<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><TaggedPDF-doc><x:xmpmeta xmlns:x="adobe:ns:meta/" x:xmptk="Adobe XMP Core 5.6-c145 79.163499, 2018/08/13-16:40:22        "><rdf:RDF xmlns:rdf="http://www.w3.org/1999/02/22-rdf-syntax-ns#"><rdf:Description rdf:about="" xmlns:xmp="http://ns.adobe.com/xap/1.0/" xmlns:xmpMM="http://ns.adobe.com/xap/1.0/mm/" xmlns:stEvt="http://ns.adobe.com/xap/1.0/sType/ResourceEvent#" xmlns:stRef="http://ns.adobe.com/xap/1.0/sType/ResourceRef#" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:pdf="http://ns.adobe.com/pdf/1.3/"><xmp:CreateDate>2021-11-01T00:32:38-04:00</xmp:CreateDate>
<xmp:MetadataDate>2021-11-01T00:32:41-04:00</xmp:MetadataDate>
<xmp:ModifyDate>2021-11-01T00:32:41-04:00</xmp:ModifyDate>
<xmp:CreatorTool>Adobe InDesign CC 14.0 (Windows)</xmp:CreatorTool>
<xmpMM:InstanceID>uuid:084c2afa-0051-49d9-bb06-afb67b2bbd55</xmpMM:InstanceID>
<xmpMM:OriginalDocumentID>xmp.did:01811249-2615-f746-9048-a75d265f9b11</xmpMM:OriginalDocumentID>
<xmpMM:DocumentID>xmp.id:ffdeaf72-770f-bc48-bd78-353463cb02a3</xmpMM:DocumentID>
<xmpMM:RenditionClass>proof:pdf</xmpMM:RenditionClass>
<xmpMM:History><rdf:Seq><rdf:li rdf:parseType="Resource"><stEvt:action>converted</stEvt:action>
<stEvt:parameters>from application/x-indesign to application/pdf</stEvt:parameters>
<stEvt:softwareAgent>Adobe InDesign CC 14.0 (Windows)</stEvt:softwareAgent>
<stEvt:changed>/</stEvt:changed>
<stEvt:when>2021-11-01T00:32:38-04:00</stEvt:when>
</rdf:li>
</rdf:Seq>
</xmpMM:History>
<xmpMM:DerivedFrom rdf:parseType="Resource"><stRef:instanceID>xmp.iid:c7c07e10-4f1e-db42-907c-b735f422b830</stRef:instanceID>
<stRef:documentID>xmp.did:01811249-2615-f746-9048-a75d265f9b11</stRef:documentID>
<stRef:originalDocumentID>xmp.did:01811249-2615-f746-9048-a75d265f9b11</stRef:originalDocumentID>
<stRef:renditionClass>default</stRef:renditionClass>
</xmpMM:DerivedFrom>
<dc:format>application/pdf</dc:format>
<pdf:Producer>Adobe PDF Library 15.0</pdf:Producer>
<pdf:Trapped>False</pdf:Trapped>
</rdf:Description>
</rdf:RDF>
</x:xmpmeta>
<Part><TOC><TOCI>Nueva ÉpocaNúmero 1</TOCI>
</TOC>
<H1>Estados Unidos y su política africana. TrumpvsBiden: ¿Ruptura o continuidad?</H1>
<H1>United States and Its African Policy. Trump vs Biden: Rupture or Continuity?</H1>
<H2>MSc. Yoslán Silverio González</H2>
<P>Investigador Agregado y Profesor AsistenteJefe Grupo de África y Medio Oriente</P>
<P>Centro de Investigaciones de Política Internacionale-mail:yosilglez@yahoo.es</P>
<P>ORCID: 0000-0001-8533-4234</P>
<H2>Resumen:</H2>
<P>El presente trabajo analiza las diferentes políticasimplementadas por las administraciones de EstadosUnidos hacia África, desde el mandato de W. Clintonhasta D. Trump. En este sentido, se explican las varia-bles que han influido en las relaciones político-diplo-máticas, en las económico-comerciales y en la mili-tarización de esos vínculos para la “solución” de losproblemas de seguridad en el continente. De igualmanera, estas políticas se ejemplifican en la relaciónbilateral de Estados Unidos con Senegal y Sudáfri-ca. Finalmente, se abordan las principales líneas deuna posible política africana de la administración deJoe Biden. De manera general se concluye que Áfri-ca, en la política exterior estadounidense, es una delas pocas áreas que continúa gozando de un apoyobipartidista. Por lo que, a pesar de los matices quecada administración incorpore en su política haciael continente, estas directrices no se han modificado.</P>
<P>Palabras clave: Estados Unidos-África, DonaldTrump-África, Joe Biden-África, AGOA, AFRICOM,USAID-África, Senegal-Estados Unidos, Sudáfri-ca-Estados Unidos.</P>
<P>Abstract:</P>
<P>This paper analyzes the different policies im-plemented by the United States administrationstowards Africa, from W. Clinton to D. Trump. Inthis sense, it explain the variables such as politi-cal-diplomatic relations, economic-commercialrelations and the militarization of those ties forthe solution of security problems on the conti-nent. Similarly, these policies are exemplified inthe United States&apos; bilateral relationship with Se-negal and South Africa. Finally, the main linesof a possible African policy of the Joe Biden ad-ministration are addressed. In general, it is con-cluded that Africa, in US foreign policy, is oneof the few areas that continues to enjoy biparti-san support. Therefore, despite the nuances thateach administration incorporates in its policytowards the continent, these guidelines have notbeen modified.</P>
<P>Key words:United States-Africa, DonaldTrump-Africa, Joe Biden-Africa, AGOA, AFRI-COM, USAID-Africa, Senegal-United States, Sou-th Africa-United States.</P>
</Part>
<Part><P>Estados Unidos y su política africana. Trump vs Biden: ¿Ruptura o continuidad?</P>
<H1>Introducción</H1>
<P>El continente africano ha consolidado su im-portancia geoestratégica para los diferentes ac-tores internacionales —emergentes y no tra-dicionales—, pero también para las potenciasoccidentales, principalmente las europeas. Sinembargo, a pesar de que pareciera marginal en lasprioridades de la política exterior de los EstadosUnidos, para los africanos, las relaciones con estepaís no han dejado de ser relevantes.</P>
<P>Aunque cada año, la región esté experimentan-do una mayor diversificación de sus relacionespolítico-diplomáticas, de la procedencia de losmontos de inversión extranjera, de los fondos deayuda oficial al desarrollo y de su comercio ex-terior, debido a una creciente afluencia de otrossocios no tradicionales, Estados Unidos sigue te-niendo una fuerte presencia militar, programasde seguridad bilaterales e intereses económicosen sectores estratégicos como los hidrocarburos,el gas y otros minerales.</P>
<P>El presente trabajo persigue como objetivoanalizar los elementos de las políticas africanasadoptadas por las diferentes administraciones es-tadounidenses desde Clinton hasta Trump. Estopermitiría entender qué elementos de continui-dad o ruptura han existido entre cada una de ellasy así poder indicar cuáles podrían ser las princi-pales líneas de política exterior de la actual admi-nistración demócrata de Joe Biden hacia el conti-nente.</P>
<H1>Republicanos y Demócratas: sus “le-gados” en política africana</H1>
<P>En los últimos treinta años, las diferentes ad-ministraciones estadounidenses, tanto demócra-tas como republicanas —desde William Clinton,pasando por George Bush y hasta Barack Oba-ma— han introducido cambios significativos enlas relaciones con África. Cada uno retomó ini-ciativas de sus predecesores y le aportó un aspectosuperior, que pudo ser perfeccionando gracias asus respectivos dobles mandatos.</P>
<P>De la época de Clinton habría que recordar elfortalecimiento del discurso estadounidense dedemocracia y alternancia política multipartidis-ta impuesto a los países africanos en el contextodel auge del neoliberalismo político y económico.Este proceso, profundizado en la década de 1990,provocó el incremento de los conflictos armadosy las crisis políticas en el continente. Tal vez, elmás paradigmático dentro de ese proceso fue laguerra en Somalia y la intervención “humanita-ria” de Estados Unidos en 1993, que provocó uncambio en la estrategia de seguridad estadouni-dense hacia la región como resultado de su estre-pitosa derrota en Mogadiscio. A raíz de la debacleen Somalia, EE.UU. se abstendría de intervenirmilitarmente en escenarios de conflictos africa-nos, cambiando su doctrina al “entrenamiento” yel apoyo logístico a las tropas africanas. Esto per-mite entender la reticencia estadounidense de in-tervenir en 1994 durante el genocidio de Ruanda.En parte, esta misma lógica se ha mantenido casiinvariable desde entonces.</P>
<P>Con el cambio de siglo y en el marco de la lu-cha contra el terrorismo desatada por el presi-dente G. Bush, el subcontinente no ha dejado deestar en el centro de esa política, aunque de ma-nera menos evidente si se compara con el Me-dio Oriente. Los programas e iniciativas abarcandesde la región del Sahel hasta el Cuerno africa-no, utilizando a sus aliados subregionales paraestos propósitos. En este contexto, Bush lanzódos iniciativas para “combatir” a Al Qaeda enel Sahel. En 2003 se estableció la Iniciativa PanSahel (Pan Sahel Initiative, PSI), que perseguíagarantizar las fronteras, combatir el terrorismoy fomentar la cooperación de los países de lazona para lograr una mayor estabilidad política.Luego, este programa se amplió con la Iniciati-va Transahariana de Lucha contra el Terrorismo(TSCTI), creada en 2005, la cual extendió el áreade operaciones hacia Argelia, Marruecos, Túnez,Senegal, Ghana, Nigeria, Sudán y Sudán del Sur.En líneas generales, la TSCTI se mantiene hasta</P>
</Part>
<Part><P>CUADERNOS DE NUESTRA AMÉRICA / Nueva Época. No.1 / RNPS: 2529</P>
<P>la actualidad, ahora bajo la dirección del USA-FRICOM (Unified Combatant Command) (Sán-chez y Pujol, 2005:pp. 30-32).</P>
<P>Otro “legado” de Bush en África, pero en elplano económico, fue la Ley de Oportunidades yCrecimiento para África (AGOA,African Growthand Opportunity Act), del año 2000, la cual ha re-gulado las relaciones económicas entre ambas re-giones hasta la fecha, con las respectivas condi-cionalidades políticas. También se estableció elPlan de Emergencia Presidencial para el Alivio delVIH-SIDA (PREPFAR,President&apos;s Emergency PlanFor AIDS Relief) y la Iniciativa Presidencial para laMalaria (President&apos;s Malaria Initiative). Todos seencuentran vigentes, aunque con fluctuaciones ensus presupuestos y en su aplicación práctica.</P>
<P>Pero sin dudas, el AFRICOM, en el plano de laseguridad, fue el de mayor impacto. Creado porBush en octubre de 2007 y en operación desde el2008, su sede central radica en Stuttgart, Alema-nia, debido a que los africanos se negaron a al-bergar esta base del ejército estadounidense, conla excepción de Marruecos y Liberia (Fidpress,2013). La excusa inicial para su creación fue elenfrentamiento al, llamado por ellos, “terroris-mo islámico”; pero su objetivo era aumentar lapresencia militar de los Estados Unidos para res-paldar sus intereses económicos. El Secretario deDefensa, Robert Gates señaló, al referirse a estecomando, que sus tareas principales serían refor-zar la asociación en materia de seguridad; incre-mentar las habilidades en las tácticas antiterroris-tas en los países receptores; apoyar las estructurasde seguridad de las organizaciones subregionales;y, si fuese necesario, conducir las operaciones mi-litares en el continente (López Blanch, 2011).</P>
<P>La llegada de una nueva administración demó-crata a la Casa Blanca, bajo la dirección de BarackObama, causó todo un furor desde la perspecti-va africana, por lo que supondría simbólicamentepara esa relación, que por primera vez llegase unhombre negro a la presidencia de los Estados Uni-dos. A pesar de eso, Obama mantuvo la misma</P>
