<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><TaggedPDF-doc><x:xmpmeta xmlns:x="adobe:ns:meta/" x:xmptk="Adobe XMP Core 5.6-c015 81.157285, 2014/12/12-00:43:15        "><rdf:RDF xmlns:rdf="http://www.w3.org/1999/02/22-rdf-syntax-ns#"><rdf:Description rdf:about="" xmlns:xmp="http://ns.adobe.com/xap/1.0/" xmlns:xmpMM="http://ns.adobe.com/xap/1.0/mm/" xmlns:stEvt="http://ns.adobe.com/xap/1.0/sType/ResourceEvent#" xmlns:stRef="http://ns.adobe.com/xap/1.0/sType/ResourceRef#" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:pdf="http://ns.adobe.com/pdf/1.3/"><xmp:CreateDate>2022-01-09T11:53:02-05:00</xmp:CreateDate>
<xmp:MetadataDate>2022-01-09T12:28:47-05:00</xmp:MetadataDate>
<xmp:ModifyDate>2022-01-09T12:28:47-05:00</xmp:ModifyDate>
<xmp:CreatorTool>Adobe InDesign CC 14.0 (Windows)</xmp:CreatorTool>
<xmpMM:InstanceID>uuid:5d4f5cf8-ca1a-4e3f-9f0f-2d0d5857a846</xmpMM:InstanceID>
<xmpMM:OriginalDocumentID>xmp.did:01811249-2615-f746-9048-a75d265f9b11</xmpMM:OriginalDocumentID>
<xmpMM:DocumentID>xmp.id:5daa43ab-6656-d94e-86db-436c013150c6</xmpMM:DocumentID>
<xmpMM:RenditionClass>proof:pdf</xmpMM:RenditionClass>
<xmpMM:History><rdf:Seq><rdf:li rdf:parseType="Resource"><stEvt:action>converted</stEvt:action>
<stEvt:parameters>from application/x-indesign to application/pdf</stEvt:parameters>
<stEvt:softwareAgent>Adobe InDesign CC 14.0 (Windows)</stEvt:softwareAgent>
<stEvt:changed>/</stEvt:changed>
<stEvt:when>2022-01-09T11:53:02-05:00</stEvt:when>
</rdf:li>
</rdf:Seq>
</xmpMM:History>
<xmpMM:DerivedFrom rdf:parseType="Resource"><stRef:instanceID>xmp.iid:cacde12f-7c4b-3548-9cd8-098f2d7501c0</stRef:instanceID>
<stRef:documentID>xmp.did:01811249-2615-f746-9048-a75d265f9b11</stRef:documentID>
<stRef:originalDocumentID>xmp.did:01811249-2615-f746-9048-a75d265f9b11</stRef:originalDocumentID>
<stRef:renditionClass>default</stRef:renditionClass>
</xmpMM:DerivedFrom>
<dc:format>application/pdf</dc:format>
<pdf:Producer>Adobe PDF Library 15.0</pdf:Producer>
<pdf:Trapped>False</pdf:Trapped>
</rdf:Description>
</rdf:RDF>
</x:xmpmeta>
<Part><P>Nueva ÉpocaNúmero 02</P>
<H1>América Latina y el Caribe</H1>
<P>Autores:MSc. Claudia Marín (coord.), Lic. Lourdes M.Regueiro, MSc. Pável Alemán, MSc. Santiago Espinosa,</P>
<P>MSc. Elio Perera, Lic. Mayra Bárzaga, MSc. Orietta Hernández,MSc. Juan A. Cordero.</P>
<H2>Evolución económica regional e impac-to de los precios de las materias primas</H2>
<P>No se recuperan los niveles de actividad econó-mica pre-COVID. La región retrocede en la dis-tribución del ingreso y en la inserción en los pro-cesos económicos globales. Se amplía la brechatecnológica respecto a otras regiones, y a lo inter-no se ensanchan tanto las brechas sociales comoal interior de los sectores económicos.</P>
<P>Se mantiene un nivel relativamente alto de losprecios de las materias primas, lo que amortiguaparcialmente los efectos de la crisis, beneficiandoa los productores de metales y minerales críticoscomo el litio, el cobre y el estaño. El incrementode la demanda y los precios de alimentos favorecea Brasil y Argentina, pero tensiona a los importa-dores netos.</P>
<P>La evolución de los precios de las materias pri-mas tiene efectos asimétricos: mientras una par-te de Sudamérica se beneficia de precios altos deminerales, metales y alimentos, Centroamérica yCaribe se ven afectadas por la reducción de las re-mesas, la caída del turismo y el encarecimiento desus importaciones.</P>
<P>La cotización del crudo experimenta un as-censo paulatino y moderado, en una franja os-cilante y un entorno de incertidumbre marcadopor un dinamismo económico inferior a la etapapre-pandemia. El gas natural sustituye niveles deconsumo de petróleo y sus derivados en la indus-tria y como combustible en el transporte maríti-mo, lo que estimula la recuperación del sector enArgentina, Bolivia, Brasil y Perú.</P>
