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<Part><H1>La puerta brasileña del proyecto Bannon en Latinoamérica</H1>
<H1>The Brazilian door of the Bannon project in Latin America</H1>
<H2>Dra. C. Sunamis Fabelo Concepción</H2>
<P>Doctora en Ciencias Históricas. Máster Historia Contemporáneay Relaciones Internacionales.</P>
<P>Profesora Titular y Licenciada en Filosofía.</P>
<P>Actualmente es Investigadora Auxiliar y Jefa de proyecto de</P>
<P>investigación del Centro de Investigaciones de Política Internacional (CIPI).Especialista en estudios de comunicación política y euroasiáticos.</P>
<P>e-mil:sunamisfabeloc@yahoo.es</P>
<P>Numero ORCID: 0000 0002 4752 2688</P>
<H2>Resumen:</H2>
<P>Este artículo tiene como objetivo general presen-tar una mirada al contexto latinoamericano par-tiendo de las relaciones que se establecen entre elBrasil de Jair Bolsonaro, la ruta de Steve Bannon y</P>
<P>Abstract:</P>
<P>This article&apos;s general objective is to present alook at the Latin American context based on therelations established between Jair Bolsonaro&apos;sBrazil, Steve Bannon&apos;s route and the rise of ri-</P>
<P>el ascenso de las fuerzas populistas de derecha a ni-ght-wing populist forces at the international le-</P>
<P>vel internacional. Para ello se pone particular aten-ción en el análisis del populismo de derecha comoestilo comunicacional, tomando en consideraciónlos principales elementos que se articulan en elproyecto aglutinador de las derechas mundiales, li-derado por Steve Bannon. En este contexto, Brasiltiene un lugar importante en la región, por lo quese presentan algunos de los elementos más impor-</P>
<P>vel. For this, particular attention is paid to theanalysis of right-wing populism as a commu-nicational style, taking into consideration themain elements that are articulated in the projectthat brings together world rights, led by SteveBannon. In this context, Brazil has an impor-tant place in the region, which is why some ofthe most important elements are presented, hi-</P>
<P>tantes dentro de los que se destaca el papel de lasghlighting the role of the evangelical churches in</P>
<P>iglesias evangélicas en este escenario.</P>
<P>Palabras clave: Derecha; Populismo; Estilo Comunica-cional; Steve Bannon; Bolsonaro; Iglesia Evangélica.</P>
<P>this scenario.</P>
<P>Key words: Right; Populism; CommunicationalStyle; Steve Bannon; Bolsonaro; Evangelic church.</P>
</Part>
<Part><P>Introducción</P>
<P>La llegada a la casa Blanca de Donald Trump en2016 reorientó la política norteamericana haciaAmérica Latina y el Caribe, bajo el lema “AméricaFirst” (América Primero), y con ello el recrudeci-miento de la Guerra de Cuarta Generación con elobjetivo del cambio de régimen. Desde entonces,fenómenos como el uso de lasfake news, la ma-nipulación de los datos de internet y en generalel uso extendido e intensivo de las TICs para lapropagación de símbolos en contra de las fuerzasprogresistas se ha intensificado. Actualmente enla región reina la inestabilidad y se han fortaleci-do las corrientes políticas de derecha, a la vez quese han revertido muchos de los procesos guiadospor las izquierdas desde finales del sigloXX. Eneste escenario el caso de Brasil, con el arribo alpoder de Jair Bolsonaro, es particularmente sig-nificativo.</P>
<P>Tanto Bolsonaro como Trump comparten unestilo de liderazgo autoritario, exacerbando deter-minados rasgos de la personalidad y dinámicas decomportamiento muy particulares, con la religióncomo un elemento central de la política, no solopara ellos sino también para sus seguidores. Aligual que Trump, y los europeos Salvini u Orban,</P>
<P>La puerta brasileña del proyecto Bannon en Latinoamérica</P>
<P>Según define Antón-Mellón y Hernández-Carr,se trata de un método o estilo de actuación políti-ca que se utiliza para lograr un particular tipo demovilización social, normalmente en situacionesde crisis económica y, sobre todo, de crisis políti-ca por procesos de deslegitimación de las elites.Estilo construido con gran presencia de la dema-gogia, utilizada como palanca para acceder al po-der (Sánchez Savín, 2019).</P>
<P>Es importante destacar que esta tendencia nopuede homogeneizarse, así como tampoco puedeconceptualizarse de manera definitiva, por cuan-to se trata de un concepto en disputa que está enplena evolución y que según los escenarios don-de se presenta adquiere determinados maticesen función de las características históricas y so-cioculturales según sea el caso. Tanto en EstadosUnidos, Europa o América Latina los estudiosplantean claras diferencias (y matices regionalese intrarregionales), tanto en su evolución históri-ca o los factores comunicacionales que la confor-man. Esta capacidad de adaptación y metaboliza-ción de la realidad circundante es precisamenteuno de sus rasgos distintivos.</P>
<P>En cuanto a los elementos que permiten pre-sentar esta tendencia como tal, desde el punto de</P>
<P>el brasileño se pone en un lugar de representativi-dad del pueblo frente a lo que identifica como las</P>
<P>vista estructural y como parte de su articulacióny evolución, es importante tener en cuenta la in-</P>
<P>elites progresistas. Asimismo representa un nue-vo tipo de líder con un discurso particularmenteantinmigrante y xenófobo. Estos elementos entreotros permiten incluirlo como representante de lanueva y polémica tendencia política, que puedeser identificada, de manera general, aunque nodefinitiva, como “populismo de extrema derechao derecha radical”.</P>
<P>Dentro de la multiplicidad de elementos que ar-ticulan este fenómeno merece particular atenciónel análisis del populismo de derecha como estilocomunicacional, teniendo en cuenta que se tra-ta de una dimensión distintiva de este fenómeno,en los nuevos tiempos, elemento diferenciador elcual se convierte en su principal variable de éxito.</P>
<P>fluencia de la figura de Steve Bannon, mucho másque como un eslabón simbólico que une el desa-rrollo de este fenómeno entre Estados Unidos,Europa y América Latina, sino como uno de susprincipales promotores y articuladores.</P>
<P>Como puede apreciarse este es un tema suma-mente complejo, imposible de abarcar en apenasunas páginas, sobre todo porque pertenece al es-tudio de la historia del presente, muchos de los fe-nómenos que deben ser analizados están en plenaevolución, indefinidos aún, entretejiéndose unoscon otro. Es así que, este artículo tiene como obje-tivo general presentar una mirada al contexto la-tinoamericano partiendo de las relaciones que seestablecen entre el Brasil de Jair Bolsonaro como</P>
<P>51</P>
</Part>
<Part><P>CUADERNOS DE NUESTRA AMÉRICA / No.1  Segundo Semestre  2020</P>
<P>parte de la ruta de Steve Bannon por Estados Uni-dos, América Latina y Caribeña y Europa, en loque se refiere a su proyecto aglutinador de las de-rechas mundiales y el ascenso de las fuerzas po-pulistas de derecha a nivel internacional.</P>
<P>Apuntes sobre la ruta de Steve Bannon</P>
<P>Steve Bannon ha sido considerado como unoscuro propagandista del Tea Party y fundadordel medio ultraconservadorBreibart News, quepasó a ser el cabecilla de la Casa Blanca de Trump(García, 2019).</P>