<P>110</P>
<P>tendencia que se venía experimentando con res-pecto a África. Si bien visitó Egipto y Ghana en elprimer año de su mandato (2009), continuó unapráctica ya establecida por Bush de realizar variasvisitas oficiales al continente, lo que fue percibidocomo un ejemplo del tratamiento político al con-tinente al más alto nivel.</P>
<P>En materia de política exterior no se observarongrandes diferencias entre las directrices estableci-das por el mandato de Bush y la política impul-sada por Obama. En este sentido hubo continui-dad y complementación. Obama fue el encargadode poner en completa disposición combativa elAFRICOM, ampliando su rango de acciones. ElAFRICOM se involucró en casi 38 países africa-nos con una agenda de entrenamiento a las fuer-zas antiterroristas, por ejemplo en: Chad, Kenya,Mali, Mauritania, Níger, Nigeria, Tanzania y Sie-rra Leona. El interés en el impulso a este Coman-do se puede constatar en la magnitud de la basemilitar emplazada en Djibouti, en los ejerciciosmilitares multinacionales que se realizan cadaaño y en todo el despliegue realizado junto a susaliados europeos de la OTAN, en particular deFrancia.</P>
<P>Las misiones de EE.UU. se concentran en el en-trenamiento a tropas de países del África Occi-dental y Central para enfrentar el terrorismo, lapiratería y el tráfico de drogas, tres de los princi-pales problemas que afectan a la región, medianteel envío de instructores estadounidenses, la rea-lización de ejercicios militares para el adiestra-miento de las tropas de los países de estas subre-giones, consideradas como uno de los nuevossantuarios de Al Qaeda. Tanto la administraciónBush como la de Obama argumentaron que el ob-jetivo principal del AFRICOM era “profesionali-zar a las fuerzas de seguridad” en países clave enel continente, enmascarando sus acciones con laayuda humanitaria.</P>
<P>Adicionalmente, Estados Unidos lanzó el pro-grama “African Partnership Station2010” (Nieves,2010), destinado al aseguramiento marítimo de la</P>
</Part>
<Part><P>Estados Unidos y su política africana. Trump vs Biden: ¿Ruptura o continuidad?</P>
<P>región. Inició en noviembre de 2007 con el objetivode fomentar la seguridad marítima y colaborar conla instrucción y adiestramiento de las fuerzas nava-les de los países africanos occidentales. El progra-ma incluía visitas de barcos y aviones de la armada,entrenamiento y cursos profesionales, durante casitodo el año, centrándose en crear una capacidadde respuesta de los guardacostas, los marines y elejército de las naciones involucradas para contra-rrestar la pesca ilegal, el tráfico de personas, armas,drogas y contra la piratería (Cicardi, 2010). Porlo tanto, será bajo Obama donde se produce unafuerte militarización de las relaciones con África.A decir del africanista cubano Dr. Silvio Baró la in-seguridad presente ha llevado a Estados Unidos adarle un peso mayor a la dimensión de lo militar enla seguridad como la vía expedita para la soluciónde los más disímiles problemas (Baró, 2011b: p.14)</P>
<P>Pero, de igual manera, Obama introdujo supropio estilo en la política, fue el primer manda-tario estadounidense en dirigirse al plenario dela Asamblea de Jefes de Estado y Gobierno de laUnión Africana. Adoptó la Iniciativa Energía paraÁfrica (Power Africa) y la Iniciativa para LíderesJuveniles Africanos (YALI,Young African LeadersInitiative). A finales de su segundo mandato, en2015, se actualizó el marco jurídico de la AGOApor otra década, es decir, hasta el 2025. Este me-canismo no siguió estando exento de fuertes con-dicionamientos políticos que los países africanostenían que cumplir para ser “beneficiario”. Inclu-so, algunos fueron excluidos por no cumplir to-dos los “requerimientos”, mientras que otros nisiquiera han llegado a ser parte de la AGOA.</P>
<P>Sin embargo, las relaciones económicas conÁfrica mostraban una tendencia a la disminu-ción de su monto general, por varios factores, en-tre ellos la crisis en el sector energético, desde el2014, y por ende, una reducción del valor del pe-tróleo africano exportado a EE.UU y una caída desu inversión extranjera directa en África. Por otraparte, ya desde el 2009, China se convertía en elprincipal socio económico de la región, con una</P>
<P>tendencia imparable. En este contexto, llega a laCasa Blanca, una nueva administración republi-cana, obsesionada con disminuir la influencia deChina y Rusia.</P>
<P>Por ende, a pesar de las fluctuaciones de la re-tórica estadounidense hacia África Subsaharia-na que se verán durante el mandato de DonaldTrump, las líneas generales de la política haciaesta región no han cambiado. Al respecto, el afri-canista cubano, Dr. Silvio Baró Herrera afirmabaque existía una “línea de continuidad entre las ad-ministraciones de W. Clinton, G. W. Bush y (…)B. Obama en relación con África, lo cual es unanueva demostración del consenso bipartidista enmateria de política exterior hacia el continente”(Baró, 2011a).</P>
<H1>La política africana de Trump: conti-nuidad desde la indiferencia</H1>
<P>En la esfera política, la administración deD. Trump no introdujo elementos novedosos ensus relaciones con África, de hecho, fue el únicomandatario, desde Clinton, que no visitó el con-tinente, rompiendo así con una tendencia que sevenía expresando. En sus primeros casi dos años ycomo resultado de las contradicciones dentro delDepartamento de Estado —hay que recordar queTrump utilizó a dos Secretarios de Estados— nohabía una claridad con respecto a qué política seiba a seguir hacia África. Las referencias públicassobre la región eran marginales y todo parecía in-dicar que el continente no estaba dentro de susprioridades.</P>
<P>De hecho, no se sabía quién sería la figura in-dicada para ocupar la Subsecretaria de Estadopara Asuntos Africanos, el puesto más importan-te dentro del gobierno estadounidense en lo quea África se refiere. No fue hasta principios de sep-tiembre de 2016 que Donald Yamamoto fuera de-signado de manera interina. Los nombramientosde los puestos relacionados con África en el Con-sejo de Seguridad Nacional (NSC,National Secu-rity Council) iban muy lentos. En el mes de agosto</P>
<P>111</P>
</Part>
<Part><P>CUADERNOS DE NUESTRA AMÉRICA / Nueva Época. No.1 / RNPS: 2529</P>
<P>asumieron, Cyril Sartor su puesto dentro del NSCy Mark Green, ex Embajador en Tanzania, la di-rección de la Agencia para el Desarrollo Interna-cional de Estados Unidos (USAID).</P>
<P>Ello significó que durante 2017 y parte del 2018,incluso no se habían nombrado embajadores encasi la mitad de los países africanos y en otras se-des diplomáticas el personal era mínimo o indis-pensable. El ejemplo más notable fue Sudáfricaque por dos años y medio no tuvo designado nue-vo embajador. Esta ausencia de personal clave enlas embajadas estadounidenses evidenció la faltade importancia que se le atribuyó a África, en loque se redefinían las líneas de su política exterior.En esta etapa, la mayor protagonista en la políti-ca hacia África era la Embajadora ante la ONU,Nikki Haley, sobre todo desde el Consejo de Se-guridad.</P>
<P>Durante la gestión de Rex Tillerson como Se-cretario de Estado (1ro febrero de 2017-31 demarzo de 2018) se produjeron varios choques conel presidente, por diferencias de criterio que a lalarga terminaron en su destitución e incluso serealizaron varios errores diplomáticos y de proto-colo con líderes africanos. Por ejemplo, en marzode 2017, el presidente ruandés Paul Kagame vi-sitó Washington y nadie de la Casa Blanca o delDepartamento de Estado se reunió con él. Tiller-son invitó al presidente de la Comisión de la UA,Moussa Faki, a Washington, el 17 de abril, duran-te una reunión en la ONU. Se organizó el viajepara el 19 y el 20 de abril, pero se dilataban los de-talles del encuentro. El equipo de Tillerson inten-tó organizar la agenda con Moussa Faki, ofrecién-dole una reunión con funcionarios de bajo niveldel Departamento de Estado, pero Moussa Fakifinalmente canceló su visita a Washington.</P>
<P>En el 2017, todavía no había claridad en cuantoa la proyección de Estados Unidos hacia África ysolo hubo algunos hechos aislados en este senti-do. El más importante de ellos fue el almuerzo de</P>
<P>trabajo que sostuvo Trump, el 20 de septiembre,con líderes africanos en el Palace Hotel de NuevaYork, al margen de las reuniones de la AsambleaGeneral de la ONU. Entre los asistentes se encon-traban los líderes de Ghana, Sudáfrica, Nigeria,Costa de Marfil, Etiopía, Guinea, Senegal, Nami-bia y Uganda. En este encuentro Trump expresóque entendía el “potencial” que tenía África (Vozde América, 2017). Esta fue la primera vez queTrump le prestaba atención a la región y anuncióla visita de Nikki Haley al continente. Ya en eseaño la región había sido visitada por el Secretariode Defensa, James Mattis, que estuvo en la basemilitar en Djibouti, en el mes de abril. Ahí fue re-cibido por el General Thomas D. Waldhauser.1</P>
<P>En octubre, Nikki Haley realizó una visita ofi-cial de tres días a Etiopía, Sudán del Sur, y Re-pública Democrática del Congo, interesada en eltema del financiamiento de las misiones de man-tenimiento de la paz de la ONU, en un contex-to donde se estaba analizando una reducción decasi 500 millones de dólares para el presupuestode la ONU (Oneko, 2017). Esta visita se produjoluego del asesinato en Níger de cuatro soldadosestadounidenses, como se explicará más adelante.</P>
<P>Ya para finales de año, la administración Trumppublica su Estrategia de Seguridad Nacional, dondese mantiene el tema del combate al terrorismo comounas de sus prioridades de política exterior, ademásde la contención a China y Rusia. En lo relaciona-do con África, el documento señalaba que Áfricacontenía a muchas de las economías de más rápi-do crecimiento del mundo, que representan nuevosmercados potenciales para bienes y servicios esta-dounidenses. Se afirmaba que el “pueblo” africanoestaba exigiendo mayor responsabilidad guberna-mental y menos corrupción, y se oponía a las ten-dencias autocráticas. A pesar de los progresos, mu-chos Estados enfrentaban procesos de inestabilidadpolítica que se extendían a otras regiones. Pero, lomás significativo fueron los párrafos sobre China.</P>
<P>1Comandante del AFRICOM desde julio de 2016. Se retiró en 2019.</P>
</Part>
<Part><P>Estados Unidos y su política africana. Trump vs Biden: ¿Ruptura o continuidad?</P>