<P>No se prevén grandes inversiones en la prospec-ción y explotación de nuevos campos petroleros.</P>
<P>190</P>
<P>La explotación de yacimientos no convencionalesde hidrocarburos en Argentina, Colombia, y cos-ta afuera en Brasil, se ven limitadas por el impactoambiental y su baja rentabilidad. El crecimientodel sector petrolero es modesto en combustiblesautomotores y condicionado por la actividad dela industria petroquímica y la recuperación deltransporte aéreo.</P>
<H2>Impacto del COVID-19 en América Lati-na y el Caribe y desafíos de la recuperación</H2>
<P>La recuperación de la región está condiciona-da por: la duración de la pandemia; la evolucióneconómica internacional, en especial de los prin-cipales socios extrarregionales y su oferta de fi-nanciamiento para proyectos en el contexto de lacompetencia estratégica global; la capacidad de losgobiernos de sostener el estímulo fiscal por un pe-ríodo prolongado; y la recuperación del turismo.</P>
<P>El incremento de enfermedades crónicas aso-ciadas al COVID-19 desafía a los sistemas de sa-lud y plantea la necesidad de cambios estructura-les. La inmunización contra el virus y la atencióna sus secuelas no es universal por lo que sectorespoblacionales mantienen la exposición al conta-gio y a los efectos de la enfermedad. Se acentúanlas brechas sociales asociadas a las inequidades enel acceso a los servicios sanitarios y de educación,al mercado laboral y a las tecnologías digitales.Las mujeres son el grupo social más afectado porser el núcleo de formas de trabajo no retribuidascomo la economía del cuidado.</P>
<P>La percepción sobre la gestión gubernamentalpara enfrentar la pandemia deviene factor decisi-vo del comportamiento electoral, de manera que</P>
</Part>
<Part><P>Escenarios de Política Internacional / América Latina y el Caribe</P>
<P>puede provocar renuncias forzadas, procesos deenjuiciamiento político a funcionarios públicosy/o voto castigo, aunque en casos donde el ma-nejo de la pandemia sea adecuado puede ofrecerlegitimidad y réditos electorales a las fuerzas degobierno.</P>
<P>Los gobiernos locales adquieren relevanciacomo decisores políticos, en algunos casos dis-tanciándose o contraviniendo las políticas de losgobiernos nacionales. Su participación en la polí-tica exterior se consolida como vía para enfrentarproblemas para los que la instancia nacional noofrece soluciones.</P>
<P>La incorporación a la Ruta Sanitaria de la Sedapodría otorgar preferencias en el acceso a insu-mos, pero también estimularía la intervención deEstados Unidos.</P>
<H1>Balance de la correlación de fuerzas po-líticas en la región</H1>
<P>La enorme presión fiscal sobre la clase media ylas mayorías empobrecidas, y el intento de aproba-ción de paquetes legislativos para reducir las obli-gaciones estatales, supuso un ciclo de protestas envarios países de la región. La respuesta violenta ala protesta social condujo al cuestionamiento delas elites políticas conservadoras por el quebran-tamiento tanto de derechos sociales y económicoscomo políticos, lo que propicia cambios que dancuenta de una nueva correlación de fuerzas dondeuna izquierda heterogénea recupera y gana nuevosespacios; incluso aunque no alcance expresión ins-titucional, impacta las políticas institucionales.</P>
<P>Emergen nuevos actores que canalizan las insa-tisfacciones acumuladas con gobiernos y partidostradicionales de todo el espectro político. Aunquemayoritariamente no son antisistémicos, la natu-raleza de muchos de sus reclamos los acerca a laizquierda.</P>
