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<Part><P>Nueva ÉpocaNúmero 02</P>
<H1>Medio Oriente y África del Norte</H1>
<P>Autores:Dra.C. María Elena Álvarez Acosta (ISRI), MSc. YoslánSilverio González (CIPI), Lic. Laura Malagón Sotero (CIPI),Lic. Gleydis Sanamé Chávez (CIPI).</P>
<H2>Principales tendencias políticas y eco-nómicas de la región</H2>
<P>La región de África del Norte y Medio Orien-te se recupera de las consecuencias adversas de lacrisis económica como resultado de la pandemiade la Covid-19. Los países productores y exporta-dores de petróleo se restablecen de los efectos dela caída de los precios internacionales del crudo—principalmente los del Golfo Pérsico— mien-tras que el turismo y el sector de la aeronáuticacivil retoman de manera gradual sus actividades.</P>
<P>Por ende, los países que dependen de estos sec-tores experimentan una lenta recuperación de suProducto Interno Bruto (PIB). La inestabilidadsociopolítica se mantiene y se siguen generan-do períodos coyunturales de ingobernabilidad,lo cual, junto a los conflictos armados internose internacionalizados agravados por la situaciónsocioeconómica, imposibilitan soluciones funcio-nales a las demandas de los sectores menos bene-ficiados, entre ellos los jóvenes.</P>
<P>Así, países como Siria, Líbano, Yemen y Libiapresentan las mayores dificultades para recupe-rarse en el actual contexto pospandemia. Mien-tras, los estallidos sociales y las manifestacionesantigubernamentales continúan; al tiempo que seafianza la tendencia al aumento del protagonismode los movimientos y partidos de base islámica.Los movimientos terroristas en el área son com-batidos, pero no erradicados, pues estos siguensiendo instrumentalizados, apoyados, financia-dos y manipulados por actores internacionales ylos aliados regionales de Estados Unidos.</P>
<P>Por su parte, el conflicto palestino no retomaprotagonismo político ni siquiera en el mun-do árabe e islámico, a pesar del incremento de laagresividad y represión de Israel; permanece la</P>
<P>162</P>
<P>falta de una mayor cohesión al interior de las dife-rentes fuerzas políticas palestinas. Paralelamente,persisten las contradicciones entre los gobiernosárabes en el apoyo real a la causa palestina lo quejunto al respaldo de Estados Unidos a Israel di-ficulta la aspiración de los palestinos de crear supropio Estado.</P>
<P>El pueblo kurdo no cumple con su aspiraciónde alcanzar cuotas de poder en el mapa políticoregional, por la falta de unidad entre los diversosgrupos y la coincidencia coyuntural de interesesentre Irán, Iraq, Siria y Turquía para impedir elsurgimiento de autonomías kurdas. Eventual-mente, siguen siendo utilizados por EE.UU. y susaliados como pretexto para desarrollar accionesen contra de otros países.</P>
<P>Mientras, la competencia entre Irán, ArabiaSaudita, EAU, Catar y Turquía por tener in-fluencia en la región se evidencia a través de lasinversiones financieras, la captación de políti-cos y su activismo militar. También se percibeun incremento de las pugnas entre las potenciasregionales, como Irán e Israel, y contradiccio-nes en los sistemas de alianza. A ellas se sumanel papel creciente desarrollado por Turquía, elcual intenta un posible acercamiento con Ara-bia Saudita y EAU en función de aumentar suprotagonismo. Aun así, las alianzas entre elloscontinúan siendo frágiles o se modifican co-yunturalmente.</P>
<H2>Contradicciones geopolíticas entre lasprincipales potencias extrarregionales</H2>
<P>Las contradicciones regionales se compleji-zan, por una parte, por el sistema de alianzas deEE.UU. y sus acciones injerencistas, así como lasde Israel y algunos países europeos y, por la otra,</P>
</Part>
<Part><P>Escenarios de Política Internacional / Medio Oriente y África del Norte</P>
<P>debido a los sistemas de alianzas y de coopera-ción de algunos de los países del área con Rusiay China.</P>