<P>En lo referido a China plantea que estaba amplian-do su presencia económica y militar en África, pa-sando de ser un pequeño inversor en el continente aconvertirse en el mayor socio comercial. Asimismoafirmaba que algunas prácticas chinas socavaban eldesarrollo a largo plazo de África al corromper a laselites, dominar las industrias extractivas y encerrara los países en deudas y compromisos insosteniblesy opacos (National Security Strategy of the UnitedStates of America, 2017: pp. 52 y 53). Otro párrafomuy significativo es en el que textualmente expresanque estaban “preparados para sancionar al gobierno,los funcionarios e instituciones que se aprovechen desus ciudadanos y cometan atrocidades, y cuando nohaya otra alternativa, suspenderemos la ayuda en lu-gar de verla explotada por elites corruptas” (Natio-nal Security Strategy of the United States of Ameri-ca, 2017: p. 52). Como puede apreciarse ya había unamención explícita a China en la región y sobre todo,cómo, sin ningún tipo de tapujos, planteaban el temade las sanciones a países africanos que no respondie-sen a sus intereses o “valores democráticos”.2</P>
<P>Otro de los errores diplomáticos de Trump y queprovocó el rechazo en el continente, fue el comenta-rio despectivo que realizara en una reunión con le-gisladores en la Casa Blanca, en enero de 2018, dondecatalogó a países como El Salvador, Haití y a variospaíses africanos como “shitholes” (EFE, 2018 a).La embajadora de la UA en Washington, ArikanaChihombori-Quao, calificó las declaraciones delmandatario estadounidense como “insultantes,irresponsables y extremadamente decepcionantes”(HispanTV). Como era de esperar, y con el cinis-mo que lo caracterizaba, negó dos veces a través deTwitter sus declaraciones. No obstante, el senadordemócrata Dick Durbin, que estuvo presente en elencuentro, lo corroboró (HispanTV). Sin dudas,esto provocó reacciones dentro de África.</P>
<P>En el plano político, un momento importantefue el mes de marzo de 2018, cuando se producela primera gira oficial a África del Secretario deEstado Tillerson, el funcionario de más alto rangoen viajar a África desde la que había realizado Ni-kki Haley cinco meses atrás. En esta oportunidad,Tillerson visitó Kenia, Etiopía, Djibouti, Chad yNigeria. Con una apretada agenda que tuvo quesuspender porque estando en Nigeria, le llegó lanotificación de su destitución. El entonces jefe dela CIA, Mike Pompeo, es designado como el nue-vo Secretario de Estado (26 de abril de 2018).</P>
<P>Los niveles de inseguridad en el Sahel, y en par-ticular en el norte de Nigeria —además de la tra-dicional importancia económica de este país—indican las razones por las cuales, el presidenteMuhammadu Buhari fuera el primero y el úni-co mandatario subsahariano en ser recibido porTrump en la Casa Blanca. En este encuentro (30 deabril de 2018), Trump no perdió oportunidad parareclamar al gobierno nigeriano un mayor compro-miso en el combate efectivo contra Boko Haram,tema este que monopolizó la agenda bilateral de lareunión sostenida en Washington. Otro tema fueel de la “lucha” contra la corrupción e incluso laposibilidad de rebajar las barreras comerciales a losproductos estadounidenses en Nigeria. Mientras,se obviaron los comentarios despectivos de Trumpde principios de año, cuando Buhari declaró, muydiplomáticamente, no estar seguro de esas “acusa-ciones” (EFE, 2018 b).</P>
<P>La administración Trump, después de tantos al-tos y bajos, imprecisiones y errores diplomáticos, letomó dos años en precisar su estrategia específicapara la región. En esta etapa, el puesto Subsecreta-rio de Estado para África cambió en varias opor-tunidades hasta que se nombró a Tibor P. Nagy, el23 de julio y no fue hasta diciembre de 2018, que</P>
<P>2Entre los países que estaban bajo amenaza de restricciones o sanciones se encontraban Sudán y Eritrea (2018) portema de libertad religiosa; la RDC, Mali, Níger, Nigeria, Somalia y Sudán del Sur, por el reclutamiento de niños sol-dados verían restringida su asistencia en temas de seguridad; mientras Burundi, Comoras, RDC, Guinea Ecuatorial,Eritrea, Gabón, Mauritania, República del Congo y Sudán del Sur, tendrían restricciones de ayuda exterior. Como sepuede observar la RDC, Sudán del Sur y Eritrea, estarían dentro de los más sancionados.</P>
<P>113</P>
</Part>
<Part><P>CUADERNOS DE NUESTRA AMÉRICA / Nueva Época. No.1 / RNPS: 2529</P>
<P>se firmó la Estrategia de los Estados Unidos haciaÁfrica (U.S. Strategy Toward Africa).</P>
<P>Según John Bolton, entonces Asesor de Seguri-dad Nacional, la estrategia apuntaba a promoverlos lazos comerciales con los Estados africanos cla-ve y proteger a los EE.UU. de las amenazas trans-fronterizas para la salud y la seguridad, y apoyarel progreso de los Estados africanos hacia la esta-bilidad y la gobernanza. También daba prioridada la asistencia extranjera para “ayudar a nuestrossocios africanos” a lograr un crecimiento económi-co sostenido y la autosuficiencia, para combatir lasamenazas transnacionales (Schneidman y Signé,2018). A pesar de toda esta retórica discursiva, queno aportaba nada nuevo en la política hacia África,por lo general, hubo un bajo nivel de intercambiocon líderes y sectores de las sociedades africanas.</P>
<P>Mientras en el plano político-diplomático semantenían las ambigüedades y las indefiniciones,en el área militar no había dudas de que EstadosUnidos mantendría su misma intensidad. Poco apoco se comenzó a vislumbrar una continuidaddel mismo injerencismo militar de sus anteceso-res. La mayor prueba de su presencia militar enel Sahel, lo constituyó la muerte de cuatro solda-dos estadounidense, en Níger, en octubre de 2017,cuando miembros de Al Qaeda del Magreb Islá-mico (AQMI) emboscaron a una patrulla mixtade EE.UU. conformada por doce efectivos de ope-raciones especiales y 30 soldados de Níger.3La ac-ción se efectuó a 190 km al norte de Niamey, enla localidad de Tonga-Tonga, cerca de la fronteracon Mali. A raíz de estos acontecimientos, el Ge-neral Thomas D. Waldhauser, Jefe del AFRICOM,afirmó que se incrementarían las medidas de se-</P>
<P>guridad a sus tropas sobre el terreno con el res-paldo de los drones y vehículos armados cuandoacompañasen a las fuerzas locales (Petesch, 2018).</P>
<P>En la Estrategia de Seguridad Nacional ya seseñalaba que muchos Estados africanos eran “uncampo de batalla del extremismo violento y delterrorismo yihadista. El ISIS, Al Qaeda y sus afi-liados operan en el continente y han incrementa-do la letalidad de sus ataques, se han expandido anuevas áreas y han tomado como blanco a ciuda-danos e intereses estadounidenses. Las nacionesafricanas y las organizaciones regionales han de-mostrado su compromiso para enfrentar la ame-naza de las organizaciones yihadistas-terroristaspero sus capacidades en materia de seguridadpermanecen débiles” (National Security Strategyof the United States of America, 2017: p. 52).</P>
<P>Oficiales del Departamento de Defensa declara-ron que los “esfuerzos” antiterroristas de EE.UU. sedebían concentrar más en África a causa del retro-ceso del Estado Islámico (E.I.) en Siria y plantearonque aquí existían las condiciones para que el E.I. in-crementase su presencia. La estrategia estadouni-dense consiste en atacar a estos grupos de manerasimultánea donde quiera que estos actúen, segúndeclarara el General de la marina Joseph Dunford(Chairman of the Joint Chiefs of Staff). A raíz de lamuerte de los militares estadounidense en Níger, seconfirmó la noticia de que EE.UU. tenía desplegadosaquí 800 efectivos, una cantidad que tomó por sor-presa a varios senadores y congresistas (Grier, 2017).</P>
<P>En noviembre de 2017, Níger había dado laaprobación para que los aviones no tripuladosportasen armas y realizaran ataques, en su terri-torio, contra los grupos terroristas.4De acuerdo</P>
<P>3Los soldados estadounidenses abatidos por los terroristas fueron: Bryan C. Black; Jeremiah W. Johnson; Dustin M.Wright y David T. Johnson. En la acción otros dos resultaron heridos. También cayeron cinco soldados nigerinosy unos 20 terroristas, según explicó entonces el general Joseph Dunford, jefe del Estado Mayor Conjunto de EUA(Barro, 2018).</P>
<P>4En Níger, solo en la región de Diffa (extremo sureste) al menos 455 civiles fueron asesinados, heridos o secuestradosdesde el inicio de los ataques de Boko Haram en el país en febrero de 2015 y hasta marzo de 2017, según los datos dela Oficina de Coordinación Humanitaria (OCHA). En cuanto a las pérdidas militares se cifran en 250 en todo el terri-torio, junto a decenas de secuestros de militares (Ousseini, 2017).</P>
<H1>114</H1>
</Part>
<Part><P>Estados Unidos y su política africana. Trump vs Biden: ¿Ruptura o continuidad?</P>
<P>con el AFRICOM, EE.UU. debía comenzar a ar-mar los drones emplazados en Níger para laboresde recolección de inteligencia, vigilancia y reco-nocimiento. Desde inicio de 2018, estos artefactoscomenzaron sus operaciones en el área, según de-clarara Samantha Reho, portavoz del AFRICOM.Los drones, del tipo MQ-9, se encuentran en laBase Aérea 101 en Niamey y eventualmente po-drían trasladarse hacia la Base Aérea 201 que seestaba construyendo en la región del Agadez, conun costo de 110 millones de dólares (News 24,2018).</P>
<P>Para el sociólogo nigerino, Souley Adji, estosataques aéreos no iban a ser tan eficaces. Esta afir-mación parte de las críticas que se realizan sobrela “eficiencia” de llevar a cabo una mayor inter-vención extranjera en “apoyo” a las Fuerzas de De-fensa y Seguridad nigerinas. El mismo argumentoes compartido por el experto nigerino en temasde gobernanza, Arji Saidou, al plantear que no veun final rápido a la guerra asimétrica librada porlos terroristas y que la solución a ello radica enatacar la raíz del mal: el reclutamiento de jóvenes</P>
<P>El último despliegue de fuerzas armadas paracombatir a ALS fue llevado a cabo por la admi-nistración Trump a mediados de 2017. Las nue-vas fuerzas de la división aérea estarían desplega-das hasta septiembre de ese año y tendrían comomisión “ayudar y equipar” al ejército somalí, asícomo a las otras fuerzas de paz allí presentes. Alrespecto, el representante de las Fuerzas de De-fensa del Pueblo Ugandés (UPDF), Brig RichardKaremire, declaraba que Estados Unidos era unaliado esencial contra el terrorismo y que se ha-bía producido una simplificación de la cadena demando, por lo cual los comandantes regionalesno tendrían que pedir autorización al Departa-mento de Defensa para hacer una operación, loque facilitaría los ataques contra ALS (Mayemba,2017). Esto indica hasta qué punto las fuerzas es-tadounidenses en Somalia pueden operar con to-tal libertad e impunidad.</P>
<P>De esta forma, el AFRICOM ha incrementadosus niveles de operacionalización en el continen-te. Esto se ha expresado en su puesta en completadisposición combativa para intervenir de mane-</P>
<P>debido a su mala integración socio-profesional y</P>
<P>ra rápida en caso de amenazas a sus intereses, en</P>
<P>económica (Ousseini, 2017: p.1). Sin embargo, latendencia que predomina es el enfoque militar.</P>