<P>El gobierno peruano encuentra límites en la fal-ta de mayoría legislativa, la camisa de fuerza dela legislación vigente y una gobernabilidad frágil.En Chile, el gobierno transforma parte de la</P>
<P>institucionalidad, devolviéndole al Estado temassensibles como la seguridad social y ampliandolas garantías materiales para el ejercicio de los de-rechos en salud e instrucción.</P>
<P>Una alianza entre fuerzas progresistas lografracturar el bipartidismo tradicional colombia-no, lo que abre espacios al restablecimiento de losdiálogos de paz. La violencia política paramilitarrecobra auge e impacta en la frontera. Se logra uncontrol fronterizo más efectivo y se reducen losniveles de conflicto con Venezuela.</P>
<P>En Brasil, llega al gobierno un nuevo bloque defuerzas en una negociación de consensos míni-mos que mesura la proyección política del Parti-do de los Trabajadores, y dirige las prioridades ala recomposición de la institucionalidad y el pactosocial. Brasil recupera posiciones que perdió du-rante el gobierno de Bolsonaro en la arena inter-nacional, sin alcanzar los niveles de activismo lo-grados en los mandatos petistas previos.</P>
<P>En Argentina, tras el duro revés legislativo en2021, las fuerzas peronistas logran reagruparse yreeditar con estrecho margen el éxito electoral de2019 frente a las fuerzas de Juntos por el Cambio.</P>
<P>El gobierno de Morena en México, bajo un nue-vo liderazgo, continúa desarrollando su activismodiplomático regional con posiciones críticas al in-jerencismo evitando que se deteriore la relaciónbilateral con Estados Unidos.</P>
<P>En Ecuador se produce un tenso ciclo de luchasy resistencias ciudadanas. Se acentúa la crisis derepresentatividad de los partidos políticos y de lasorganizaciones indígenas.</P>
<P>En Bolivia, el gobierno del Movimiento al So-cialismo logra gestionar con acierto la pandemia ysostener el crecimiento económico bajo la presiónde una derecha fragmentada y sectores asociados.</P>
<P>En Venezuela, las restricciones financieras, losreducidos niveles de importación, la todavía limi-tada capacidad productiva del sector petrolero, lainflación, la depreciación del bolívar, las sancio-nes de Estados Unidos y los efectos de la pande-mia continúan condicionando la evolución de la</P>
<P>191</P>
</Part>
<Part><P>economía venezolana. El desarrollo del sector pe-trolero sigue dependiendo de inversiones para sumodernización, pero a pesar de las sanciones y elintento de saqueo de CITGO, tiene lugar una re-cuperación moderada de la capacidad productivade este sector y de refinación en la Franja Petrole-ra del Orinoco, y la conversión de crudo pesadoa ligero, lo que permite incrementar la disponibi-lidad para el sector automotor. Una eventual fle-xibilización de las sanciones propiciaría una re-cuperación gradual de la industria petrolera sinalcanzar niveles máximos.</P>
<P>La agresividad de Estados Unidos y la UniónEuropea tiende a flexibilizarse a partir de la eva-luación de que la política de la administraciónTrump no fue efectiva, que su continuidad podríaacarrear problemas en la seguridad regional y dela expectativa de lograr los mismos objetivos porvías diferentes.</P>
<P>El gobierno venezolano mantiene el control po-lítico, la mayoría legislativa y en gobernaciones yalcaldías en los procesos electorales del período,y el apoyo de las Fuerzas Armadas, al tiempo quese muestra abierto al diálogo tanto con las fuerzasde oposición interna como con otros actores ex-ternos, bajo condiciones de respeto mutuo y noinjerencia.</P>
<P>Caribe</P>