<P>La Unión Europea como actor internacionalno tiene un rol protagónico en el Medio Orien-te, solo algunos países como Francia se destacan,puntualmente, y mantiene una postura subordi-nada a los Estados Unidos en el tema energético.Mientras, en el Magreb, Francia fortalece sus re-laciones con Marruecos y Túnez, e intenta incre-mentar su influencia con el nuevo gobierno enArgelia.</P>
<P>El gobierno de Estados Unidos conserva en-tre sus líneas estratégicas de política exterior: elapoyo a Israel, su principal aliado en el área; laincidencia en la industria petrolera, con su aso-ciación con las monarquías del Golfo, así como</P>
<P>relaciones con Israel y sus vínculos con otros paí-ses del área, al tiempo que fortalece las relacioneseconómicas y comerciales con Arabia Saudita yotros países del Golfo Pérsico, preservando tam-bién su agenda energética internacional. Asi-mismo, fortalece la alianza con Irán y Siria, e in-crementa su papel en las negociaciones en esteúltimo país, Libia, y el conflicto israelí-palestino.En Siria, Rusia afianza su presencia militar, loque garantiza su permanencia y salida al Medi-terráneo, propicia el debilitamiento significativode las organizaciones terroristas, proporciona aDamasco una posición más favorable para mejo-rar la situación socioeconómica, sobre todo en elcontexto de la reconstrucción del país y de cara ala negociación con la oposición. Logra mantenersu cercanía con Iraq, Irán y con Turquía. Con esta</P>
<P>lograr la disminución de la influencia china y</P>
<P>última, existe una relación de equilibrio (fluctúa</P>
<P>rusa. Así, se perciben matices de cambio en lasposiciones de Washington; eventualmente se re-toma el tratado nuclear con Irán (Plan Integralde Acción Conjunta) y se disminuyen las pre-siones contra este, con un apoyo más solapadoa Arabia Saudita; y posiciones negociadas másfavorables a la fórmula de los “dos Estados”, perocon el apoyo a los intereses israelíes, sobresa-liendo su cooperación en materia de seguridadla cual mantiene un alto nivel.</P>
<P>Al mismo tiempo, EE. UU. persiste en su estra-tegia de debilitamiento y fragmentación “contro-lada” de algunos Estados en función de mantenery afianzar su papel preponderante en el área: de-monizar a Irán y presionar en Siria, Líbano e Iraq.</P>
<P>entre la cooperación y el conflicto) por áreas deinfluencia.</P>
<P>La República Popular China concentra su pro-yección regional en la esfera económica-comer-cial e incrementa su colaboración militar. Se con-solida en ANMO a través del incremento de susvínculos político-diplomáticos bilaterales, asícomo por los avances en la implementación desus proyectos de infraestructura como partes desu estrategia conocida comoUn Cinturón,UnaRuta. Algunas fases de estos megaproyectos enIrán, Egipto, Israel y países del Golfo Pérsico, através de vías terrestres y marítimas, se encuen-tran en un estadio superior de ejecución.</P>
<P>China apoya (junto a Rusia) la solución de los</P>
<P>Se mantienen tropas estadounidenses en el área y</P>
<P>conflictos por la vía político-diplomática, aunque</P>
<P>no se producen nuevas intervenciones militares agran escala. Sin embargo, se potencian las accio-nes puntuales de dichas fuerzas contra determi-nadas posiciones de interés para ellos.</P>
<P>Federación de Rusia proyecta una política ac-tiva en el Medio Oriente, buscando su legitima-ción como potencia negociadora y garante delequilibrio. El gobierno ruso mantiene el diálogofluido con los principales actores regionales: sus</P>
<P>comienza a tener cierta presencia militar en lazona. Existe una marcada sinergia entre las políti-cas de China y Rusia en el plano diplomático, aun-que cada uno persigue sus propios intereses en elárea, con el argumento de equilibrar las posturasfrente a temas como el de Irán y Siria. Igualmentemantiene una posición de apoyo a la política de lasolución de los “dos Estados” en el conflicto israe-lí-palestino.</P>
<P>163</P>
</Part>
<Part><H1>Principales esquemas de concertaciónpolítica y los sistemas de alianza: lideraz-go, concertación y rivalidad entre los ac-tores regionales</H1>