<P>La base debía estar finalmente en operacionesa partir 2019, aunque el costo de construcciónno cesaba de crecer. Para 2024, cuando finalice elacuerdo de 10 años en Agadez, Níger, llegaría aingresar aproximadamente 280 millones de dó-lares. La instalación, que constituye una muestraclara de la ampliación de la presencia militar deEstados Unidos en África, es la mayor obra quese está llevando a cabo en este continente, segúnRichard Komurek portavoz de las Fuerzas Aéreasde los Estados Unidos. Esta presencia militar laconvierte en la más grande después de las empla-zadas en Camp Lemonnier, en Djibouti. De estaforma, se comenzaría a utilizar el mismo patrónque EE.UU. emplea contra Al Shabaab (ALS) enSomalia, realizando ataques contra sus supuestasinstalaciones, campos de entrenamiento y líderes.</P>
<P>apoyo a las misiones de mantenimiento de la paz,las misiones humanitarias y ofreciendo respaldologístico para el traslado de tropas africanas, dela ONU o de la Unión Europea (UE) hacia los es-cenarios de crisis políticas o conflictos armados.</P>
<P>Una de sus aristas principales ha sido el entre-namiento que ofrecen a efectivos africanos y lascrecientes actividades de inteligencia y de espio-naje, principalmente en las áreas más afectadaspor acciones terroristas, a través del uso de losdrones e imágenes satelitales —en vez de desple-gar mayores agrupaciones militares sobre el terre-no. De hecho, según el Jefe del AFRICOM, el Ge-neral Tohmas Waldhuser, EE.UU. tiene planteadoreducir en un 10% el número de sus efectivos enÁfrica. Esto pareciera una contradicción, pero enla práctica las capacidades militares desplegadas ylas relaciones con sus socios estratégicos, no sólolos europeos sino sus aliados en las diferentes</P>
<P>115</P>
</Part>
<Part><P>CUADERNOS DE NUESTRA AMÉRICA / Nueva Época. No.1 / RNPS: 2529</P>
<P>subregiones, les permiten tener el control militarsin que se vean en la necesidad de tener muchastropas desplegadas.</P>
<P>Como parte de esta lógica, el Comando de Ope-raciones Especiales del AFRICOM ha continuadocon sus ejercicios militares tácticos en unión a lasunidades de operaciones especiales de diferentespaíses occidentales, la mayoría de ellos miembrosde la UE y los ejércitos africanos, en materia anti-terrorista y la piratería. Este Ejercicio multinacio-nal y anual recibe el nombre deFlintlocky tienecomo objetivo el intercambio de técnicas, tácti-cas y procedimientos —como por ejemplo tirode combate, procedimientos de inserción, lanza-mientos paracaidistas, planeamiento de operacio-nes— especialmente en la lucha contra el terroris-mo y el crimen organizado en la región del Sahel.</P>
<P>La edición de 2018 se celebró entre el 11 y el 20de abril en Níger, en cuya capital se encontraba elCuartel General del ejercicio. También hubo ejerci-cios en la Base Operativa Avanzada (FOB), en el ve-cino Burkina Faso y en Senegal. Por la parte africanaparticiparon: Níger, Burkina Faso, Senegal, Came-rún, Chad, Malí, Mauritania y Nigeria. Otros paí-ses extrarregionales participantes fueron además deEE.UU., Reino Unido, España, Alemania, Holanda,Italia, Austria, Bélgica, Canadá, Dinamarca, Norue-ga y Polonia (Estado Mayor de la Defensa, 2018).Mientras que, más de 2 000 miembros de 30 nacio-nes africanas y occidentales asociadas participaronen la edición deFlintlock2019 (del 18 de febrero al1ro de marzo) en múltiples ubicaciones en BurkinaFaso y Mauritania. Las naciones africanas partici-pantes en esta oportunidad fueron Argelia, Benín,Burkina Faso, Camerún, Cabo Verde, Chad, Ghana,Guinea, Guinea-Bissau, Mali, Mauritania, Marrue-cos, Níger, Nigeria, Senegal y Túnez.</P>
<P>En la rendición de cuentas anual ante el Congre-so, el General Tohmas Waldhuser declaraba que:</P>
<L><LI>1) los socios africanos contribuyen a la seguridad</LI>
</L>
<P>regional; 2) las amenazas de los VEO (Violent Ex-tremist Organizations) y las organizaciones crimi-nales transnacionales (TCO: transnational crimi-nal organizations) se reducen a un nivel manejablepor las fuerzas de seguridad internas; 3) el accesoy la influencia de los Estados Unidos están garanti-zados; 4) el Comando establece sus propias capaci-dades al alinear fuerzas, autoridades, capacidades yacuerdos; y 5) el personal y las instalaciones de losEstados Unidos están protegidos (Posture State-ment to Congress, 2019). Como se ha evidenciado,en el plano de la seguridad, el activismo militar deEstados Unidos en la región, se mantuvo.</P>
<P>En el plano económico, Estados Unidos ha in-tentado revertir la tendencia descendiente del co-mercio con África y fomentar las inversiones enla región. En julio de 2018, el Secretario de Co-mercio, Wilbur Ross, realizó una visita de trabajoa Etiopía, Kenia, Ghana y Costa de Marfil, merca-dos que resultaban atractivos para el comercio y lainversión de los Estados Unidos. Como resultadode esta gira se prometieron mil millones de dóla-res en nuevas inversiones, la firma de memorandosde entendimiento para promover asociaciones pú-blico-privadas y una lista completa de recomenda-ciones presentadas al gobierno por los miembrosdel Consejo Asesor del Presidente para Hacer Ne-gocios en África (PAC-DBIA, President’s AdvisoryCouncil for Doing Business in Africa). (US De-partment of Commerce, 2018). Por otra parte, en elForo 18 de AGOA, realizado en 2018, la adminis-tración suspendió a varios países de los beneficiosde la AGOA, aludiendo diferentes razones: Ruandapor las políticas proteccionistas de su gobierno y aMauricio por el tema de los derechos humanos.</P>
<P>En 2019, el comercio con África representa-ba solo el 1,4% del comercio total de los EstadosUnidos y la región recibía tan solo el 0,7% de lainversión extranjera procedente de este país5(Congressional Research Service, 2020: p.1). Ante</P>
<P>5Por ejemplo, en 2017, el petróleo representaba más del 40% del total del comercio bajo la AGOA y los datos deIED de Estados Unidos se concentraba en cinco países: Mauricio, con 10 000 millones; Sudáfrica, 7,3 000 millones;Nigeria, 5,8 000 millones; Ghana, 1,7 000 millones y Tanzania, 1,4 000 millones.</P>
<H1>116</H1>
</Part>
<Part><P>Estados Unidos y su política africana. Trump vs Biden: ¿Ruptura o continuidad?</P>
<P>este desfavorable panorama, la administraciónTrump lanzó su estrategia conocida como “Pros-per Africa”. La misma fue presentada en 2019 enel Consejo Corporativo de la Cumbre de NegociosEE.UU-África celebrada en Mozambique. Estanueva iniciativa tenía como objetivo apoyar a lascompañías estadounidenses para que invirtieranmás en todo el continente. El anuncio siguió a lafirma por parte del presidente Trump, del BUILDACT (Better Utilization of Investments Leadingto Development Act) que otorgaba nuevas auto-ridades a la Agencia Internacional de Financia-miento para el Desarrollo (International Develo-pment Finance Corporation, DFC).</P>
<P>EE.UU-África celebrada en Mozambique. Estanueva iniciativa tenía como objetivo apoyar a lascompañías estadounidenses para que invirtieranmás en todo el continente. El anuncio siguió a lafirma por parte del presidente Trump, del BUILDACT (Better Utilization of Investments Leading toDevelopment Act) que otorgaba nuevas autorida-des a la Agencia Internacional de Financiamien-to para el Desarrollo (International DevelopmentFinance Corporation, DFC).</P>
<P>De acuerdo con Victoria Whitney (Jefe de laIniciativaProsper Africa), desde junio de 2019, secomenzaron a negociar casi 280 acuerdos en 30países africanos por un valor de 22 000 millonesde dólares, dirigidos principalmente a las peque-ñas y medianas empresas (SEMs, por sus siglas eninglés) (Moore, 2021). Sin embargo, dada la re-ducción de los presupuestos que se venía experi-mentando en su administración, no quedaba cla-ro de dónde saldría esta cifra, la cual quedan muypor debajo de los 60 000 millones ofrecidos porChina en la última cumbre de la FOCAC en sep-tiembre de 2018. Por lo tanto, estas promesas deavanzar en el comercio realmente no se materiali-zaron y la mayoría de esos convenios no se pudie-ron aplicar como resultado de la crisis económicagenerada por la pandemia a partir de 2020, ade-más de que este sería un convulso y polémico añoelectoral en los Estados Unidos.</P>
<P>Muchos expertos coinciden en que África noera una prioridad para la administración republi-cana, sin mencionar los comentarios despectivosy racistas realizados por el mandatario sobre elcontinente. Trump se concentró más en la riva-lidad con China y con otros actores emergentes,en el plano económico y militar, como Rusia. Enesta confrontación, África no parecía en el cen-tro de atención, aunque en su Estrategia de Se-guridad Nacional se mencionaba específicamen-te, en el caso de África, el rol que EE.UU. teníaque hacer para contener a estos dos actores. Porlo que se puede afirmar que la política de Trumphacia África estuvo matizada por la rivalidad conChina y que afectó a países como Sudáfrica, cuyasexportaciones hacia Estados Unidos se vieron re-ducidas por la guerra comercial con China y losaranceles que Trump impuso al acero. Sin em-bargo, poco pudo hacer su administración parafrenar los proyectos estratégicos chinos en el sub-continente.</P>
<H1>Relaciones bilaterales: los casos deSenegal y Sudáfrica</H1>
<P>Cada uno de estos aspectos de las políticas ge-nerales de Estados Unidos hacia el continenteafricano, tiene su correlato en las relaciones quese establecen a nivel bilateral. Teniendo en cuentael país del que se trate y la importancia que estetenga para los intereses estadounidenses se pu-diesen encontrar cambios significativos, pero porlo general, de una manera u otra, siempre predo-mina el mismo acercamiento retórico, en el pla-no económico, militar, diplomático e incluso enel nivel de asignación de fondos por parte de laUSAID.</P>
<P>En cada subregión, Estados Unidos tiene paísesque utiliza como aliados militares o como socioseconómicos, en dependencia de su peso relativoen la subregión en la que se encuentren. En arasde ilustrar algunas de estas tendencias se selec-cionó el caso de Senegal por el África Occiden-tal, pero se podría hablar también de Ghana o</P>
<P>117</P>
</Part>
<Part><P>CUADERNOS DE NUESTRA AMÉRICA / Nueva Época. No.1 / RNPS: 2529</P>
<P>profundizar en Nigeria. Por el África Oriental oCuerno Africano, podrían incorporarse Etiopía yKenya; por el África Central, Uganda y Ruanda,y por la región austral, sin dudas Sudáfrica seríael más importante en el plano económico. Por lotanto, se está en presencia de una multiplicidad deejemplos y situaciones que se ajustan a cada con-texto, por eso solo se concentra el análisis en dosde ellos: Senegal y Sudáfrica.</P>
