel impor-tante. Un estudio de la Universidad Johns Hop-kins y otros centros de investigación destacó que“durante la respuesta al Síndrome RespiratorioAgudo Severo (SARS) en 2003, el país priorizó lasalud de la población por encima de la preocupa-ción por el impacto económico de su respuesta”(Outbreak, 2020). Ya en aquella ocasión “las auto-ridades desplegaron una respuesta multisectorialque incorporaba a militares, servicios de seguri-dad pública y organizaciones de base, al tiempoque se aseguraba que la comunicación transpa-rente de los riesgos y la movilización efectiva de lacomunidad se enfatizaran durante todo el brote”.En el caso del COVID, la respuesta fue extrema-damente rápida y eficaz: “Vietnam empezó a pre-pararse para el brote en serio cuando aumentaronlos casos de COVID-19 en su país vecino, Chi-na. Los controles de COVID-19 entre los pasaje-ros en los aeropuertos comenzaron el 11 de enerode 2020 —el día después de que China informarade su primera muerte— y pronto se aplicó la cua-rentena obligatoria a la llegada de los pasajerosprocedentes de zonas de alto riesgo. El Ministeriode Sanidad convocó una reunión de estrategia derespuesta con la Organización Mundial de la Sa-lud y otros socios el 15 de enero. Ese mismo messe cerraron las escuelas. Antes de que finalizara elmes de enero se puso en marcha un Plan Nacionalde Respuesta y un Comité Directivo Nacional dePrevención de Epidemias. En febrero y marzo, lasrestricciones a los viajes se hicieron aún más es-trictas, con la suspensión de los vuelos a China yotros países de alto riesgo, y se impuso la cuaren-tena a todas las llegadas internacionales. A finales</P>
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<Part><P>COVID-19, ¿desafío ultimativo para la comunidad internacional?</P>
<P>de marzo, el país suspendió la entrada de todaslas llegadas internacionales de extranjeros. Losdirigentes aplicaron un cierre nacional durantelas tres primeras semanas de abril con la suspen-sión de los negocios no esenciales, pero los cierreslocales se produjeron ya a mediados de febrero,cuando una comunidad rural de 10 000 personastuvo que enfrentarse a un cierre de 20 días des-pués de que se registraran siete casos”.</P>
<P>mundial de la sanidad en febrero de 2020, variosaspectos positivos (WHO, 2020).</P>
<H1>Ampliar y profundizar la cooperacióninternacional</H1>
<P>La reciente pandemia de Covid evidenció la ur-gente necesidad de una cooperación internacio-nal en la materia (Staiano, Marcelli, 2020).</P>
<P>Dicha cooperación es necesaria en varios ám-</P>
<P>bitos.A modo de síntesis, la reacción de los gobiernos</P>
<P>cubano y vietnamita, que lograron proteger la saludde sus ciudadanos, constituye un ejemplo a seguir.En ambas experiencias podemos identificar los si-guientes elementos básicos 1) importancia primor-dial otorgada a la protección de la salud con un sis-tema adecuado y métodos eficaces de contencióny contraste basados en la movilización popular delpersonal de salud, de otros sectores del Estado y dela ciudadanía en su conjunto; 2) rechazo del credoneoliberal que atribuye importancia central al lu-cro y al interés económico capitalista; 3) la redac-ción de un plan nacional con la interacción sinér-gica de varias instituciones públicas; 4) el bloqueoy el distanciamiento social para derrotar cualquierpresión indebida del sector económico “para conti-nuar el negocio como siempre” exponiendo a todala población y a la clase trabajadora en particular aun contagio peligroso.</P>
<P>Como se ha mencionado, la estrategia cubanafuncionó también a nivel internacional. Esto esaún más impresionante, ya que el país está sujeto,como se ha dicho antes, a fuertes medidas coer-citivas unilaterales por parte del gobierno de losEstados Unidos.</P>
<P>Limitándonos a la situación latinoamericana,hay que constatar que los demás países miembrosdel ALBA, como Nicaragua y Venezuela, tambiéntuvieron un número muy limitado de muertos, apesar del impacto de las sanciones norteamerica-nas y europeas, mientras que otros países pagaronun peaje muy alto.</P>