<P>LaLiga Árabecomo mecanismo de concerta-ción política continúa inefectiva en relación conla causa palestina y con los conflictos en Siria yen el Sahara Occidental. Se continúa deterioran-do su posición y peso en la región y persiste en sualineamiento con las posturas de Estados Unidoshacia el área. Por tal, no se convierte en un foro decohesión de políticas estatales para impulsar unaagenda coherente con los intereses de los países alos cuales representa.</P>
<P>Por su parte, elConsejo de Cooperación de losEstados Árabes del Golfose mantiene como elprincipal esquema de concertación política delárea, aunque persiste su incapacidad para alcan-zar mayores niveles de integración debido a la asi-metría de sus economías y agendas políticas. Másallá de los “antagonismos” coyunturales entre al-gunos de sus Estados miembro (Arabia Saudí-Ca-tar), la organización se mantiene como un espa-cio para la concreción de programas de inversióny de cooperación. Los fondos de estos países paraimpulsar proyectos de cooperación internacionalsiguen siendo elevados.</P>
<P>Mientras, las contradicciones entre los princi-pales actores regionales por intereses geoeconó-micos y por lograr una mayor influencia políticaen el área siguen siendo coyunturales y dinámi-cas, y articulan alianzas con otros actores extra-rregionales.</P>
<P>Así, a pesar de la transición política experimen-tada en Argelia, el país sigue atravesando un pro-ceso de incertidumbre política y social, agravadopor los efectos adversos de la pandemia de la Co-vid-19, que dificulta su desarrollo económico, enparticular la diversificación de su industria nacio-nal. Las demandas de los sectores más jóvenes si-guen pendientes.</P>
<P>Toda esta situación es capitalizada por movi-mientos políticos de base islámica. Las actuales</P>
<P>164</P>
<P>fuerzas políticas en el poder intentan alcanzarcierto equilibrio con sus aliados en materia de po-lítica exterior, bajo los principios de la no injeren-cia en los asuntos internos y el respeto a la sobe-ranía nacional e independencia. El terrorismo y elcrimen organizado transnacional constituyen losenemigos visibles más activos a combatir. El dife-rendo con Marruecos respecto a la RASD adquie-re nuevos matices en el marco de la ONU y dela UA. No obstante, mantiene su liderazgo en laregión del Magreb, así como en el seno de la UA,aunque Rabat continúa presionando para tratarde consolidarse como líder.</P>
<P>La República Islámica de Irán intenta reanimarsu economía impulsando nuevos renglones quefavorezcan la diversificación, la autonomía estataly el equilibrio de los gastos militares en sus cuen-tas nacionales. Las relaciones con China adquierenmayor centralidad y se recuperan los niveles deexportación del petróleo persa. Frente a la propa-ganda agresiva antiraní es probable que la tenden-cia conservadora, en particular el sector de clero ylos militares, asuman un mayor protagonismo. Semantiene pendiente el tema de la sucesión del Lí-der Supremo, por su avanzada edad (82 años), elfallecimiento inesperado del mismo agregaría unacarga adicional a la inestabilidad sociopolítica.</P>
<P>Irán conserva una política activa en su espacioregional: apoya al gobierno de Siria y a los mo-vimientos políticos de base islámica, sobre todoHezbollah en el Líbano. También apoya al gobier-no de Iraq y a algunas fuerzas políticas iraquíes,palestinas y yemeníes. Continua su apoyo a lacausa palestina y las constantes pugnas geopolíti-cas con el Estado de Israel.</P>
<P>El gobierno de Teherán ha priorizado sus accio-nes multilaterales con organizaciones regionalescomo la Organización de Cooperación de Shan-ghái y ha priorizado también sus vínculos estraté-gicos con Rusia y China frente a las sanciones uni-laterales estadounidenses. Defiende los nexos conRusia, lo cual no se convierte todavía, en relacionesexplícitas de alianza. Fortalece las relaciones con</P>
</Part>
<Part><P>Escenarios de Política Internacional / Medio Oriente y África del Norte</P>
<P>India y con China con los proyectos el proyecto delPuerto de Chabahar y “Un Cinturón, Una Ruta”,respectivamente, con especial protagonismo de lanueva Alianza Económica Estratégica por 25 añosentre Beijing y Teherán.</P>