<P>El COVID recuperó el valor de la acción coor-dinada en el campo de la cooperación en CARI-COM. No obstante, las dificultades en la cons-trucción del Mercado y Economía Únicos, quemotiva el cuestionamiento de los compromisoscomunitarios de algunos miembros, y divergen-cias ocasionales entre algunos de ellos puedencomprometer la proyección común.</P>
<P>Los temas de la relación con Venezuela —en es-pecial el impacto de la migración venezolana, laposición en torno al reconocimiento del gobier-no bolivariano, y el diferendo del Esequibo— asícomo la percepción sobre cómo la región incor-pora el tema del cambio climático y el tratamien-to diferenciado a los pequeños estados insulares</P>
<P>192</P>
<P>en su agenda, son determinantes en el estado dela relación entre el Caribe y América Latina, conimpacto en la importancia que los caribeños otor-guen a la Comunidad de Estados Latinoamerica-nos y Caribeños (CELAC).</P>
<P>En ambos niveles —interno y externo— Esta-dos Unidos presiona para dividir la CARICOM ydinamitar los puentes de intercambio desarrolla-dos con América Latina. El énfasis estadouniden-se en el cambio de la matriz energética —que legarantiza dividendos económicos a largo plazo—satisface el interés caribeño y favorece la articula-ción con la subregión.</P>
<P>El cambio climático se mantiene como temacentral en la agenda multilateral del Caribe, y de-viene exigencia de los gobiernos en foros interna-cionales y regionales como la OEA y en la rela-ción con actores externos.</P>
<P>El acceso a financiamiento, en un contexto deelevado endeudamiento y escasez de divisas, es unfactor determinante para el desarrollo económicode las naciones del Caribe. Dada su clasificacióncomo países de renta media —que los coloca endesventaja para acceder a financiamiento concesio-nal—, demandan en todos los foros multilateralesy en el diálogo bilateral con países desarrollados, lautilización de un índice de vulnerabilidad en lugardel PIB per cápita como criterio de definición delas necesidades de financiamiento. La deuda puedeser utilizada por Estados Unidos y sus aliados parapresionar a los gobiernos caribeños en sus relacio-nes con Cuba, Venezuela y China.</P>
<P>La actividad turística en el Caribe no se recu-pera completamente en el período. El ritmo de larecuperación está determinado por: la evoluciónde la pandemia en países de origen y de destino;la velocidad de adaptación a las nuevas condicio-nes; el impacto del balance entre bajos niveles deactividad y altos costos operativos en la supervi-vencia de la industria, lo cual depende en granmedida del estímulo fiscal que puedan sostenerlos gobiernos; y la reactivación plena de los viajesinternacionales.</P>
</Part>
<Part><P>Escenarios de Política Internacional / América Latina y el Caribe</P>
<P>El transporte continúa siendo un tema de altoimpacto, dadas las limitaciones en la interco-nexión entre los países Caribe. Las principales ru-tas permanecen vinculadas fundamentalmente apuertos y aeropuertos de Estados Unidos.</P>
<H1>Política exterior de Estados Unidos ha-cia América Latina y el Caribe</H1>
<P>El foco de atención subregional de Estados Uni-dos se concentra en Centroamérica, priorizandoel tema migratorio y la violencia, especialmentevinculados a los flujos del Triángulo Norte. Otor-ga apoyo a gobiernos que acojan a migrantes ve-nezolanos. Se mantiene la centralidad de la luchacontra la corrupción con la novedad de atribuir lapobreza y la migración a ese flagelo.</P>
<P>El tema del cambio climático es asumido bajoenfoques más exigentes, por lo que la posición ne-gligente de algunos gobiernos latinoamericanosdeviene factor de tensión.</P>