<P>Senegalha gozado de excelentes relaciones po-líticas con los Estados Unidos, siendo uno de susprincipales socios en la subregión del África Oc-cidental. Entre los hitos que han marcado la his-toria más reciente de las relaciones entre Senegaly los Estados Unidos se podrían citar: la visitade Hillary Clinton, en marzo de 1997 y del pre-sidente Clinton en 1998; la del Subsecretario deAsuntos Africanos, Walter Kansteiner, en agostode 2001 y la celebración en Dakar, el 20 de juliode 2005, de la 4ta Conferencia Anual de la AGOA,donde asistió Susane Rice.</P>
<P>En cuanto a los programas de cooperación, des-tacan los 29 millones de dólares en asistencia parael desarrollo, en el año fiscal 2005 por parte dela USAID y la visita de la Primera Dama, LauraBush, en junio de 2007, como parte delPresident&apos;sMalaria Initiative(PMI) y delPresident Emergen-cy Plan for AIDS Relief(PEPFAR). También, elprograma de los Cuerpos de Paz, ha enviado alpaís alrededor de 150 “voluntarios” a trabajar entemas de desarrollo agrícola, salud y la pequeñaempresa.</P>
<P>En cuanto a las relaciones económicas con Se-negal sus antecedentes datan del Tratado de In-versión Bilateral (TBI) de 1983, que entró en vigoren 1990 y del Acuerdo Marco de Comercio e In-versión (TIFA) que EE.UU. tiene firmado con laUnión Económica y Monetaria de África Occiden-tal (UEMOA) de la que Senegal es parte. El país seha mantenido como “elegible” para los beneficiosarancelarios bajo la AGOA, que incluye preferen-cias comerciales para productos textiles y prendasde vestir, según indica la página de la Oficina de</P>
<P>118</P>
<P>Comercio de EE.UU. Ello se ha debido al amplioproceso de liberalización económica que se ha im-plementado en el país hacia la apertura del capitalextranjero y la aplicación de reformas estructura-les, de acuerdo con los organismos financieros in-ternacionales y que son parte de los condiciona-mientos que EE.UU. ha obligado a adoptar a lospaíses africanos.</P>
<P>Según el Departamento de Comercio deEE.UU., las exportaciones estadounidenses debienes a Senegal respaldaron un estimado de 900empleos en 2015, según los últimos datos dispo-nibles. Las tres principales áreas de exportacionesde EE.UU. a Senegal son los vehículos de motor,los productos agrícolas (principalmente cereales)y los productos derivados del petróleo. Mientrasque las exportaciones de Senegal a los EstadosUnidos han sido productos agrícolas, minera-les y cabello sintético (Bureau of African Affairs,2018). Según los datos comerciales de EstadosUnidos y Senegal de 2018, el comercio de bienes(bidireccional) durante 2018 alcanzó la cifra de426 millones: las exportaciones de bienes totaliza-ron 299 millones y las importaciones de bienes unmonto de 127 millones. El superávit comercial debienes de EE.UU. con Senegal fue de 171 millonesen 2018, un aumento del 26,4% (36 millones) conrespecto a 2017 (Office of the United States TradeRepresentative, 2018).</P>
<P>En cuanto a las exportaciones de bienes deEE.UU. a Senegal en 2018, fueron de 299 millo-nes de dólares, un 43,6% más (91 millones) queen 2017 y un 117,8% más que en 2008. Las prin-cipales categorías de exportación fueron: com-bustibles minerales (118 millones), vehículos (54millones), maquinaria (26 millones), plásticos(19 millones) y otros especiales (12 millones).Las exportaciones totales de productos agrícolasde EE.UU. a Senegal totalizaron 11 millones en2018. Las principales categorías de exportacionesnacionales incluyeron: aceite de soja (7 millones),alimentos preparados (1 millón), azúcar, edul-corantes, otros alimentos y forrajes (883 000) y</P>
</Part>
<Part><P>Estados Unidos y su política africana. Trump vs Biden: ¿Ruptura o continuidad?</P>
<P>siembra de semillas (317 000) (Office of the Uni-ted States Trade Representative, 2018).</P>
<P>Las importaciones de bienes a Estados Unidosdesde Senegal totalizaron 127 millones de dóla-res, un aumento del 75,8% (55 millones) desde2017, y un aumento de 608,9% desde 2008. Lasprincipales categorías de importación fueron: flo-res artificiales (37 millones), carne y pescado pre-parados (32 millones), minerales (30 millones),fertilizantes (11 millones) y otros especiales (6millones). Las importaciones totales estadouni-denses de productos agrícolas de Senegal totali-zaron solo dos millones en 2018. Con respecto aSenegal, la inversión extranjera directa (IED) decapital estadounidense (acciones) fue de 25 mi-llones en 2017, un aumento del 4,2% con respectoa 2016. No hay información disponible sobre ladistribución de la IED de Estados Unidos en estepaís por diferentes sectores (Office of the UnitedStates Trade Representative, 2018).</P>
<P>Los programas de la USAID en Senegal han es-tado centrados en el tema de la inseguridad ali-mentaria. Las principales regiones hacia dondese han destinados parte de los recursos han sidolos departamentos norteños de Podor y Matam,donde alrededor de 176 000 personas (23% de lapoblación local) desde agosto de 2018 se han vis-to afectadas. A través del Office of Food for Peacede la USAID se han distribuido alimentos a unas22 000 personas más vulnerables, en el departa-mento de Matam. Mientras, en el departamentode Podor, ha trabajado con la organización no gu-bernamental Action Against Hunger (AAH) conun alcance de 15 000 personas. Estas acciones sevinieron realizando en el marco del Programa gu-bernamental 2018 Emergency Food Security Res-ponse Plan (USAID, 2018).</P>
<P>El Jefe del AFRICOM, el General ThomasWaldhauser realizó una primera visita a Dakarentre el 30 de julio y el 1ro agosto de 2018. Estuvoacompañado del Jefe del Estado Mayor del Ejérci-to Cheikh Guèye y del Embajador de EE.UU. enDakar, Tulinabo Mushingi. La visita de trabajo del</P>
<P>Jefe el AFRICOM a Senegal indicaba las excelen-tes relaciones que en el plano militar tienen conEstados Unidos, las cuales pretenden ser incre-mentadas sobre todo en el plano de las capacida-des para la seguridad marítima, mantenimientode la paz y lucha contra los tráficos ilícitos.</P>
<P>En una de sus declaraciones planteaba queEE.UU. “no precisaba de tener una base militaren Senegal” (AllAfrica, 2018). Esta idea está enconsonancia con el hecho de que no es necesa-rio disponer de una base física en el terreno cuan-do tienen instalaciones militares que les permi-ten hacer las mismas operaciones. En el caso deSenegal disponen de unsitedestationnementenla base aérea de Ouakam, la cual utilizan paraapoyo logístico. Esta es la base número 12 de sutipo en el continente. Precisamente, Waldhauservisitó esta instalación: Cooperative Security Lo-cation (CSL), en Dakar. Desde este sitio los avio-nes pueden realizar labores de reavituallamiento.Por ejemplo, durante la epidemia del ébola (2014-2015), EE.UU. había lanzado la operaciónUnitedAssistance, y desde aquí transportaron materiales,equipos y personal para hacer frente a esta crisishumanitaria (U.S. Embassy Dakar, 2018).</P>
<P>Esta ha sido la característica de la presencia mi-litar: el empleo de instalaciones ya creadas, inclu-so pueden llegar a ser civiles y ser usadas comodepósitos de materiales militares. También desdeestas facilidades militares se realizan los desplie-gues hacia países donde sí llevan a cabo operacio-nes “humanitarias” directas. La posición geográfi-ca de Dakar la convierte en una ciudad clave paraefectuar despliegues rápidos hacia regiones don-de sí se desarrollan acciones militares, como sonel caso del norte de Mali, pero también de Bur-kina Faso, donde no ha disminuido el activismoterrorista. De esta manera, se han mantenido ensu retórica discursiva la idea de “reforzar las capa-cidades militares de los países africanos”.</P>
<P>Como se puede apreciar, Senegal ha estado pre-sente en las últimas ediciones del ejercicio estraté-gicoFlintlockbajo el mando del AFRICOM, lo que</P>
<P>119</P>
</Part>
<Part><P>CUADERNOS DE NUESTRA AMÉRICA / Nueva Época. No.1 / RNPS: 2529</P>
<P>indica cómo Washington ha potenciado sus víncu-los militares con los aliados regionales para impul-sar sus agendas políticas específicas hacia las subre-giones en las que estos países influyen. A la par, hanincrementado sus relaciones político-militares conotros países de menor peso en la región como pue-den ser los de la zona del Sahel en la modalidad deasistencia financiera y logística.</P>
<P>Las relacionesEstados Unidos-Sudáfricaenestos últimos cuatro años tuvieron momentos dedistensión en el plano político debido a las posi-ciones de Trump con respecto a Zimbabwe, Vene-zuela e Irán. Pero sin duda alguna, el tema que másimpacto tuvo fue el reconocimiento por parte deWashington de Jerusalén como capital de Israel,lo que provocó fuertes declaraciones por parte delCongreso Nacional Africano (ANC), que llevarona la disminución de la categoría de la Embajadaestadounidense en Sudáfrica. Los diferentes go-biernos del ANC —y el de Cyril Ramaphosa noha sido la excepción— han respaldado, de maneracontundente, la causa palestina.</P>
<P>Las relaciones económicas entre ambos paí-ses son muy fuertes. En la nación austral existenunas 600 compañías estadounidenses que tienena Sudáfrica como una puerta de entrada para elresto del continente. Estados Unidos es el tercersocio comercial del país, el cual se beneficia delSistema General de Preferencias y de la AGOA.También se favorece con los fondos del Plan Pre-sidencial de Emergencia para el Alivio al VIH-Si-da (PEPFAR), bajo el cual se han destinado, desdesu creación por George W. Bush, 6,2 000 millonesde dólares (Saunderson-Meyer, 2020).</P>
<P>En el plano económico, hay que señalar quemás de la mitad del intercambio comercial entreÁfrica y los Estados Unidos, se realiza con Nige-ria y Sudáfrica. Las principales manufacturas quellegan a Estados Unidos en el marco de la AGOAson los vehículos automotores que Sudáfrica ex-porta, por un valor de 1,1 000 millones (2017). Encuanto a la inversión extranjera directa, Sudáfricaocupa el segundo lugar con 7,3 000 millones de</P>
<P>120</P>
<P>dólares, seguido por Mauricio con 10 000 millo-nes (2017). Al mismo tiempo, la IED procedentede África a EE.UU., proviene exclusivamente deSudáfrica (4,1 000 millones). Ahora bien, la gue-rra comercial impuesta por Trump a China, afec-tó el monto del comercio con la región, principal-mente con Sudáfrica.</P>
<P>En 2017, Sudáfrica fue el abastecedor No.17 deacero a EE.UU. (279 millones) y el 9no de aluminio(340 millones). Por lo tanto, el incremento de losaranceles al acero (25%) y al aluminio (10%) tuvoimplicaciones directas para Sudáfrica, a pesar delas excepciones a un número reducido de importa-ciones de acero y aluminio procedente de la princi-pal economía del continente. Es de entender la im-portancia que para Sudáfrica reviste el cambio deadministración en la Casa Blanca. De hecho, CyrilRamaphosa se convirtió en el primer mandatarioafricano en recibir una llamada telefónica de JoeBiden, también por su condición de presidente deturno de la Unión Africana. El líder sudafricano semostró optimista sobre una fuerte asociación entrelos Estados Unidos y África en cuanto a la promo-ción de la paz y la estabilidad en las relaciones in-ternacionales y en avanzar en el multilateralismo.</P>