<P>Tambien la reacción china al Covid-19 presen-tó, según el Informe redactado por la Organización</P>
<P>En primer lugar, la cooperación científica in-ternacional es necesaria para identificar con lamayor precisión posible los orígenes y las causasde la pandemia. La naturaleza particularmentecompleja del virus, cuyas características estánaún muy lejos de ser claras y conocidas por lacomunidad científica, requiere un intercambioconstante de información y la promoción con-junta de la investigación en muchos aspectos. Elacceso a los grandes datos relativos a este asun-to es también extremadamente necesario en estaperspectiva.</P>
<P>La imbricación entre los problemas medioam-bientales y la difusión del contagio indica que lacooperación internacional en materia de protec-ción del medio ambiente debe reforzarse tambiénpara luchar contra el virus. Como lo demuestrala historia de muchos siglos y el flagelo recurren-te de las pandemias que periódicamente afectan atodo el planeta o a una gran parte de él, los virusse desarrollan en el marco de los ecosistemas, ysabemos que hoy en día, desgraciadamente, nues-tros ecosistemas están fragilizados y afectadospor una larga serie de problemas, en primer lu-gar el llamado cambio climático. Por lo tanto, lainvestigación sobre el COVID tiene que llevarsea cabo junto con la investigación sobre los proble-mas medioambientales.</P>
<P>Pero también es necesaria la investigación so-bre muchos otros temas relacionados con la pan-demia. En resumen, es necesario estimular, pro-mover y organizar a nivel internacional todas lasinvestigaciones destinadas a acumular conoci-</P>
<P>31</P>
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<Part><P>CUADERNOS DE NUESTRA AMÉRICA / Nueva Época. No.1 / RNPS: 2529</P>
<P>mientos científicos sobre,a.el origen del virus.</P>
<P>b.las razones estructurales que permitieron elnacimiento, la multiplicación y la rápida difusióndel virus.</P>
<P>c.la propagación de la epidemia, dando cifrasprecisas de las personas afectadas y fallecidas.</P>
<P>d.la creación de una vacuna capaz de prevenirla enfermedad.</P>
<P>Otro campo muy importante para la coopera-ción internacional es el de la coordinación entrelos distintos Estados sobre las medidas a adop-tar para contener el contagio. En efecto, es im-posible luchar con éxito contra la pandemia sialgunos países permiten la circulación ilimita-da de personas y bienes. Esto supone no sólo unnúmero de víctimas desgraciadamente bastanteelevado para los países “indisciplinados”, sinotambién un empeoramiento de la salud públicaa nivel mundial.</P>
<P>Además, también es necesario un reparto equi-tativo de todos los medios necesarios para preve-nir y contener la pandemia, desde las mascarillashasta la (futura) vacuna que vendrá, pasando porla formación de personal médico especializado ylas herramientas de diagnóstico y terapéuticas.</P>
<P>En esta perspectiva, “hay una fuerte y urgentenecesidad de coordinar todas las iniciativas toma-das por los Estados, las organizaciones interna-cionales y otros sujetos en los siguientes campos.</P>
<P>e.la contención de la pandemia.</P>
<P>f.la distribución de todos los medios necesariospara frustrar la pandemia.</P>
<P>g.la distribución en condiciones equitativasde la vacuna, haciéndola asequible y accesible atodos.</P>
<P>h.el refuerzo de las organizaciones interna-cionales encargadas de luchar contra esta y otrasenfermedades, en primer lugar la OrganizaciónMundial de la Salud (OMS)” .</P>
<P>Por lo tanto, la cooperación internacional debeintensificarse y mejorarse a todos los niveles. Tam-bién necesitamos una base filosófica profunda</P>
<P>32</P>