<P>Sin embargo, es importante apuntar los pasosde Steve Bannon como CEO de una empresa enHong Kong en la industria del videojuego don-de convenció a Goldman Such que invirtiera 60millones de dólares en empresas que daban ata-jos para conseguir armas más poderosas. El nego-cio era rentable, pero los gamers se organizaronen foros para acabar con la empresa e imponer laobligación de tener que identificarse para no con-seguir oro artificialmente con cuentas falsas. Elnegocio de Bannon terminó, pero fue cuando co-noció la potencialidad de la comunidad gamer deser politizada. Así que más adelante desde Breit-bart contrató a un conocido troll de Internet lla-mado Milo Yiannopoulos como editor de tecno-logía que atrajo a legiones de gamers enojadoscon los políticos para convertirlo en supportersde Trump (Macías, 2020).</P>
<P>La fama mundial como promotor de la ultrade-recha le llegó tras asesorar la campaña de DonaldTrump y llevarlo a la Casa Blanca convirtiéndoseasí en su mano derecha durante los primeros me-ses de su presidencia. Desde entonces alrededorde Bannon ha emergido una fama “siniestra y di-fusa” que forma parte de su leyenda. “Ser oscuroes bueno”, dijo en una entrevista en HollywoodReporter. “Dick Cheney. DarthVader. Satán. Esoes poder” (García, 2019).</P>
<P>Según revelan fuentes consultadas, la rupturadel tándem Bannon-Trump, acabó abruptamen-te cuando el presidente estadounidense se enfadó</P>
<P>52</P>
<P>con su ideólogo por unas declaraciones a MichaelWolf en el libroFire and Furyen el que llamabaa Trump “traidor” y “antipatriota” por sus víncu-los con Rusia. A ello se suma que Bannon cadavez tenía más protagonismo, así como refiere unaportada en la revistaTimeque lo retrataba comoel verdadero presidente en la sombra. Finalmen-te, sus críticas públicamente a la hija de Trump,Ivanka, y a su marido, Jared Kush Âner, colmaronla copa y Bannon fue expulsado de la Casa Blanca.Este contexto propició que decidiera dar el saltohacia Europa, donde, desde entonces se ha dedi-cado a asesorar a todo partido de extrema dere-cha que se le ha acercado a pedir consejo (García,2019).</P>
<P>Es así que naceEl Movimientoque encabezaBannon en el Viejo Continente. Se trata de un pro-yecto aglutinador de nuevas derechas mundiales,el cual encontró en el escenario político europeoun terreno propicio para cultivar las ideas de lanueva derecha populista, así como el ascenso defuerzas políticas de corte de derecha radical po-pulista o extrema derecha.</P>
<P>El Movimiento, presupuso convertirse en unaespecie de internacional de la nueva derechamundial. El mismo tuvo su sede principal en Bru-selas. Su líder ha sabido aprovechar la coyunturapara impulsar la corriente nacional populista conla misma receta basada en envolver de un halo re-volucionario las políticas del ala más reacciona-ria. Bannon también ha estado mano a mano conel húngaro Victor Orban y el italiano Matteo Sal-vini, a los que ha reconocido públicamente comolos políticos más importantes hoy en Europa, conlos que dijo tener una relación excepcional.</P>
<P>La webPolítico, definióEl Movimientocomo elprimer club para populistas y euroescépticos. Susocio fundador es Mischaël Modrikamen, líder deuna formación belga de segunda fila, el Parti Po-pulaire, abogado, admirador de Trump, que espe-ra que esta plataforma sirva comothink tankparaayudar a gruposanti-establishmentpor toda Eu-ropa. Sus fundadores quieren que sea “un Davos</P>
</Part>
<Part><P>del populismo”. Por su parte, según explica en unaentrevista con Daniel Verdú “es un motor evan-</P>
<P>La puerta brasileña del proyecto Bannon en Latinoamérica</P>
<P>ha invertido en influir políticamente. Prestó apoyocon sus análisis de datos a Farage durante el Bre-</P>
<P>gelizador” (de la extrema derecha). Según ha de-</P>
<P>xit, apoyó financiera y tecnológicamente la campa-</P>
<P>clarado Bannon en otras ocasiones,El Movimien-toes la respuesta exactamente contraria al OpenSociety Foundation de George Soros, quien esuno de sus chivos expiatorios preferidos, culpadopor quienes difunden conspiraciones en internetcomo el impulsor de la “agenda globalista liberal”(Tori, 2019).</P>
<P>Las derechas han ganado mucho apoyo sociala través de nuevos mecanismos comunicativos.</P>
<P>ña de Trump y era dueño de parte de CambridgeAnalytica, la empresa del escándalo de la comprade datos a Facebook con el objetivo de manipularla opinión pública (Hernández, 2019).</P>
<P>De manera que Bannon ha aplicado todo eseknow howa varios partidos europeos de extremaderecha para que esos partidos minoritarios, quehabían quedado confinados en una esquina delpasado, como es el caso de Vox en España, resur-</P>
<P>El BREXIT y Trump se han perfilado como las</P>
<P>jan y ocupen un espacio importante en el suelo</P>
<P>dos grandes pruebas fehacientes de la emergen-cia del populismo de derecha a nivel trasatlánticoy a nivel de países cristianos occidentales. Am-bas opciones contaron con una oposición ferozde los más respetados medios de comunicacióntradicionales y fueron claramente desanimadas ydesdeñadas por el resto de medios, y sin embargoconsiguieron su objetivo.</P>
<P>El estratega estadounidense, Steve Bannon, haencontrado en las tecnologías de la informáticay las comunicaciones importantes aliados paraconsumar sus objetivos. Las redes, en particularFacebook, así como Google y WhatsApp, con-tribuyeron enormemente no sólo a difundirfakenews, sino a construir un nuevo terreno de debateen el que estas opciones políticas han florecido.</P>
<P>Los vínculos de Bannon con la campaña del Bre-xit, son evidentes y se relacionan sobre todo conel uso preciso delbig datapara fines electorales locual fue una de las claves de su éxito. De hecho,en octubre de 2015 era el vicepresidente de la po-lémica Cambridge Analytica, la empresa de bigdata que utilizó sin permiso los datos de millonesde usuarios de Facebook para lograr una campañamás influyente entre los votantes indecisos. RobertMercer, multimillonario estadounidense, fue el pa-trocinador de Breitbart y su principal valedor anteTrump. Mercer hizo su fortuna codirigiendo Re-naissance Technologies, un hedgefund muy exitosogracias a sus algoritmos, y una parte de su dinero lo</P>
<P>público.</P>
<P>La campaña de Trump de 2016 como referentepermite distinguir unos pasos que comparten to-dos estos candidatos ultraconservadores que, tengao no que ver con la asesoría de Bannon, han lo-grado aumentar su poder estrepitosamente desdela llegada de Trump a la casa Blanca. Al respecto,Bannon en Roma afirmó: &quot;Ninguno de estos parti-dos me necesita para ganar. Son muy sofisticados.Yo lo que puedo hacer por ellos es lo que hice porTrump, es decir, contarles simplemente que pue-den ganar si mantienen su mensaje&quot; (Tori, 2019).</P>
<P>Dentro de las propuestas de este “gurú de la ex-trema derecha mundial” está que las campañashuyan de los medios tradicionales, a los que reco-mienda criticar duramente como símbolo del “es-tablishment manipulador”. De tal modo, sus can-didatos se centran solo en medios amigos que nohagan preguntas trampa y en el manejo intensivode redes sociales.</P>
<P>Otro de los ingredientes de la llamada recetaBannon es el desprecio por la verdad. A él se leatribuye la idea de “los hechos alternativos” comoeufemismo para las mentiras. Se trata de difundirdatos falsos en redes sociales y en discursos sinpreocuparse por su veracidad sino por la fuerzaemocional que puedan transmitir. Todo vale contal de crear debates sociales de interés partidista,aunque se basen en datos falsos; y cuanto más es-candalicen, más debate generarán.</P>
<P>53</P>