<P>La utilización de sanciones es un elemento decontinuidad, pero se busca una mayor efectividadsumando a los aliados a adoptarlas. Las sancionesdirectas están dirigidas a apoyar la política de cam-bio de régimen contra Venezuela, Nicaragua y Cuba.</P>
<P>Gana peso la tendencia a privilegiar al sectorprivado y las organizaciones de la sociedad civilcomo receptores y distribuidores del financia-miento en detrimento del sector estatal.</P>
<P>La actualización del Departamento de Estado,con la inclusión y rescate de figuras conocedorasy relaciones previas con la región, permite recons-truir los canales de comunicación y el tratamientoa temas sensibles, aunque le resulta difícil encon-trar interlocutores regionales que viabilicen arti-culaciones políticas.</P>
<P>La presencia de actores extrarregionales consi-derados adversarios es una preocupación crecien-te para Estados Unidos, en especial: China, por lasinversiones en infraestructura y tecnología; Rusia,por la cooperación militar, la venta de armamento,e incluso la participación en la lucha contra el nar-cotráfico; e Irán, por la incidencia en Venezuela.</P>
<P>Se profundiza el trabajo coordinado entre elDepartamento de Estado, de Justicia, de Defensa,de Seguridad Interna, la Comunidad de Inteligen-cia y el Comando Sur, lo que incide en la agendade seguridad de la región y en el uso de las emba-jadas como instrumentos de injerencia. Se incre-mentan las acciones encubiertas y de desestabili-zación de la USAID y la NED.</P>
<P>Estados Unidos intenta fortalecer institucionesdel Sistema Interamericano como la Corte Inte-ramericana de Derechos Humanos (CIDH) y laJunta Interamericana de Defensa (JID), e impulsala institucionalización de una Comisión Intera-mericana de Defensa subordinada a la OEA quearticule las Conferencias de Ministros de Defensade las Américas, Jefes de Ejércitos, Marina y Avia-ción, y de los subsistemas regionales de defensaexistentes.</P>
<P>Se reduce el número de efectivos en la región,y se retoma el principio de defensa y seguridadcompartidas, que jerarquiza la cooperación conaliados y en el ámbito multilateral interamerica-no. No se prevé la construcción de bases impor-tantes, aunque se amplían las facilidades tempora-les con énfasis en los Centros de Operaciones deEmergencia. Aumenta la presencia de contratistasciviles y militares, el entrenamiento de fuerzas ar-madas y policiales y las operaciones antidroga agran escala en la región.</P>
<P>Se refuerza el papel del Comando Sur como in-terlocutor y su participación directa en el enfren-tamiento a la pandemia, lo que facilita el controlterritorial. Extiende su rango de acción al ciberes-pacio, a través de “guerras de información” quemonitorean las redes sociales y regulan la libertadde expresión en Internet.</P>
<P>Frente al deterioro de la OEA, a pesar de los es-fuerzos por recuperar su credibilidad y eficienciapolítica, Estados Unidos pretende reconstruir suliderazgo regional a través del BID y las Cumbresde las Américas. El BID adquiere mayor protago-nismo en la competencia con el financiamientode China.</P>
<P>193</P>
</Part>
<Part><P>Tras el incremento de su capital social, el BID sepresenta como promotor de la integración regio-nal y articulador en la captación de recursos inter-nacionales para la recuperación. El nuevo énfasisen la integración podría indicar una actualizaciónde viejas propuestas (América Crece), o el lanza-miento de nuevas vinculadas a la infraestructurao la tecnología, asociadas al llamado estadouni-dense a conformar una alianza tecnológica entrepaíses democráticos.</P>