<P>para esa mejora sin precedentes de la cooperacióninternacional, que puede encontrarse en el llama-do sistema simbiótico internacional (共生Gòngs-hēng), una teoría propuesta por la llamada “Es-cuela de Shangai” de Relaciones Internacionales,que ha reunido conocimientos de sociología, bio-logía y filosofía con las relaciones internaciona-les”, o, sobre una base meramente política y jurí-dica, en la doctrina del futuro compartido de lahumanidad, la nueva doctrina del derecho inter-nacional y de las relaciones internacionales apro-bada por el XIX Congreso del Partido ComunistaChino en octubre de 2017, nacida como respues-ta a los crecientes problemas y desafíos globalesque aquejan a la humanidad actual, entre ellos,por supuesto, el de las pandemias como la actual(Marcelli, 2019, Mokyr, 2018).</P>
<H1>Fundamentos jurídicos de la coope-ración</H1>
<P>Desde todos los puntos de vista mencionadoses realmente muy crucial el papel que debe des-empeñar la Organización Mundial de la Salud, laagencia de las Naciones Unidas activa en el campode la prevención y contención de enfermedades.</P>
<P>En este escenario extremadamente difícil, laOMS confirmó la importancia esencial de loscentros dedicados a la cooperación internacionalen el marco del sistema de las Naciones Unidas,sobre todo en cuestiones tan vitales como el con-trol de las pandemias y la salvaguardia de la saludhumana.</P>
<P>En primer lugar, debemos recordar brevementelos fundamentos jurídicos de la existencia y la ac-ción de la OMS. Estos se encuentran en algunas nor-mas básicas contenidas en la Carta de las NacionesUnidas y en la propia Constitución de la OMS.</P>
<P>Cabe mencionar el art. 55 de la Carta, que dicelo siguiente:</P>
<P>“Con el objeto de crear las condiciones de esta-bilidad y bienestar necesarias para las relacionespacíficas y amistosas entre las naciones, basadasen el respeto al principio de la igualdad de dere-</P>
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<Part><P>COVID-19, ¿desafío ultimativo para la comunidad internacional?</P>
<P>chos y al de la libre determinación de los pueblos,las Naciones Unidas promoverán,</P>
<P>a.niveles de vida más elevados, pleno empleoy condiciones de progreso y desarrollo económi-co y social;</P>
<P>b.la solución de problemas internacionales decarácter económico, social y sanitario, así como lacooperación internacional en materia de culturay educación; y</P>
<P>c.el respeto universal a los derechos humanosy a las libertades fundamentales de todos, sin ha-cer distinción por motivos de raza, sexo, idiomao religión, y la efectividad de tales derechos y li-bertades”.</P>
<P>Como vemos, la salud se menciona específica-mente entre los “problemas internacionales a re-solver” con vista a la creación de un nuevo ordeninternacional con las características mencionadas.Como se ha anticipado, la otra base jurídica im-portante de la cooperación internacional en ma-</P>
<P>Hay que añadir que la OMS ha sido, tras elbrote de COVID-19 a escala mundial, objeto demuchas críticas, algunas de ellas totalmente jus-tificadas. Pero al mismo tiempo hay que recono-cer que sigue siendo una herramienta esencial eindispensable para la cooperación internacionalen la materia. Por ello, debe ser reforzada tantodesde el punto de vista financiero como legislati-vo, dotándola de las competencias necesarias paracoordinar los esfuerzos y actitudes emprendidos anivel nacional.</P>
<P>A este respecto, la decisión de Trump de reti-rarse de la OMS (CNN, 2020) ha de ser denuncia-da como un acto de alta irresponsabilidad inter-nacional, totalmente ajeno a unos deberes básicosde una Gran Potencia como EE.UU. Ahora afor-tunadamente Biden anunció la vuelta de EstadosUnidos en la Organización. Además, otra GranPotencia, la República Popular China, anunció suintención de relanzar la cooperación internacio-</P>
<P>teria de salud, incluida la prevención, el control y</P>
<P>nal en materia de salud, afirmando, en palabras</P>
<P>la contención de pandemias, está contenida en elpropio Estatuto de la OMS.</P>