</Part>
<Part><P>CUADERNOS DE NUESTRA AMÉRICA / No.1  Segundo Semestre  2020</P>
<P>Las conexiones de Bannon con Jair Bolsonaro:Brasil, una puerta en América Latina</P>
<P>En 2019, Steve Bannon comenzó a acercarse aAmérica Latina. Tras la victoria de Jair Bolsonarocomo presidente de Brasil, el empresario estadou-nidense, encontró en el mandatario brasileño a unaliado fundamental para intentar impulsarEl Mo-vimientoen la región. El estadounidense conside-ra al mandatario brasileño como un hombre claveen su plan de darle un nuevo impulso al populis-mo de extrema derecha a nivel mundial. Bannon,asegura Cristina Manzano, directora de Esglobal.org, quiere crear una internacional de la ultrade-recha, no hay más que ver su papel en el Brasilde Bolsonaro, y la Unión Europea (UE) ha sido elsiguiente terreno a conquistar (Hernández, 2019).</P>
<P>Bannon conoció a Eduardo Bolsonaro, hijo deJair Bolsonaro, cuando su padre era aún un di-putado con discurso antisistema aspirante a lapresidencia de su país. Se reunieron por primeravez en agosto de 2018. Es así que, en diciembredel propio año, se llevó a cabo en Foz de Iguazúuna Cumbre Internacional de los sectores conser-vadores más significativos de la región: “Prime-ra Cumbre Conservadora de las Américas”. Fueorganizada por Eduardo Bolsonaro y por la Fun-dación Índigo de Políticas Públicas, elthink tankdel ahora oficialista Partido Social Liberal. El en-cuentro pasó de ser una reunión menor de unaultraderecha marginal a una confluencia de acto-res, aún hoy marginales, pero que ahora cuentancon el respaldo del presidente del país más grandede Sudamérica.</P>
<P>La cumbre contiene desde su mismo nombreuna definición ideológica. Pero, además, su logoes una imagen del mundo con el mapa de todaAmérica y lleva los colores de la bandera de Bra-sil. Una flecha indica en el logo el camino quepretenden marcar: el de la derechización. Todo,según ellos, debe correrse a la derecha. Pero, ade-más, los colores muestran el imaginario de estemovimiento: el de un Brasil con un rol activo enla construcción de un frente regional conservador</P>
<P>que, a su vez, funcione como terreno fértil para elcrecimiento de los pequeños reductos de extremaderecha y que sea capaz de ampliar la capacidadde influencia de estos exponentes dentro de losgobiernos liberales clásicos (Oliva, 2019).</P>
<P>Su principal objetivo fue aunar a la extremaderecha de América Latina, y organizar un mo-vimiento con el fin de coordinar estrategias. Unhombre clave con gran influencia sobre Bolsonaroes Olavo de Carvalho, el Steve Bannon brasileño,quien señaló que “hay que hacer con la izquierdalo que los conquistadores españoles hicieron conlos aztecas” (Luzzani, 2018).</P>
<P>Este primer encuentro —entre cuyos exponentesse contaron desde el candidato a la Presidencia deChile, el pinochetista José Antonio Kast, hasta elex-general colombiano Jorge Jerez Cuéllar y el des-tituido presidente del Tribunal Supremo de Vene-zuela, Miguel Ángel Martín— dio señas de que elBrasil de Bolsonaro estaría dispuesto a capitanearuna nueva vuelta de tuerca en el giro conservador ya ocupar el vacío que no lograron llenar otras figu-ras más moderadas luego del derrumbe de los go-biernos progresistas y de izquierda en la región. Enel encuentro también estuvo presente el ya célebrederechista Álvaro Uribe, ex-presidente de Colom-bia. “Pedimos a Dios que [Bolsonaro] tenga todo eléxito. Lo necesita Brasil, pero más lo necesita estaAmérica Latina para tener la referencia de un grangobierno. Hacemos nuestros votos, en esta horade esperanza, para que ese gobierno le dé un granejemplo a nuestra América Latina y caribeña”, de-claró Uribe (Oliva, 2019).</P>
<P>Eduardo Bolsonaro ya venía manteniendo con-tacto, así como con Bannon, con representantesde la bancada del ex presidente colombiano y conJohn Bolton, Consejero de Seguridad Nacionalde los EE.UU. En Foz declaró que Brasil “podríaser sede de un tribunal para juzgar las dictadu-ras comunistas de Cuba, Venezuela y Nicaragua”,apoyando de esta manera una idea del opositorcubano, residente en Miami, Orlando Gutiérrez,también asistente a la cumbre (Oliva, 2019).</P>
</Part>
<Part><P>Entre los participantes de Chile, estuvo así comoel ultraconservador excandidato presidencial JoséAntonio Kast; el abogado e integrante del Con-sejo para la Transparencia, Francisco Javier Letu-ria, y el ingeniero civil y director del InternationalCenter for Pension Reform, Carlos Gómez. Otroscolombianos participantes fueron el general Jor-ge Jerez Cuéllar, comandante de operaciones con-tra las FARC y la senadora María Fernanda CabalMolina. A ellos se sumaron los venezolanos Ro-</P>
<P>La puerta brasileña del proyecto Bannon en Latinoamérica</P>
<P>Su objetivo inicial en Europa era crear una tu-pida red de partidos populistas de cara a las elec-ciones de mayo de 2019 y en cierta medida loconsiguió; tales han sido los resultados de frag-mentación política en el Parlamento Europeo,así como en cada uno de los países miembros,poniendo de manifiesto la crisis de los partidostradicionales, o la incapacidad de los nuevos dereformar y de resolver los problemas reales de lagente, de forma que se siguen descomponiendo</P>
<P>derick Navarro (Rumbo Libertad), y Miguel Án-</P>
<P>los primeros y los electorados se inclinen cada vez</P>
<P>gel Martín, expresidente del Tribunal Supremo deJusticia, exilado en EE.UU. y el senador paragua-yo Fidel Zavala.</P>
<P>De manera que este encuentro puede consi-derarse un precedente, incipiente pero simbóli-co deEl Movimientoen América Latina, al me-nos es una muestra de intento por organizarselas fuerzas de derecha más conservadora en laregión. El hijo del presidente Bolsonaro, sin du-das tiene un lugar destacado en este proyecto.El mismo, es el primer representante en Améri-ca Latina deEl Movimientoque encabeza Ban-non. Pero para ello resultó esencial la figura deJair Bolsonaro en la presidencia de Brasil. Unlíder como este en el poder, con el respaldo del</P>
<P>más a la ultraderecha. La estrategia para la UniónEuropea se basó en que, aunque logren pocos di-putados en las elecciones, los euroescépticos ten-gan un espacio para presionar al resto de las fuer-zas. Sobre este fondo, las tesis y los partidos queapoya Bannon pueden acabar teniendo éxito enEuropa. No se trata de que vayan a ser mayoría enel Parlamento, ni tampoco de que puedan accedera grandes cuotas de poder, lo que es muy pocoprobable, pero sí de que alcancen una influenciasustancial a través de lo que podría denominarsepolítica de fondo activista y desde ahí presionar ydesestabilizar, procurando el orden conveniente,a través del caos (Hernández, 2019).</P>
<P>Retomando la llegada de Bolsonaro al poder</P>
<P>presidente Donald Trump, constituyó la posibi-</P>
<P>y la influencia en la misma de Bannon como</P>
<P>lidad de facto para nuclear a su alrededor fuer-zas de igual signo político y avanzar por todo elcontinente.</P>
<P>Es importante tener en cuenta que, en la estra-tegia de Bannon,El Movimientoresulta una fun-dación cuya finalidad es difundir las ideas de esanueva derecha, pero para ello necesita el respaldode políticos con mayor peso, en aras de aglutinary legitimar estas fuerzas que han permanecidomarginadas. Esta estrategia comenzó a idearsepor Bannon en el contexto latinoamericano (aun-que entonces no existíaEl Movimientocomo tal),y posteriormente fue adaptada a la realidad euro-pea, donde confluyeron toda una serie de factoresdebido a los cuales ha podido avanzar con mayorrapidez.</P>