<P>Con Biden, se tiene la percepción de que Esta-dos Unidos retomaría la senda del multilateralis-mo y tendría una postura menos antagónica conChina (lo cual no parece probable), con la cualSudáfrica —como miembro del BRICS— tiene ex-celentes relaciones. En dicha llamada telefónica,del 17 de noviembre de 2020, ambos líderes inter-cambiaron ideas de cómo fortalecer las relacionesEE.UU.-África y sobreponerse a la pandemia de laCovid-19 (South African Government, 2020).</P>
<H1>Joe Biden: proyección de una “nueva”política africana</H1>
<P>Durante las campañas presidenciales en Esta-dos Unidos las referencias sobre África son muymarginales, para no decir, inexistentes. Los comi-cios de 2020, no fueron la excepción, pero al me-nos hubo pasos en ese sentido y los resultados sí</P>
</Part>
<Part><P>Estados Unidos y su política africana. Trump vs Biden: ¿Ruptura o continuidad?</P>
<P>podrían marcar una diferencia en la política haciala región, debido a que la administración demó-crata pretende replantearse el “liderazgo” de losEstados Unidos en los espacios perdidos, a travésdel multilateralismo, la diplomacia y las presionescontra China y Rusia. Es decir, una combinaciónde la retórica delsofty elhard power, de la cual noescapa África.</P>
<P>La Plataforma de los demócratas para los co-micios de 2020, planteaba una revitalización de laasociación con el continente debido a las enormespotencialidades que este representa para los inte-reses estadounidenses. Reconocían que en Áfricase ubicaban varios de los países con “mayores” ín-dices de crecimiento económico. Señalaban cómola administración Trump había tratado al conti-nente de manera “descuidada y con desprecio”, enun contexto en el cual, tanto los aliados de Esta-dos Unidos como sus “enemigos” estaban invir-tiendo más recursos en la región6y le prestabanmás atención político-diplomática. En este senti-do, el Partido Demócrata abogaba por reparar lasrelaciones con sus socios africanos, renovando sucompromiso en la lucha por la democracia y los</P>
<P>Junto a este documento programático, la duplaBiden-Harris también dio a conocer su “Agen-da para la Diáspora Africana”, donde esbozabancómo esta era una de las comunidades más diver-sas en los Estados Unidos: con personas prove-nientes de diferentes realidades sociales, lingüís-ticas y religiosas.7Uno de los decretos de Trumpen materia migratoria incluía la restricción de vi-sados para musulmanes provenientes de Eritrea,Nigeria, Sudán, Tanzania, Somalia y otras comu-nidades de la diáspora (The Biden-Harris Agen-da for the African Diaspora). Además, prohibíaa nacionales de estos países obtener residenciapermanente e incluso se adoptaron medidas queimpedían a estudiantes africanos cursar estudiospor más de dos años en los Estados Unidos y pusofin al “estado de protección temporal” (TPS, porsus siglas en inglés) para los nacionales de SierraLeona, Guinea y Liberia, afectados por el brote deébola.</P>
<P>Por estas razones, la administración Biden secomprometió a eliminar estas múltiples restric-ciones migratorias, que iban incluso contra elreasentamiento de refugiados en el país. En de-</P>
<P>claraciones realizadas el 5 de febrero sobre susderechos humanos, avanzar en los temas de paz y</P>
<P>seguridad, promover la energía limpia, la agricul-tura sostenible, la protección ambiental y el traba-jo con los jóvenes y sobre todo, las mujeres (De-mocratic Party Platform, 2020: p.86).</P>
<P>En cuanto a los temas bilaterales, afirmaban queapoyarían el fortalecimiento de la frágil transiciónpolítica en Sudán y en Etiopía, mientras profundi-zaban sus relaciones con los actores regionales másimportantes, así como mantendrían su compromi-so con asistir a los países del África Central, el Sahely el Cuerno, para contener el tema del extremismoviolento —entiéndase este como terrorismo— y losniveles de inseguridad generados.</P>
<P>prioridades de política exterior, Biden anuncióuna orden ejecutiva para ampliar el límite de ad-misiones de refugiados en Estados Unidos, de los15 000 actuales a 125 000, en el primer año fiscalde su mandato (BBC, 2021).</P>
<P>Una de las principales prioridades de políticaexterior de la administración Biden, según la Pla-taforma de su Partido, sería restaurar y revigori-zar las relaciones político-diplomáticas con losgobiernos africanos y las instituciones regionales,en especial con la Unión Africana. Estos intercam-bios se habían deteriorado durante la administra-ción Trump. En un encuentro online realizado</P>
<P>6En los últimos veinte años y como resultado de las inversiones de China en África, las empresas chinas han cons-truido más de 6 000 km de vías férreas, 6 000 km de carreteras, alrededor de 20 puertos, unas 80 plantas eléctricas,parques industriales, zonas económicas especiales y más de 120 000 becas para estudiantes africanos.</P>
<P>7Desde la década de 1970, la comunidad africana se ha duplicado en cada decenio y esa primera generación de descen-dientes de inmigrantes africanos radicados en los Estados Unidos alcanza ya la cifra de dos millones.</P>
<P>121</P>
</Part>
<Part><P>CUADERNOS DE NUESTRA AMÉRICA / Nueva Época. No.1 / RNPS: 2529</P>
<P>por prominentes figuras del partido demócrata,cuyo objetivo era la recaudación de fondos parala campaña de Biden, se confirmó esta estrategiade revitalizar las relaciones entre Estados Unidosy África. Bajo el título deU.S.-Africa Policy Priori-ties, políticos como Susan Rice, Karen Bass, ChrisCoons y Brian McKeon analizaron por videocon-ferencia, en el mes de agosto,8cuáles podrían serlas perspectivas de la política africana de Biden,si este ganase las elecciones de noviembre 2020 ycómo se pudieran restablecer esos vínculos.</P>
<P>El encuentro estuvo presidido por Brian McKeon,quien fuera Asesor de Biden durante la admi-nistración Obama y quien además tuvo cargosdentro del Pentágono y el Consejo de SeguridadNacional. Dichos panelistas se concentraron enadelantar cuánta atención recibiría el continen-te de ganar la dupla demócrata. De acuerdo conSusan Rice:9“esta administración —refiriéndose aTrump— ha provocado mucho daño en tan pocotiempo”. Por lo tanto, había que relacionarse conÁfrica de “una manera respetuosa”, en asuntosrelativos a la inmigración y la educación. Mien-tras que en temas de inversiones e infraestructuraseñaló: “tenemos que estar en África porque en-tendemos que eso es importante para nosotros”(Kramer, 2020).</P>
<P>Por su parte, la congresista por California, Ka-ren Bass, presidenta del Caucus Negro del Con-greso (2019-2021)10(CBC, Congressional BlackCaucus) caracterizó la entonces política africanade Trump como “incoherente”. El senador porDelaware, Chris Coons, miembro del Comité deRelaciones Exteriores y ex presidente del Subco-mité para África, hizo referencia a la necesidadde retomar esa Cumbre de alto nivel con África,</P>
<P>y que Biden, viajaría de manera regular al conti-nente, así como se nombrarían a embajadores conexperiencia en el trabajo con África. Asimismo,planteó que la nueva administración necesitaríademostrar su respeto por África y por su diásporaradicada en los Estados Unidos (Kramer, 2020).Para ello se proyecta el aseguramiento de una“imagen” positiva de EE.UU. a través de la incor-poración de funcionarios de origen afrodescen-diente en puestos importantes dentro del servicioexterior y del gobierno.</P>
<P>Todos los panelistas ratificaron la importancia dereforzar y expandir las iniciativas centradas en losjóvenes del continente, para lo cual se retomaría yampliaría el programa establecido por Obama en2010 conocido por sus siglas en inglés: YALI (Inicia-tiva de Jóvenes Líderes Africanos). A través de estainiciativa, Estados Unidos se “comprometía con losjóvenes africanos, y en ofrecerles una ventana haciael modelo estadounidense de democracia” (Kramer,2020). Este ha sido un instrumento de subversión, através del trabajo de influencia política con los jóve-nes en África Subsahariana, sobre todo en los paísesde la subregión del África Austral.</P>
<P>Tal y como se caracterizó la administraciónTrump con suspros and cons, y en dependenciadel enfoque con el que se analice, otros académi-cos eran más cautelosos en cuanto a afirmar lapercepción generalizada de que Trump ignoró aÁfrica y que los demócratas tienden a favorecerun mayor acercamiento con el continente. Paraellos estas afirmaciones son parcialmente verda-deras. Al respecto citan, por ejemplo, cómo en sumandato, el Congreso —de mayoría republica-na— se opuso a los intentos por disminuir la asis-tencia extranjera y a reducir la presencia militar</P>
<P>8Fueron varios los encuentros virtuales realizados para la recaudación de fondos para la campaña de Biden. En par-ticular este, de principios del mes de agosto, se piensa fue el primer evento realizado en una campaña presidencialcuyo centro de atención fuese la política hacia África.</P>
<P>9Fue Asesora de Seguridad Nacional del gobierno de Barack Obama y Embajadora de EE. UU. en la ONU, y una delas figuras clave en la organización, en 2014, de la Cumbre Estados Unidos-África que reunió a 50 figuras africanasentre presidentes y funcionarios de alto rango, por tres días en Washington.</P>
<P>10La Congresista Joyce Beatty, por Ohio es su actual presidenta.</P>
<H1>122</H1>
</Part>
<Part><P>Estados Unidos y su política africana. Trump vs Biden: ¿Ruptura o continuidad?</P>
<P>en el Cuerno Africano y en el Sahel (Khadiagala,2020 a). Aspecto que no ocurrió.</P>
<P>De igual manera, señalan que Trump contó conla experiencia de reconocidos africanistas comoel Subsecretario de Estados para Asuntos Africa-nos, Tibor Nagy o de Mark Green en la USAID(Khadiagala, 2020 a). Sin embargo, estos peque-ños matices, no solapan el hecho de que sí hubouna disminución de los montos de la asistencia deEstados Unidos, en casi un 25%, y una reducciónde la importancia de África en la última adminis-tración republicana, al tiempo que se discute si losdemócratas podrían modificar sustancialmenteesta visión trumpista.</P>
<P>Al respecto, Gyude Moore, ex político liberia-no y experto en temas africanos del tanque pen-sante Centre for Global Development, basado enWashington, declaraba que él esperaba la restau-ración de la ayuda al desarrollo y el regreso a lasbuenas relaciones que existieron durante la épo-ca de Obama. También hacía referencia a cómocada presupuesto que la administración Trumppresentó al Congreso, significó una reducción delos fondos destinados a varios de los programasdirigidos por la ONU en África. El experto se-ñaló además, que esperaba que Biden reparara eldaño causado en las relaciones con el continente(Wasike, 2020).</P>