<P>En particular hay que recordar el artículo 2 delEstatuto de la OMS, que establece las funcionesde dicha organización, que le encomienda la ta-rea de actuar como autoridad directiva y coordi-nadora de la labor sanitaria internacional (letraa), estableciendo además una detallada y com-pleta lista de tareas más específicas, entre las quese encuentran las de colaborar con las agenciasde la ONU y los gobiernos, asistir a los gobier-nos, promover y realizar investigaciones, ense-ñar, estandarizar procedimientos de diagnóstico,etc. Merece la pena mencionar específicamentela (letra g) de este artículo, relativa a la funciónde la OMS de estimular y avanzar en la labor deerradicación de las enfermedades epidémicas,endémicas y otras.</P>
<P>Además, los arts. 21 y 22 del Estatuto otorgan ala OMS un poder legislativo absoluto en el ámbitode la prevención de la propagación internacionalde enfermedades.</P>
<P>del presidente Xi Jing Ping, la intención de cons-truir una “comunidad de salud compartida” parala humanidad teniendo en cuenta especialmentelas necesidades urgentes de las zonas más pobresdel planeta (China Daily 2020; Marx21, 2021).</P>
<P>Obviamente, el enfoque a adoptar debe ser dia-metralmente opuesto a lo de los mencionados lí-deres negacionistas de Occidente. Lo que se hadicho hasta ahora sobre la necesidad de una coo-peración internacional y un enfoque coordinadode la pandemia entre los distintos países no es unamera cuestión de “sentido común” y “racionali-dad”, sino que también tiene unos vínculos nor-mativos y un marco jurídico bastante precisos, almenos en principio.</P>
<P>En primer lugar, debemos deplorar abierta-mente la subestimación del peligro que han mos-trado estos líderes, a menudo de forma arrogantey provocadora. Las verdaderas raíces de esta ac-titud irresponsable, por decirlo de alguna mane-ra, se encuentran en las mismas preocupacionesexpresadas, a nivel nacional italiano, por el nue-</P>
<P>33</P>
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<Part><P>CUADERNOS DE NUESTRA AMÉRICA / Nueva Época. No.1 / RNPS: 2529</P>
<P>vo grupo directivo de Confindustria y por ciertossectores políticos más afines a él. En otras pala-bras, la preocupación por la competitividad de laindustria italiana.</P>
<P>Esta última asume el carácter de ley suprema ycriterio absoluto de referencia del interés nacio-nal. Como en la guerra, el sufrimiento, la salud yla vida misma de los individuos, especialmente delos pertenecientes a las clases trabajadoras y sub-alternas, no cuentan en absoluto frente al objeti-vo impuesto, que debe ser el de mantener y, si esposible, consolidar el papel de los grupos nacio-nales en la división internacional del trabajo y enlas jerarquías internacionales relativas, en eviden-te consonancia con las vocaciones respectivas decada uno.</P>
<P>La dimensión internacional, sin embargo, pa-rece estar completamente ausente de las preocu-paciones y reflexiones relativas, si no como unaarena de gladiadores, en el sentido hobbesiano deltérmino, en la que los Estados se enfrentan, dis-putando la supremacía o, más bien, reafirmandola posición superior de unos respecto a la posi-ción subordinada de otros. Todo ello, además, ad-quiere un significado especial en el momento his-tórico que atraviesa la comunidad internacional,dado el constante e indiscutible declive de ciertaspotencias líderes tradicionales, en primer lugarlos Estados Unidos de América.</P>
<P>Para Trump, el deseo de boicotear a la Orga-nización Mundial de la Salud ha constituido, porun lado, una pieza de su estrategia en la lucha porla supremacía mundial con la República PopularChina y, por otro, la otra cara de su posición ne-gacionista, que rechaza decididamente cualquierinvitación a la cooperación internacional para lu-char contra el flagelo. Esta posición se inscribe enun marco de constante descrédito y debilitamien-to de todo el sistema de las Naciones Unidas, quees una reacción bastante desordenada e incons-ciente a la evidente pérdida por parte de los Esta-dos Unidos de la posición predominante de la quehan gozado desde el final de la Segunda Guerra</P>