<P>estratega y Eduardo Bolsonaro como facilitadorinfluyente, debe decirse que de nuevo otra redsocial, como sucedió en EE.UU., en este casoWhatsapp (propiedad también de Facebook),resultó determinante en la amplia ventaja queobtuvo Bolsonaro en primera vuelta, y en el re-sultado final de la segunda vuelta, creando todoun ecosistema defake newsque se transmitíanpor el sistema de mensajería, y mediante la mi-crosegmentación y el uso delbig data, termina-ron deconstruyendo la realidad política al mis-mo tiempo que construían una paralela en elimaginario de la población.</P>
<P>Tanto en Estados Unidos como en Brasil, elmensaje que se iba alentando era similar (con lasespecificidades propias de cada país): la lucha</P>
<P>55</P>
</Part>
<Part><P>CUADERNOS DE NUESTRA AMÉRICA / No.1  Segundo Semestre  2020</P>
<P>contra elmarxismo culturaly laideología degénero, además de un discurso crítico con losmedios de comunicación masivos parte del es-tablishment (sean estos CNN o Globo), apelan-do a los miedos y aspiraciones de los sectorespopulares.</P>
<P>Es así, queEl Movimiento, que parecía centrarseespecialmente en Europa, comenzó a desembar-car en América Latina a través de Brasil. Segúnconsideran algunos analistas, la idea de Bannones construir una alianza entre la Italia de Salvi-ni, la Hungría de Orban, los Estados Unidos deTrump y el Brasil de Bolsonaro. A la que pudieraunirse una Francia presidida por el Frente Nacio-nal que comanda Marine Le Pen.</P>
<P>El hijo de Bolsonaro refiriéndose a su entrada aEl</P>
<P>Lo que busca Bannon es una especie de glo-balización e internacionalización del antigloba-lismo. En todas sus conferencias suele repetirque su movimiento está unido en la búsqueda deuna agenda populista nacionalista para la pros-peridad y soberanía de los ciudadanos en todoel mundo. La idea principal es la de atraer a to-dos aquellos que se han visto “abandonados” odejados de lado por sus gobiernos, y apelandoa los habitantes de ciudades industriales que sehan quedado sin trabajo debido a que sus em-presas se establecieron en países con menorescostos laborales. O a aquellos provenientes dezonas rurales que no pueden competir con losavances tecnológicos de los grandes pooles desiembra. Buscando, además, chivos expiatorios</P>
<P>Movimiento, afirmó estar trabajando para “unir al</P>
<P>y fomentando los grandes miedos colectivos que</P>
<P>nacionalismo de sentido común”, al mismo tiempoque dijo estar esperanzado por el “trabajo de Ban-non en Europa” para “rechazar el Pacto Mundialsobre Migración”. Esa idea del “sentido común” a laque se refiere Eduardo Bolsonaro, siempre estuvomuy presente en la derecha. Frente a “lo ideológi-co”, se impone “la realidad” (Fiore, 2019).</P>
<P>Esta lógica discursiva de lucha “contra el co-munismo” que parece salida de los años de laGuerra Fría, en realidad esconde un rechazovisceral a la mal llamada “ideología de género”,a los inmigrantes, a los trabajadores, los negrose indígenas, y en defensa a ultranza de la inver-sión privada y de las reformas fiscal y laboralque insisten en adelantar los gobiernos neoli-</P>
<P>produce la inmigración a gran escala. Al mismotiempo, acusando al progresismo de ser ajeno aesta realidad y de estar más preocupado por losproblemas de las elites urbanas de clase media ysobre educadas.</P>
<P>Ideológicamente,El Movimientode Bannonpresenta un rechazo absolutamente visceral atodo lo relacionado con progresismo y a lo quela extrema derecha considera “marxismo cultu-ral”.  Su eje en la región latinoamericana no estanto la problemática de la inmigración, comosucede en Europa, sino más bien todo lo quetenga que ver con las tendencias del progresis-mo y la izquierda, y lo que la derecha denomina“ideología de género”: el movimiento feminista</P>
<P>berales de la región en desmedro de las grandes</P>
<P>y las disidencias sexuales. Centran gran parte</P>
<P>mayorías.</P>
<P>Al momento de referirse a su doctrina, el dipu-tado oficialista brasileño Fernando Francischinila definió muy bien diciendo que es liberal en laeconomía, conservador en las costumbres, y po-</P>
<P>de sus ataques contra la comunidad LGBTIQ+(Fiore, 2019).</P>
<P>En cuanto al ataque a la “ideología de género”por parte de El Movimiento de Bannon y susaliados vernáculos, hay datos muy concretos y</P>
<P>ner a la familia por encima de todo. Esto, tam-</P>
<P>verificables en América Latina que muestran</P>
<P>bién, diferencia a la versión latinoamericana de laeuropea. Ya que extremistas como Marine Le Pen,Matteo Salvini o Viktor Orban se reivindican pro-teccionistas en lo económico.</P>
<P>56</P>
<P>una problemática real que va por otro camino:la desigualdad de derechos (sobre todo labo-rales), entre hombres y mujeres, por lo tanto,la feminización de la pobreza sigue siendo un</P>
</Part>
<Part><P>asunto grave que necesita atención por parte delos estados nacionales.1</P>
<P>Es de vital importancia la estrategia hacia Amé-rica Latina para imponer el pensamiento único yreorganizar la dependencia regional de las políti-</P>
<P>La puerta brasileña del proyecto Bannon en Latinoamérica</P>
<P>su cuenta deTwitterque “Brasil es soberano paradecidir si acepta o no migrantes”, al mismo tiem-po que, en consonancia con Trump o Salvini, ex-presó: “Quien por ventura venga para aquí deberáestar sujeto a nuestras leyes, reglas y costumbres,</P>
<P>y también deberá cantar nuestro himno y respetarcas de Washington y de los intereses de las gran-</P>
<P>des megaempresas trasnacionales, para lo cual laderecha fue, paso a paso, desarticulando el Mer-cado Común del Sur (MERCOSUR), la Unión deNaciones Suramericanas (UNASUR) y la Comu-nidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños(CELAC), destruyendo los procesos integradoresdesarrollados en los últimos tres lustros.</P>
<P>En cuanto al fenómeno de la inmigración hacevarios años que es parte de la agenda más o me-nos central en muchos países de América Latina.Sin embargo, aprovecharse de eso para buscarculpables de todos los males en los inmigrantes, ydecir que “se desnaturaliza la cultura local”, comosostiene Bannon junto a los extremistas europeos,no tendría mucho sentido en la región. Mientrasque en Europa el debate sobre la nueva influenciacultural de los inmigrantes musulmanes es cam-po fértil para la entrada de los partidos de extre-ma derecha, en América Latina se intenta apelarsimplemente a los viejos estereotipos racistas. Se-gún datos de la CEPAL, el 73 % de los migrantesque reciben las ciudades de América Latina y elCaribe son de origen interno. El 78 % de los mi-grantes se dirige a los grandes centros urbanos,reemplazando, de alguna manera, al fenómeno demigración del campo a la ciudad que se dio en lasprimeras décadas del sigloXX(Fiore, 2019).</P>
<P>Bolsonaro, en su discurso a la Asamblea Ge-neral de Naciones Unidas en enero de 2019, afir-mó que retiraría a Brasil del Pacto Mundial sobreMigración. A su vez, declaró posteriormente en</P>
<P>nuestra cultura”. La salida del Pacto Migratorio vaen la misma línea de las ideas de Bannon a la horade desconfiar de todo lo que tenga que ver conpactos u organismos multilaterales. Sin embargo,la retórica anti-inmigratoria sería mucho más unacuestión discursiva que un “problema” real paraBrasil. Si bien en los últimos años ingresaron algigante sudamericano unos 160 000 venezolanos,de los 209 millones de habitantes que tiene Brasil,el país presenta tan solo 800 000 inmigrantes. Esdecir, el 0,4 % del total, según datos de la PolicíaFederal (Fiore, 2019).</P>