<P>En las Cumbres de las Américas, la administra-ción Biden da a conocer su enfoque de las rela-ciones con la región, focalizando la lucha contrala corrupción; la democracia; los derechos huma-nos; propuestas para la recuperación en salud; eltema migratorio; la lucha contra el narcotráfico ydelitos conexos; el cambio climático; y las redeslimpias para enfrentar a China.</P>
<P>La Cumbre de 2022 encuentra un cambio sus-tancial en la orientación política de varios gobier-nos a escala regional. Estados Unidos restringe lalista de invitados a similitud de la Cumbre de laDemocracia. En el intento de recomponer su ima-gen ante la región y asestar un golpe mediático aChina, en la Cumbre podría presentar una pro-puesta de condonación selectiva y condicionadade la deuda. Será un espacio para buscar alinea-mientos tecnológicos contra China.</P>
<H1>Perspectivas de la CELAC</H1>
<P>En condiciones de fragmentación y polarizacióninterna —en especial en torno al reconocimiento algobierno bolivariano y a las posiciones respecto alos cuestionamientos a la OEA por parte de variosmiembros—, la vitalidad de CELAC depende engran medida del papel del país que asuma la Pre-sidencia Pro Témpore, su habilidad para gestionarlas diferencias políticas de manera que preserven elreconocimiento a la funcionalidad del mecanismo,y la importancia estratégica que le otorguen losmiembros, más allá de ser el foro privilegiado porChina para el diálogo con la región y ser un espaciode interlocución con la Unión Europea.</P>
<P>194</P>
<P>Durante la pandemia se desarrollan actividadesde carácter técnico que concitan menos rechazoy se impulsan iniciativas que al menos intentandar respuesta mancomunada a problemas comu-nes, ante la insuficiencia de los mecanismos in-ternacionales y de la cooperación extrarregional,por ejemplo, en el campo de la salud y el cambioclimático, que se perfilan como los pivotes para laconstrucción de consensos.</P>
<P>Un tema que podría afianzar el interés estraté-gico de los miembros en la CELAC es el de pro-mover la discusión para proponer un marco glo-bal para reestructuraciones de deuda soberanacon el sector privado.</P>
<H1>Nuevos foros de reflexión en la región</H1>
<P>Las peculiaridades de la membrecía del Grupode Puebla le permiten una cobertura amplia a te-mas relevantes como la demanda de condonaciónde la deuda, la atención a la pobreza y las desigual-dades, la preservación de la paz con énfasis en Co-lombia, el papel del Estado en la pos-pandemia y elrescate del multilateralismo. Aunque se ha intenta-do que gobiernos afines a las motivaciones del gru-po lleven estos temas a la ONU, no se ha logrado.</P>
<P>Entre sus miembros gana fuerza la idea del res-cate de la integración en el ámbito sudamericano,especialmente de la Unión de Naciones Surameri-canas (UNASUR). La pandemia se presenta comooportunidad para construir bajo lógicas diferentes.El Grupo de Puebla incrementa su articulación conotras agrupaciones del progresismo internacional.</P>
<H1>Presencia de China y Rusia en AméricaLatina y el Caribe: la disputa estratégicacon Estados Unidos</H1>
<P>China</P>
<P>Estados Unidos utiliza a sus aliados para inten-tar cerrar el paso a la participación china, cubanay rusa en la producción y suministro de vacunaspara enfrentar el COVID-19 y otras pandemias.</P>
<P>El tema tecnológico es el núcleo que mayores ten-siones generan a los gobiernos latinoamericanos</P>
</Part>
<Part><P>Escenarios de Política Internacional / América Latina y el Caribe</P>
<P>en las relaciones controversiales entre Estados Uni-dos y China. El primero intenta forzar el desacoplede las tecnologías chinas como condición para lasrelaciones con empresas estadounidenses y presio-na a sus aliados a tomar medidas similares.</P>