<P>34</P>
<P>Mundial, que es precisamente el momento histó-rico del nacimiento de este sistema.</P>
<P>Posteriormente ha pasado por varias fases, des-de la situación bipolar de la Guerra Fría y la dis-tensión, pasando por el monopolarismo del lla-mado “nuevo orden mundial” a lo largo de losaños 90, hasta la situación actual de multipola-ridad que ve sobre todo la emergencia del poderchino, pero también el peso creciente de otrosEstados que ya no están dispuestos a respaldar eldominio estadounidense que, entre otras cosas,ya no tiene suficientes motivaciones económicas,políticas o culturales.</P>
<P>Precisamente en medio de esta crisis históricade la hegemonía estadounidense se ha abierto eldramático problema de la pandemia, que a su vezestá provocando una nueva aceleración brusca dela crisis en cuestión, dado también el señalado ca-rácter desarticulado, desordenado e infructuosode la posición trumpiana. Además, no es casuali-dad que la propagación incontrolada o casi incon-trolable de la pandemia en el territorio de la quehasta hace poco se consideraba la mayor potenciadel mundo, facilitada por los fallos irreparables dela ideología neoliberal y la fragilidad de su siste-ma social y sanitario, se haya correspondido conel estallido de la revuelta antirracista provocadapor la violencia policial y los numerosos asesina-tos a sangre fría de ciudadanos afroamericanos.La relación entre ambos fenómenos es evidente sipensamos en que cerca del 80% de las infeccionesen el país afectan a las llamadas minorías racia-les, mientras los supremacistas blancos amados ymimados por Trump se manifiestan, a menudo apunta de pistola, para reclamar su derecho a cir-cular libremente contra toda exigencia de preven-ción sanitaria y contra todo encierro.</P>
<P>Volviendo a la OMS, a la inversa, debería apro-vechar la actual contingencia para ejercer adecua-damente el papel de liderazgo y coordinación quele otorgan las normas, denunciando a los estadosincumplidores y a los gobernantes negacionistascomo Bolsonaro. La Organización Mundial de la</P>
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<Part><P>COVID-19, ¿desafío ultimativo para la comunidad internacional?</P>
<P>Salud, al igual que otras organizaciones internacio-nales, tampoco ha estado exenta de la fascinaciónneoliberal por el sector privado, como ejemplificael llamado Pacto Mundial, que supuestamente re-presenta un marco de referencia unificado para lasorganizaciones internacionales y privadas, que notienen más objetivos institucionales que el lucro.</P>
<P>La necesidad de un giro antiliberal inmediatotambién a este nivel se pone de manifiesto en lascomplejas y exigentes tareas que le correspondena la Organización en una fase que, sin duda, noserá breve y cuyas connotaciones siguen estandoen gran parte envueltas en la oscuridad debido, enparte, a la enigmática naturaleza y calidad del vi-rus, del que se temen nuevas oleadas en los próxi-mos meses, especialmente a partir del verano.</P>
<P>Además, si no se adopta un nuevo enfoque conrespecto al pasado, no será posible obligar a losEstados miembros a adoptar normas de conductaeficaces, ni a realizar la necesaria redistribuciónde los recursos que deben destinarse a la protec-ción de la salud, ni a llevar a cabo actividades im-portantes desde el punto de vista de la producciónde recursos preventivos y de diagnóstico, medica-mentos y vacunas.</P>
<P>Las vacunas representan hoy en día un negocioextremadamente rentable. Según las estimas co-rrientes se trata de 75 millardos de dólares en lospróximos cinco años (Livini, 2021). En el sectorhay enormes inversiones publicas que beneficiandirectamente a empresas privadas, algunas de lascuales, partiendo de niveles modestos se han rá-pidamente agrandado y enriquecido y siguen va-lorizándose en las Bolsas.</P>