<P>En cuanto a la influencia de Bannon en otrospaíses de la región, además de los vínculos yamencionados, establecidos en el encuentro enIguazú; existieron declaraciones de Bannon, ennoviembre de 2018, respecto de que recibió a “po-pulistas de Argentina”. Nunca se supo exactamen-te quiénes eran, si es que la reunión se produjorealmente. Lo cierto es que, por ahora, ni su figuraes demasiado conocida en el país ni un candida-to con las características de Bolsonaro o Trumppodría llegar a tener mucha inserción electoral.Aunque hace tiempo se habla en el país de “po-pulismo” para referirse al peronismo o al kirch-nerismo, no es a esa categoría a la que Bannon serefiere cuando utiliza el término. Si bien, tras laelección del brasileño, la agenda política argenti-na se fue corriendo aún más hacía la derecha, enun contexto de inflación desmedida y crisis eco-nómica sin freno, la antinomia entre globalistas</P>
<P>1La situación referente a la igualdad salarial entre hombres y mujeres es claramente preocupante. La participación delas mujeres en el mercado laboral es del 49,5 por ciento mientras que la de los hombres es del 71,3%. Según númerosde la OIT, las mujeres sin empleo registrado ascienden al 9,1 por ciento, es decir 1,4 veces superior a la de los hombresen su misma situación. Informes de la CEPAL y el Proyecto de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), muestranque “en todos los segmentos ocupacionales” las mujeres reciben ingresos significativamente menores por la mismatarea que los hombres.</P>
<P>57</P>
</Part>
<Part><P>CUADERNOS DE NUESTRA AMÉRICA / No.1  Segundo Semestre  2020</P>
<P>y anti-globalistas no parece que vaya a ser partecentral del debate público por un tiempo.</P>
<P>Si bien en el resto de los países de América La-tina hay partidos de extrema derecha que podríancomulgar conEl Movimiento, hoy no presentanmuchas posibilidades reales de alcanzar el poder.En Chile, el ex diputado José Antonio Kast es unultraconservador que reivindica la figura de Au-gusto Pinochet y es conocido por sus declaracio-nes homofóbicas. Bannon ha hablado con medioschilenos, aunque no ha mencionado contactoscon políticos del país. Se ha referido a su idea del“populismo nacionalista” en una entrevista al his-tórico medio chilenoEl Mercurio. En la mismaconversación, el norteamericano reivindicó laspolíticas económicas de la dictadura pinochetis-ta diciendo que le dieron “una lección” a Reagany Thatcher, quienes las aplicaron posteriormente.En un país con la historia y la composición so-cial de Chile, la clase de ideas que expone Bannonpueden llegar a tener una inserción considerableen el futuro.</P>
<P>Es preocupante que discursos como el de Ban-non, que hasta hace un tiempo parecían total-mente ajenos a la región, comiencen a instalarse.Su puerta de entrada ha sido el Brasil de Bolsona-ro, sin embargo, el terreno es propicio teniendoen cuenta como estas ideas ganan oportunidadaprovechándose de la desconfianza con la políticatradicional que sostienen las capas medias y altasde la sociedad, pero también de algunos sectorespopulares y juveniles. Por la enorme importanciatanto económica como geopolítica de Brasil, si elgobierno logra resolver sus principales problemasinternos, Jair Bolsonaro y sus hijos pueden llegara ejercer de eje gravitatorio en la región para laexpansión de la ideología de Bannon y sus inte-reses. La más o menos vaga unidad de conceptosy acción del gobierno brasileño con lo que repre-sentan Donald Trump en Estados Unidos, Salvinien Italia u Orban en Hungría, puede ser capaz deotorgarle un fuerte impulso aEl Movimientoa ni-vel mundial.</P>
<P>58</P>
<P>Bannon es el ideólogo y publicista de un progra-ma restaurador orientado a dinamitar la globali-zación y permitir a Occidente la recuperación deuna centralidad que viene perdiendo desde hace 40años. La globalización fue funcional a las fraccio-nes más concentradas del capital trasnacional, perose mostró incapaz de diseminar esos beneficios enel mercado interno estadounidense, ni evitar queChina se constituyera en la locomotora produc-tiva mundial. Para muchos Bannon es el caballode Troya de la expresión resentida de ese fracaso.Quizás el más claro exponente comunicacional deuna frustración que se viste con retórica y coloresbelicistas para intentar frenar una multipolaridaden auge, una hibridación cultural imparable y la re-configuración de las relaciones globales.</P>
<P>Iglesia evangélica y política latinoamericana enla estrategia de Bannon</P>
<P>En el marco deEl Movimientode Bannon enEuropa, este fundó la Academia Judeo Cristia-na donde pretende forjar la nueva generación de“gladiadores culturales del centro-derecha popu-lista” en un monasterio cartujano cerca de Roma.La Academia del Occidente Judeocristiano, segúnse llama el proyecto, aspira a ser algo así comouna “escuela de gladiadores de la guerra cultu-ral” en el Viejo Continente, en palabras de Ban-non. La enseñanza de “los principios judeocristia-nos” será la base del currículum de la Academiade Bannon, que arrancará con cursos intensivosde dos y cuatro semanas. Su plan es sin embargocrear algo así como un “máster” de nueve meses(a más de 40 000 euros la matrícula) para “gladia-dores del centro-derecha populista”, como le gus-ta decir a su creador. Su objetivo será “identificary acelerar” a jóvenes talentos en la línea de Ma-rion Maréchal (la sobrina de Marine Le Pen), deBeatrixvon Storch (de Alternativa para Alemania)o del canciller Sebastian Kurz (del Partido Popu-lar Austriaco) (El Mundo, 2019).</P>
<P>En el caso de América Latina uno de los cam-bios más notables en las últimas décadas ha sido el</P>
</Part>
<Part><P>aumento de los miembros de las distintas iglesiasevangélicas en detrimento, muchas veces, del nú-mero de feligreses de la Iglesia Católica.2En estepunto es importante aclarar que, más que hablar</P>
<P>La puerta brasileña del proyecto Bannon en Latinoamérica</P>
<P>tituyen casi la mitad del total de habitantes. Por suparte, en Argentina y Chile la participación polí-tica de los evangélicos se desarrolla en contextosrelativamente seculares; entretanto, en Colombia</P>
<P>y en el Perú, han estado involucrados en la tomade una sola “Iglesia evangélica” en América Lati-</P>
<P>na es mejor hablar de “iglesias evangélicas”3que,históricamente, han pasado por diferentes movi-mientos, oleadas, acentos o rostros: protestante,evangelical, pentecostal, neopentecostal, etcétera.</P>
<P>En el libroEntre Dios y el César: El impacto po-lítico de los evangélicos en el Perú y América Lati-na, el doctor José Luis Pérez Guadalupe demostróque ello no solo implica un crecimiento numérico,sino también una búsqueda de poder e influen-cia. Así pues, los evangélicos han dejado atrás sus“templos de cochera” y se han instalado en el Par-lamento, las alcaldías y las grandes empresas. Deahí que en los últimos años una nueva evidenciase manifiesta con igual claridad: el ingreso masivode ciertos líderes evangélicos en el ámbito políticopartidario, que ubicaría al movimiento evangélicocomo uno de “los nuevos actores políticos de laregión” —a partir de la década de 1980—, aunquecon diversas manifestaciones y desigual impactoen cada país.4</P>