<P>En cuanto al “Plan Integral de Acción Conjun-ta”, con la Administración Biden se retoman loscompromisos de las partes y se renegocian posi-ciones e incluso concesiones a Irán a cambio demayores restricciones en su programa nuclear ylimitaciones sobre su desarrollo militar, sobretodo de misiles balísticos. No obstante, permane-cerán las maniobras hostiles de Israel en contradel sistema político-religioso iraní y sus activida-des regionales.</P>
<P>El Reino de Arabia Saudita continúa afianzan-do su rol como regente de facto y desarrolla suprograma de “modernización saudita” con la im-plementación de medidas relacionadas con losderechos políticos y sociales de los ciudadanos.Las gestiones de las figuras jóvenes en el panora-ma político interno saudita se incrementan. Laslíneas de la política exterior se mantienen comoexpresión de sus intereses de potencia regional:persisten las tensiones con Irán por el liderazgoen el área y dentro del Consejo de Cooperacióndel Golfo mantiene su preponderancia. Sin em-bargo, estas proyecciones de su política exteriorse adaptarán a una realidad que obliga al Reino a</P>
<P>de conexiones entre el PKK y las milicias kurdasdel país árabe, con altas y bajas en dependenciade las posturas coyunturales y las sinergias con laspolíticas rusas sobre este tema.</P>
<P>Las relaciones entre Ankara y Washington fluc-túan, en momentos de tensión y de mejoramiento.Se mantienen como miembro de la OTAN, peroopera siguiendo sus propios intereses nacionales.EE.UU. trata de debilitar los vínculos de ese paíscon Rusia.</P>
<P>La República Árabe de Egipto permanece consu liderazgo histórico en la región transitoria-mente debilitado. Los militares en el poder noconstituyen la respuesta que deseaba la mayoríade la población, aunque se convierten en garantíade la estabilidad política. A raíz de los problemasestructurales de su economía se mantiene la frag-mentación de la población con un alto nivel depolarización socioeconómica, política y religiosa.</P>
<P>Con el aumento del turismo y el recibo de re-mesas, el país recupera a un ritmo lento su eco-nomía y supera poco a poco los efectos negativosderivados de la crisis de la Covid-19. En Egiptocontinúa latente la amenaza de los grupos terro-ristas, sobre todo en el Sinaí. Incrementa su in-fluencia en el conflicto en Libia y se mantienen lastensiones con Etiopia por la redistribución de lasaguas del Nilo.</P>
<P>El Estado de Israel continúa siendo el país de</P>
<P>priorizar su estrategia económica hasta el 2030 y</P>
<P>máxima prioridad en la región para la política</P>
<P>en consecuencia a restringir los gastos de guerrasen las que se han visto empantanados, mermandosu capacidad de influencia regional. Se mantienecomo un aliado indiscutible de EE.UU. en la re-gión, aunque aparezcan ciertos desacuerdos.</P>
<P>La República de Turquía sigue siendo un actorclave en esta región, con una proyección exteriorque se concreta en sus relaciones económicas, po-líticas y militares con sus vecinos, sustentado enbase al neo-otomanismo.</P>
<P>Las políticas hacia los kurdos se mantienencomo un factor de inestabilidad. Continúa consus incursiones militares en Siria, bajo el pretexto</P>
<P>exterior de Washington. En el plano económico,aumenta sus capacidades energéticas con la ex-plotación de la riqueza gasífera en las costas dela Franja de Gaza. En el plano político continúala fragmentación e inestabilidad de los gobiernosque se conforman. En el ámbito externo incre-menta su influencia diplomática tras el estable-cimiento de relaciones con cuatro países árabes:EAU, Bahréin, Sudán y Marruecos. Fortalece aúnmás las relaciones con Arabia Saudita —aunqueno oficialmente— lo que constituye una significa-tiva victoria para el Estado hebreo y puede contri-buir a su afianzamiento regional. Israel se opone a</P>
<P>165</P>
</Part>
<Part><P>CUADERNOS DE NUESTRA AMÉRICA / Nueva Época. No.02 / RNPS: 2529</P>
<P>cualquier arreglo para la devolución de los domi-nios usurpados sistemáticamente a los palestinos.</P>
<H1>Principales conflictos regionales</H1>