<P>El valor estratégico del tema se desarrolla unafuerte competición no solo entre empresas sinotambién entre Estados. Todos sabemos, en efecto,que los distintos componentes del mercado mun-dial de la salud están hoy dominados por una se-rie de multinacionales, principalmente radicadasen Occidente, que se dedican ahora, tardíamente ycon resultados inciertos, a la lucha contra el Covid,sólo como consecuencia de los cuantiosos fondos</P>
<P>asignados por los gobiernos, que a su vez lo con-vierten en una cuestión de prestigio nacional, enun espíritu de competencia que es exactamente locontrario de la cooperación internacional que seríaimprescindible establecer en estas cuestiones estra-tégicas y de vital importancia.</P>
<P>Sin embargo, sólo mediante el desarrollo deesta cooperación será posible alcanzar el objeti-vo de distribuir la vacuna a todos los que la ne-cesiten, independientemente de los ingresos y laposición social de los beneficiarios, que es, entreotras cosas, la única forma de cumplir los dicta-dos del Pacto Internacional de Derechos Econó-micos, Sociales y Culturales. Que, convergiendocon la mencionada disposición del Estatuto de laOMS, exige a todos los Estados que garanticen asus ciudadanos el más alto nivel posible de saludfísica y mental, mientras que el posterior párrafodos prevé toda una serie de tareas en este ámbito,entre las que cabe destacar, en el contexto de lapresente discusión, las relativas a la prevención,el tratamiento y el control de las enfermedadesepidémicas, endémicas y profesionales (lett. c),así como la creación de condiciones para garan-tizar los servicios sanitarios y la asistencia médicaa todos en caso de enfermedad (lett. d). Eviden-temente, estos objetivos sólo pueden alcanzarsemediante un giro radical de las políticas públicasseguidas por los Estados y un aumento exponen-cial del peso y los recursos dedicados a la coope-ración sanitaria internacional.</P>
<P>Por muy difícil que sea de aplicar en estos mo-mentos, esta revolución es realmente necesaria yurgente, si pensamos que sólo intensificando lacooperación sanitaria internacional será posiblecombatir eficazmente el virus.</P>
<H1>Posibles consecuencias sistémicas dela pandemia</H1>
<P>Las pandemias son, como de costumbre, laocasión y el motivo para redeterminar las con-diciones básicas de la sociedad y la convivenciahumanas en nuestro planeta. Pero, ¿en qué di-</P>
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<Part><P>CUADERNOS DE NUESTRA AMÉRICA / Nueva Época. No.1 / RNPS: 2529</P>
<P>rección?</P>
<P>Las señales actuales no son nada alentadoras. Elvirus sigue devastando el planeta y en particulardos grandes países como EE.UU. y Brasil, proba-blemente también por responsabilidades precisasde las autoridades de estos países, que subestima-ron abiertamente el peligro, asumiendo actitudesirresponsables que incitan a la población a mani-festarse contra el distanciamiento social. Médicosy enfermeras, exaltados durante un breve periodocomo “héroes”, vuelven a ser golpeados y deteni-dos por la policía en muchos países cuando pidenmejores condiciones de trabajo, mayores salariosy contra la precariedad de sus empleos. Se avecinaun colapso sin precedentes de la economía mun-dial, sin que la clase dirigente occidental se veaobligada a reconsiderar y abandonar sus dogmasneoliberales, aunque en los hechos se tomen algu-nas medidas que parecen contrarias a tan nocivaideología. Las desigualdades sociales y económi-cas aumentan y el capital financiero, especialmen-te sus alas criminales, se hace con el control demuchos sectores económicos y bienes.</P>