<P>La creciente influencia política de los evangéli-cos es un fenómeno latinoamericano; sin embar-go, hay notables diferencias que se manifiestan se-gún el país. Así, México cuenta con una poblaciónevangélica relativamente pequeña, mientras queen Guatemala y El Salvador los evangélicos cons-</P>
<P>de decisiones políticas. Sin embargo, es en Brasildonde los evangélicos han alcanzado la mayor or-ganización política (Pérez, 2018).</P>
<P>De ahí que sea esencial la influencia políticacontemporánea de los evangélicos, con especialénfasis en sus estrategias electorales y en los te-mas que reivindican, tales como la “agenda mo-ral” y la defensa de los valores familiares tradicio-nales, estas serían las contrapartes esenciales de lalucha contra el “marxismo cultural” y la “ideolo-gía de género”. Se trata de incorporar el trasfondoreligioso detrás de esta nueva oleada política delos evangélicos en el continente, o sea, la relec-tura bíblica sobre un supuesto “proyecto políticode nación” que Dios ha diseñado para “su pueblo”(antes Israel, ahora el pueblo cristiano) y que debeculminar con la toma del poder por parte de los“cristianos evangélicos” (Los “evangélicos políti-cos”). Esta irrupción religiosa y electoral ha sor-prendido a los propios partidos políticos, que noapostaban por los evangélicos, ni en cuanto a suimportancia numérica ni respecto a sus plantea-mientos religiosos (morales). En cambio, hoy, to-dos los partidos quieren ganarse la gracia del votoevangélico o, por lo menos, tener algún pastor ensus filas, con la ingenua idea de que así lograrán la</P>
<P>2El fenómeno de “migración religiosa” en el continente se reduce a una “emigración católica” hacia las iglesias evangé-licas, lo que confirma que América Latina sigue siendo eminentemente cristiana (un 90% aproximadamente). No obs-tante, el segundo grupo de mayor crecimiento son los que no manifiestan ninguna afiliación religiosa.</P>
<P>3Los evangélicos comparten con los protestantes una misma base doctrinal, son cristocéntricos y bibliocéntricos, perosu principal característica sociológica es que son “conversionistas”. La evangelización es la esencia de su Iglesia y no selimitan a una pastoral de mantenimiento, sino que son iglesias de misión (ad intra y ad extra).</P>
<P>4Desde mediados del siglo pasado se ha consolidado el paso de un modelo de líder evangélico: misionero-protestan-te-extranjero a pastor-evangélico-nacional, que ha permitido una mayor participación de los evangélicos en la políticalocal. Este desarrollo ha ganado aún más visibilidad desde la campaña presidencial de 2018 en Costa Rica, en la que elcandidato evangélico Fabricio Alvarado llegó a la segunda vuelta de las elecciones. El éxito mediático de Alvarado hagenerado numerosos artículos y discusiones sobre el impacto político de los evangélicos en el continente. En la décadade 1990, la mayoría de las iglesias evangélicas comenzaron a pasar de la históricafuga mundia la conquista del mundo;ya no se preguntaban si debían participar en política, sino cómo debían participar.</P>
<P>59</P>
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<Part><P>CUADERNOS DE NUESTRA AMÉRICA / No.1  Segundo Semestre  2020</P>
<P>simpatía de un supuesto “voto confesional”. Asi-mismo, los candidatos políticos y gobernantes enejercicio miden cada vez más sus palabras parano herir las susceptibilidades religiosas de ningúntipo y, menos aún, despertar las iras de los fielescristianos con el “enfoque de género”, el matrimo-nio igualitario o cualquier otro tema que pudieragenerar controversia. De hecho, los discursos re-ligiosos están influyendo en las políticas públicas(Pérez, 2018).</P>
<P>La agenda moral evangélica (provida y fami-lia, y contra el aborto, el matrimonio igualitarioy la llamada ideología de género), coincide ple-namente con las principales líneas de mensajeen las que se apoya el populismo que promueveBannon. El uso populista de la religión tiene quever con la creación de un nuevo consenso: es unaherramienta para llamar la atención de una so-ciedad que siente haber perdido su “norte moral”(Steinmetz-Jenkins, 2019).</P>
<P>En todas las democracias occidentales y du-rante los últimos treinta años, los partidos y lasasociaciones civiles han experimentado un des-censo pronunciado en el número de miembros.Muchos fieles de las iglesias tradicionales tambiénhan desertado en pos de nuevas comunidades re-ligiosas. Sin embargo, hay muy buenas razonespara fundamentar la idea de que gran parte delpopulismo de hoy es, en cierta medida, una reac-ción religiosa. Tanto en el tradicionalismo euroa-siático de Vladimir Putin como en la democraciacristiana de Orbán, en el judeo cristianismo deTrump, en el pentecostalismo de Bolsonaro, en elcatolicismo populista de Salvini y en el naciona-lismo hindú de Modi, hay una reacción religiosaa los gobiernos seculares. Como decía el fascistafrancés Charles Maurras, que no creía en Dios, es“esencial que la gente crea en él”. En medio de losvertiginosos cambios de la globalización, el popu-lismo de “Dios y nación” incorpora al capitalismoel marco religioso tradicional. Los populistas es-tán siguiendo el guión de Steve Bannon —católi-co—, que afirma que la crisis financiera mundial</P>
<P>60</P>
<P>fue producto de abandonar la moderación comúna las tradiciones religiosas, el destructivo efectode un secularismo sin Dios  (Steinmetz-Jenkins,2019).</P>
<P>Bannon, a su vez, se inspira en el crítico cultu-ral estadounidense Christopher Lasch, que en ‘Elverdadero y único cielo’ (‘The True and Only Hea-ven’, 1991), sostiene que la sociedad estadouni-dense ya no se siente “gobernada por un consensomoral”. Para Lasch, el control colectivo ejercidopor las normas es secundario a la libre interacciónde ideas en el mercado intelectual. El ejemplo másclaro, argumenta, es la reducción de la religión aun asunto privado, haberla convertido en una he-rramienta terapéutica que se usa en caso de nece-sidad, pero nunca como un credo vívido. “Entrelas elites”, escribió, la religión es “útil para bodas yfunerales, pero prescindible”. Lo cierto es que, enlos cada vez más influyentes populismos de dere-cha, el uso de la religión, ha propiciado una “repo-litización” dirigida contra las fuerzas del mercadoy contra los tecnócratas impersonales. Es necesa-rio reconocer la potencia que el lenguaje religiosotiene hoy, así como su capacidad de reformularlas normas. En un mundo sin corazón, las tradi-ciones religiosas aparecen como un refugio y unnuevo centro moral (Steinmetz-Jenkins, 2019).</P>
<P>En entrevista a Frei Betto, el mismo señaló al-gunos elementos importantes que se destacan acontinuación.</P>
<P>El triunfo de Bolsonaro, entre otros factorescomo el antipetismo, relacionado con los casos decorrupción que efectivamente hubo en el partido,unido a la conspiración para encarcelar a Lula yla manipulación de las redes digitales; tuvo comofactor esencial la influencia de las iglesias evangé-licas, las únicas que hacen un trabajo de base conel pueblo. En los 13 años de gobierno del Partidodel Trabajo (PT) no hizo este trabajo, no hizo laalfabetización política de la gente sencilla, mien-tras que las iglesias evangélicas sí lo hicieron. Elpapel de esas iglesias neopentecostales es garanti-zar que los pobres soporten la pobreza. Entonces</P>