<P>En el plano multilateral, la reducción de la con-tribución de Estados Unidos a las Agencias delsistema de Naciones Unidas, incluido el retiro desus fondos a la Organización Mundial de la Salud(OMS), en medio de la pandemia de la Covid-19,tuvo graves consecuencias para los Estados afri-canos. La experiencia de Barack Obama en el ma-nejo de la epidemia de Ébola, en el África Occi-dental, en 2014, contrastó de manera directa conel tratamiento que el gobierno de Trump ofreciófrente al coronavirus.</P>
<P>Esta diferencia de enfoque en el abordaje de lacrisis sanitaria, y la estrategia de Biden —centradaen una perspectiva científica— para combatir laCovid-19 en Estados Unidos, así como su regreso</P>
<P>a la OMS, significaría una oportunidad para lospaíses africanos, en cuanto al acceso que pudie-ran tener a más recursos provenientes de la OMS(Stremlau, 2020). Desde abril de 2020, la OMSestableció el programa de COVAX para “garanti-zar” un acceso universal a las vacunas contra laCovid-19 (Khadiagala, 2020 b). Hasta la fecha noha sido posible y salvo Sudáfrica, el resto de lasnaciones del continente están en desventaja paraacceder a las vacunas disponibles. Sin contar conel hecho de que la Organización Mundial del Co-mercio (OMC) se opuso (en febrero) a liberar losderechos de propiedad intelectual sobre las vacu-nas, presentando por India y Sudáfrica.</P>
<P>En la esfera multilateral también han declara-do apoyar la implementación de la Agenda 2063de la UA así como su iniciativa del Área de LibreComercio Continental, —en vigor desde el 1ro deenero de 2021— que tiene un carácter neoliberaly es a fin a los intereses económicos de los acto-res extracontinentales y por supuesto, EE.UU. nodesea seguir cediendo espacios en este sentido.De igual manera, se comprometían con asistir alcontinente en la recuperación de la pandemia dela Covid-19 y ayudarían a “elevar” la voz de Áfri-ca en los foros multilaterales (Democratic PartyPlatform, 2020: p.86).</P>
<P>De hecho, el nombramiento de Linda Tho-mas-Greenfield, como Embajadora de EstadosUnidos en la ONU, puede apuntar en este sentido.Thomas-Greenfield fue, durante la mayor parte delsegundo mandato de Obama, la Subsecretaria deEstado para Asuntos Africanos (2013-2017), porlo que es una diplomática afronorteamericana deexperiencia en la política africana. De acuerdo conRichard Gowan, Director deCrisis Groupen laONU, su nombramiento puede rectificar el sentidodel compromiso de Estados Unidos con África des-de que Nikki Haley asumiera ese puesto, en 2017(Thomas, 2021). También en el plano internacio-nal estaba pendiente el nombramiento del DirectorGeneral de la OMC. En octubre de 2020, el gobier-no de Trump había bloqueado la candidatura de</P>
<P>123</P>
</Part>
<Part><P>CUADERNOS DE NUESTRA AMÉRICA / Nueva Época. No.1 / RNPS: 2529</P>
<P>la ex Ministra de Finanzas de Nigeria (2011-2015),Dra. Ngozi Okonjo-Iweala en favor de la Ministrade Comercio surcoreana, Yoo Myung-Hee (quiende hecho renunció a su postulación). La adminis-tración Biden ya había declarado, mediante su em-bajador ante la OMC, su apoyo a la candidata ni-geriana, la cual se convertiría en la primera mujery en la primera africana en dirigir ese organismointernacional, que en gran medida dicta las políti-cas económicas en África.</P>
<P>Hasta el momento, la administración Biden noha planteado un incremento de los gastos federa-les dirigidos a la ayuda para el desarrollo en Áfri-ca, ni se ha pronunciado en cuanto a profundizarel accionar militar de Estados Unidos en los asun-tos de seguridad en el continente (Mishra, 2020).Con respecto al primer tema, quedaría pendientever cómo se desarrolla la USAID bajo el liderazgode Samantha Power y la Estrategia a seguir porparte del AFRICOM, dirigido, desde el 26 de juliode 2019, por el General Stephen Townsend.</P>
<P>En los temas de seguridad se espera se mantenganlas campañas antiterroristas en el Cuerno de África yel Sahel, así como los acuerdos de defensa bilateralesfirmados en los últimos años con países africanos.Habría que esperar a la Estrategia de Seguridad Na-cional de la nueva administración, así como la Estra-tegia de Defensa Nacional y la Revisión Cuadrienalde Defensa del Pentágono, porque quedó aplazadosi finalmente se encaminan a una reducción del pre-supuesto del AFRICOM y por ende de su presenciamilitar o no, debido a las complejidades del conti-nente africano en temas de seguridad. También estáel tema de las contribuciones a las Misiones de Man-tenimiento de la Paz de la ONU en la RDC, la RCA,Mali y Somalia (Khadiagala, 2020 b). Otro puestoimportante en las relaciones con el continente es elde Subsecretario de Estado para Asuntos Africanos.A diferencia del mandato de Trump, quien dilatóestá nominación, el mismo 20 de enero asumió elpuesto el Embajador Robert F. Godec. Una figura</P>
<P>con una larga trayectoria dentro de la Subsecretariapara Asuntos Africanos, fue Embajador en Túnez(2006-2009), previo al estallido de la “primavera ára-be”; encargado de Negocios en la Embajada de Ken-ya, en agosto de 2012 y luego nombrado Embajadoren Kenya (enero 2013-febrero 2019). Fue SegundoJefe de Misión y Ministro Consejero para AsuntosEconómicos en la Embajada en Sudáfrica (US StateDepartment, 2021). Una de las expectativas de loslíderes africanos está en retomar la Cumbre de altonivel, Estados Unidos-África de 2014 y que se reto-men las visitas de dignatarios africanos a Washing-ton y las usuales giras del presidente estadounidensea países priorizados por ellos en África, ruptura quetambién introdujo Trump. Aunque el escenario tra-zado por la pandemia de la Covid-19 puede influiren que esto no ocurra de la manera deseada.</P>
<P>Otro de los temas más acuciantes para los EstadosUnidos es el económico-comercial, debido a variosfactores: primero, la ofensiva de China en la regióny de otros actores como India y Japón, que estánmonopolizando las cifras de inversión extranjeradirecta, ayuda oficial al desarrollo y desplazando acompetidores tradicionales como los europeos; se-gundo, la implementación del AfCFTA y tercero,la conclusión de la AGOA en 2025. Por lo tanto,será en el transcurso de este mandato donde se vana comenzar las negociaciones para la renovación omodificación de la AGOA, que permite, a un muyreducido número de países, exportar libre de im-puestos y de cuotas, a Estados Unidos.</P>
<P>La tendencia parece apuntar a que se deben pro-ducir presiones por parte de Estados Unidos parafirmar acuerdos bilaterales de libre comercio quesustituya el carácter no recíproco de la AGOA, unasituación parecida a las negociaciones pendientescon los europeos y el post-Cotonou. A principio dejulio de 2020, Kenia inició las negociaciones para unAcuerdo de Libre Comercio bilateral con EE.UU.,11en detrimento de la subregión del África Oriental(Khadiagala, 2020 b) que también quedó pendiente.</P>
<P>11El comercio bilateral EE.UU.-Kenia representó en 2019, 1,1 000 millones de dólares.</P>
</Part>
<Part><P>Estados Unidos y su política africana. Trump vs Biden: ¿Ruptura o continuidad?</P>
<P>Esto indica que determinados países africanospudieran buscar ventajas unilaterales en dichosconvenios, de concretarse alguno más; aspectoque puede torpedear o no, las iniciativas de in-tegración subregional y continental. Ahora, se-gún Edward Alden, experto en temas económicosdelCouncil on Foreign Relations, Estados Unidosdebe seguir las negociaciones con Kenia y, por elcontrario, “no espera ver nuevas iniciativas co-merciales con África por el momento”. Tambiénseñaló que la “agenda comercial de Biden se va amover bastante despacio”, en lo que a África res-pecta (Thomas, 2021).</P>
<P>De momento, lo más previsible es que la admi-nistración Biden busque consolidar las políticasprevias como: PEPFAR, del mandato de Georges</P>
<P>valorar si ese cambio de estilo introdujo políticassustantivas.</P>
<P>La forma en la que se ha desarrollado alter-nativamente la política de Estados Unidos haciaÁfrica Subsahariana entre las administracionesdemócratas y republicanas desde Clinton hastaTrump, indica que a pesar de los matices y pro-gramas implementados por unos u otros ha ha-bido un consenso bipartidista que trasciende losciclos electorales estadounidenses, en lo que serefiere a las prioridades estratégicas para EstadosUnidos en África. En este sentido los temas deseguridad y los económicos seguirán marcandola agenda gubernamental, independientementedel inquilino de la Casa Blanca. Aunque siem-pre, un cambio de administración puede incor-</P>
<P>Bush;Power Africay YALI, de la época Obama; y</P>
<P>porar o no elementos nuevos en la forma y en la</P>
<P>Prosper Africa, de Trump. Para la continuidad deestos programas e iniciativas se debe incrementarel presupuesto de la USAID —afectado por los re-cortes de Trump—, bajo la dirección de SamanthaPower y avanzar en la revitalización de la AGOAprevio a que termine su primer mandato. En losprimeros cien días del gobierno de Biden no seprodujo ninguna definición concreta sobre polí-tica africana.</P>
<H1>Conclusiones</H1>
<P>Uno de los retos más importantes de la nuevaadministración, juramentada el 20 de enero de2021, es primero mitigar los efectos socioeconó-micos desastrosos generados por la mala gestiónde la pandemia de la Covid-19 dentro de la so-ciedad estadounidense, restaurar su sistema dealianzas internacionales y retomar la senda delmultilateralismo. En fin, revocar e invertir las po-líticas de cuatro años de la administración Trumpe introducir un cambio de estilo y de tono, enlas relaciones internacionales y en particular enlo que al tratamiento de África se refiere. Razónpor la cual la derrota de Trump fue recibida conmucho optimismo en África. Aunque habría queesperar al final del mandato de Biden para poder</P>
<P>aplicación de esas directrices, se mantiene la re-tórica sobre los temas de seguridad, gobernabi-lidad y democracia, que Estados Unidos ha pro-movido en África.</P>
<P>Teniendo en cuenta esta idea de la continuidadde la política —al margen de la matriz discursivaque se use— una administración demócrata po-dría reavivar las referencias sobre África en susdiscursos de política exterior. Por lo tanto, es deesperar que en la futura Estrategia de SeguridadNacional de la administración Biden, se retomenvarios principios esbozados durante la época deBarack Obama, en lo relacionado con África.</P>
<P>Ahora con el nuevo enfoque de política exterior,se plantea retomar el rol de los Estados Unidos enÁfrica; restaurar los niveles de “cooperación”; re-vitalizar las relaciones políticas con los gobiernose instituciones africanas, rescatando el discursode derechos humanos, gobernabilidad y accoun-tability (rendición de cuentas y fiscalización); ex-portar su modelo de democracia, demostrandosu validez; continuar con el trabajo de influenciasobre los líderes juveniles, los emprendedores,así como empoderar a las mujeres, tema este quepuede ser impulsado mediáticamente por la Vice-presidenta Kamala Harris.</P>