<P>Conflicto israelí-palestino:No se vislumbranavances en cualquier tipo de esquema negociadordada la arbitrariedad del comportamiento políticodel sionismo, sobre todo, por la negativa a la crea-ción de un Estado palestino. El hecho de que cua-tro países árabes hayan reconocido el Estado de Is-rael deja a los palestinos en una situación aún másdesventajosa. El respaldo gubernamental a la causapalestina disminuye a nivel internacional, inclui-do en el seno de la Estados miembros de la UniónAfricana. Empeora la situación socioeconómica dela Franja de Gaza, a raíz de la falta de recursos yservicios sanitarios en la etapa pospandemia.</P>
<P>En los territorios ocupados se incrementan lasprotestas y no se excluye una nueva Intifada queconvoque también a una mayor unidad al interiorde los palestinos. La reconciliación entre los dosprincipales partidos y fuerzas palestinos,Al-Fa-tahyHamásno parece posible, más bien, podríanagudizarse, con vista a la programación de laspróximas elecciones.</P>
<P>Conflicto en Siria:A pesar del deterioro progre-sivo de la situación socioeconómica, el gobiernodomina militarmente la inmensa mayoría del te-rritorio nacional. Sin embargo, se percibe un resur-gimiento de células terroristas —reorganizadas—desde países vecinos como Iraq, que provocan unanueva escalada del conflicto. Bashar Al Assad con-tinúa al frente del gobierno y se consolida su legiti-midad interna. El país emprende la reconstrucciónnacional, con participación de capitales de China,Rusia, Irán y algunos países occidentales, aunquese mantienen algunos focos de conflicto.</P>
<P>Conflicto en Libia:Se mantiene el alto al fuegonegociado, desde octubre de 2020, entre las dosfacciones principales en disputa: el Gobierno deAcuerdo Nacional y las fuerzas del autodenomi-nado Ejército Nacional Libio del mariscal HalifaHaftar. Se sigue avanzando en la institucionalidad</P>
<P>166</P>
<P>política a raíz del establecimiento de un “gobier-no” desde marzo de 2021 y la celebración positivade las elecciones generales de diciembre de 2021.</P>
<P>Conflicto saharaui:La causa por la independen-cia del Sahara Occidental no retoma su interés porparte de la comunidad internacional en el marcode la ONU y carece del respaldo de los gobiernosárabes, excepto de Argelia, lo que permite a Ma-rruecos continuar impidiendo la realización del re-feréndum de autodeterminación. Por su parte, laUnión Africana tampoco desempeña un rol decisi-vo en el conflicto, debido a las crecientes presionesy chantajes de Marruecos en el seno de la organi-zación y a la división que existe entre sus Estadosmiembros con respecto a la causa saharaui.</P>
<P>Conflicto en Yemen:Arabia Saudí, EE.UU. ysus aliados regionales continúan aprovechando elpretexto de combatir a las organizaciones terro-ristas en territorio yemenita para salvaguardar susintereses estratégicos mediante diferentes formasde injerencia económica, política y acciones mili-tares selectivas. Se incrementan las críticas contraArabia Saudí por sus acciones contra la poblacióncivil. Persiste la fuerte crisis humanitaria, frentea la cual no hay repuesta por parte de la comuni-dad internacional. De Igual manera persisten lasfuertes contradicciones entre las diferentes fuer-zas políticas internas en el país, lo que contribuyea la inestabilidad y la inseguridad.</P>
<P>Por su parte, las principales organizaciones terro-ristas transnacionales (Estado Islámico y Al Qaeda)no desaparecen, sino que son reconfiguradas, debi-do a que tienen que maniobrar frente a la reducciónde sus áreas de operaciones, aunque mantienen susniveles de regionalización. Estos grupos crean nue-vas unidades más descentralizadas y con pocos efec-tivos. La inestabilidad regional, la crisis económica,el desempleo, el contrabando de armas, la insatisfac-ción de las necesidades materiales de la población,los niveles de polarización social, y el apoyo de laspotencias globales y regionales son los factores másimportantes que favorecen el accionar terrorista y lacaptación de nuevos miembros por esos grupos.</P>
</Part>
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