</Part>
<Part><P>son como un rebaño de corderitos, de ovejitas queaceptan la palabra del pastor como si fuera la pa-</P>
<P>La puerta brasileña del proyecto Bannon en Latinoamérica</P>
<P>de tradición católica, se hizo bautizar en la Asam-blea de Dios, que es una confesión protestante de</P>
<P>labra de Dios. Es una forma terrible de opresión,de servidumbre voluntaria, pero que tiene muchafuerza en Brasil, incluso fuerza política. Las igle-sias evangélicas tuvieron su peso en la elección deBolsonaro y tienen una bancada parlamentariamuy fuerte. De la elección de Bolsonaro tambiénes responsable la cobardía del sistema judicialbrasileño, porque tendría que haberlo sanciona-do por las cosas absurdas que ha dicho durantela campaña, como defender la tortura u ofendera los homosexuales y a las mujeres. Pero todo se</P>
<P>carácter pentecostal. Con mucha inteligencia, fuea tratar de convertirse en evangélico para merecertambién ese voto.</P>
<P>La teología de la liberación sigue viva ahora enBrasil, después de un largo período de pontifica-dos conservadores que no han valorado esta líneapastoral. Ahora sí se valora, sobre todo porque elpapa Francisco está muy identificado con las te-sis de la teología de la liberación. Hay un nuevoaliento, la teología de la liberación vuelve a sermuy importante para la fe cristiana, para los mo-</P>
<P>soportó en la Justicia, sin ninguna sanción. Eso</P>
<P>vimientos de iglesias, para entender la relación</P>
<P>facilitó su proyección.</P>
<P>El crecimiento de las religiones evangélicas enBrasil, tanto en cantidad de fieles como en los es-pacios de poder político Betto lo atribuye a variosfactores. “Primero, los dos pontificados conserva-dores de la iglesia católica, el de Juan Pablo II yel de Benedicto XVI, no valorizaron nuestro tra-bajo en las bases populares con las comunidadeseclesiales de base. Al contrario, hubo mucha sos-pecha, mucha oposición y un cambio de obisposy curas que apoyaban este trabajo, entonces mu-chos fieles de las comunidades eclesiales de baseemigraron a las iglesias evangélicas. Además, nose sentían bien en las misas católicas, que gene-ralmente son muy buenas para las capas mediasy altas. Pero tú, fiel, dueña de una empresa, vasa la misa y difícilmente vas a encontrar a un em-pleado tuyo ahí, o al portero de tu edificio, o alchofer de tu auto. Esa gente va a la iglesia evan-gélica. La iglesia católica no ha sabido dar apoyoni valorar. También el clericalismo que hay en laiglesia católica —todo está centrado en la figuradel cura— ha dificultado mucho nuestro trabajo.Los curas no viven en las favelas, pero los pastoressí, entonces ese acercamiento conquista a la gente.Otro factor tiene que ver con una mística inter-na de que “un hermano vota a un hermano”. Esdecir, un evangélico, cuando va a votar, tiene quevotar a otro evangélico. Por eso Bolsonaro, que es</P>
<P>entre la Biblia y la realidad que vivimos, enton-ces estamos en un nuevo momento de ofensiva enese sentido. Pero hemos perdido mucho espacio.Ese espacio se perdió en detrimento de las religio-nes evangélicas. Perdimos espacio en la base, perono desde el punto de vista teórico, porque segui-mos avanzando y tratando nuevos temas, comola ecología, la innovación tecnológica, la astrofísi-ca, una teología feminista muy avanzada, tambiénuna teología indígena (Beto, 2018).</P>
<P>Los ataques de Bannon contra el Papa Francis-co han sido recurrentes, y han pasado desdefakenewshasta la organización de una especie de opo-sición contra el pontífice encontrando apoyos en-tre políticos ultraderechistas europeos que aban-deran el catolicismo y sobre todo critican condureza la posición del Papa de protección a losrefugiados. Así también son de vital importan-cia en ese sentido, varias figuras en Estados Uni-dos que comparten una visión ultraconservadorade la Iglesia como el cardenal Raymond Burke,quien, aunque recientemente ha tomado distan-cia de Bannon, en su momento le fue un impor-tante apoyo en este fin, así como algunos obisposa menudo asociados al Tea Party o a la cadena FoxNews.</P>
<P>Es importante aclarar que Bannon es católico,pero de corte escatológico, en el sentido teológico,cuya demonización de los emigrantes mexicanos</P>
<P>61</P>
</Part>
<Part><P>CUADERNOS DE NUESTRA AMÉRICA / No.1  Segundo Semestre  2020</P>
<P>y musulmanes opera bajo la visión maniquea deun mundo dividido entre el bien y el mal, donde labeligerancia puede adquirir una justificación teo-lógica. Al respecto, se publicó un artículo de LaCivilità Cattolicadonde sus autores Antonio Spa-dao y Marcelo Figueroa se pronunciaron contra elfundamentalismo evangélico en Estados Unidospor operar una interpretación distorsionada delas Sagradas Escrituras y del Antiguo Testamentopor promover la guerra, y desde allí fundamentarposturas sobre el cambio climático, los migrantesy los musulmanes. El artículo centra sus críticasespecialmente en la figura de Bannon (Valores re-ligiosos, 2020).</P>
<P>De manera que estas diferencias que le separancon el catolicismo, le acercan en cierta medida alprotestantismo, aunque con determinados mati-ces que no pueden definirle en esa categoría perosí flexibilizan determinadas líneas que le permi-ten moverse en el amplio espectro religioso delos diferentes escenarios y lograr adaptarlo a suproyecto de aglutinar las derechas. Para ello, en elcaso latinoamericano es fundamental identificarlas estrategias y políticas de los evangélicos en losdistintos escenarios nacionales y aquellos temasque les han permitido consolidarse como una op-ción electoral exitosa.</P>
<P>En los albores del sigloXXIparece que los reno-vados evangélicos —ahora con evidente espírituneopentecostal, con aires de evangelio de la prospe-ridad (o ideología de la prosperidad), con pretensio-nes reconstruccionistas y con una creciente llegadaa las clases medias y altas— son el nuevo rostro la-tinoamericano y los nuevos actores sociales y políti-cos del movimiento evangélico continental.</P>
<P>La gran trasformación religiosa latinoamericanaen las últimas décadas no ha sido el crecimientode la increencia o el secularismo como en Europa,sino el paso de un cristianismo católico tradicionala un cristianismo evangélico militante.</P>
<P>En esta línea, debemos recordar que, si bien te-nemos actualmente evangélicos de segunda, ter-cera y cuarta generación, la mayoría de ellos en</P>
<P>62</P>
<P>América Latina son neoconversos; es decir, hansido católicos. Ellos decidieron ser evangélicos ypor eso tienen un mayor compromiso con su igle-sia. En cambio, la mayoría de católicos han naci-do católicos y pertenecen a la Iglesia porque asífueron bautizados, formados y educados. Incluso,muchas veces siguen el catolicismo por costum-bre, como es el caso de los católicos nominales,tradicionales, culturales, devocionales, sociológi-cos, etcétera.</P>