<P>125</P>
</Part>
<Part><P>Con Trump solo cambió la manera de referirsea los africanos. Por lo tanto, este patrón en las re-laciones con África, indican la necesidad de tenerun enfoque más realista, a pesar de las expectati-vas de algunos líderes y académicos africanos deque puede haber un cambio real en beneficio de laregión. También está la incertidumbre de si Bidense presenta para la reelección y gane él u otro can-didato del Partido Demócrata, las presidenciales</P>
<P>del 2024. De lo contrario, todas estas políticas de-berían implementarse en menos de cuatro años.Por lo que existe una gran expectativa dentro delcontinente, aunque, siendo objetivo a los hechoshistóricos —y la euforia de los primeros años deObama lo demostró— los africanos no deben es-perar una ruptura o transformación estructuralde esa política sino más bien una continuidad,pero con otro método y estilo.</P>
<H2>Referencias bibliográficas</H2>
<P>All Africa (2018): “Sénégal: AFRICOM précise sa stratégie ‘gagnant-gagnant’ au Sénégal” (31 Juillet), https://fr.allafri-ca.com/stories/201808010220.html.</P>
<P>Baró, Silvio (2011a):África y el nuevo escalón en la militarización de las relaciones internacionales,Centro de Estudiossobre África y Medio Oriente, CEAMO, La Habana, Cuba (25 de enero).</P>
<P>Baró, Silvio (2011b):Breves apuntes acerca de la noción de seguridad, Centro de Estudios sobre África y Medio Oriente,CEAMO, La Habana, Cuba (Abril).</P>
<P>Barro, Argemino (2018): “EE.UU. corre el riesgo de quemar a sus fuerzas especiales”. Nueva York (27 de febrero),https://www.elconfidencial.com/mundo/2018-02-27/eeuu-sahel-emboscada-fuerzas-especiales-isis_1528230/.</P>
<P>BBC (2021): “Biden: las 3 prioridades del mandatario en política exterior para que Estados Unidos recupere el lideraz-go internacional” (5 febrero),https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-55927548.</P>
<P>Bureau of African Affairs (2018): “U.S. relations with Senegal. Bilateral Relations Fact Sheet”.(October 31), https://www.state.gov/u-s-relations-with-senegal/.</P>
<P>Cicardi, Francesca (2010): “EE.UU. entrena a ejércitos africanos para luchar contra el terrorismo” (24 de abril), http://www.intereconomia.com/noticias-gaceta/internacional/ee-uu-entrena-ejercitos-africanos-luchar-contra-terrorismo.</P>
<P>Congressional Research Service (2020): The Trump administration´s Prosper Africa Iniciative (17 de noviembre)pp. 3,https://fas.org/sgp/crs/row/IF11384.pdf.</P>
<P>Democratic Party Platform (2020):https://cdn.factcheck.org/UploadedFiles/2020-Democratic-Party-Platform.pdf.</P>
<P>EFE (2018 a): “Trump llama ‘agujeros de mierda’ a El Salvador y Haití, según el Washington Post” (11 de enero),https://www.efe.com/efe/america/politica/trump-llama-agujeros-de-mierda-a-el-salvador-y-haiti-segun-washington-post/20000035-3489831.</P>
<P>EFE (2018 b): “Trump evita hablar de su insulto a África en reunión con el líder de Nigeria” (30 abril), https://www.elperiodico.com/es/internacional/20180430/trump-evita-hablar-insulto-africa-6793949.</P>
<P>Estado Mayor de la Defensa (2018): España,https://emad.defensa.gob.es/operaciones/noticias/2018/04/listado/flint-lock-moe.html.</P>
<P>Fidpress (2013): “EE UU pretende trasladar la sede de AFRICOM a Marruecos y Argelia rechaza la propuesta”, http://www.fidpress.com/contenu-1946.html(6 de febrero).</P>
<P>Grier, Peter (2017): “What the US is really doing in Niger” (24 de octubre),https://www.csmonitor.com/USA/Poli-tics/2017/What-the-US-is-really-doing-in-Niger.</P>
<P>HispanTv: “África a Trump: a países de m*** van sus amigos para enriquecerse”,https://www.hispantv.com/noticias/africa/365613/union-africana-insultos-trump-agujeros-mierda.</P>
<P>Khadiagala, Gilbert M. (2020 a): “Contextualising the impact of the 2020 US elections on Africa” (14 de septiembre),https://www.africaportal.org/features/contextualising-impact-2020-us-elections-africa/.</P>
<P>Khadiagala, Gilbert M.  (2020 b): “Africa&apos;s wish list for the Biden administration: Expectations vs reality” (30 de no-viembre),https://www.africaportal.org/features/africas-wishlist-biden-administration-expectations-vs-reality/.</P>
</Part>
<Part><P>Estados Unidos y su política africana. Trump vs Biden: ¿Ruptura o continuidad?</P>
<P>Kramer, Reed (2020): “What Would a President Biden Do About Africa?”AllAfrica(7 de agosto),https://allafrica.com/stories/202008071001.html.</P>
<P>López Blanch, Hedelberto (2011): “AFRICOM, la nueva versión neocolonial”,Rebelión(19 de julio), https://rebelion.org/africom-la-nueva-version-neocolonial.</P>
<P>Mayemba, Abubaker (2017): “Estados Unidos despliega nuevas fuerzas en Somalia”.Allafrica(20 de abril), http://www.africafundacion.org/spip.php?article27267.</P>
<P>Moore, W. Gyude (2021): “Biden already has Africa’s early goodwill, here’s how to deliver on its promise. Quartz AfricaWeekly Brief” (January 22), https://qz.com/africa/1961323/how-joe-biden-can-revamp-us-africa-policy-with-an-eye-on-china.</P>
<P>National Security Strategy of the United States of America (2017): The White House (December), https://www.hsdl.org/?view&amp;did=806478.</P>
<P>News 24 (2018): “US confirms drones in Niger have striking capabilities” (30 de julio),https://www.news24.com/Afri-ca/News/us-confirms-drones-in-niger-have-striking-capabilities-20180729.</P>
<P>Nieves, Gema (2010): “‘African Partnership Station 2010’, mayor seguridad marítima en el continente africano” (11 deabril),http://www.revistatenea.es/revistaatenea/revista/articulos/GestionNoticias19SP.asp.</P>
<P>Office of the United States Trade Representative (2018):https://ustr.gov/countries-regions/africa/west-africa/senegal.</P>
<P>Oneko, Sella (2017): “Trump envoy Nikki Haley on first Africa trip” (24 de octubre), https://www.dw.com/en/trump-envoy-nikki-haley-on-first-africa-trip/a-41080167.</P>
<P>Ousseini, Issa (2017): “La implicación de EE.UU. en Níger no logra contener el avance del yihadismo” (4 de noviembre)https://www.lavanguardia.com/2017la-implicacion-de-eeuu-en-niger-no-logra-contener-avance-yihadismo.html.</P>
<P>Petesch, Carley (2018): “US military tightens troop security in Africa after ambush in Niger”, Associated Press, Dakar,Senegal (31 de julio),https://www.csmonitor.com/World/Africa/2018/0731/US-military-tightens-troop-securi-ty-in-Africa-after-ambush-in-Niger.</P>
<P>Posture Statement to Congress (2019):https://www.africom.mil/about-the-command/2019-posture-statement-to-con-gress.</P>
<P>Sánchez, Julio César y Juan B. Pujol (2005): “Relación de Estados Unidos con África en la última década del sigloXXyprincipios del sigloXXI. Perspectivas en el segundo mandato de la administración Bush”,Cuadernos de Estudio,no1, Centro de Estudios de Información de la Defensa.</P>
<P>Saunderson-Meyer, William (2020): “How South Africa is viewing Trump vs. Biden” (2 de noviembre), https://edition.cnn.com/2020/11/01/opinions/south-africa-views-trump-biden-saunderson-meyer/index.html.</P>
<P>Schneidman, Witney y Landry Signé (2018): “The Trump administration’s Africa strategy: Primacy or partnership?”Brookings (December 20),https://www.brookings.edu/blog/africa-in-focus/2018/12/20/the-trump-administra-tions-africa-strategy-primacy-or-partnership/.</P>
<P>South African Government (2020): “President Cyril Ramaphosa speaks to US President-Elect Joe Biden” (17 de no-viembre),https://www.gov.za/speeches/president-cyril-ramaphosa-speaks-us-president-elect-joe-biden-17-nov-2020-0000#.</P>
<P>The Biden-Harris Agenda for the African Diaspora:https://joebiden.com/african-diaspora.</P>
<P>Thomas, David ( 2021): “Biden bids to reverse US-Africa decline” (January 18),https://african.business/2021/01/tra-de-investment/biden-bids-to-reverse-us-africa-decline/.</P>
<P>U.S. Embassy Dakar (2018): “Le Chef du Commandement américain pour l’Afrique (AFRICOM) visite le Sénégal”(1 août),https://sn.usembassy.gov/fr/le-chef-du-commandement-americain-pour-lafrique-africom-visite-le-sene-gal/.</P>
<P>US Department of Commerce (2018): “US Secretary of Commerce Wilbur Ross announces 1 billion in deals duringAfrica misión” (6 julio),https://agoa.info/news/article/15465-us-secretary-of-commerce-wilbur-ross-announces-1-billion-in-deals-during-africa-mission.html.</P>
<P>USAID (2018):Senegal: Food Assistance Fact Sheet-September 11, 2018. Report from US Agency for International De-velopment, (11 de septiembre),https://reliefweb.int/sites/reliefweb.int/files/resources/_Fact_Sheet_Senegal_0.pdf.</P>
<P>Voz de América (2017). “Trump expresa preocupación por conflictos en África” (20 septiembre), https://www.vozdea-merica.com/archivo/eeuu-onu-asamblea-general-donald-trump-lideres-africa-conflictos-negocios.</P>
<H1>127</H1>
</Part>
<Part><P>Wasike, Andrew (2020): “African wish list for US President-elect Joe Biden” (12 de noviembre),https://www.aa.com.tr/en/africa/african-wish-list-for-us-president-elect-joe-biden/2041079.</P>
<H2>Otras fuentes consultadas</H2>
<P>AFRICOM: ABOUT THE COMMAND,http://www.africom.mil/about-the-command.</P>
<P>AFRICOM: Leadership,http://www.africom.mil/about-the-command/leadership.</P>
<P>Center for Strategic and International Studies (2020):Africa Reacts to the U.S. Presidential Election(November 6), ht-tps://www.csis.org/analysis/africa-reacts-us-presidential-election.</P>
<P>Jody Ray Bennett (2013): “Niger: New Drone Base Highlights a Shift in US-West African Relations” (30 de mayo),http://www.isn.ethz.ch/Digital-Library/Articles/Detail/?id=164368.</P>
<P>Mishra, Abhishek (2020): “Aspirations of the Diaspora–Biden on Africa” (10 de noviembre), https://www.orfonline.org/expert-speak/aspirations-of-the-diaspora-biden-on-africa/.</P>
<P>NATIONAL STRATEGY FOR COUNTERTERRORISM (2011): Estados Unidos (junio), p. 3, http://www.whitehouse.gov/sites/default/files/counterterrorism_strategy.pdf.</P>
<P>Nichols, Michelle (2017): “Africa eyes senior Trump envoy visit for U.S. policy hints” Reuters (23 octubre), https://www.reuters.com/article/us-usa-africa-haley/africa-eyes-senior-trump-envoy-visit-for-u-s-policy-hints-idUSKB-N1CS0DJ.</P>
<P>Stremlau, John J. (2020): “Africa’s wish list of what might change under a Biden presidency” (10 de marzo), https://theconversation.com/africas-wish-list-of-what-might-change-under-a-biden-presidency-133253.</P>
<P>US State Department (2021): (January),https://www.state.gov/biographies/robert-f-godec/.</P>
<P>United States Department of State Publication (2015): Bureau of Counterterrorism Country Reports on Terrorism2014 (june).</P>
</Part>
</TaggedPDF-doc>