<P>Esto no es en absoluto aceptable. Es necesarioinvertir y reajustar completamente los patronesdominantes, si queremos sobrevivir y salvaguar-dar nuestra salud, el más importante e indispen-sable de nuestros bienes. Reorientar el conjuntodel sistema internacional en todos sus aspectos(político, social, jurídico, económico) hacia el ob-jetivo primordial de la salvaguarda de la vida hu-mana parece hoy más necesario que nunca. Con-tinuar con elbusiness as usualo lawar as usualnoes ninguna solución, sino sólo un paso más haciael abismo. Debemos extraer una serie de impor-tantes lecciones de esta desafortunada situación.Sin embargo, debemos distinguir cuidadosamen-te entre el nivel internacional y el nacional. Desdeel primer punto de vista, la idea de infligir a Chi-na, a través de Covid, una especie de Chernóbilque redujera fuertemente su poder y presencia enla escena internacional, parece, por el momento,derrotada. Por el contrario, el papel de China se</P>
<P>36</P>
<P>ve ahora indudablemente reforzado.</P>
<P>Por supuesto, el sistema chino también ha mos-trado algunos puntos débiles en los últimos seismeses. Las innegables vacilaciones en el recono-cimiento de la situación se deben también a su ca-rácter fuertemente burocrático y a la ausencia, apesar de las buenas intenciones y las proclamas,de espacios ágiles y oportunos de informacióny comunicación. También han aparecido ciertaslimitaciones del sistema sanitario, que en ciertamedida también ha sucumbido a los imperativosy la lógica del neoliberalismo, aunque en muchomenor grado que en Occidente.</P>
<P>Y, sin embargo, la respuesta china al virus, apesar de estas sombras, ha sido extremadamen-te eficaz, desplegando un aparato sanitario y deprotección civil de impresionante envergadura ycapacidad que ha podido frenar el contagio, conla ayuda de toda la sociedad civil, inervada porlas distintas organizaciones políticas y sociales,empezando por el propio Partido Comunista, de-mostrando además un envidiable espíritu de au-todisciplina y profunda solidaridad cívica y hu-mana (WHO, 2020).</P>
<P>La otra cara de esta exitosa movilización hasido la propuesta formulada en varias ocasionespor la clase dirigente china de crear un sistemacompartido de protección de la salud a nivel in-ternacional, lo que representa, además, una apli-cación específica de la nueva doctrina del futurocompartido de la humanidad, adoptada en los úl-timos años por el Partido y el gobierno, que im-plica un enfoque nuevo y más directamente parti-cipativo de la lucha contra los males globales queafligen hoy al planeta.</P>
<P>Este esfuerzo por relanzar la cooperación inter-nacional se dirige principalmente a los cuadran-tes más desatendidos y débiles del planeta, empe-zando por el continente africano, para el que losactuales dirigentes chinos también han anuncia-do políticas de alivio parcial de la deuda.</P>
<P>También hay indicios de un cambio parcial enla actitud de la Unión Europea, cuyo actual grupo</P>
</Part>
<Part><P>COVID-19, ¿desafío ultimativo para la comunidad internacional?</P>
<P>dirigente, centrado en el dúo Macron-Merkel, hadado algunas señales de resipiencia, aunque to-davía parece prematuro juzgar proyectos comoel Green Deal o el Fondo Europeo de Recupera-ción, que podrían encallar ante la resistencia delos llamados “países frugales”, un nombre muyengañoso, y sobre todo de la oligarquía financie-</P>
<P>Siempre en el plano internacional, el otro ele-mento a tener en cuenta está evidentemente repre-sentado por la difusión del violento supremacismoblanco en países clave de Occidente como Brasil yEstados Unidos, que constituye la negación total,como se ha dicho, del enfoque racional y respon-sable propio de la República Popular China y de</P>
<P>ra que ha visto con muy buenos ojos la recientedecisión delBundesverfassungsgerichtdestinadaa cortar las alas a cualquier intervención euro-</P>
<P>varios otros Estados, entre ellos Cuba, Nicaragua yVenezuela, que están combatiendo eficazmente elvirus y, en el caso de Cuba, también están tomando</P>