<P>Pero, a pesar de un menor compromiso de lamayoría de católicos con su Iglesia, debemos re-conocer la existencia de un sustrato católico (o almenos cristiano) en la gran mayoría de nuestrassociedades (en menor dimensión en el Cono Sur).Este sentimiento religioso aflora en situaciones es-peciales, como la visita del papa Francisco al Perú,por ejemplo, que volcó a las calles a millones deperuanos y que superó por mucho la asistenciaa las misas dominicales. Otra manifestación delsustrato cristiano se produjo en Costa Rica cuan-do se dio a conocer la Opinión Consultiva de laComisión Interamericana de derechos Humanos(CIDH, que llevó al candidato evangélico Fabri-cio Alvarado de un 2% de intención de voto a un25% en solo dos semanas. Esa también sería la ra-zón por la cual los sociólogos no pueden explicarlas dimensiones que ha alcanzado la “Marcha porla vida” (de la Iglesia católica) y del colectivo “Conmis hijos no te metas” (de las iglesias evangélicas)que, finalmente, logran unir en una misma mani-festación multitudinaria y popular a grupos reli-giosos que nunca antes se aproximaron a un ecu-menismo práctico. Esa también sería la razón porla cual los “evangélicos políticos” prácticamentehan desplazado a los “políticos evangélicos” delámbito electoral y son los que lideran el protago-nismo político del creciente movimiento evangé-lico en América Latina (Pérez, 2018).</P>
<P>En el ámbito político es indudable que la re-ligión está tomando un protagonismo electo-ral inusitado y que los discursos religiosos estáncomenzando a determinar políticas públicas. El</P>
</Part>
<Part><P>nuevo (o renovado) fenómeno de religión y polí-tica en América Latina —más que el de Iglesia-Es-tado— ya no se va a decantar solo entre categoríasbásicas confesionales como “católico o evangéli-co”, sino entre las diferentes segmentaciones den-tro de cada iglesia.</P>
<P>La inexistencia de un voto confesional en Amé-rica Latina, sea evangélico o católico, y la subre-presentación política de los evangélicos confirmanque no existe una relación directa entre confesio-nalidad religiosa y opción política (o electoral).Además, vemos que temas como la agenda moral</P>
<P>La puerta brasileña del proyecto Bannon en Latinoamérica</P>
<P>co de Europa con el evangelismo latinoamericanoen una misma línea.</P>
<P>Conclusiones</P>
<P>La llegada al poder en Estados Unidos de Do-nald Trump en 2016, avivó la llama de los popu-lismos en los imaginarios internacionales comomodelo alternativo frente a la crisis de la culturapolítica, institucional y del sistema en general. Enese sentido, resultó un factor esencial la influenciade Steve Bannon, así como su asesoramiento en elBrasil a Jair Bolsonaro en su campaña presidencial</P>
<P>unen y congregan tanto a católicos como a evangé-</P>
<P>y posteriormente su presencia en Europa, fomen-</P>
<P>licos en una sola propuesta pública; aunque no seani a todos los católicos ni a todos los evangélicos.Y creemos que ese será el camino que tomarán lasnuevas tendencias políticas de los grupos religiososen el continente, segmentadas en un proceso con-tinuo de fusión y fisión y lideradas “anónimamen-te” por agendas transversales y grupos de presión,más que por partidos políticos o líderes religiosos;aunque la manera de visibilizar políticamente esaspropuestas será a través de ellos.</P>
<P>En la práctica, los “evangélicos políticos” handesplazado a los “políticos evangélicos”, y buscan</P>
<P>tando desde Bruselas su objetivo de promover unespíritu nacionalista y su estrategia de aglutinar aestas fuerzas políticas de corte radical-populista,hasta hace tiempo marginadas, y hoy fortalecidasfrente a las desgastadas fuerzas tradicionales.</P>
<P>Como se refirió al inicio de este artículo este esun tema muy complejo para ser abordado en tansolo unas páginas. Hay toda una serie de cues-tiones sobre las cuales reflexionar: Steve Bannones solo un hombre, ¿qué representa realmente el“gurú de las derechas mundiales”? La ruta de Ste-ve Bannon es toda una red de análisis: El escán-</P>
<P>ampliar la militancia religiosa de sus feligreses alámbito público y convertir su capital religioso en</P>
<P>dalo de Cambridge Analytica, la llegada a la pre-sidencia de Estados Unidos de Donald Trump, el</P>
<P>Brexit, entre otros hechos que se entretejen conun rentable capital político. La incursión de los</P>
<P>“evangélicos políticos” responde más a una nue-va lógica de utilización instrumental de la políticacon fines religiosos que a una histórica utilizaciónde la religión con fines políticos. Cuando se acen-túa la agenda moral en la propuesta política, másque de un “voto confesional”, se podría hablar deun “voto valorativo”, que atrae al sector más con-servador de los evangélicos y de los católicos.</P>
<P>El único tema que podría aglutinar, coyun-turalmente, a la gran mayoría de evangélicos (ytambién a muchos católicos) es la agenda mo-ral provida y profamilia; aunque no con la mis-ma contundencia en todos los países. Este temaestá en total coherencia con la propuesta de SteveBannon, conectando así el factor religioso católi-</P>
<P>referencias a “los rusos”, “los chinos”, la amena-za a la democracia liberal, la erosión del ordeneuropeo y muchos otros temas de la geopolíticamundial, que sin dudas permitirían un análisistan amplio y vivo como prácticamente imposible.</P>
<P>Recientemente el avance de la pandemia de laCovid-19 ha marcado nuevos tópicos en este sen-tido. Uno de ellos, la identificación del virus como“chino”, “comunista”, lo cual abre un nuevo cam-po de batalla en la confrontación sino-estadouni-dense. Todo ello en un ambiente donde la polari-zación política es cada vez más fuerte y violentacomo es el escenario norteamericano que ha ca-racterizado el proceso eleccionario de noviembrede 2020.</P>
<P>63</P>
</Part>
<Part><P>La coyuntura latinoamericana actual formaparte de un proceso más amplio y complejo don-de ha prevalecido el agotamiento de los mensa-jes del mainstream, ante lo cual surge un contextooportuno para fuerzas políticas que se muestrenabiertamente desmarcadas y diferentes del resto.</P>
<P>Estos nuevos códigos comunicacionales esta-rán influyendo en el escenario futuro del aconte-cer político y social latinoamericano. Se trata deactores que se presentan como nuevos o alterna-tivos y llegan cuestionando todo el orden estable-</P>
<P>cido, promulgando y encarando debates que hanpermanecido dormidos u olvidados, cultivandohumillación, miedo y resentimiento. De ahí quesus estilos comunicativos explotan los recursos ycontenidos atractivos que tengan a la mano paraentrar en el mundo interior de cada una de laspersonas que conformen potencialmente un elec-torado mayoritario, moviendo emociones encon-tradas, frustraciones ocultas y manipulando ex-periencias tan sublimes como la fe y tan profanascomo los estigmas.</P>
<H2>Referencias bibliográficas</H2>
<P>Betto, Frei (2018): “Las izquierdas latinoamericanas debemos pensar por qué los más pobres ya no nos apoyan tanto”,La Diaria, enhttps://ladiaria.com.uy/articulo/2018/11/frei-betto-las-izquierdas-latinoamericanas-debemos-pen-sar-por-que-los-mas-pobres-ya-no-nos-apoyan-tanto/</P>
<P>El Mundo(2019): La Academia judeocristiana de Steve Bannon, enhttps://www.elmundo.es/internacional/2019/05/22/5ce41a71fdddff2c3a8b461c.html</P>
<P>Fiore, Viani Gonzalo (2019): Steve Bannon en América Latina. La puerta de entrada paraEl Movimientode SteveBannon en América Latina, Nodal, 26 marzo, 2019, enhttps://www.nodal.am/2019/03/la-puerta-de-entrada-pa-ra-el-movimiento-de-steve-bannon-en-america-latina-por-gonzalo-fiore-viani-especial-para-nodal/</P>
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<P>Hernández, Esteban (2019): El inquietante plan Bannon para Europa,Magazinedigitalen http://www.magazinedigital.com/historias/reportajes/inquietante-plan-bannon-para-europa</P>
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