<P>Los países de la región se ven en la disyuntivade decidir qué participación tendrán las empresaschinas en la actualización tecnológica. Muchos lí-deres latinoamericanos, incluidos los de derecha,adoptan un “no alineamiento activo” que les per-mita sacar alguna ventaja de la competencia entreEstados Unidos y China. El tema suscita debatesy divisiones al interior de los legislativos, de lospropios ejecutivos y de la sociedad.</P>
<P>Las presiones estadounidenses para revertir almáximo posible las relaciones con China se en-frentan a su incapacidad de competir con el mon-to del financiamiento que oferta el país asiático,y el peso de sus relaciones comerciales financie-ras con la región. A ello se suma su participacióntemprana y amplia en la vacunación, que ha con-solidado las relaciones, incluso en países con go-biernos cercanos a Estados Unidos. La llamada‘diplomacia de las mascarillas’ sentó un preceden-te positivo para la cooperación incluso con paísesque no tienen relaciones oficiales con China.</P>
<P>El gobierno de Xiomara Castro en Hondurasreconoce diplomáticamente a China y rompe re-laciones con Taiwán.</P>
<P>Argentina profundiza sus relaciones con Chinay plantea su incorporación a la Franja y la Ruta,pero antes debe sortear la renegociación de sudeuda.</P>
<P>Se profundizan las relaciones entre China y lasinstancias subnacionales de países de la región, loque genera tensiones con los gobiernos naciona-les cuando por razones políticas estos restringenlas relaciones con el gigante asiático, aunque tam-bién puede funcionar como una alternativa me-nos comprometida frente a las presiones de Esta-dos Unidos.</P>
<P>Estados Unidos nuclea a sus aliados extrarre-gionales para compartir los costos de la compe-</P>
<P>tencia creando asociaciones en tecnología e in-fraestructura para ofrecer una alternativa a lasiniciativas chinas a los países en desarrollo.</P>
<P>El otorgamiento de préstamos y la renegocia-ción de deudas son condicionados a la restricciónde las relaciones con China. Estados Unidos re-dirige los recursos de ayuda externa hacia el sec-tor privado y organizaciones de la sociedad civilcuando presume que los gobiernos favorecen lasrelaciones con China.</P>
<P>La competencia estratégica se erige en un factorde fragmentación de la región. Algunos países, enespecial de América del Sur, asumen los costos demantener la relación con China.</P>
<P>Sin embargo, esa fragmentación no debe inter-pretarse como un alineamiento integral: el mayoracercamiento a China tiene lugar en la dimensióneconómica; en lo político, los países latinoameri-canos intentarán compensar su “osadía” con posi-ciones neutrales o críticas frente a las acusacionesreiteradas de Estados Unidos en temas de dere-chos humanos, democracia, libertades civiles,etc., en las que, con bajo perfil, lo acompañarán.</P>
<P>Rusia</P>
<P>Los vínculos de Rusia con la región son de granimportancia, entre otras razones por la cercaníaestratégica a su principal enemigo. En términoseconómicos no ofrece las mismas oportunidadesque China o los Estados Unidos debido a la bajacompetitividad de los productos y servicios ru-sos. Están activas empresas rusas de los sectoresde energía, y defensa y seguridad, fundamental-mente por la venta de armamento a precios com-petitivos a Venezuela, Perú, Argentina, Brasil yNicaragua. En este último, además, opera facili-dades navales, una estación de rastreo de satélitesy entrenamiento para la lucha contra el narcotrá-fico. La evaluación de Estados Unidos como unagrave amenaza hace previsible que la cooperacióncon Moscú, en este sector, se incremente. La “di-plomacia sanitaria” posibilita la transferencia detecnología para fabricar Sputnik V en AméricaLatina.</P>
<P>195</P>
</Part>
</TaggedPDF-doc>