<P>pea en la materia que no se ajuste estrictamentea los principios neoliberales de la constituciónmaterial de la Unión Europea (De Sena-D’Acun-to, 2020). Esta decisión, que podría abrir el ca-mino a un conflicto interinstitucional e inter-jurídico sin precedentes, se inspira, como otrasanteriores, en la evidente incompletud y falta dedemocracia del sistema europeo. En definitiva,parece muy discutible que la mayor apertura delas cumbres europeas hacia las necesidades deciertos Estados miembros sea en realidad el re-sultado de una mayor conciencia básica de la ne-cesidad y la urgencia de un enfoque verdadera-mente solidario y no más bien una respuesta deemergencia y extraordinaria, destinada a dejarespacio, más adelante, al pleno resurgimiento delas perniciosas doctrinas neoliberales.</P>
<P>Entre otras cosas, la pandemia ha provoca-do un mayor fortalecimiento de ciertas empre-sas multinacionales, especialmente las llamadasCinco Grandes empresas tecnológicas (Alpha-bet, Amazon, Facebook, Google y Microsoft),cuyo valor de mercado equivale al producto in-terior bruto de Alemania, así como las Grandes</P>
<P>medidas ejemplares contra él a nivel internacional,a pesar de las inhumanas e ilegales medidas coer-citivas unilaterales a las que estos estados siguensiendo sometidos por Estados Unidos y también,en el caso de Venezuela, por la Unión Europea. Laderrota electoral de Trump y el fracaso del intentode golpe organizado el 6 de enero por sus segui-dores mas extremo y probablemente avalado porel mismo, abre la posibilidad de reconsideracionesdel papel de Estados Unidos, sobre todo la recu-peración de una dimensión multilateral de su ac-tuación política internacional, pero todavía no seentiende bien hasta qué punto Biden va a abando-nar algunos puntos fundamentales aportados porTump y por el Deep State estatounidense.</P>
<P>En el ámbito nacional italiano, por último, hayahora varias y fundadas razones para temer que elredescubrimiento de la necesidad de una dimen-sión pública de intervención en la economía, he-cho inevitable por la constatación del desastre sa-nitario incluso en las regiones “modélicas” y porla inminente crisis económica de dimensiones ygravedad sin precedentes, se traduzca más bien enun asalto de “nuestra” clase empresarial periférica</P>
<P>Farmacéuticas, que ahora reciben enormes sub-</P>
<P>y parasitaria a los recursos que se ponen a su dis-</P>
<P>venciones para la producción de la vacuna y losmedicamentos necesarios para combatir el con-tagio. Restablecer el control y la dirección públi-ca de estos sectores estratégicos parece una tareaindispensable, pero incluso los tímidos intentosde los gobiernos europeos de gravarlos se topancon la dura oposición de la administración esta-dounidense.</P>
<P>posición. Por lo tanto, la insuficiente atención a lasnecesidades de los trabajadores y de los sectoressociales más débiles se traducirá inevitablementeen un mayor agravamiento de la pobreza y la des-igualdad. Esto se confirma, entre otras cosas, porlas evidentes limitaciones de los procesos de regu-larización en curso para los inmigrantes, que en losúltimos meses han soportado el peso de contribuir</P>
<P>37</P>
</Part>
<Part><P>con su trabajo explotado y mal pagado a la alimen-tación y el cuidado de la sociedad italiana en suconjunto. Mientras que, como se ha denunciado, lasituación existente se refleja de forma extremada-mente negativa en los sectores vitales y estratégicosde la educación y la investigación.</P>
<P>En definitiva, estamos aún muy lejos de la verda-dera inversión de enfoques y perspectivas que se ne-cesita para combatir eficazmente la actual pandemia,</P>
<H2>Referencias bibliográficas</H2>
<P>las que desgraciadamente le seguirán, y los otros pro-blemas directamente conectados en muchos sentidoscon las propias pandemias pero que tienen una fuer-za destructiva independiente, como la degradacióndel medio ambiente, el cambio climático, las des-igualdades sociales y la devaluación y humillaciónconstante de los espacios y dimensiones públicas ydemocráticas. Y cada vez hay menos tiempo para re-mediar esta situación globalmente catastrófica.</P>
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<H1>38</H1>
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